Fides News - Spanish (Spain - Traditional)https://www.fides.org/Todas las noticias FidesesLos contenidos del sitio son publicados con Creative Common LicenseEl “gracias” de todo Vietnam por el “milagro” de la beatificación del padre Truong Buu Diephttps://www.fides.org/es/news/77920-El_gracias_de_todo_Vietnam_por_el_milagro_de_la_beatificacion_del_padre_Truong_Buu_Diephttps://www.fides.org/es/news/77920-El_gracias_de_todo_Vietnam_por_el_milagro_de_la_beatificacion_del_padre_Truong_Buu_DiepPor Andrew Doan Thanh Phong<br /><br />Tac Say – «Damos gracias a Dios por haber concedido una alegría tan grande a los católicos vietnamitas con la beatificación del padre Diep precisamente aquí, en su tierra natal», declara Nguyen Thi Kim Thoa, una peregrina de 55 años procedente de Ciudad Ho Chi Minh, en el sur de Vietnam. Ya había visitado Tac Say en numerosas ocasiones y expresa así su emoción, afirmando que este ha sido para ella el peregrinaje más especial.<br />«Se trata de un momento de enorme significado en la historia de la Iglesia católica en Vietnam, porque es la primera vez que una misa de beatificación se celebra en territorio vietnamita», ha dicho Nguyen Ho Hai, secretario del Comité del Partido de la provincia de Ca Mau, al término de la misa de beatificación del 2 de julio, presidida por el cardenal Luis Antonio G. Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y enviado pontificio en nombre del Papa León XIV. Y añade: «Esta solemne celebración no es solamente una alegría para los católicos vietnamitas, sino también una alegría compartida por todo el pueblo de la provincia de Ca Mau, así como una oportunidad para dar a conocer la tierra y las gentes de Ca Mau a amigos tanto a nivel nacional como internacional».<br />La mayoría de las personas que participaron en la misa, presencialmente o en línea, así como quienes siguieron las noticias relacionadas con la beatificación del padre Francisco Javier Truong Buu Diep el pasado 2 de julio, han expresado su gran reconocimiento por el acontecimiento. Como ha afirmado Ho Thanh Thuy, vice secretario del Comité del Partido de la provincia de Ca Mau, durante la reunión de evaluación: «La misa de beatificación del padre Francisco Javier Truong Buu Diep se celebró con éxito, de manera solemne y segura, dejando una hermosa impresión de la tierra y del pueblo de Ca Mau».<br />También otros medios de comunicación del Estado vietnamita contribuyeron a hacer cercano este acontecimiento religioso al pueblo, ofreciendo una cobertura marcada por palabras positivas e imágenes significativas: «Largas filas de personas acudieron a la tumba del padre Francisco Javier Truong Buu Diep para rezar y conservar momentos especiales. Muchos llevaron fotografías familiares, cartas de oración o pequeños ramos de flores para depositarlos ante la tumba como signo de veneración». Asimismo, destacaron que «los peregrinos cantaron himnos de alabanza a Dios y recordaron los méritos del nuevo beato. Todos compartieron una oración común por la paz y una atención renovada a los valores positivos de la vida».<br />Las noticias sobre la beatificación del padre Francisco Truong Buu Diep, junto con la participación de más de 70.000 personas, más allá de las diferencias religiosas, culturales y sociales, han generado un profundo sentido de unidad entre muchos. Según el obispo de la diócesis de Can Tho, donde tuvo lugar la celebración, monseñor Pedro Nguyen Tan Loi, se trató de un verdadero milagro. Después de la misa el mismo declaró: «El padre Diep no pertenece únicamente a los católicos, sino que es también un punto de encuentro de la compasión. El hecho de que millones de corazones pertenecientes a diferentes credos se hayan inclinado con respeto ante este sacerdote es un gran milagro de armonía y unidad».<br />La presencia de las autoridades civiles, de representantes de otras religiones y de innumerables voluntarios -católicos y no católicos- comprometidos en un servicio silencioso transformó el acontecimiento en una celebración de la fe y de la compasión. Todo ello manifestó plenamente la belleza de la unidad, especialmente en un mundo todavía marcado por las divisiones provocadas por la guerra, el odio y el egoísmo. La escena vivida aquel día en Tac Say ha sido un testimonio vivo de que las personas todavía pueden unirse a través de la compasión y el respeto mutuo. Quizás esta sea también la obra que el beato Truong Buu Diep continúa realizando: unir los corazones incluso después de su paso a la presencia de Dios.<br />«Esperamos que el espíritu de compasión y entrega del padre Diep siga iluminando el camino de quienes tienen responsabilidades de gobierno, para que sean siempre servidores fieles del pueblo, atentos a la paz y a la felicidad de nuestros compatriotas. A nuestros hermanos y hermanas no católicos les deseamos que Tac Say permanezca siempre como una casa común de paz, donde el amor sin límites del padre Diep pueda calentar los corazones de todos y ayudarles a descubrir a Dios», subrayó monseñor Pedro Phan Tan Loi al término de la misa.<br />Fri, 10 Jul 2026 13:41:40 +0200“El cristianismo no ha hecho más que comenzar”. Así hunde sus raíces en los Hechos de los Apóstoles la mirada misionera de León XIVhttps://www.fides.org/es/news/77921-El_cristianismo_no_ha_hecho_mas_que_comenzar_Asi_hunde_sus_raices_en_los_Hechos_de_los_Apostoles_la_mirada_misionera_de_Leon_XIVhttps://www.fides.org/es/news/77921-El_cristianismo_no_ha_hecho_mas_que_comenzar_Asi_hunde_sus_raices_en_los_Hechos_de_los_Apostoles_la_mirada_misionera_de_Leon_XIVPor Marie-Lucile Kubacki<br /><br />Roma – «Que vuestro libro habitual de oración y meditación sean los Hechos de los Apóstoles. Acudid allí para encontrar inspiración. Y el protagonista de este libro es el Espíritu Santo». Estas fueron las palabras del Papa Francisco a los directores de las Obras Misionales Pontificias durante la audiencia que les concedió en el Palacio Apostólico en 2018.<br />Los primeros tiempos del cristianismo han constituido un punto de referencia constante en cada época de profunda reflexión dentro de la Iglesia. Así ocurrió también durante el Concilio Vaticano II, el Concilio del «retorno a las fuentes», en el que obispos y teólogos volvieron a las raíces antiguas -la Sagrada Escritura, la liturgia de los primeros siglos y los Padres de la Iglesia- para encontrar los caminos más adecuados para la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo.<br />Heredero de esta tradición, León XIV, que ha iniciado una serie de catequesis sobre el Vaticano II, alimenta su mirada sobre la misión en la fuente de los Hechos de los Apóstoles, como libro de los orígenes: el relato de una Iglesia vivificada por el Espíritu, configurada por el ministerio de Pedro, marcada por el martirio de Esteban y siempre «naciente». De ahí surge su enfoque misionero, modelado por Pentecostés, por la cercanía a quienes sufren, por el camino desarmado de los mártires y por la convicción de que todavía hoy «el cristianismo no ha hecho más que comenzar», como afirmaba el sacerdote ortodoxo ruso Alexandr Men’, asesinado en 1990.<br /><br />Pentecostés: el Espíritu que abre las puertas<br /><br />Un mes después de su elección, el 8 de junio de 2025, en la homilía pronunciada con motivo de la solemnidad de Pentecostés, León XIV releía el segundo capítulo de los Hechos de los Apóstoles como la escena fundacional en la que el Espíritu «abre» las puertas del Cenáculo, mientras los apóstoles permanecen encerrados por miedo. Esta dinámica de la «apertura de las puertas» estructura su visión misionera.<br />El Espíritu «abre las fronteras, ante todo, dentro de nosotros», liberándonos de nuestras rigideces, cerrazones, egoísmos, miedos que nos paralizan y narcisismos. «Abre también las fronteras en nuestras relaciones», ayudándonos a superar el temor a la alteridad, desenmascarando «los peligros más ocultos que contaminan las relaciones, como los malentendidos, los prejuicios y las instrumentalizaciones», y haciendo «madurar en nosotros los frutos que nos ayudan a vivir relaciones verdaderas y buenas», es decir, «amor, alegría, paz, magnanimidad, benevolencia, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí» .<br />Más allá del individuo, el Espíritu «abre también las fronteras entre los pueblos», sustituyendo el caos conflictivo de Babel por la posibilidad de una comprensión recíproca. Este episodio enseña que una Iglesia es verdaderamente apostólica cuando permite al Espíritu liberar sus bloqueos, superar sus repliegues internos y salir al encuentro del otro.<br />En 2026, nuevamente con motivo de Pentecostés, el Papa Prevost profundiza esta perspectiva presentando al Espíritu como Espíritu de paz, de misión y de verdad. Afirma que el perdón confiado a la Iglesia es una obra divina ofrecida «porque no excluye a nadie» y que el anuncio del Evangelio no se fundamenta «ciertamente en nuestros méritos ni en un privilegio, sino en la palabra del Señor, que santifica al pecador, cura al leproso y convierte en apóstol a quien lo había negado».<br />Remitiéndose a san Agustín , relee el don de las lenguas como signo de una unidad en la «única fe» y denuncia explícitamente las «divisiones», las «hipocresías» y las «modas» que oscurecen el Evangelio, subrayando al mismo tiempo que la verdad de Dios es una palabra liberadora que «transforma desde dentro cada cultura».<br />De esta perspectiva deriva también su crítica a la categoría de «guerra justa» en la encíclica Magnifica humanitas : el recurso a este concepto aparece hoy superado y peligroso, en la medida en que la humanidad vive en un universo de redes y algoritmos capaces de alterar profundamente las condiciones de la comprensión mutua.<br /><br />Pedro y el ministerio de la cercanía<br /><br />La misión nacida de Pentecostés toma forma de manera particular en la figura de Pedro. En un discurso pronunciado en la Sala Clementina en junio de 2025, León XIV propone una lectura personal de Hechos 3,1-10, aplicada al ministerio petrino y a la diplomacia pontificia.<br />El episodio narra el encuentro entre un hombre paralítico, sentado junto a la «Puerta Hermosa», reducido a pedir limosna, antes de ser levantado por Pedro, que le ofrece la curación en el nombre de Cristo y no una ayuda basada en el dinero. Trasladando este relato al papel del Sucesor de Pedro, al servicio de una «humanidad resignada», representada por el enfermo del texto bíblico, el Papa sitúa en el centro del ministerio pontificio y de la labor de los representantes pontificios la capacidad de tender puentes, escuchar el clamor de los heridos de hoy y ofrecerles una palabra de salvación que sane.<br />La respuesta de Pedro al paralítico -«Míranos»- manifiesta la necesidad de vivir el anuncio del Evangelio a través de la relación. La confianza no puesta en «plata y oro», sino únicamente en el «nombre de Jesús», constituye además uno de los rasgos característicos de las primeras comunidades cristianas descritas en los Hechos de los Apóstoles, marcadas por la comunión de bienes, la oración y los carismas puestos al servicio de la misión. Al invitar a los representantes pontificios a ser la «mirada de Pedro» en las periferias del mundo, el Papa convierte la diplomacia pontificia en un programa misionero al servicio del encuentro, de la dignidad humana y de la sanación, alejado de toda lógica de poder.<br /><br />Esteban, el martirio cristiano y el camino desarmado<br /><br />A través de la figura de Esteban, León XIV profundiza en el vínculo entre los Hechos de los Apóstoles y su perspectiva misionera, proponiendo una reflexión sobre el significado cristiano del martirio.<br />En el Ángelus del 26 de diciembre de 2025, retoma el lenguaje de las primeras generaciones cristianas, que hablaban de la «Navidad de san Esteban», «convencidas de que no se nace una sola vez». León XIV subraya el asombro de quienes contemplaron cómo Esteban afrontaba el martirio ante «la luz de su rostro y de sus palabras». Ese rostro «como el de un ángel» es el del testigo de la fe, «de quien no se marcha indiferente de la historia, sino que la afronta con amor».<br />«La vida de Jesús y de quienes viven como Él es también una belleza rechazada: precisamente su fuerza atrayente suscitó, desde el principio, la reacción de quienes temen perder su poder, de quienes quedan desenmascarados en su injusticia por una bondad que revela los pensamientos de los corazones», observa el Papa, repitiendo también él -como ya habían hecho Benedicto XVI y el Papa Francisco- que la misión avanza «por atracción». Además, señala que Esteban muere perdonando, eligiendo así responder a la violencia sin violencia y confiar en la fuerza paradójica del amor. «Quien hoy cree en la paz y ha elegido el camino desarmado de Jesús y de los mártires es a menudo ridiculizado, excluido del debate público y no pocas veces acusado de favorecer a adversarios y enemigos. Pero el cristiano no tiene enemigos, sino hermanos y hermanas, que siguen siéndolo incluso cuando no logramos comprendernos», afirma el Pontífice.<br />Nace así el camino desarmado, esa «paz desarmada y desarmante», según la expresión retomada de los mártires de Argelia, Pierre Claverie y Christian de Chergé. En ellos, como en el primer mártir Esteban, la fuerza del testimonio no reside en una demostración espectacular, sino en la sencillez y en la alegría de una vida escondida en Dios y entregada hasta el final.