Fides News - Spanish (Spain - Traditional)https://www.fides.org/Todas las noticias FidesesLos contenidos del sitio son publicados con Creative Common LicenseVATICANO - "El amor de Cristo nos envía (cf. 2 Co 5,14)": el tema de la próxima Jornada Mundial de las Misiones de 2027https://www.fides.org/es/news/78366-VATICANO_El_amor_de_Cristo_nos_envia_cf_2_Co_5_14_el_tema_de_la_proxima_Jornada_Mundial_de_las_Misiones_de_2027https://www.fides.org/es/news/78366-VATICANO_El_amor_de_Cristo_nos_envia_cf_2_Co_5_14_el_tema_de_la_proxima_Jornada_Mundial_de_las_Misiones_de_2027Ciudad del Vaticano - «El amor de Cristo nos envía» es el tema elegido por el papa León XIV para la 101ª Jornada Mundial de las Misiones, que se celebrará el domingo 24 de octubre de 2027 y que remite al corazón mismo de la misión cristiana: el amor de Cristo, acogido y vivido, se convierte en impulso para anunciar el Evangelio y acercarse a cada hermano y hermana.<br />Como recordó el Santo Padre en el Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones de 2026, «si la unidad es la condición de la misión, el amor es su esencia»; de hecho, la misión de la Iglesia nace del amor de Dios revelado en Jesucristo, se alimenta del encuentro con Él y se traduce en un testimonio concreto de fraternidad, cercanía y servicio.<br />El amor de Cristo no nos deja indiferentes: nos impulsa a salir de nosotros mismos, a encontrarnos con los demás y, sobre todo, a acercarnos a quienes están solos, son pobres o están heridos.<br />Como preparación para la Jornada Mundial de las Misiones de 2027, se difundirá en los primeros meses del año el mensaje del Santo Padre, que orientará la reflexión, la animación y la formación misionera de las comunidades cristianas.<br />En este camino, las cuatro Obras Misioneras Pontificias —Propagación de la Fe, Infancia Misionera, San Pedro Apóstol y Unión Misionera— desempeñan un servicio esencial a la hora de alimentar la conciencia y la responsabilidad misionera de los bautizados, desde los más pequeños hasta los adultos, y de promover una red universal de oración, formación y caridad en apoyo de la evangelización y de las Iglesias jóvenes.<br />Contribuyen, cada una según su especificidad y todas juntas, a promover el espíritu misionero en el Pueblo de Dios y a apoyar a las nuevas Iglesias particulares .<br /> Sat, 31 Oct 2026 13:33:00 +0100La espiritualidad misionera del obispohttps://www.fides.org/es/news/78364-La_espiritualidad_misionera_del_obispohttps://www.fides.org/es/news/78364-La_espiritualidad_misionera_del_obispoDel arzobispo Samuele Sangalli*<br /><br />Roma – La Agencia Fides publica la intervención pronunciada por el arzobispo Sangalli durante la segunda jornada del congreso.<br /><br /> §§§<br /><br />El Concilio Vaticano II nos ha recordado la esencia misionera de la Iglesia, que, por la acción del Espíritu Santo, es «sacramento universal de salvación», como expresa el número 5 del decreto Ad gentes:<br /><br />«La misión, pues, de la Iglesia se realiza mediante la actividad por la cual, obediente al mandato de Cristo y movida por la caridad del Espíritu Santo, se hace plena y actualmente presente a todos los hombres y pueblos para conducirlos a la fe, la libertad y a la paz de Cristo por el ejemplo de la vida y de la predicación, por los sacramentos y demás medios de la gracia, de forma que se les descubra el camino libre y seguro para la plena participación del misterio de Cristo».<br /><br />Esta participación en el misterio de Cristo es, en su raíz, un misterio de alegría: esa alegría profunda que siempre ha animado y sostenido los pasos de los misioneros. En la bula de mi nombramiento episcopal, el papa Francisco, citando al beato Giovanni Mazzucconi, misionero de mi tierra martirizado en Oceanía a mediados del siglo XIX, la describía así: «Al partir, vamos con alegría al encuentro del Señor, convirtiéndonos en intrépidos anunciadores del Evangelio con palabras y obras. Caminamos hacia aquella patria donde ya no habrá separaciones ni partidas, donde los sufrimientos y peligros del pasado solo servirán para acrecentar el consuelo y la gloria. Nos abandonamos confiadamente a Dios, que nos salvó entonces y nos acompañará en cada viaje. Mientras Él esté con nosotros, cuanto pueda sucedernos será siempre una gracia, una bendición por la que solo podremos darle gracias» .