Los BRICS, entre los problemas de la “gobernanza global” y el creciente papel de los países africanos

sábado, 19 septiembre 2026 geopolítica   política internacional   guerras   economía   inteligencia artificial  

brics2026.gov.in

Por Cosimo Graziani

Nueva Delhi (Agencia Fides) – Los días 13 y 14 de septiembre se celebró en Nueva Delhi la decimoctava cumbre de los países BRICS. Este año, India ejerció de país anfitrión y asumió la dirección de los trabajos de un grupo que reúne ya a países que representan el 40% del PIB mundial y la mitad de la población del planeta. La cumbre ha vuelto a poner sobre la mesa las reivindicaciones políticas características de esta organización, integrada actualmente por once países -Brasil, Rusia, China, India, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí e Indonesia-, además de otros países socios: un mayor peso político para los países del Sur Global y una reforma de los organismos internacionales.

El encuentro de este año tenía como eje la «construcción de la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad», y en esta línea se ha desarrollado la declaración final, aprobada el sábado.

El documento no se limita a una apelación genérica al multilateralismo y a la vía diplomática para abordar los problemas internacionales, sino que entra también en cuestiones concretas. Una de ellas es la guerra en Irán. Según informa Reuters, la declaración expresa «profunda preocupación por la continua escalada de las tensiones» y hace un llamamiento a la moderación para «evitar acciones que puedan empeorar aún más la situación». En relación con Oriente Medio, el documento también se refiere al conflicto en Palestina y expresa su «firme oposición» al desplazamiento de la población de sus tierras y a cualquier cambio demográfico o geográfico en los territorios palestinos.

El uso de las sanciones como instrumento político y económico ha sido definido como contrario a las normas del derecho internacional, perjudicial para el comercio entre los países y para las economías en desarrollo y contrario a la Carta de las Naciones Unidas. La referencia es al modo en que Estados Unidos las ha utilizado en los últimos meses contra Irán, pero también a su aplicación en el marco del conflicto entre Ucrania y Rusia. Este último conflicto, sin embargo, apenas aparece mencionado en la declaración. Como ha señalado Al Jazeera, el texto se limita a reclamar una solución basada en «el diálogo, el encuentro y la diplomacia».

A pesar de la imagen de unidad que proyecta la organización -el primer ministro indio Narendra Modi trató de subrayarla al destacar que la declaración había sido aprobada por unanimidad-, siguen abiertas cuestiones que ponen en duda la cohesión del grupo. La más evidente es la presencia de países con intereses internacionales diferentes y alianzas distintas. Basta observar la posición de los miembros de Oriente Medio: Irán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí mantienen posturas diferentes ante el conflicto en el golfo Pérsico.

El propio Modi, durante una reunión bilateral con el presidente ruso Vladimir Putin, declaró a su interlocutor que es necesario encontrar una solución al conflicto en Ucrania. Estos detalles, que no aparecen destacados en las declaraciones oficiales, permiten plantear interrogantes sobre la capacidad de los BRICS para convertirse en el futuro en una verdadera plataforma de defensa de los intereses de sus miembros.

Por ahora, sin embargo, los BRICS siguen siendo una alternativa válida para algunos países, especialmente los africanos. En África hay tres miembros de los BRICS y dos países socios: Nigeria y Uganda. Cada uno de ellos ve en la organización una oportunidad para impulsar sus propias prioridades políticas. Etiopía es quizá el ejemplo más evidente. Según la Agencia de Noticias Etíope, el primer ministro Abiy ha declarado que la declaración final respalda la adhesión de su país, situado en el Cuerno de África, a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Abiy también ha afirmado que Etiopía está preparada para acoger una oficina regional del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), la institución creada por la organización en 2014 como alternativa al Banco Mundial, aunque en estos años no ha conseguido alcanzar ese objetivo.

El presidente sudafricano Ramaphosa se ha centrado este año en la cuestión de la regulación de la inteligencia artificial. En concreto, ha defendido la necesidad de que el grupo cuente con un organismo internacional capaz de supervisar la IA de forma independiente y científica, informa el medio africano Scrolla. Ramaphosa ha destacado tanto las ventajas como los riesgos del uso de esta tecnología. La lucha contra la desigualdad y la pobreza, el desarrollo de la medicina, la educación, las ciencias y la agricultura figuran entre los ámbitos en los que, según el presidente sudafricano, la tecnología puede tener efectos positivos. Al mismo tiempo, ha advertido de la necesidad de extremar la vigilancia ante la posibilidad de que algún día la IA pueda utilizarse para desarrollar armas bacteriológicas o llevar a cabo ciberataques.

En cuanto a los dos países socios, la delegación de Nigeria estuvo encabezada por el vicepresidente Kashim Shettima, mientras que la de Uganda estuvo dirigida por la vicepresidenta Jessica Alupo. Durante la cumbre, Shettima se refirió primero a la necesidad de modificar la gobernanza internacional, especialmente mediante una reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y después al papel que la organización puede desempeñar para los países africanos.

Para Nigeria, los BRICS constituyen una plataforma para reforzar el comercio, las inversiones y la gobernanza global. Las declaraciones de la delegación ugandesa apuntan en la misma dirección: según sus integrantes, el NDB puede desempeñar un papel importante, también para impulsar las relaciones comerciales con los países más grandes del grupo, como China e India.

Queda por ver si la organización llevará adelante estos objetivos y si los países africanos socios decidirán incorporarse como miembros. De ser así, con cinco países africanos dentro del grupo, resulta fácil imaginar la aparición de un «pilar africano» en los BRICS, con capacidad para influir en la orientación de la organización.
(Agencia Fides 19/9/2026)


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