<br />En la homilía del 29 de junio de 2026, con motivo de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, el Papa presenta a Pablo como «anunciador incansable de la Buena Noticia», representado con sus dos símbolos: el libro y la espada. Dos imágenes que evocan «lo que Dios realizó en el corazón del joven Saulo conquistándolo y conduciéndolo, en primer lugar, a convertirse al Evangelio asumiendo un nombre nuevo; después, a anunciarlo por todo el mundo y, finalmente, a dar testimonio de él, como Pedro, en esta misma ciudad, hasta entregar la vida».<br />«El Apóstol de las gentes se dejó transformar por la fuerza de la Palabra de Dios, que lo arrancó de la violencia para conducirlo por el camino del amor», concluía el Papa. Este es el sentido más profundo del martirio: un testimonio de amor, ofrecido con sencillez, que revela la verdadera fuerza del Evangelio, expresada en las célebres palabras del apóstol: «cuando soy débil, entonces soy fuerte».<br /><br />Una Iglesia «siempre naciente»<br /><br />Para León XIV, la «Iglesia siempre naciente» de los Hechos de los Apóstoles constituye la referencia principal para vivir la misión en el mundo contemporáneo. Una síntesis particularmente desarrollada de esta perspectiva fue ofrecida durante su viaje a África, en la basílica de San Agustín de Annaba, el 14 de abril de 2026.<br />Meditando sobre la conversión de san Agustín, en aquella ocasión insistió en que «los cristianos nacen de lo alto, regenerados por Dios como hermanos y hermanas de Jesús», reconociendo en los Hechos de los Apóstoles «el estilo que distingue a la humanidad renovada por el Espíritu Santo», marcada por la fe, el amor, la justicia, la fraternidad y la comunión.<br />«Animada por esta ley, que Dios escribe en los corazones, la Iglesia es siempre naciente, porque donde hay desesperación enciende esperanza; donde hay miseria lleva dignidad; donde hay conflicto lleva reconciliación». Antes de abandonar Annaba, el Papa invitó al pequeño número de cristianos de Argelia a ser como un «grano de incienso»: una presencia humilde que difunde su perfume porque arde con la fe en Cristo, continuando así el testimonio de acogida y apertura en medio del tiempo y de las pruebas.<br />Ser «siempre naciente» significa, por tanto, aceptar dejarse interpelar y transformar, como ocurrió con la Iglesia de los Hechos de los Apóstoles en el contexto en el que vivía y en el debate sobre la acogida de los paganos, que culminó en el Concilio de Jerusalén, sin dejarse paralizar por la conciencia de ser un pequeño número.<br />Fidelidad al origen, no por nostalgia, sino porque los orígenes pueden convertirse para cada generación en una fuente de agua viva. Cada generación es, en cierto modo, una generación de primeros cristianos, llamada a vivir la experiencia ardiente de la conversión, es decir, de una vida nueva.<br /><br />Fri, 10 Jul 2026 13:08:53 +0200ASIA/FILIPINAS - El cardenal Quevedo recibe el “Harmony in Diversity Award” por una vida dedicada a la construcción de la paz en Mindanaohttps://www.fides.org/es/news/77919-ASIA_FILIPINAS_El_cardenal_Quevedo_recibe_el_Harmony_in_Diversity_Award_por_una_vida_dedicada_a_la_construccion_de_la_paz_en_Mindanaohttps://www.fides.org/es/news/77919-ASIA_FILIPINAS_El_cardenal_Quevedo_recibe_el_Harmony_in_Diversity_Award_por_una_vida_dedicada_a_la_construccion_de_la_paz_en_MindanaoCotabato – Reconocer su compromiso con el diálogo, su labor de mediación en las relaciones entre el Gobierno y los grupos rebeldes, su contribución a la construcción de la armonía entre las distintas confesiones religiosas y su dedicación a la pacificación de Mindanao: con esta motivación, el cardenal Orlando B. Quevedo, religioso de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y arzobispo emérito de Cotabato, diócesis situada en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, ha sido elegido para recibir el próximo 15 de julio en Yakarta el premio “Harmony in Diversity Award”, un reconocimiento que «promueve las aspiraciones de armonía social y busca ampliar el impacto de la promoción de la cohesión social en el Sudeste Asiático».<br />El arzobispo emérito de Cotabato, de 87 años, fue propuesto para este galardón por la Autoridad de Transición de la Región Autónoma de Bangsamoro, de mayoría musulmana, por sus «esfuerzos excepcionales para promover la cohesión social y la armonía entre personas pertenecientes a diferentes culturas en el Sudeste Asiático».<br />El jurado reconoció el compromiso del cardenal «por encarnar los valores que constituyen la base del premio “Harmony in Diversity”: promover la comprensión entre las diferencias, tender puentes entre las comunidades y favorecer un espíritu de respeto mutuo e inclusión», afirmó Halimah Yacob, presidenta de la Comisión, primera mujer en ocupar la presidencia del Parlamento de Singapur y actualmente rectora de la Universidad de Ciencias Sociales de Singapur.<br />La fundación del premio Harmony in Diversity Award destacó que, según el “Southeast Asian Social Cohesion Radar” de 2025, un estudio realizado por la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam, el índice medio de cohesión social de la región alcanza el 72,4 %, lo que refleja una creciente conciencia entre los pueblos de los países del Sudeste Asiático sobre el concepto de «armonía en la diversidad», precisamente el objetivo que persigue este reconocimiento.<br />«En tiempos de incertidumbre no debemos dejarnos desalentar. Tenemos que seguir construyendo puentes por encima de las divisiones y caminar juntos. El Harmony in Diversity Award es un reconocimiento para quienes han elegido superar las fracturas, promover la cohesión y la armonía social en el Sudeste Asiático e inspirar nuevas iniciativas», afirmó Yacob, agradeciendo a la Fundación Temasek -una de las principales organizaciones filantrópicas de Singapur- y al Movimiento Global 5P -una organización sin ánimo de lucro inspirada en los principios de la Agenda 2030 de Naciones Unidas-, entidades que promueven y apoyan este premio.<br />El cardenal Orlando Quevedo fue rector de la Universidad de Notre Dame de Cotabato, obispo de Kidapawan entre 1980 y 1986, arzobispo de Nueva Segovia de 1986 a 1998 y arzobispo de Cotabato desde 1998 hasta 2018, año en que el Papa Francisco lo creó cardenal.<br />Como presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas durante dos mandatos , en un periodo marcado por enfrentamientos armados en Mindanao, fue siempre un promotor de la mediación y del diálogo de paz. Fue uno de los protagonistas y promotores del acuerdo global sobre Bangsamoro entre el Gobierno y el Frente Moro de Liberación Islámica , firmado en marzo de 2014, así como de la Ley Orgánica para la creación de la Región Autónoma de Bangsamoro en el Mindanao Musulmán , aprobada en julio de 2018 y ratificada en enero de 2019 con la creación de la Autoridad de Transición de Bangsamoro.<br />Según el calendario establecido, la BARMM celebrará sus primeras elecciones parlamentarias -aplazadas durante largo tiempo- el 14 de septiembre de 2026.<br /> Fri, 10 Jul 2026 11:45:22 +0200ASIA/BÁHREIN - Visitas pastorales en tiempos de guerra en el Vicariato Apostólico de Arabia del Nortehttps://www.fides.org/es/news/77917-ASIA_BAHREIN_Visitas_pastorales_en_tiempos_de_guerra_en_el_Vicariato_Apostolico_de_Arabia_del_Nortehttps://www.fides.org/es/news/77917-ASIA_BAHREIN_Visitas_pastorales_en_tiempos_de_guerra_en_el_Vicariato_Apostolico_de_Arabia_del_Nortepor Aldo Berardi, O.SS.T. *<br /><br />Awali – El año 2026 nos ha reservado muchas sorpresas. En enero vivimos con alegría la proclamación de la Basílica Menor de Nuestra Señora de Arabia, en Ahmadi . Sin embargo, poco después, entramos en un periodo de inestabilidad social y económica a causa de la guerra.<br />El 2026 estaba previsto como el año para las visitas pastorales a las once parroquias del Vicariato. A pesar de las dificultades provocadas por los ataques y el cierre de los aeropuertos, hemos logrado mantener el programa establecido. El obispo tenía que visitar a su rebaño, especialmente en un momento marcado por la tensión y el miedo.<br /><br />Una pastoral que se adapta a las circunstancias<br /><br />A pesar del cierre temporal de las iglesias, con la oración online, ha sido posible mantener viva la comunión. Hemos hecho todo lo posible para reabrir los templos y ofrecer alivio a quienes buscaban consuelo y paz. Así hemos permanecido unidos en medio de la dificultad y experimentamos nuestra identidad como Iglesia, en la solidaridad y en la vida espiritual.<br />La visita del obispo ha sido importante para animar a los fieles, acompañarlos y manifestar su presencia paterna. Nos unimos en oración por la paz y organizamos momentos especiales de encuentro y fraternidad. Ningún sacerdote ha pedido regresar a su país de origen, y esto ha sido motivo de consuelo para todos.<br /><br />Un tiempo de dificultad y miedo<br /><br />Entre las alertas, los drones y los misiles, el temor se extendía por las ciudades. Existía el miedo a que hubiera víctimas y heridos. El sonido de las explosiones en las bases militares y en los aeropuertos nos ha hecho especialmente difícil la vida cotidiana. Niños y adultos han vivido momentos de gran sufrimiento, y el nivel de estrés, sobre todo entre los más pequeños, aumentó considerablemente. La misión del clero -del obispo y de los sacerdotes- ha sido sobre todo la de escuchar las preocupaciones de los fieles y permanecer cerca de ellos. La visita pastoral ha permitido llegar hasta las comunidades, acoger sus inquietudes y ofrecer esperanza, fortaleza y bendición.<br /><br />Una economía que provoca sufrimiento<br /><br />La guerra ha generado dolor e inestabilidad económica. Muchas personas han perdido su empleo o han dejado de recibir su salario durante meses. Otras han sido invitadas a regresar a sus países de origen. Las despedidas y las partidas se han multiplicado.<br />La visita pastoral ha contribuido a fortalecer la solidaridad y la caridad. Las iglesias se han convertido en lugares de esperanza y apoyo mutuo. La Iglesia, en su misión, sigue siendo una casa y una familia: un espacio donde todos son acogidos.<br /><br />Centrados en Cristo<br /><br />La fuerza de la fe nos ha guiado y el amor fraterno nos ha ayudado a vivir juntos este tiempo de sufrimiento.<br />La visita pastoral ha puesto de manifiesto un deseo aún más profundo de oración, formación cristiana, unidad y solidaridad. Me ha permitido tocar con las manos la realidad de nuestras comunidades y buscar respuestas y apoyo para ellas. En este contexto, nuestra presencia ha adquirido todo su significado: ser presencia de Cristo, el Buen Pastor. <br /><br />*Vicario Apostólico de Arabia del Norte que incluye Bahréin, Kuwait, Qatar y Arabia SauditaFri, 10 Jul 2026 11:27:26 +0200VATICANO - Jornada Mundial de las Misiones: tercer encuentro de formación en línea para el mundo francófono sobre el mensaje de León XIVhttps://www.fides.org/es/news/77915-VATICANO_Jornada_Mundial_de_las_Misiones_tercer_encuentro_de_formacion_en_linea_para_el_mundo_francofono_sobre_el_mensaje_de_Leon_XIVhttps://www.fides.org/es/news/77915-VATICANO_Jornada_Mundial_de_las_Misiones_tercer_encuentro_de_formacion_en_linea_para_el_mundo_francofono_sobre_el_mensaje_de_Leon_XIVCiudad del Vaticano – El viernes 10 de julio, a las 12:30 , tendrá lugar el tercer encuentro del ciclo de formación misionera en línea dirigido al mundo francófono, centrado en el mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de las Misiones 2026.<br /><br />La iniciativa, fruto de la colaboración entre el Secretariado Internacional de la Pontificia Unión Misional y las Direcciones Nacionales de las Obras Misionales Pontificias del África francófona, comenzó el pasado 6 de mayo con una conferencia introductoria del secretario general de la PUM, el padre Dinh Anh Nhue Nguyen, OFM Conv., quien situó el mensaje del Papa León XIV en el contexto general de la misión en la actualidad.<br /><br />«Este mensaje dirige un claro llamamiento a la Iglesia: redescubrir su naturaleza misionera, no solo como una actividad entre otras, sino como su identidad más profunda», afirmó el secretario general de la PUM. «Invita a cada bautizado a reconocerse como enviado, a cada comunidad a convertirse en misionera y a toda la Iglesia a avanzar con confianza en esta “nueva era misionera”».<br /><br />La segunda etapa del itinerario tuvo lugar el 12 de junio con una reflexión sobre el tema «Uno en Cristo. Profundización espiritual y misionera». El padre Lawrence Iwuamadi, sacerdote de la diócesis nigeriana de Owerri, decano y profesor de Hermenéutica Bíblica Ecuménica en el Instituto Ecuménico de Bossey , intervino junto al padre Nguyen. «Ser uno en Cristo no es un eslogan, sino una vocación. Es la identidad de la Iglesia, su credibilidad y su misión», subrayó el padre Iwuamadi en sus conclusiones. «El mundo no creerá en nuestro mensaje de reconciliación si no ve reconciliación entre nosotros».<br /><br />El viernes 10 de julio, el tercer encuentro en línea -que, como es habitual, se desarrollará de 12:30 a 14:00 - estará centrado en la pregunta: «Unidos en la misión. ¿Cómo vivir y promover las orientaciones concretas del Santo Padre?». Sobre esta cuestión dialogarán el padre Dinh Anh Nhue Nguyen y el arzobispo de Túnez, Nicolas Lhernould, director de las Obras Misionales Pontificias en Túnez.<br /><br />El ciclo concluirá el 11 de septiembre con una conferencia titulada «La misión del Amor: tras las huellas de Cristo y de los santos». La iniciativa ya está en marcha también en lengua inglesa -el segundo encuentro está previsto para el 14 de julio- y próximamente se extenderá a otros idiomas.