<br /><br />Esta fe en un destino de comunión y alegría impulsa a toda la Iglesia a la misión, como nos recordó el propio papa Francisco en Evangelii gaudium:<br /><br />«La primera motivación para evangelizar es el amor de Jesús que hemos recibido, la experiencia de ser salvados por Él, que nos impulsa a amarlo cada vez más. Pero ¿qué amor es ese que no siente la necesidad de hablar de la persona amada, de presentarla, de darla a conocer? Si no sentimos el intenso deseo de comunicarlo, necesitamos detenernos en oración para pedirle que vuelva a cautivarnos. Necesitamos suplicarlo cada día, pedir su gracia para que abra nuestro corazón frío y sacuda nuestra vida tibia y superficial . ¡Qué dulce es estar ante un crucifijo o de rodillas ante el Santísimo Sacramento y, sencillamente, permanecer ante sus ojos! ¡Cuánto bien nos hace dejar que Él vuelva a tocar nuestra existencia y nos impulse a comunicar su vida nueva! Porque, en definitiva, “lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos” . La mejor motivación para decidirnos a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, detenernos en sus páginas y leerlo con el corazón. Si nos acercamos a él de este modo, su belleza nos asombra y vuelve a cautivarnos una y otra vez. Por eso es urgente recuperar un espíritu contemplativo que nos permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza y ayuda a vivir una vida nueva. No hay nada mejor que podamos transmitir a los demás» .<br /><br />Si toda vocación cristiana está, por su propia naturaleza, abierta a la misión, existe una relación profunda entre la llamada universal a la misión y la vocación específica de quienes consagran su vida a ella. El obispo constituye un ejemplo especialmente elocuente de esta realidad, en virtud de la sucesión apostólica en la que está inserto. El reciente camino de la Iglesia hacia una mayor valoración de la sinodalidad nos ha recordado, una vez más, esta articulación entre el pueblo de Dios que camina unido y la importancia de los pastores a la hora de impulsar el crecimiento de cada creyente en su vocación bautismal y eucarística.<br /><br />En efecto, si todo bautizado participa de los tres munera de Cristo -sacerdotal, real y profético-, el obispo lo hace de una manera singular. A él le corresponde, ante todo, mostrar a toda la humanidad quién es Cristo y cómo se entrega por ella. Podríamos decir que, entre las tres funciones que configuran la vida cristiana, la dimensión misionera ad gentes pone especialmente de relieve el munus profeticum, es decir, la función profética. Esta impulsa a cada persona a alcanzar la profundidad espiritual a la que nos invitaba el texto del papa Francisco antes citado.<br /><br />A este respecto, el carmelita descalzo padre François-Marie Léthel, inspirado en santa Teresa de Lisieux, patrona de las misiones, destacó durante un retiro espiritual para obispos celebrado hace algunos años la importancia de cultivar cinco actitudes interiores en el propio camino espiritual.<br /><br />La primera consiste en dejarse cautivar por la fuerza universal del amor de Jesús, mediante la lectura cotidiana de las páginas inmortales del Evangelio. Como enseña el «caminito» de santa Teresa de Lisieux, esta experiencia despierta una confianza amorosa e incondicional, que conduce a la salvación y a la santidad. De ella nace el ofrecimiento al Amor Misericordioso, vivido y compartido por la santa: amar y entregarse por entero, procurando habitar en el corazón de la Iglesia y contribuir, mediante el amor, a su santidad y a su auténtica renovación. Todo ello tiene su raíz en la Eucaristía, sacramento del amor de Dios, donde «Dios se ha hecho tan pequeño para mí que puedo arrojarme en sus brazos y elevarme hacia Él con confianza y amor» .<br /><br />En Gaudete et exsultate, el papa Francisco exhortaba a no tener miedo de dar estos pasos y a dejarse guiar por el Señor:<br /><br />«Reconozcamos nuestra fragilidad, pero dejemos que Jesús la tome en sus manos y nos lance a la misión. Somos frágiles, pero portadores de un tesoro que nos hace grandes y que puede hacer mejores y más felices a quienes lo reciben. La audacia y el coraje apostólico son constitutivos de la misión . Necesitamos el impulso del Espíritu para no quedar paralizados por el miedo y los cálculos, ni acostumbrarnos a caminar dentro de límites seguros . Dios es siempre novedad, que nos impulsa a volver a empezar y a cambiar de lugar para ir más allá de lo conocido, hacia las periferias y las fronteras. Nos conduce allí donde se encuentra la humanidad más herida y donde los seres humanos, bajo las apariencias de superficialidad y conformismo, siguen buscando una respuesta a la pregunta por el sentido de la vida. ¡Dios no tiene miedo!» .