<br /> <br/><strong>Link correlati</strong> :<a href="https://www.fides.org/it/attachments/view/file/LINK_PER_PARTECIPARE.docx">LINK PARA PARTICIPAR</a>Thu, 09 Jul 2026 17:03:38 +0200Defender la tierra es defender la vida: la Iglesia latinoamericana ante los conflictos mineroshttps://www.fides.org/es/news/77914-Defender_la_tierra_es_defender_la_vida_la_Iglesia_latinoamericana_ante_los_conflictos_mineroshttps://www.fides.org/es/news/77914-Defender_la_tierra_es_defender_la_vida_la_Iglesia_latinoamericana_ante_los_conflictos_minerosPor Laura Gómez Ruiz<br /><br />Chitré – “Nuestro único interés es salvaguardar la vida de todo ser humano”. Con estas palabras, monseñor Rafael Valdivieso, obispo de Chitré, resumía recientemente la preocupación de la Iglesia panameña ante el debate sobre la posible reapertura de proyectos mineros en el país. Para el prelado, cualquier actividad que pueda poner en riesgo la salud y la vida de las comunidades debe ser examinada con responsabilidad.<br />En distintos países de América Latina y el Caribe, la Iglesia acompaña a las comunidades afectadas por los impactos sociales y ambientales de la minería, defendiendo la dignidad humana, los derechos de los pueblos y el cuidado de la creación. No se trata de un rechazo a toda actividad minera, sino de un llamado al discernimiento desde la Doctrina Social de la Iglesia: el desarrollo económico no puede desvincularse del respeto a la vida, al bien común y a la protección de la Casa Común.<br />En julio de 2025, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño , junto con la Red Iglesias y Minería y el acompañamiento del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, presentó las “Orientaciones Pastorales ante los Impactos de la Minería en América Latina y el Caribe”. El documento, fruto de un proceso de discernimiento en el que participaron unos 20 obispos que acompañan comunidades afectadas por la actividad minera, ofrece criterios pastorales para afrontar los conflictos socioambientales desde la defensa de la vida, los derechos humanos y el cuidado de la creación.<br />Un año después, este camino continúa con iniciativas de formación impulsadas por el centro teológico CEBITEPAL, la Red Iglesias y Minería y la CLAR. El curso online “Orientaciones pastorales de las Iglesias frente a la minería”, que se desarrolla del 19 de junio al 4 de septiembre, busca proporcionar herramientas de discernimiento y acción pastoral para acompañar a las comunidades afectadas por estos conflictos. “Hoy en América Latina la minería está entrando por todos los rincones de nuestros territorios, especialmente en comunidades campesinas y pueblos indígenas. En muchos casos desplaza a las comunidades, genera conflictos sociales y viene acompañada de actividades profundamente destructivas para la naturaleza y el medio ambiente”, señala Pedro Sánchez miembro de la Red Iglesias y Minería y uno de los organizadores. <br />El curso aborda temas sobre la Doctrina Social de la Iglesia, la espiritualidad ecológica, la defensa de los derechos socioambientales, el acompañamiento a comunidades vulneradas y la construcción de alternativas pastorales que promuevan la justicia, la participación y el cuidado de la creación.<br /><br />Un desarrollo respetuoso de la vida<br /><br />En Panamá, el debate sobre la posible reactivación de proyectos mineros ha llevado nuevamente a la Iglesia a expresar su preocupación por las consecuencias que las actividades extractivas pueden tener sobre las comunidades y el medio ambiente. El obispo de Chitré, Rafael Valdivieso recordó que los obispos han escuchado tanto a expertos como a representantes de empresas mineras y que permanece la preocupación por los impactos que estos proyectos pueden generar sobre las comunidades cercanas. “Todo lo que atenta contra la salud y la vida humana es un peligro”, señaló el prelado, al referirse a los riesgos asociados a la actividad minera.<br />Tambien recordó que la posición de los obispos no responde a intereses políticos o económicos, sino a la defensa de la persona y del bien común. <br />La postura del obispo se sitúa en continuidad con la carta pastoral “Querida Panamá”, publicada en 2024 por la Conferencia Episcopal Panameña, en la que los obispos hicieron un llamado a escuchar “el clamor de la tierra y de los pueblos, promoviendo una visión de ecología integral y colocando el bien común como criterios fundamentales para las decisiones sobre el desarrollo del país.<br /><br />Defender a quienes defienden el territorio <br /><br />El caso de Honduras muestra una de las dimensiones más dolorosas de los conflictos vinculados a la defensa del territorio: la violencia contra quienes protegen los bienes comunes y acompañan a las comunidades más vulnerables.<br />La muerte de Juan Antonio López, delegado de la Palabra de Dios, agente pastoral y defensor de la Casa Común, marcó profundamente a la Iglesia hondureña y fue recogida también por la Agencia Fides . López se convirtió en un referente de una pastoral que entiende el cuidado de la creación como una expresión concreta de la mirada sobre la realidad iluminado por la fe cristiana. Para muchas comunidades eclesiales latinoamericanas, la ecología integral no es una agenda externa a la misión de la Iglesia, sino parte del anuncio del Evangelio y de la opción por los más vulnerables.<br />La violencia contra los defensores del territorio ha continuado generando preocupación en el país. Ante el asesinato de campesinos ocurrido en mayo de 2026 en Rigores, departamento de Colón, la Conferencia Episcopal de Honduras expresó su “profunda tristeza e indignación”, recordando que “cada víctima es una persona creada a imagen y semejanza de Dios”. Los obispos rechazaron estos hechos de violencia y llamaron a trabajar por la construcción de “justicia, verdad y paz”.<br />La Red Iglesias y Minería recordó que la región del Bajo Aguán “tierra del ministro de la Palabra Juan Antonio López” se ha convertido en una zona donde quienes defienden el territorio sufren graves amenazas. Según la organización, las muertes ocurridas en la región reflejan “una problemática que tiene raíces estructurales que generan pobreza, desigualdad, violencia, impunidad y ausencia del Estado”. Para la Iglesia, la defensa de la Casa Común pasa necesariamente por la defensa de quienes trabajan por ella, especialmente de aquellos que acompañan a sus comunidades desde la fe y el compromiso con la dignidad humana.<br /><br />El agua como bien común<br /><br />En Ecuador, la comunidad eclesial toma parte en la defensa del agua, los territorios comunitarios y los derechos de las poblaciones que viven en zonas afectadas por proyectos extractivos.<br />Uno de los casos más significativos es el de Intag, en la provincia de Imbabura, donde comunidades campesinas han resistido la presencia de proyectos mineros por sus posibles impactos sobre un territorio considerado de gran riqueza ecológica. Tras meses de movilización comunitaria, la empresa Semperterra retiró su maquinaria de la zona en junio de 2026. En ese contexto, monseñor Geovanni Mauricio Paz Hurtado, obispo de Latacunga, expresó su cercanía con las comunidades y afirmó: “Me alegro muchísimo de la organización de Intag para defender el territorio. Hay que seguir defendiendo los derechos humanos, los derechos de la naturaleza”.<br />La defensa de estos territorios forma parte del compromiso cristiano con la creación y con las comunidades más vulnerables. El desarrollo económico no puede desligarse de la protección de los ecosistemas, del acceso al agua y de la participación de las poblaciones locales en las decisiones que afectan a sus territorios.<br />La Red Iglesias y Minería ha señalado también que los conflictos mineros en Ecuador revelan una problemática más amplia relacionada con la contaminación ambiental, la afectación de fuentes hídricas y las tensiones sociales generadas alrededor de determinados proyectos extractivos. Para la Iglesia, estos conflictos plantean una cuestión más profunda: qué modelo de desarrollo permite garantizar una vida digna para las generaciones presentes y futuras.<br /><br />Cuando el territorio interpela a la pastoral de la Iglesia<br /><br />En República Dominicana, la defensa del agua también se ha convertido en uno de los puntos de preocupación ante el avance de proyectos mineros en zonas de importancia hídrica del país.<br />La Iglesia dominicana, a través de la Pastoral de Ecología y Medio Ambiente y de la Conferencia del Episcopado Dominicano, ha expresado su solidaridad con las comunidades que defienden las cordilleras Central y Septentrional, subrayando que el agua constituye un derecho humano fundamental y un criterio esencial para evaluar la viabilidad de cualquier proyecto minero.<br />Esta preocupación se ha hecho visible el pasado mes de mayo de 2026, cuando sacerdotes acompañaron a miles de personas en una marcha en Santiago de los Caballeros para defender la Cordillera Septentrional, considerada una importante reserva hídrica de numerosas comunidades campesinas. Entre los participantes estaban los sacerdotes Ramón Ramos y Rogelio Cruz, quienes han insistido recordando que “la vida no se negocia”, y reclamado que las decisiones sobre los territorios cuenten con la participación de las comunidades que los habitan.<br />La presencia de sacerdotes junto a los fieles hace visible una modalidad pastoral que se repite en todo el continente: saber escuchar y acompañar, discerniendo como actuar junto a los pueblos que viven directamente las consecuencias de las decisiones económicas y ambientales.<br /><br />Custodia de la Creación y predileción por los pobres<br /><br />Desde América Central hasta los Andes y el Caribe, las experiencias recogidas muestran una misma preocupación pastoral: los conflictos mineros no son solamente debates sobre recursos naturales, sino cuestiones que afectan a personas concretas, comunidades, culturas y territorios. En este camino, las Iglesias latinoamericanas insisten en que el cuidado de la creación forma parte del anuncio del Evangelio. La opción preferencial por los más vulnerables y la protección de la Casa Común son dimensiones inseparables.<br />El cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, al presentar las orientaciones pastorales sobre minería en julio de 2025, afirmó: “es hora de pasar de las palabras a los hechos”, subrayando la necesidad de transformar la reflexión eclesial en acciones concretas.<br />En continuidad con este camino, el Papa León XIV ha reafirmado que la cuestión ambiental no puede separarse de la justicia social y de la defensa de los más vulnerables. En su Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de 2025 recordó que “destruir la naturaleza no perjudica a todos del mismo modo” y que las consecuencias recaen especialmente “sobre los más pobres, los marginados, los excluidos”. En la encíclica Magnifica Humanitas, a vuelto a retomar el tema afirmando que “La calidad del desarrollo se mide por la capacidad de mantener unidos la justicia hacia las personas y el cuidado de la Casa común”.<br />En un continente rico en recursos naturales pero marcado también por profundas desigualdades, la pregunta que atraviesa el compromiso pastoral de la Iglesia es cómo construir un desarrollo que no deje atrás a los más frágiles y que proteja la vida como don de Dios. <br />Thu, 09 Jul 2026 16:15:31 +0200ÁFRICA/NIGERIA - El párroco de San José de Kutaho: El catequista Victor Paul acababa de llegar para anunciar el Evangelio y fue secuestrado y asesinadohttps://www.fides.org/es/news/77912-AFRICA_NIGERIA_El_parroco_de_San_Jose_de_Kutaho_El_catequista_Victor_Paul_acababa_de_llegar_para_anunciar_el_Evangelio_y_fue_secuestrado_y_asesinadohttps://www.fides.org/es/news/77912-AFRICA_NIGERIA_El_parroco_de_San_Jose_de_Kutaho_El_catequista_Victor_Paul_acababa_de_llegar_para_anunciar_el_Evangelio_y_fue_secuestrado_y_asesinadoPor Antonella Prenna<br /><br />Kaduna – «El catequista Victor Paul fue destinado a nuestra parroquia de San José, en Kutaho, el 31 de enero de 2026 para iniciar su primer apostolado en la arquidiócesis. Llegó acompañado de su esposa, que estaba embarazada, y de su otro hijo. Toda la comunidad, tanto católica como bautista, los recibió con gran alegría y afecto. A su llegada, las mujeres de la comunidad organizaron un encuentro fraterno y les dedicaron un canto de bienvenida. Después preparamos comida, compartimos la mesa con nuestras bebidas tradicionales y rezamos para que su estancia y su ministerio entre nosotros fueran serenos, fecundos y colmados de bendiciones». Así lo relata el padre Linus Bobai, párroco de San José de Kutaho, en la arquidiócesis de Kaduna, situada en el área de gobierno local de Kagarko, en un testimonio enviado a la Agencia Fides a través del canciller de la arquidiócesis, el padre Christian Okewu Emmanuel. El sacerdote ha compartido la historia del catequista Victor Paul, asesinado junto con otras víctimas , tras haber sido secuestrado el 9 de febrero de 2026 .<br /><br />«Victor Paul era considerado el colaborador de los sacerdotes de la comunidad, tanto por los católicos como por los bautistas. Todos lo apreciaban. Pero el 9 de febrero un grupo de bandidos irrumpió en nuestra comunidad», continúa el padre Linus. «Lamentablemente, él, su esposa embarazada y su hijo estaban entre las personas secuestradas. Esa misma noche, algunas de las víctimas suplicaron a los secuestradores que perdonaran al catequista y a su familia, explicándoles que acababan de llegar y que él era su catequista. Sin embargo, los bandidos se negaron e insistieron en llevárselos, alegando que precisamente por ser recién llegados se los llevarían con ellos».