<br /><br />A los obispos, cuya vida está marcada por los contactos y las relaciones con personas muy diversas -fieles, clero, hermanos en el episcopado, organismos de participación, seminarios y comunidades formativas, instituciones, pobres, enfermos, presos, extranjeros, no creyentes y miembros de otras confesiones religiosas, además de un vínculo cada vez más complejo con el mundo de los medios de comunicación-, el propio papa Francisco les dirigió una invitación durante su discurso de 2015 a los obispos de reciente nombramiento. Los exhortó a cultivar la dimensión misionera de quien enseña a mirar siempre más lejos:<br /><br />«Como pastores misioneros de la salvación gratuita de Dios, buscad también a quienes no conocen a Jesús o siempre lo han rechazado. Id a su encuentro, deteneos ante ellos y mirad, sin miedo ni recelo, a qué árboles se han subido . No tengáis miedo de invitarlos a bajar enseguida, porque el Señor quiere entrar precisamente hoy en sus casas. Hacedles comprender que la salvación sigue pasando junto al árbol de sus vidas, y apresuraos a caminar hacia sus hogares, a veces llenos de cosas vacías de sentido. No es verdad que podamos desentendernos de estos hermanos alejados. No podemos dejar de preocuparnos por su destino. Además, ocuparnos de su verdadero y definitivo bien podría abrir una brecha en el recinto amurallado con el que protegen celosamente su autosuficiencia. Al ver en nosotros al Señor que los interpela, quizá encuentren el valor para responder a la invitación divina. Si esto sucede, nuestras comunidades se enriquecerán con lo que ellos puedan compartir y nuestros corazones de pastores se alegrarán de poder repetir una vez más: “¡Hoy ha llegado la salvación a esta casa!”» .<br /><br />Desde esta perspectiva podemos comprender también la insistencia con la que, desde el comienzo de su pontificado, el papa León XIV anima a la Iglesia a anunciar una paz desarmada y desarmante, fruto de una actitud de benevolencia que nace, ante todo, de la conversión constante de nuestros corazones.<br /><br />Por eso, al concluir esta intervención, como obispo, siento especialmente cercanas las palabras con las que el cardenal Carlo Maria Martini terminaba su pequeño libro sobre el perfil que debería tener hoy un obispo. Después de recomendarle las virtudes de la integridad, la lealtad y, a continuación, la misericordia, afirmaba:<br /><br />«El tercer rasgo del obispo en la posmodernidad será la paciencia, una virtud antiquísima y, sin embargo, siempre necesaria. El cardenal Giuseppe Siri, de Génova, solía decir: “Cinco son las virtudes del obispo: primera, la paciencia; segunda, la paciencia; tercera, la paciencia; cuarta, la paciencia; quinta, la paciencia con quienes nos invitan a tener paciencia”» .<br /><br />La misión de la Iglesia no se desarrolla según los tiempos de los hombres, sino según los tiempos de Dios. De Él debemos aprender cada día a mirar a la humanidad con un amor infinito y a escuchar el grito de Jesús en la cruz: «¡Tengo sed!». Un grito que atraviesa los siglos para llegar a cada persona que habita la tierra.<br />. <br /><br />* Secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización, Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares.<br />Fri, 30 Oct 2026 15:16:40 +0100Un tiempo propicio para la misión: la Pontificia Unión Misional mira hacia el futuro 110 años después de su fundaciónhttps://www.fides.org/es/news/78363-Un_tiempo_propicio_para_la_mision_la_Pontificia_Union_Misional_mira_hacia_el_futuro_110_anos_despues_de_su_fundacionhttps://www.fides.org/es/news/78363-Un_tiempo_propicio_para_la_mision_la_Pontificia_Union_Misional_mira_hacia_el_futuro_110_anos_despues_de_su_fundacionRoma – «La vitalidad del compromiso misionero de la Iglesia depende en gran medida de la formación de los corazones y las mentes». Así lo subraya la hermana Mary T. Barron, presidenta designada de las Obras Misionales Pontificias, en su mensaje a los participantes en el congreso internacional organizado con motivo del 110.º aniversario de la Pontificia Unión Misional .<br />El encuentro, que se celebra del 29 al 31 de octubre en el Pontificio Colegio Urbano, está dedicado al tema «La misión universal de la Iglesia y el servicio de la Unión Misional desde su fundación hasta el pontificado de León XIV». La formación y la actualidad de las intuiciones del beato Paolo Manna ocupan un lugar central tanto en el mensaje de la hermana Barron como en las intervenciones de la hermana Monika Juszka y del padre Vito del Prete.