<br /><br />«El 5 de abril de 2026, tal como exigían los secuestradores, se efectuó el pago para la liberación de todos los rehenes. Sin embargo, solo encontramos a la esposa del catequista, a su hijo y a otras mujeres con sus respectivos hijos, que fueron liberados ese mismo día. Inmediatamente después de su liberación los acompañamos al hospital para que recibieran atención médica. Poco después de ser ingresada, la esposa del catequista dio a luz a un niño. El recién nacido se encuentra bien, al igual que el otro hijo de la pareja, aunque no dejaba de preguntar dónde estaba su padre. Regresamos entonces a nuestro pueblo, profundamente marcados por todo lo ocurrido. Afrontar esta situación no ha sido nada fácil».<br /><br />«La mayor parte de nuestra comunidad y de los fieles de la parroquia sigue profundamente conmocionada. Victor Paul había venido entre nosotros para anunciar el Evangelio de Jesucristo, y la noticia de su muerte, junto con la de las demás víctimas asesinadas en el bosque, ha devastado a toda la comunidad. Lo único que hemos podido hacer es organizar su sepultura».<br /><br />«Toda la comunidad está desanimada, pero permanecemos unidos en la oración, pidiendo a Dios que nos conceda consuelo y fortaleza. Como cristianos, creemos que Dios conoce el porqué de todo lo que ha sucedido. No queremos culpar a nadie; más bien, ponemos todo en sus manos. Rezamos para que Dios toque el corazón de quienes han causado tanto dolor y tanto sufrimiento a nuestra comunidad».<br /><br />Thu, 09 Jul 2026 15:44:02 +0200AMÉRICA/PERÚ - Nombramiento de Vicario Apostólico de Jaén en Perúhttps://www.fides.org/es/news/77913-AMERICA_PERU_Nombramiento_de_Vicario_Apostolico_de_Jaen_en_Peruhttps://www.fides.org/es/news/77913-AMERICA_PERU_Nombramiento_de_Vicario_Apostolico_de_Jaen_en_PeruCiudad del Vaticano - El Santo Padre, el 9 de julio de 2026, ha nombrado Vicario Apostólico del Vicariato Apostólico de Jaén en Perú al Rev.do P. Juan Carlos Morante Buchhammer, S.J., hasta ahora Superior de la Casa San Ignacio de Loyola de Piura. <br />S. E. Mons. Juan Carlos Morante Buchhammer, S.J., nació el 25 de enero de 1958 en Piura . Obtuvo la licenciatura en Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima, la licenciatura en Filosofía en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la licenciatura en Teología en la Jesuit School of Theology de Berkeley, California.<br /><br />Fue ordenado sacerdote el 31 de julio de 1992 y hizo su profesión solemne en la Compañía de Jesús el 30 de mayo de 2000 en Lima.<br /><br />Ha ocupado los siguientes cargos y realizado estudios complementarios: Doctorado en Filosofía en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid ; profesor de Filosofía en la Escuela Superior de Pedagogía, Filosofía y Letras Antonio Ruiz de Montoya y director ejecutivo del Instituto de Filosofía, Sociología y Política ; miembro del Equipo Jesuita Latinoamericano de Reflexión Filosófica ; consejero y consultor de la Provincia Peruana de los Jesuitas; superior de la Casa Virgen de Nazaret, en El Agustino, Lima ; profesor , decano de la Facultad de Filosofía y rector de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya; superior de la Casa San Francisco de Borja, Lima ; superior provincial de la Compañía de Jesús en Perú ; Profesor y responsable de la Unidad Académica de la Escuela Superior de Pedagogía Víctor Andrés Belaunde, en Jaén ; superior de la Casa San Ignacio de Loyola de Piura y coordinador de las Plataformas Territoriales de Piura y Chiclayo .<br /> Thu, 09 Jul 2026 15:24:20 +0200ASIA/PAKISTÁN - En Lahore, una Iglesia vibrante, guiada por el arzobispo capuchino Rehmat, construye diálogo, esperanza y fraternidad bajo el signo de san Franciscohttps://www.fides.org/es/news/77911-ASIA_PAKISTAN_En_Lahore_una_Iglesia_vibrante_guiada_por_el_arzobispo_capuchino_Rehmat_construye_dialogo_esperanza_y_fraternidad_bajo_el_signo_de_san_Franciscohttps://www.fides.org/es/news/77911-ASIA_PAKISTAN_En_Lahore_una_Iglesia_vibrante_guiada_por_el_arzobispo_capuchino_Rehmat_construye_dialogo_esperanza_y_fraternidad_bajo_el_signo_de_san_Franciscopor Paolo Affatato<br /><br />Lahore – En Pakistán, el diálogo interreligioso «no es una opción, sino una necesidad». Sobre esta convicción se fundamenta el ministerio pastoral del arzobispo de Lahore, Khalil Rehmat OFM Cap., fraile capuchino llamado a dirigir una de las comunidades católicas más antiguas y significativas del país. Nombrado arzobispo metropolitano de Lahore por el Papa el 10 de marzo de 2026, Rehmat recibió el palio de manos del Pontífice el pasado 29 de junio, durante la celebración en la Basílica de San Pedro en la que fue impuesto este signo litúrgico a 35 nuevos arzobispos nombrados a lo largo del último año. En el año en que se conmemora el octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís , proclamado por el Papa León XIV como «Año Jubilar Franciscano» , celebrado en Pakistán con gran devoción y también mediante encuentros interreligiosos, monseñor Rehmat da una clave de lectura, en una entrevista concedida a la Agencia Fides, sobre el carisma del santo de Asís como una brújula capaz de orientar la misión de la Iglesia en Pakistán ante los desafíos cotidianos, el cuidado de la creación, el testimonio del Evangelio y la construcción de la paz.<br /><br />La arquidiócesis de Lahore, considerada la «diócesis madre» del Punjab, reúne a más de medio millón de católicos en una metrópoli de unos 33 millones de habitantes, de amplia mayoría musulmana. La presencia cristiana hunde allí sus raíces en las misiones jesuitas del siglo XVI y, posteriormente, desde finales del siglo XIX, quedó profundamente marcada por la labor de los Frailes Menores Capuchinos, a quienes fue confiada la diócesis en 1888. Hoy, la arquidiócesis está dirigida precisamente por un capuchino pakistaní, signo de la madurez alcanzada por la Iglesia local.<br /><br />Según Rehmat, la espiritualidad franciscana conserva una sorprendente actualidad y constituye un patrimonio común para todos los bautizados. «La espiritualidad de san Francisco sigue siendo una fuente de inspiración para todos, no solo para los miembros de la familia franciscana, sacerdotes y religiosas, sino para todos los fieles», afirma. El santo de Asís –subraya- comprendió hace ya ocho siglos la fraternidad que une a los seres humanos entre sí y con toda la creación. «Invitaba a la humanidad a considerar el universo como nuestra “casa común” y a reconocer en cada persona y en cada criatura a un hermano y una hermana. Desde su sencillez y con un corazón conforme al de Dios, san Francisco mostró a la humanidad el camino para evitar tanto la crisis de las relaciones humanas, hoy profundamente marcadas por la guerra y la violencia, como la crisis ecológica».<br /><br />La herencia franciscana se entrelaza con el magisterio pontificio sobre el cuidado de la creación. «El Papa León, y antes que él el Papa Francisco con la encíclica Laudato si', subrayan claramente que la Madre Tierra es nuestra casa común y que debemos cuidarla. No somos dueños de la tierra ni de sus recursos; somos administradores. Y, con espíritu de responsabilidad y de compartir, estamos llamados a garantizar la vida de las generaciones futuras», afirma el arzobispo.<br /><br />Sin embargo, es en el ámbito de las relaciones entre las comunidades religiosas donde el testimonio franciscano adquiere un valor especialmente concreto y decisivo en Pakistán. «El diálogo interreligioso no es una opción para nosotros. Es una necesidad; forma parte de nuestra propia realidad», explica, evocando el ejemplo de san Francisco, que visitó y dialogó con el sultán. En un país donde los cristianos constituyen una pequeña minoría, «construir relaciones de confianza cotidianas con la mayoría musulmana significa contribuir a la convivencia de toda la sociedad», comenta.<br /><br />«Pakistán es un país hermoso. Amamos sus paisajes, su cultura, su gastronomía y a su gente, y recibimos muchas bendiciones de nuestra querida patria. Pero también existen crisis y dificultades», reconoce el fraile. Por ello –añade- «toda la Conferencia Episcopal y las comunidades franciscanas están realizando una labor extraordinaria para promover la armonía social, la paz y la fraternidad». Ese compromiso continúa gracias también al legado de figuras como el capuchino padre Francis Nadeem OFM Cap., referente del diálogo interreligioso fallecido en 2020, cuya misión continúa hoy el padre Nakash Azam, director diocesano para el diálogo interreligioso.<br /><br />Las dificultades siguen siendo numerosas en el contexto social pakistaní. Los cristianos continúan padeciendo situaciones de discriminación social y económica, permanecen expuestos a los abusos derivados de la legislación sobre la blasfemia y a los matrimonios y conversiones forzados, que afectan especialmente a las jóvenes pertenecientes a las minorías religiosas. A ello se suman la pobreza, el analfabetismo y la necesidad de mantener elevadas medidas de seguridad en torno a las iglesias y a los barrios cristianos.<br /><br />Ante estos desafíos, monseñor Rehmat apuesta por el camino de la colaboración con las instituciones y con todas las personas de buena voluntad. «Reconocemos que existen problemas, como el secuestro de jóvenes cristianas obligadas a casarse con hombres musulmanes o los episodios de violencia contra los cristianos. Pero las instituciones del país, los responsables políticos, las organizaciones sociales, los líderes religiosos musulmanes y muchas personas de buena voluntad son conscientes de estos desafíos, nos apoyan y creen en la justicia. Por eso trabajamos en estrecha colaboración con los líderes musulmanes, que son nuestros hermanos, y con las instituciones del Estado. Esta es nuestra patria, este es nuestro país. Creemos que, afrontando juntos estos problemas, las cosas podrán mejorar gradualmente gracias a un espíritu de colaboración orientado al bien común».<br /><br />A pesar de las dificultades, lo que más impresiona al pastor de Lahore, que llegó a la ciudad del Punjab tras sus primeros años de ministerio episcopal en el Vicariato Apostólico de Quetta, es la vitalidad de la comunidad católica. «La fe aquí es viva y muy fuerte. Pero quisiera destacar que no existe en Pakistán una Iglesia que no sea joven. Somos una comunidad vibrante, sobre la que el Señor derrama con generosidad sus dones», afirma. Los jóvenes menores de 30 años representan alrededor del 60 % de la población pakistaní y, según los obispos del país, constituyen también aproximadamente el 60 % de la comunidad cristiana. En las diócesis pakistaníes -recuerda el arzobispo- participan activamente «en la liturgia y la animación de las celebraciones, en los grupos bíblicos y de oración, en las actividades de Cáritas y del voluntariado, en los programas de diálogo interreligioso y en los movimientos juveniles diocesanos y nacionales». «La presencia de niños, adolescentes y familias jóvenes es uno de los signos más evidentes de la vitalidad de la Iglesia en Pakistán y constituye la principal fuente de nuestra esperanza para el futuro», destaca.<br /><br />En una tierra donde los cristianos son una pequeña comunidad –prosigue-, el testimonio de la Iglesia de Lahore continúa expresándose a través del servicio, el diálogo y la fraternidad. En el espíritu de san Francisco, insiste el arzobispo, «la paz nace de la convicción de que toda persona es un hermano o una hermana y de que nuestra tierra pertenece a todos». Animada por ese espíritu de anunciar y vivir la paz, la Iglesia sigue sirviendo a la sociedad mediante escuelas, universidades, centros sanitarios, programas de formación profesional e iniciativas humanitarias de Cáritas, que benefician a ciudadanos de todas las confesiones religiosas. «La educación -recuerda el arzobispo- sigue siendo el instrumento más eficaz para romper el círculo de la pobreza y la marginación».<br /><br />Al contemplar su ministerio episcopal, iniciado en la diócesis de Quetta y continuado ahora en Lahore, el arzobispo confía su misión a Dios con el espíritu del Magnificat. «Quiero dar gracias a Dios, como hace María en el Magnificat, por todo el bien que ha realizado en mí y en toda la comunidad. El Señor ha hecho obras grandes por nosotros y santo es su nombre». <br /><br />Y concluye: «Pondré todo mi empeño en servir a la arquidiócesis de Lahore con todo el corazón, en comunión colegial con los demás obispos y en obediencia al Papa. Estoy aquí para cuidar la fe del pueblo de Dios. Mi prioridad es la atención pastoral de los fieles: celebrar para ellos y con ellos los sacramentos, alimentar la esperanza, fortalecer la caridad y animar a mis sacerdotes a trabajar en unidad».<br />Thu, 09 Jul 2026 15:16:07 +0200ÁFRICA/ARGELIA - El abstencionismo vuelve a imponerse en las urnas argelinashttps://www.fides.org/es/news/77910-AFRICA_ARGELIA_El_abstencionismo_vuelve_a_imponerse_en_las_urnas_argelinashttps://www.fides.org/es/news/77910-AFRICA_ARGELIA_El_abstencionismo_vuelve_a_imponerse_en_las_urnas_argelinasArgel – Al igual que en 2021, las últimas elecciones parlamentarias celebradas en Argelia, el pasado 2 de julio, han estado marcadas por una participación muy baja. Frente al 23 % registrado hace cinco años, en esta ocasión solo el 21 % de los más de 24,7 millones de ciudadanos con derecho a voto acudió a las urnas.<br /><br />Estos comicios han sido los segundos celebrados desde que el panorama político argelino quedó marcado por el movimiento de protesta Hirak, que en 2019 movilizó a multitudes en todo el país y precipitó el fin de los veinte años de presidencia de Abdelaziz Bouteflika. Tras su dimisión fue elegido Abdelmadjid Tebboune, quien fue reelegido para un nuevo mandato en 2024. En estos años, diversos grupos de oposición han denunciado restricciones a la actividad de los partidos políticos y de las organizaciones sociales.<br /><br />La campaña electoral ha estado marcada por la exclusión de más de 3.700 candidatos, mientras que fueron aprobadas unas 10.000 candidaturas, según informa la cadena Al Jazeera.<br /><br />El Gobierno justificó la exclusión de más de una cuarta parte de las candidaturas por la existencia de conflictos de intereses o de «actividades sospechosas», en aplicación de una enmienda constitucional aprobada en abril de 2026 para prevenir la influencia de la financiación ilícita en la política. Las exclusiones afectaron tanto a partidos de oposición, como el Frente de las Fuerzas Socialistas , que volvió a participar tras su ausencia en 2021, o el Movimiento de la Sociedad por la Paz , como a formaciones consideradas cercanas al poder, entre ellas el Frente de Liberación Nacional y la Agrupación Nacional Democrática .<br /><br />Durante la campaña, el dato más significativo ha sido el escepticismo y la consiguiente apatía del electorado hacia la clase política, un fenómeno especialmente extendido entre los menores de cuarenta años, que representan más de la mitad de la población del país. Con el objetivo de acercarse a este amplio sector de la ciudadanía, muchos candidatos recurrieron a formas alternativas de hacer campaña, como encuentros en mercados y cafeterías, en lugar de los tradicionales mítines multitudinarios. Sin embargo, estas iniciativas no han logrado revertir la desafección política, como demuestra la escasa participación registrada en las urnas.<br /><br />Las elecciones han sido ganadas por el Frente de Liberación Nacional , que ha obtenido 90 escaños, ocho menos que en 2021. La Agrupación Nacional Democrática se ha situado en segundo lugar con 73 escaños, quince más que en los anteriores comicios, convirtiéndose en la formación que más representación ha ganado. Le sigue el Frente El Moustakbal, con 59 escaños, once más que en la legislatura anterior. Entre los partidos de oposición, el Movimiento de la Sociedad por la Paz ha perdido 22 escaños, obteniendo 43, mientras que el Frente de las Fuerzas Socialistas ha conseguido 12.<br /><br />De los resultados electorales debería surgir una mayoría parlamentaria integrada por partidos favorables al presidente Tebboune. Esto podría favorecer una mayor convergencia en torno al programa de reformas económicas y políticas de la denominada «Nueva Argelia», impulsado por el jefe del Estado durante su primer mandato. El proyecto pretende modernizar el país tanto en el plano institucional como en el económico. Sin embargo, en estos siete años los avances en esa dirección han sido limitados, una circunstancia que explica, al menos en parte, la persistente apatía del electorado.<br /> Thu, 09 Jul 2026 10:59:46 +0200El tesoro escondido de Papúa Nueva Guinea: la sabiduría de los misioneros ancianoshttps://www.fides.org/es/news/77909-El_tesoro_escondido_de_Papua_Nueva_Guinea_la_sabiduria_de_los_misioneros_ancianoshttps://www.fides.org/es/news/77909-El_tesoro_escondido_de_Papua_Nueva_Guinea_la_sabiduria_de_los_misioneros_ancianospor Marie-Lucile Kubacki<br /><br />Port Moresby – El padre Christian Sieland, director de las Obras Misionales Pontificias en Papúa Nueva Guinea, es hijo de un misionero laico alemán que vivió su vocación apostólica durante más de dos décadas junto a sacerdotes y religiosos. Consciente, desde la gratitud, del inmenso valor que tuvo su primera experiencia como joven voluntario en Papúa Nueva Guinea y del contacto directo con misioneros procedentes de distintos países, el padre Cristian participa hoy en la misión de una Iglesia local inmersa en la transición de una “dependencia misionera” hacia una plena asunción de responsabilidades, promoviendo una renovada inculturación del Evangelio.<br /><br />En este contexto, el reciente viaje que ha realizado para visitar a los misioneros ancianos que desarrollaron su labor en Papúa Nueva Guinea y que hoy residen en hogares para personas mayores de varios países europeos constituye, al mismo tiempo, un gesto de gratitud y una lección viva. Al rendir homenaje a quienes fueron los primeros en dar testimonio de la fe, invita a las nuevas generaciones a recordar sus raíces, preservar su patrimonio cultural y permitir que el Evangelio eche raíces cada vez más profundas en la vida de su pueblo.<br /><br />- En las últimas semanas usted ha dedicado un tiempo a visitar a misioneros ancianos que sirvieron durante muchos años en Papúa Nueva Guinea. ¿Qué es lo que más le ha impresionado de la manera en que hoy contemplan su misión?<br /><br />- Sí. Después de la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias viajé a los Países Bajos y a Alemania para visitar a algunos de nuestros misioneros neerlandeses y alemanes jubilados en las residencias donde viven actualmente. Estuve en Teteringen, en los Países Bajos, con los misioneros neerlandeses, y en Steyl, también en los Países Bajos, con los misioneros alemanes. Todos ellos pertenecen a la Sociedad del Verbo Divino y a las Hermanas Misioneras Siervas del Espíritu Santo . Ambas congregaciones fueron fundadas por san Arnoldo Janssen y enviadas a la misión en distintos lugares del mundo. Sus primeros misioneros llegaron a Nueva Guinea en 1896 e iniciaron su labor evangelizadora en las zonas costeras, antes de adentrarse en las tierras altas del interior. La mayoría de los misioneros que he visitado tiene hoy están entre los ochenta y muchos y los más de noventa años. Mi obispo emérito, Henk Te Maarssen, SVD, se encontraba en Teteringen cuando lo visité; en septiembre cumplirá 93 años. Ha pasado casi 60 años en Papúa Nueva Guinea: más de 50 como sacerdote y ocho como obispo.<br />En general, estos misioneros habrían deseado permanecer en los países de misión y ser sepultados en la tierra a la que entregaron su vida. Sin embargo, el deterioro de su salud y la disponibilidad de servicios médicos especializados en sus países de origen los obligaron a regresar. Aun así, aunque físicamente se encuentran en Europa, su corazón y sus pensamientos siguen estando por completo en Papúa Nueva Guinea.<br />Al escuchar sus testimonios, resulta evidente que no albergan ningún arrepentimiento por haber elegido la vida misionera; si tuvieran la oportunidad, volverían a tomar exactamente la misma decisión, una y otra vez. De lo que con frecuencia no son plenamente conscientes es que, al evangelizar a nuestro pueblo, también sentaron las bases de la nación moderna de Papúa Nueva Guinea, cuya población es hoy cristiana en un 90 %. Lo que más me ha impresionado de ellos es su profunda humildad. En muchos casos llevaron a cabo una auténtica labor misionera pionera: predicaron el Evangelio, administraron el bautismo y levantaron una amplia red de infraestructuras, entre ellas parroquias, escuelas y hospitales al servicio de nuestra población. Sin embargo, nunca presumen de sus logros; todo lo hicieron únicamente para la gloria de Dios.<br /><br />- Cuando estos misioneros ancianos hablan de las personas y de las comunidades a las que han acompañado, ¿qué palabras o imágenes aparecen con mayor frecuencia y qué revelan, en su opinión, sobre su manera de entender la misión?<br /><br />- Lo primero que llama la atención al escucharlos es que se identifican plenamente con el pueblo y las comunidades de Papúa Nueva Guinea, a las que han servido, en algunos casos, durante más de medio siglo. En sus reflexiones y en los recuerdos que comparten apenas hay espacio para la negatividad. Por el contrario, sus palabras reflejan un profundo respeto y, me atrevería a decir, una auténtica veneración por las personas, sus tradiciones y su cultura.<br />La experiencia misionera los ha arraigado por completo en la realidad, la sencillez y la humildad. Muchos de ellos llegaron en las décadas de 1950 y 1960. En aquella época tuvieron que aprender desde cero las lenguas vernáculas locales, lo que les permitió adquirir un conocimiento muy profundo de las diversas culturas y tradiciones de nuestro país.<br />Tengo la impresión de que ese espíritu misionero de los comienzos se ha ido debilitando en algunos de los nuevos misioneros que llegan hoy, en parte porque gran parte del trabajo fundamental ya ha sido realizado. Los misioneros actuales siguen edificando sobre los cimientos que dejaron aquellos primeros pioneros, pero el impulso y la fuerza iniciales de aquellos exploradores eran verdaderamente únicos.<br /><br />- Desde su experiencia sobre el terreno, a menudo en zonas muy remotas y difíciles, ¿qué lecciones sobre la paciencia, la perseverancia y la humildad le han impactado especialmente?<br /><br />- Cuando hablo de los misioneros extranjeros que llegan a Papúa Nueva Guinea y permanecen allí desde unos pocos años hasta cinco décadas, suelo decir que han sido “contagiados por el virus de Nueva Guinea”. Este contacto profundo con el país transforma a una persona para siempre. Como auténticos pioneros, se adentraron en las zonas más remotas, donde no existían carreteras, escuelas ni centros sanitarios. Vivían en estrecho contacto con la población, dormían en las aldeas y compartían los alimentos que las comunidades les ofrecían. De este modo aprendieron que la definición occidental de “pobreza”, tal como aparece en los diccionarios, no tiene un verdadero significado en un país como Papúa Nueva Guinea.<br />Aunque no tenían dinero -y tampoco lo necesitaban para su supervivencia cotidiana-, la población en realidad lo tenía todo. Dios ha bendecido a este pueblo con una tierra capaz de satisfacer todas sus necesidades. Todavía hoy, el 90 % de la tierra pertenece tradicionalmente a las personas y a sus tribus; la tierra es el mayor bien que posee un habitante de Papúa Nueva Guinea. Al trabajar junto a la gente, los misioneros se adaptaron de manera natural a un estilo de vida sencillo y humilde. Esta forma de vivir estaba profundamente vinculada a los sistemas sociales tradicionales de Papúa Nueva Guinea, que ya contenían muchos de los valores evangélicos que los misioneros venían a anunciar.<br />Dios había preparado durante siglos a nuestro pueblo para este encuentro con la Palabra. Por eso el Evangelio fue acogido con tanta facilidad y rapidez: las personas reconocían sus propios valores reflejados en el mensaje cristiano, pero ahora podían comprenderlos y apreciarlos a la luz de la fe.<br /><br />- ¿A qué se refiere en concreto?<br /><br />- La paciencia, la perseverancia y la humildad son realmente las tres virtudes forjadas a lo largo de décadas de evangelización. Dejar el llamado “mundo civilizado” para adentrarse en una sociedad tribal con una estructura social compleja exige estas tres cualidades; sin ellas nunca se puede llegar verdaderamente al corazón de las personas. De la paciencia y la humildad nace una profunda apertura que permite al misionero valorar realmente aquello que tiene ante sí. No se trata de una “cultura primitiva de la Edad de Piedra”, como muchos occidentales de los primeros tiempos la describieron con desprecio, sino de una sociedad profundamente sofisticada, formada por miles de tribus y culturas diferentes. Los misioneros lo comprendieron. En mi camino junto a nuestro pueblo, la enseñanza más importante que me han transmitido es que la verdadera felicidad se encuentra en la sencillez. De esa sencillez nacen naturalmente la humildad y la paciencia, las claves últimas para abrir el corazón humano.<br /><br />- Estos misioneros llegaron a un contexto cultural muy diferente del propio. ¿Cómo aprendieron a respetar y valorar las tradiciones locales y qué aspectos de su enfoque de la inculturación quisiera transmitir a las nuevas generaciones de misioneros y sacerdotes?<br /><br />- La primera condición indispensable es tener una mentalidad abierta. No se puede ser un misionero eficaz si no se sabe apreciar la belleza oculta y la complejidad de otras culturas. Ninguna cultura es superior a otra; más bien, cada cultura tiene la capacidad de enriquecer a las demás. No se puede llegar a una tierra extranjera y condenar las tradiciones, los usos y las costumbres locales, ni antes ni durante el anuncio del Evangelio. Nuestros primeros misioneros merecen un gran reconocimiento por su actitud abierta. Dedicaron tiempo al estudio de las culturas y de las lenguas locales, llegando incluso a elaborar diccionarios y gramáticas de idiomas que hasta entonces se habían transmitido únicamente de forma oral. Pusieron de relieve los valores positivos ya presentes en esas culturas y, al mismo tiempo, tuvieron la valentía de señalar con delicadeza cuándo algunas prácticas tribales no eran compatibles con el Evangelio. Este proceso de inculturación se desarrolló a lo largo de muchas décadas. Considero que alcanzó sus frutos más maduros con el nacimiento de los catequistas formados localmente. Estos catequistas recibieron una sólida preparación, estaban bien instruidos en teología y conocían profundamente sus propias tradiciones. Por ello, fueron capaces de anunciar eficazmente el Evangelio a su propio pueblo y en sus propias lenguas. Con frecuencia eran enviados por los misioneros extranjeros como avanzadilla hacia territorios todavía inexplorados, donde realizaban el trabajo de base. Ellos han sido los mejores “traductores e intérpretes culturales” de la Iglesia. Wed, 08 Jul 2026 14:14:48 +0200EUROPA/GRECIA - Nombrado el nuevo director de las Obras Misionales Pontificias: Don Giovanni Varthalitishttps://www.fides.org/es/news/77908-EUROPA_GRECIA_Nombrado_el_nuevo_director_de_las_Obras_Misionales_Pontificias_Don_Giovanni_Varthalitishttps://www.fides.org/es/news/77908-EUROPA_GRECIA_Nombrado_el_nuevo_director_de_las_Obras_Misionales_Pontificias_Don_Giovanni_VarthalitisCiudad del Vaticano – El cardenal Luis Antonio G. Tagle, Proprefecto del Dicasterio para la Evangelización , ha nombrado, con fecha 25 de mayo de 2026, al padre Giovanni Varthalitis, sacerdote de la archidiócesis de Atenas, director de las Obras Misionales Pontificias en Grecia por un período de cinco años .<br />Don Varthalitis nació en 1985. Entre 2003 y 2009 estudió en el Pontificio Seminario Regional de Apulia, en la ciudad de Molfetta. Completó su formación en la Facultad Teológica de Apulia, obteniendo el bachillerato en Teología en el Instituto Teológico «Regina Apuliae».<br />De septiembre de 2009 a octubre de 2010 realizó un año de preparación pastoral en las parroquias de Santa María Veterana, en Triggiano , y de Santa Teresa, en Kypseli . Fue ordenado sacerdote en 2012 en la catedral de San Dionisio de Atenas. Ha desempeñado el cargo de párroco de la parroquia de la Anunciación del Señor, en Kallithea , y el de vicario parroquial de la catedral de San Dionisio entre 2012 y 2015, y nuevamente desde 2023 hasta la actualidad. <br />Entre las responsabilidades que le han sido confiadas figuran también las de canciller de la archidiócesis y responsable del archivo diocesano, maestro de las celebraciones litúrgicas y presidente de la Comisión Catequética. La Conferencia Episcopal de Grecia lo ha nombrado además miembro de la Comisión para el Catecismo y de la Comisión para el Culto Divino.<br />Es presidente de la asociación «SKEKE», que reúne al clero diocesano de Grecia, y fue responsable de las ceremonias durante la visita del Papa Francisco a Grecia en 2021.<br /> Wed, 08 Jul 2026 13:17:12 +0200ASIA/PAKISTÁN - La comunidad católica en primera línea contra los abusos a menores: “Promover la dignidad y la protección de los niños”, afirma el arzobispo Arshadhttps://www.fides.org/es/news/77906-ASIA_PAKISTAN_La_comunidad_catolica_en_primera_linea_contra_los_abusos_a_menores_Promover_la_dignidad_y_la_proteccion_de_los_ninos_afirma_el_arzobispo_Arshadhttps://www.fides.org/es/news/77906-ASIA_PAKISTAN_La_comunidad_catolica_en_primera_linea_contra_los_abusos_a_menores_Promover_la_dignidad_y_la_proteccion_de_los_ninos_afirma_el_arzobispo_ArshadIslamabad – Un «Año de los Niños», marcado por encuentros, celebraciones, iniciativas y oraciones para proteger la infancia, promoverla y devolverla al centro de la atención social y pastoral, en un contexto en el que los menores son utilizados, explotados y vulnerados. Así ha explicado el Arzobispo Joseph Arshad, obispo de la diócesis de Islamabad-Rawalpindi a la Agencia Fides, los objetivos y las razones de este año especial que está viviendo la comunidad católica del norte de Pakistán.<br /><br />«La protección de la infancia es crucial», ha afirmado, expresando «profunda preocupación por el creciente número de casos de abusos contra menores en la sociedad». «El problema del abuso sexual infantil en Pakistán sigue siendo una cuestión ampliamente extendida y requiere una atención urgente: en el año 2025 -ha señalado, citando las cifras del informe Cruel Numbers, publicado por la ONG pakistaní Sahil, que monitorea diariamente el fenómeno a nivel nacional- se ha registrado un alarmante aumento del 8% de las denuncias, con 3.630 casos de violencia confirmados, es decir, una media de más de nueve niños víctimas de abusos cada día».<br /><br />Según los datos citados, los delitos más frecuentes son el secuestro y la violación. Las niñas representan el 53% de las víctimas, mientras que los niños de entre 11 y 15 años son los más vulnerables.<br /><br />Condenando firmemente los abusos contra menores registrados en distintas zonas de Pakistán, «como comunidad católica expresamos un profundo dolor, consternación y preocupación, y constatamos el creciente temor entre padres, niños y comunidades», ha declarado el Arzobispo Arshad. Al recordar el trágico y reciente caso de la pequeña Muntaha Zahra, una niña musulmana de siete años originaria de Sargodha, secuestrada en junio pasado y asesinada tras sufrir terribles maltratos y torturas -un caso que conmocionó profundamente a la sociedad-, Arshad afirma que esta «brutalidad contra un niño inocente es un crimen que hiere la conciencia de toda la nación», recordando otros casos similares registrados en Karachi, Swat y diversas zonas del país.<br /><br />«Los crímenes contra los niños se encuentran entre las violaciones más vergonzosas e intolerables de la dignidad humana. Ninguna sociedad puede considerarse justa, pacífica o civilizada mientras sus niños vivan bajo la amenaza, el miedo y la inseguridad. Los niños son un don sagrado de Dios y deben ser protegidos con el máximo nivel de responsabilidad moral, social, legal e institucional», afirma el arzobispo.<br /><br />El Arzobispo Arshad exhorta además al Gobierno de Pakistán, a las fuerzas del orden, a los departamentos de protección de la infancia y a todas las instituciones competentes «a adoptar medidas inmediatas, rigurosas, transparentes y ejemplares contra las personas implicadas en estos crímenes», pidiendo que «los responsables de abusos contra menores sean llevados ante la justicia sin demora y que no se tolere el silencio, la negligencia ni la falta de aplicación de las leyes».<br /><br />En este contexto, y por estas razones, la comunidad católica de Islamabad-Rawalpindi ha dedicado el año 2026 a la infancia y está celebrando el «Año de los Niños». Esta iniciativa expresa «el compromiso solemne de la Iglesia de promover la dignidad, la protección, la educación, la formación y el bienestar integral de los niños». La comunidad diocesana, a través de sus parroquias, escuelas y asociaciones, «continuará sensibilizando y animando a familias, escuelas, parroquias y comunidades a colaborar por la seguridad y el desarrollo de cada niño».<br /><br />Arshad ha dirigido un llamamiento a padres, profesores, líderes religiosos, medios de comunicación, sociedad civil y a todos los ciudadanos para que «reconozcan su responsabilidad en la protección de los niños», invitando a los padres a «mantenerse vigilantes, construir una relación de confianza con sus hijos, escucharlos atentamente y orientarlos en materia de seguridad personal».<br /><br />«La sociedad debe rechazar el silencio, el miedo, el estigma y la indiferencia, y debe denunciar cualquier sospecha de abuso ante las autoridades competentes», afirma. «Todas las personas de buena voluntad, de cualquier religión –añade- están llamadas a convertirse en embajadores de paz, protección y esperanza para Pakistán. La seguridad de los niños no es solo una cuestión familiar, sino una responsabilidad moral nacional». Y concluye: «Nuestros queridos niños merecen una sociedad en la que puedan vivir sin miedo, crecer con dignidad y mirar al futuro con esperanza. Todos debemos trabajar juntos y contribuir al bienestar de nuestros hijos».<br /><br />El abuso de menores en Pakistán constituye una emergencia social crónica y en constante crecimiento, agravada por tabúes culturales, pobreza y la debilidad del sistema judicial. Expertos de Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales locales coinciden en que el fenómeno está fuertemente infravalorado, ya que gran parte de los abusos cometidos en el ámbito familiar o comunitario no son denunciados por miedo al deshonor social o por amenazas.<br /> Wed, 08 Jul 2026 13:13:14 +0200ÁFRICA/SUDÁN DEL SUR - Más violencia intercomunitaria en el estado de Warrap: 19 muertos y 14 heridoshttps://www.fides.org/es/news/77907-AFRICA_SUDAN_DEL_SUR_Mas_violencia_intercomunitaria_en_el_estado_de_Warrap_19_muertos_y_14_heridoshttps://www.fides.org/es/news/77907-AFRICA_SUDAN_DEL_SUR_Mas_violencia_intercomunitaria_en_el_estado_de_Warrap_19_muertos_y_14_heridosJuba – Asciende a 19 muertos y 14 heridos el balance de víctimas de los enfrentamientos registrados en la zona meridional del condado de Tonj, a unos 200 kilómetros de la capital, Juba. Según la prensa local, la violencia se enmarca en un contexto de crecientes tensiones intercomunitarias, agravadas por el clima político previo a las elecciones previstas para diciembre de 2026 y por la persistente crisis humanitaria que afecta al país.<br /><br />Las autoridades del estado de Warrap han informado de que los enfrentamientos comenzaron en las primeras horas del lunes 6 de julio. «Recibimos un informe alrededor de las 5 de la mañana de las autoridades del condado de Tonj Sur, según el cual un grupo de criminales atacó a la comunidad de Manyangok, teniendo como objetivo los poblados de Ajiwel y Manyin. El enfrentamiento causó víctimas en ambos bandos», ha declarado a la prensa local el ministro de Información del estado de Warrap.<br /><br />Según el ministro, un número no precisado de viviendas ha sido completamente destruido por los incendios durante los ataques, dejando a numerosas familias sin hogar.<br /><br />Las autoridades relacionan las nuevas violencias con el ciclo de ataques y represalias que afecta a la zona desde finales de 2025. «El conflicto entre las comunidades continúa desde finales de 2025 y podría estar vinculado a la persistente espiral de ataques y venganzas. Sin embargo, el episodio más reciente requiere una investigación independiente», ha añadido el ministro.<br /><br />Para contener la escalada de violencia, el gobierno del estado de Warrap ha desplegado las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur , junto con la policía y otros cuerpos de seguridad, con el objetivo de restablecer el orden en la zona afectada por los enfrentamientos.<br /> Wed, 08 Jul 2026 12:17:22 +0200La Asamblea plenaria de la FABC reunirá en Yakarta a más de 120 responsables de las Iglesias de Asiahttps://www.fides.org/es/news/77905-La_Asamblea_plenaria_de_la_FABC_reunira_en_Yakarta_a_mas_de_120_responsables_de_las_Iglesias_de_Asiahttps://www.fides.org/es/news/77905-La_Asamblea_plenaria_de_la_FABC_reunira_en_Yakarta_a_mas_de_120_responsables_de_las_Iglesias_de_AsiaPor el padre John Mi Shen*<br /><br />Yakarta – Más de 120 responsables eclesiales procedentes de toda Asia se reunirán en Yakarta, Indonesia, del 20 al 26 de julio de 2026, con motivo de la XII Asamblea plenaria de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia .<br />Organizada por la arquidiócesis de Yakarta en el Hotel Mulia Senayan, la Asamblea estará centrada en el tema: «Conversión sinodal y misión para ser puentes y constructores de puentes en Asia», y se inspirará en el versículo evangélico: «Verás cosas más grandes que estas» .<br /><br />Entre los participantes habrá obispos procedentes de toda Asia, representantes de la Santa Sede, secretarios de los organismos de la FABC, teólogos y expertos en pastoral. Durante una semana estarán unidos en la oración, el diálogo y el discernimiento para reflexionar sobre la futura misión de la Iglesia en Asia.<br /><br />La liturgia eucarística de apertura, el 21 de julio, será presidida por el cardenal Oswald Gracias, enviado especial del Papa León XIV. El cardenal Filipe Neri Ferrão, presidente de la FABC, pronunciará la relación principal, mientras que el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización , guiará una jornada de oración y retiro sobre la espiritualidad sinodal.<br /><br />La Asamblea contará además con intervenciones principales a cargo de monseñor Tomáš Halík y de la doctora Choong Pui Yee, junto con debates regionales y sesiones de «Conversación en el Espíritu» sobre las principales urgencias y oportunidades que afronta la Iglesia en Asia.<br /><br />El 25 de julio, los participantes recibirán un mensaje del Papa León XIV, antes de examinar el borrador del mensaje final de la Asamblea y el marco para su aplicación. La Asamblea plenaria concluirá el 26 de julio con la aprobación del mensaje final, seguida de la Eucaristía conclusiva en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Yakarta y una visita a la cercana mezquita Istiqlal a través del «Túnel de la Amistad», símbolo del compromiso de Indonesia con la armonía interreligiosa.<br /><br />Como secretario ejecutivo de la Oficina de Comunicación Social de la FABC, considero esta Asamblea plenaria mucho más que un importante encuentro eclesial. Es un momento para que las Iglesias de Asia se escuchen mutuamente, disciernan juntas y renueven su compromiso misionero compartido. A través del ministerio de la comunicación, esperamos acompañar este camino de fe y hacer accesibles sus reflexiones y frutos a los católicos del continente y más allá, promoviendo una mayor comunión, participación y misión<br /><br /><br />* Secretario ejecutivo de la Oficina de Comunicaciones Sociales de la Federation of Asian Bishops' Conferences <br />Wed, 08 Jul 2026 12:10:26 +0200La arquidiócesis de Kaduna confirma la muerte en cautiverio del catequista Victor Paul, secuestrado en febrerohttps://www.fides.org/es/news/77904-La_arquidiocesis_de_Kaduna_confirma_la_muerte_en_cautiverio_del_catequista_Victor_Paul_secuestrado_en_febrerohttps://www.fides.org/es/news/77904-La_arquidiocesis_de_Kaduna_confirma_la_muerte_en_cautiverio_del_catequista_Victor_Paul_secuestrado_en_febreroKaduna – Continúan sin tregua los ataques, secuestros y asesinatos que golpean a las comunidades cristianas en Nigeria.<br />En los últimos días se ha confirmado la muerte de Victor Paul, catequista católico secuestrado en su vivienda en el distrito de Kagarko, en el estado de Kaduna. La arquidiócesis de Kaduna lo ha confirmado mediante un comunicado difundido el pasado 2 de julio, en el que se informa además de la muerte de otras cuatro personas que permanecían cautivas junto a él.<br />Victor Paul había sido secuestrado junto con su esposa embarazada, su hijo -que posteriormente fue asesinado- y otras treinta personas durante un ataque terrorista perpetrado el 9 de febrero de 2026 contra las comunidades de Kutaho y Kugur .<br />El padre Christian Okewu Emmanuel, canciller de la arquidiócesis de Kaduna, ha declarado en un comunicado que el catequista fue sometido a graves torturas y dejado morir de hambre, mientras que las otras víctimas fueron brutalmente asesinadas por sus captores. Hasta el momento, ni el gobierno del estado de Kaduna ni el mando de la policía han emitido una declaración oficial sobre la muerte de las víctimas.<br />De las treinta personas secuestradas en febrero, por cuya liberación los secuestradores exigían un rescate, once -entre ellas mujeres y niños, incluida la esposa del catequista- fueron liberadas el pasado 5 de abril. Posteriormente, otros nueve hombres recuperaron la libertad el viernes 1 de mayo de 2026.<br />«Estamos profundamente agradecidos a Dios porque los cuatro hombres restantes también recuperaron la libertad el 30 de junio de 2026. Aunque nos alegramos por su regreso sanos y salvos, nuestros corazones siguen llenos de dolor por la trágica pérdida de quienes no regresaron con vida», ha afirmado el padre Emmanuel.<br /> <br />Tue, 07 Jul 2026 08:27:06 +0200AMÉRICA/ARGENTINA - “Caminar juntos con espíritu misionero significa mejorar el mundo”: el obispo Dante Braida relanza la figura de los cuatro mártires riojanoshttps://www.fides.org/es/news/77903-AMERICA_ARGENTINA_Caminar_juntos_con_espiritu_misionero_significa_mejorar_el_mundo_el_obispo_Dante_Braida_relanza_la_figura_de_los_cuatro_martires_riojanoshttps://www.fides.org/es/news/77903-AMERICA_ARGENTINA_Caminar_juntos_con_espiritu_misionero_significa_mejorar_el_mundo_el_obispo_Dante_Braida_relanza_la_figura_de_los_cuatro_martires_riojanosLa Rioja – “En este año recordamos el asesinato del obispo Enrique Angelelli, de los sacerdotes Murias y Longueville y del esposo y padre de familia Wenceslao Pedernera. Memoria que nos lleva a un reconocimiento de la generosa entrega de sus vidas. Hoy nos toca beber de esa fuente de vida y enseñanzas que nos han dejado, fueron testigos de misericordia siendo especialmente cercanos y sensibles a quienes estaban más necesitados de ella”. En una nota enviada a la Agencia Fides, el obispo de La Rioja, Dante Braida, ha compartido una reflexión sobre el significado de la conmemoración de los mártires de la diócesis argentina, a 50 años de su asesinato .<br /><br />“Como aquel tiempo necesitó de los mártires, este que vivimos necesita de nuestra generosa entrega -remarca el obispo Braida que también es Presidente de la Pastoral Social de Argentina-, para que podamos vencer la tentación del individualismo y animarnos a sueños comunitarios; para promover comunidades más abiertas e inclusivas de todos aquellos que están desahuciados de la vida y necesitan hacer experiencia de la misericordia de Dios a través de vínculos sencillos y empáticos con los demás; para alentar el caminar juntos con un espíritu de mayor comprensión y paciencia para aceptarnos unos a otros en nuestras diferencias y valorarnos en nuestras propias capacidades; para fomentar una vida orante en todas la edades y situaciones de vida y encontrar el verdadero sentido de nuestras vidas en el encuentro con el Señor”.<br /><br />Pasando revista a un breve perfil de los cuatro mártires riojanos, Braida destaca sus principales características. “El obispo Enrique Angelelli nos invita a vivir la fe en la historia que hoy nos toca y sigue iluminando el compromiso cristiano actual. El legado de los mártires invita a ‘cultivar la dimensión social de la fe’ y a asumir con responsabilidad los desafíos contemporáneos. Los padres Carlos y Gabriel vivieron en lo cotidiano, en lo simple y sencillo de cada día, en el servicio a los demás. Pero también lo hicieron con voz profética cuando había que denunciar atropellos y amenazas que no respetaban la dignidad de las personas”. <br />“Finalmente – añade el obispo Braida - quiero resaltar el elocuente mensaje de la vida del beato mártir Wenceslao Pedernera. Él trabajó incasablemente por un mundo más justo, en la formación de un matrimonio y una familia cristiana; en la responsabilidad en sus compromisos sociales y, de modo particular, buscando la justicia en emprendimientos productivos que valorizaran el trabajo realizado por los obreros. Al final de su vida, su búsqueda de justicia se transformó en un derrame generoso de misericordia con los que no lo comprendieron y lo mataron. ‘Perdonen, perdonen y no odien’, fue su mensaje final cargado de pura misericordia, misericordia que es expresión de esa fe que fue madurando durante su vida. Los cuatro mártires son distintas vocaciones, y cada uno desde su camino nos enseñan a entregarnos totalmente a los demás, de ese modo será sincera la memoria que hoy celebramos”.<br /><br />“Dieron la vida no solo el día que los mataron sino en su testimonio cotidiano del Evangelio asumiendo las diferentes situaciones de la vida con su luz y buscando desde allí su transformación con una acción concreta en el mundo. Sus vidas fueron un testimonio de cómo vivir el Evangelio en medio de las dificultades y de cómo amar a Dios y al prójimo con todas las fuerzas buscando su liberación de toda esclavitud y guiándolo a una Vida plena como miembros de una comunidad y en comunidad. En esta tierra riojana, los mártires trabajaron por la paz como fruto de la justicia. Aquí fueron perseguidos por vivir la misión propia de cada uno. Por practicar la justicia. Por eso, el caminar juntos con espíritu misionero es para mejorar el mundo, para llevar una buena noticia a todas las personas y familias, a todos los ámbitos sociales. Implica ser canales de liberación de todo lo que nos ata y limita el crecimiento”.<br /><br />“¿Cuáles son los desafíos que más nos interpelan en este tiempo?¿Cuáles las realidades humanas y sociales que más requieren un proceso de liberación?¿Cómo crecemos como comunidad orante y cómo vivimos el ser comunidad?” Son algunas preguntas que el obispo de La Rioja dirige en su conclusión a la comunidad de su diócesis invitándola a buscar las respuestas “juntos, escuchándonos, dialogando, discerniendo en comunidad y caminando juntos con espíritu misionero. Siempre”.<br /> Tue, 07 Jul 2026 12:28:50 +0200AMÉRICA/ECUADOR - Un paso importante para la Iglesia amazónica: la Primera Asamblea Eclesial de la Amazonía ecuatorianahttps://www.fides.org/es/news/77901-AMERICA_ECUADOR_Un_paso_importante_para_la_Iglesia_amazonica_la_Primera_Asamblea_Eclesial_de_la_Amazonia_ecuatorianahttps://www.fides.org/es/news/77901-AMERICA_ECUADOR_Un_paso_importante_para_la_Iglesia_amazonica_la_Primera_Asamblea_Eclesial_de_la_Amazonia_ecuatorianaQuito – Ha sido, sin duda, un acontecimiento de gran importancia y con posibles repercusiones positivas para toda la comunidad eclesial amazónica del Ecuador. La Primera Asamblea Eclesial de la Amazonía Ecuatoriana ha reunido por primera vez a los seis Vicariatos Apostólicos de la región, marcando un paso significativo en su camino común.<br /><br />El encuentro, celebrado del 29 de junio al 1 de julio de 2026 en el Centro de Formación Pastoral Intipungo, del Vicariato Apostólico de Puyo, contó con la participación de las delegaciones de Aguarico, Méndez, Napo, Puyo, San Miguel de Sucumbíos y Zamora, junto con representantes de Esmeraldas. Según ha informado la Conferencia Eclesial de la Amazonía , la Asamblea se desarrolló como un tiempo de encuentro y discernimiento comunitario, siguiendo el método de la «conversación en el Espíritu» y favoreciendo un discernimiento comunitario de estilo sinodal.<br /><br />La Conferencia Eclesial de la Amazonía fue constituida en 2020, en continuidad con el Sínodo Especial para la Amazonía y con la exhortación apostólica Querida Amazonia del Papa Francisco , que impulsaron nuevas formas de coordinación pastoral en este territorio. En Querida Amazonia, el Papa invitaba a la Iglesia a «acoger con valentía la novedad del Espíritu, capaz de crear siempre algo nuevo con el tesoro inagotable de Jesucristo» , también mediante nuevas formas de organización eclesial. Esta «Primera Asamblea Eclesial de la Amazonía Ecuatoriana» ha sido, por tanto, la primera de ámbito nacional para los Vicariatos amazónicos del Ecuador, mientras que la CEAMA ya había celebrado anteriormente sus propias Asambleas Generales panamazónicas. Como asamblea eclesial, no ha reunido únicamente a los obispos, sino también a religiosos y religiosas, laicos y representantes de los pueblos indígenas, en un proceso compartido de escucha y discernimiento.<br /><br />Durante los trabajos, los Vicariatos Apostólicos reafirmaron su pertenencia a la CEAMA y su compromiso de asumir las orientaciones pastorales definidas durante la VI Asamblea General de este organismo eclesial, con el objetivo de incorporarlas a sus respectivos planes pastorales.<br /><br />Según informa el sitio web oficial de la CEAMA, los trabajos comenzaron con la celebración eucarística presidida por el obispo Rafael Cob García, vicario apostólico de Puyo, quien invitó a promover una Iglesia cercana a los pueblos amazónicos y comprometida con la defensa de la vida y de la Casa Común.<br /><br />Se dedicó una atención especial a la reflexión sobre el camino eclesial de la Amazonía, que parte de la experiencia de la REPAM, pasa por el Sínodo para la Amazonía y culmina con la creación de la CEAMA, presentada durante el encuentro como un organismo llamado a apoyar de manera concreta a las Iglesias locales del territorio. «La Asamblea también ha dedicado un espacio específico al fortalecimiento de la cultura del cuidado, mediante una reflexión sobre la prevención de los abusos y la promoción de entornos seguros en el marco de la misión evangelizadora», se lee en un pasaje del comunicado de la CEAMA.<br /><br />Tal como se recoge en los Horizontes Pastorales 2026-2030 de la CEAMA, los participantes identificaron varias prioridades compartidas, entre ellas «la necesidad de fortalecer una evangelización con identidad amazónica, promover una mayor participación de las comunidades, consolidar los procesos formativos, valorar el protagonismo de los pueblos indígenas y seguir articulando los esfuerzos entre los distintos territorios». Entre los frutos concretos de la Asamblea, cada Vicariato designó a un representante para integrar un equipo nacional de coordinación de la CEAMA, encargado de acompañar la puesta en práctica de las prioridades pastorales y reforzar el trabajo en red. Según el comunicado final, la Asamblea ha reafirmado la voluntad de impulsar el camino hacia «una Iglesia sinodal, intercultural y misionera, profundamente arraigada en la realidad de los pueblos amazónicos».<br /><br />Pocos meses después de su elección, el Papa León XIV envió un extenso y detallado telegrama a los obispos que, del 17 al 20 de agosto de 2025, participaban en Bogotá en un encuentro de la Conferencia Eclesial de la Amazonía . «Es esencial -se leía en el telegrama, firmado por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin- que Jesucristo, en quien todas las cosas encuentran su plenitud, sea anunciado con claridad y con inmensa caridad entre los habitantes de la Amazonía». El Papa León agradecía a los obispos «vuestro esfuerzo por promover el mayor bien de la Iglesia para los fieles del querido territorio amazónico» y los exhortaba a «buscar, sobre la base de la unidad y de la colegialidad propias de un “organismo episcopal”, la manera de ayudar de forma concreta y eficaz a los obispos diocesanos y a los vicarios apostólicos en el cumplimiento de su misión».<br /> Tue, 07 Jul 2026 12:06:11 +0200ASIA/MYANMAR - En el corazón de la crisis humanitaria birmana, la Iglesia de Kalay inaugura una nueva parroquiahttps://www.fides.org/es/news/77902-ASIA_MYANMAR_En_el_corazon_de_la_crisis_humanitaria_birmana_la_Iglesia_de_Kalay_inaugura_una_nueva_parroquiahttps://www.fides.org/es/news/77902-ASIA_MYANMAR_En_el_corazon_de_la_crisis_humanitaria_birmana_la_Iglesia_de_Kalay_inaugura_una_nueva_parroquiaKalay – La inauguración de la nueva parroquia de San Patricio, en la diócesis de Kalay, en el noroeste de Myanmar, constituye un motivo de profunda alegría y esperanza para la sufrida población de este territorio. La diócesis de Kalay, situada entre la región de Sagaing y el estado Chin, es una de las zonas más afectadas por la guerra civil desencadenada tras el golpe de Estado militar de febrero de 2021 y atraviesa una situación social y humanitaria dramática.<br />Con una celebración eucarística presidida por el obispo Felix Lian Khen Thang y concelebrada por doce sacerdotes, en la que participaron más de 600 fieles católicos, la comunidad católica de la zona, formada en su mayoría por desplazados internos, se ha reunido hace unos días en la localidad de Khaikam Myo para celebrar esta histórica inauguración. A su llegada, el obispo ha sido recibido con gran entusiasmo: los feligreses, vestidos con los trajes tradicionales chin, le han dado la bienvenida con danzas culturales, cantos tradicionales y una alegre procesión que lo ha acompañado hasta el interior de la iglesia, donde le esperaba el padre Sylvester Pau Van Sang, nombrado primer párroco.<br />Durante la misa inaugural, el obispo Felix Lian Khen Thang ha administrado además el sacramento de la Confirmación a 60 jóvenes y explicó en su homilía que «la creación de esta parroquia es una bendición de Dios y un signo de esperanza para el desarrollo de la diócesis de Kalay».<br />El obispo ha señalado que la nueva parroquia comprende seis aldeas y atiende a 210 familias católicas. Su creación tiene como objetivo «ofrecer una atención pastoral más cercana y constante, garantizar la celebración regular de los sacramentos y hacer más accesible para los fieles la celebración diaria de la Santa Misa», recordando que «la Eucaristía es fuente de gracia, consuelo y fortaleza en medio de la situación de precariedad que vive la población». «La presencia estable de un sacerdote, además, es un signo visible de la presencia de Cristo en medio de su pueblo», ha subrayado.<br />El prelado ha recordado también que, mediante el sacramento de la Confirmación, «los candidatos reciben los dones del Espíritu Santo, que los fortalecen y alientan, sosteniendo a sus familias y a toda la comunidad parroquial».<br />La diócesis de Kalay, sufragánea de la archidiócesis de Mandalay, se encuentra en el noroeste de Myanmar, en la región de Sagaing, aunque parte de su territorio se extiende también por el estado Chin. Tiene su sede episcopal en la ciudad de Kalay, donde se encuentra la catedral de Santa María, y cuenta con unos 60.000 fieles católicos. Limita con la India y abarca un territorio de población étnicamente diversa, con una importante presencia del pueblo chin y de otras minorías, próximo a la frontera india. La zona de Kalay se ha visto duramente golpeada por la guerra civil que estalló tras el golpe de Estado militar de 2021 y se encuentra inmersa en una policrisis: el tejido social ha quedado devastado, muchos jóvenes han huido para evitar el reclutamiento forzoso y la emergencia humanitaria alcanza niveles dramáticos.<br />Sagaing es una de las regiones más violentas del país y el principal bastión de la resistencia armada contra la junta militar. En la zona se registran frecuentes enfrentamientos entre el ejército birmano, las Fuerzas de Defensa del Pueblo y los grupos de resistencia chin. En este contexto, la situación humanitaria es extremadamente grave: el número de desplazados internos es muy elevado, existe una grave crisis alimentaria, prolongados cortes de electricidad y un acceso muy limitado a la asistencia sanitaria y a la ayuda humanitaria. La pobreza extrema afecta a cerca del 80 % de la población.<br />La Iglesia católica local y las comunidades de otras confesiones cristianas prestan asistencia a la población afectada, aunque desarrollan su labor en condiciones muy difíciles. Debido a la intensidad de los combates, la Iglesia local ha tenido que cerrar aproximadamente la mitad de sus parroquias, mientras que la mayoría de los católicos de la diócesis han huido hacia los bosques, las montañas del estado Chin o la frontera con la India, buscando refugio de la violencia. Ante esta situación de emergencia, la diócesis ha convertido muchas de las instalaciones eclesiales que permanecen en pie en centros de acogida de primera necesidad y se estima que actualmente alberga a unos 40.000 desplazados internos de distintas etnias y confesiones religiosas que han huido de las zonas de combate. Según fuentes locales, en ocasiones el ejército regular ha atacado iglesias, conventos y escuelas católicas bajo la sospecha de que prestaban apoyo logístico o refugio a los grupos rebeldes. Entre los edificios afectados en la zona de Kalay figuran la iglesia católica de Lungtak, alcanzada por bombardeos aéreos del ejército en mayo de 2024 junto con una iglesia baptista cercana; la iglesia baptista de la aldea de Pyidaw, destruida en un ataque aéreo en abril de 2023; y la iglesia baptista de la aldea de Kanan, dañada durante intensos combates.<br /> Tue, 07 Jul 2026 11:21:11 +0200ASIA/MALASIA - “En camino hacia la renovación o seremos como un gong que resuena vacío”: el arzobispo Leow explica la vida de la Iglesia en Malasia entre crecimiento, diálogo y secularizaciónhttps://www.fides.org/es/news/77897-ASIA_MALASIA_En_camino_hacia_la_renovacion_o_seremos_como_un_gong_que_resuena_vacio_el_arzobispo_Leow_explica_la_vida_de_la_Iglesia_en_Malasia_entre_crecimiento_dialogo_y_secularizacionhttps://www.fides.org/es/news/77897-ASIA_MALASIA_En_camino_hacia_la_renovacion_o_seremos_como_un_gong_que_resuena_vacio_el_arzobispo_Leow_explica_la_vida_de_la_Iglesia_en_Malasia_entre_crecimiento_dialogo_y_secularizacionPor Paolo Affatato<br /><br />Kuala Lumpur – La comunidad católica en Malasia está llamada a «emprender un camino de renovación, misión y profecía, para leer los signos de los tiempos; de lo contrario, correrá el riesgo de convertirse en un gong que resuena vacío». Así lo afirma el arzobispo de Kuala Lumpur, Julian Leow Beng Kim, presidente también de la Conferencia Episcopal de Malasia, Singapur y Brunéi. De regreso a Malasia tras la visita ad limina al Vaticano, el arzobispo comparte con la Agencia Fides un análisis sobre la vida de la Iglesia en el país, inmersa en un proceso de renovación interna con vistas a la gran Asamblea Pastoral Nacional, que se celebrará en septiembre en Sibu, en el estado de Sarawak , con el objetivo de reunir las distintas sensibilidades culturales del país. Mons. Leow presenta el rostro de una comunidad pequeña pero dinámica, inmersa en un contexto multiétnico y multirreligioso, llamada a crecer mediante el diálogo interreligioso, afrontando los desafíos sociales y las nuevas fragilidades culturales.<br /><br />«La comunidad católica en Malasia es dinámica y está en constante crecimiento», observa el arzobispo, aunque recuerda que vive «dentro de unos límites políticos, legales y sociales bastante estrictos», en un país de mayoría musulmana. Aunque la libertad de culto está garantizada por la Constitución, persisten algunas limitaciones prácticas. «Todavía podemos construir nuevas iglesias, a diferencia de Brunéi, pero las autorizaciones gubernamentales están sujetas a normas bastante estrictas», explica, señalando que las autoridades imponen restricciones sobre el tamaño y la altura de los edificios en función del número de fieles. «Pero aún podemos construir, y eso es algo positivo».<br /><br />A pesar de estas limitaciones, la Iglesia sigue creciendo. Solo en la archidiócesis de Kuala Lumpur se registran cada año entre seiscientos y setecientos bautismos de adultos a través del Rito de Iniciación Cristiana de Adultos, a los que se suman los bautismos de niños de familias católicas. Los nuevos católicos proceden de otras religiones o de distintos grupos étnicos del país y de la isla de Borneo. «Malasia es una sociedad plural», señala el arzobispo, recordando, sin embargo, que los malayos, grupo mayoritario del país, son musulmanes y que, por disposición constitucional, no pueden convertirse al cristianismo.<br /><br />Los católicos representan alrededor del 3 % de la población malasia -unos 1,3 millones de fieles sobre un total de 36 millones de habitantes-, mientras que los cristianos en su conjunto constituyen aproximadamente el 9 %. Sin embargo, la presencia eclesial está distribuida de manera desigual: cerca del 70 % de los católicos vive en los estados orientales de Sabah y Sarawak, en Borneo, donde el cristianismo está profundamente arraigado entre las poblaciones indígenas. En la Malasia peninsular, por el contrario, la comunidad católica constituye una pequeña minoría concentrada principalmente en las grandes ciudades.<br /><br />Un importante impulso para la vida de las comunidades eclesiales proviene también de los migrantes. «Muchos jóvenes llegan desde Myanmar huyendo de la guerra», relata mons. Leow. También hay refugiados procedentes de Pakistán, a menudo escapando de la violencia, así como personas llegadas de Irán y de otros países de Oriente Medio. «Algunos vienen por motivos laborales, otros son auténticos refugiados. Malasia demuestra ser un país acogedor», afirma.<br /><br />La vitalidad de la Iglesia se refleja también en la continuidad de las nuevas incorporaciones a la fe católica. «Seguimos teniendo muchas conversiones y numerosos bautismos de adultos y de niños», señala el arzobispo. «Si consideramos conjuntamente Malasia, Singapur y Brunéi, cada año celebramos miles de bautismos. Por eso miramos al futuro con esperanza», añade.<br /><br />Entre los principales desafíos, mons. Leow señala, en primer lugar, el secularismo y la indiferencia religiosa. «Vivimos en una sociedad altamente tecnológica, donde muchas personas ya no se preocupan por la vida espiritual ni por Dios». La pandemia también ha dejado secuelas en la vida eclesial. «Después de la Covid, muchos jóvenes dejaron de acudir a la iglesia y algunos mayores se acostumbraron a seguir la misa por internet. Pero ahora, poco a poco, están regresando». A ello se suma el fenómeno de la desinformación difundida a través del mundo digital, que alimenta la confusión también en lo que respecta a la vida de la Iglesia.<br /><br />En un contexto multirreligioso, uno de los rasgos distintivos de la presencia católica en el país es el diálogo interreligioso. La Iglesia participa activamente en organismos que reúnen a cristianos, budistas, hindúes, sijs y taoístas para abordar conjuntamente cuestiones de interés común. «Cuando hablamos con una sola voz, el Gobierno nos escucha», afirma mons. Leow. El diálogo aborda temas delicados como la libertad religiosa, las conversiones o las controversias relacionadas con edificios de culto construidos en la época colonial y hoy objeto de disputas sobre la propiedad de los terrenos. Aunque reconoce la existencia de pequeños grupos islamistas extremistas, el arzobispo observa que «en general vivimos en paz y armonía» y que el Gobierno procura preservar el equilibrio entre las distintas comunidades religiosas.<br /><br />También en el ámbito de las vocaciones se mezclan luces y sombras. En toda Malasia hay alrededor de ochenta y cinco seminaristas, entre el seminario menor y el mayor, procedentes de las nueve diócesis del país; diecisiete pertenecen a la archidiócesis de Kuala Lumpur. «Es un signo positivo, pero no basta», comenta el arzobispo. «Acabo de ordenar a dos nuevos sacerdotes, pero al mismo tiempo varios sacerdotes mayores se están jubilando. Seguimos necesitando vocaciones». Pero aún más acusado es el descenso de las vocaciones a la vida consagrada, tanto masculina como femenina.<br /><br />Entre las causas de esta disminución, mons. Leow señala los cambios producidos en las escuelas católicas. Aunque siguen siendo centros muy valorados y frecuentados por alumnos de todas las religiones, hoy están gestionados principalmente por laicos, ya que el Gobierno no permite que sean administrados por órdenes religiosas. «Ya no contamos con muchos religiosos y religiosas en las escuelas», explica. «Además, en la Malasia peninsular la presencia de símbolos religiosos es muy limitada y muchos directores de centros no son católicos. De este modo, se ha perdido ese testimonio cotidiano que durante generaciones favoreció el nacimiento de nuevas vocaciones».<br /><br />En cuanto al camino eclesial, la Iglesia católica en Malasia mira al futuro con espíritu de renovación y corresponsabilidad. «Nos estamos preparando para la Asamblea Pastoral Nacional de Malasia, que se celebrará el próximo mes de septiembre», explica mons. Leow. Será una ocasión para que toda la Iglesia del país reflexione «sobre cómo vivir la misión con autenticidad y valentía». El arzobispo resume así el espíritu del encuentro: «Estamos llamados a ser proféticos. La renovación comienza por nosotros; de lo contrario, seremos como un gong que resuena vacío». Entre los temas centrales de la Asamblea estarán la corresponsabilidad entre clero y laicos y la implicación de las nuevas generaciones. «Debemos dar prioridad a los jóvenes», afirma el arzobispo, advirtiendo de que la Iglesia corre el riesgo de «perder su futuro si no sabe acompañarlos en los desafíos de nuestro tiempo, marcado también por el aislamiento que produce la cultura digital».<br /><br />La atención a los jóvenes se manifiesta claramente con vistas a la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Corea del Sur el próximo mes de agosto. El arzobispo espera acompañar al menos a quinientos jóvenes de su archidiócesis y a unos dos mil de toda Malasia. Pero el verdadero objetivo va mucho más allá de ese acontecimiento. «Los jóvenes buscan respuestas a las grandes preguntas de la vida», observa. «Nuestra fe puede ofrecérselas, pero debemos aprender a comunicarlas en su propio lenguaje». Por ello insiste en la necesidad de un acompañamiento continuo: «No basta con un gran evento cada tres o cuatro años. Cuando los jóvenes regresan a sus diócesis y parroquias, hay que seguir caminando con ellos, acompañándolos con una pastoral cercana a su lenguaje y a sus necesidades, para decirles: Cristo está con vosotros en cada momento y en cada ámbito de vuestra vida».<br /><br />La esperanza que anima a la Iglesia malasia mira al testimonio evangélico en la sociedad. «Espero que podamos fortalecer nuestra fe para ofrecer un testimonio auténticamente evangélico y ser un faro y una luz para toda la nación», afirma mons. Leow. «Quisiera que la Iglesia ayudara no solo a los católicos, sino a todas las personas a encontrar un sentido para la vida y respuestas a sus preguntas más profundas».<br /><br />Tras la visita ad limina, añade, permanece también un deseo: «Esperamos que algún día el papa León XIV pueda visitar Malasia, para fortalecer la fe de los católicos y ofrecer un testimonio de paz a toda la región». Al hablar del Pontífice, el arzobispo subraya el gran aprecio que despierta también entre los musulmanes: «Sus palabras contra la guerra y en defensa de las víctimas inocentes, especialmente en Oriente Medio y en Gaza, son muy valoradas», señala. «Recibo mensajes de personas que nos dan las gracias cuando escuchan los discursos del Papa», concluye, observando que esto contribuye a reforzar la credibilidad de la Iglesia en la sociedad malasia.<br />Mon, 06 Jul 2026 14:12:02 +0200