<br />En su saludo, la hermana Barron invita a no limitarse a conmemorar el pasado. «Este aniversario no es solo una ocasión para dar gracias por una extraordinaria historia de servicio a la misión de la Iglesia, sino también una invitación a mirar al futuro con renovada esperanza, valentía y celo misionero». La vocación específica de la Unión, recuerda, consiste en suscitar y formar el espíritu misionero de los sacerdotes, las personas consagradas y los fieles laicos, promoviendo la unidad de las actividades evangelizadoras. El lema «Toda la Iglesia para todo el mundo» conserva así toda su fuerza: cada bautizado está llamado a participar en la misión según su vocación y condición de vida. «Mientras me preparo para asumir el servicio de presidenta de las Obras Misionales Pontificias, deseo expresar mi gratitud por la inestimable contribución de la Pontificia Unión Misional», afirma la hermana Barron, recordando que san Pablo VI la definió como «el alma» de las Obras. Antes de concluir, insiste: «La vitalidad del compromiso misionero de la Iglesia depende en gran medida de la formación de los corazones y las mentes, para que estén abiertos a la misión universal de Cristo y comprometidos con la construcción de una cultura del discipulado misionero».<br /><br />La hermana Monika Juszka y los «sufrimientos apostólicos» del beato Paolo Manna<br /><br />Tras la lectura del mensaje, la hermana Monika Juszka, religiosa de la Congregación de las Religiosas de María Inmaculada , ha repasado los orígenes de las Obras Misionales Pontificias a través de cuatro «hitos» de la experiencia de Paolo Manna: su persona y personalidad, el sufrimiento, la misión en Birmania y la situación de la Iglesia que encontró a su regreso a Italia.<br />Obligado por motivos de salud a abandonar definitivamente Birmania en 1907, Manna atravesó un periodo marcado por el sentimiento de fracaso y la incomprensión. Precisamente de aquella experiencia nació un nuevo compromiso: despertar en los sacerdotes la conciencia de su responsabilidad misionera y, a través de ellos, implicar a las comunidades cristianas. Como ha recordado la hermana Juszka, citando al fundador, el proyecto de la Unión nació «del deseo de resolver radicalmente el problema de la cooperación de los católicos en el apostolado de la Iglesia».<br />La religiosa ha repasado después las etapas que condujeron a la aprobación de la Unión Misional del Clero, comunicada el 31 de octubre de 1916, y ha aclarado los distintos papeles desempeñados por Paolo Manna y Guido Maria Conforti, obispo de Parma y fundador de los Misioneros Javerianos. El ideador y fundador de la Unión fue Manna; Conforti respaldó el proyecto y lo presentó al Papa y a la Congregación de Propaganda Fide.<br />El propio Conforti quiso dejar clara esta distinción cuando, al comunicar la aprobación, la iniciativa le fue atribuida a él en lugar de a Manna. En una carta dirigida a este último el 4 de noviembre de 1916, precisaba: «Solo lamento que en el venerado rescripto se me atribuya a mí esta iniciativa, cuando declaré abiertamente que no era más que un procurador. En cualquier caso, será fácil aclarar el equívoco». Con el término «procurador», Conforti se refería, por tanto, a su papel como portavoz y promotor del proyecto ante la Santa Sede, no como fundador.<br />La Unión, además, no nació para añadir una nueva obra misionera a las ya existentes, sino para reavivar el espíritu misionero del clero, de modo que los sacerdotes dieran a conocer las Obras y promovieran su apoyo en sus propias comunidades.<br />De esta historia, la hermana Juszka ha extraido algunos desafíos para el presente: una formación personal alimentada por la oración y el conocimiento de la enseñanza misionera de la Iglesia; la participación de los enfermos y los ancianos en la cooperación espiritual; y la capacidad de vivir la misión en las circunstancias concretas de la propia existencia, manteniendo una apertura al mundo entero.<br />«Vivimos esta vocación dando testimonio de Cristo allí donde estamos, en lo que hacemos, pero sobre todo a través de lo que somos y de cómo somos», ha afirmado la religiosa. Una tarea que exige «sensibilizar, animar, despertar, recordar y formar continuamente», para que todos reconozcan y vivan la llamada a la evangelización.<br /><br />Padre Vito Del Prete: volver la vista a los primeros tiempos del cristianismo<br /><br />La relación entre el legado de Manna y el camino de las Iglesias locales ha centrado la intervención del padre Vito Del Prete, del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras , antiguo secretario internacional de la PUM y ex director de la Agencia Fides.<br />El misionero ha advertido del peligro de identificar la cooperación misionera con la mera recaudación de fondos, «como si el avance del Evangelio dependiera de que las cuentas bancarias tengan más o menos dinero». Por el contrario, ha insistido en la necesidad de pasar «de la ayuda a la comunión entre las Iglesias para anunciar el Evangelio». Las Iglesias particulares no deben limitarse a recibir apoyo: también están llamadas a asumir su responsabilidad en la misión universal, compartiendo sus dones, sus personas y sus experiencias.<br />A la luz del Concilio Vaticano II, el padre Del Prete ha destacado la contribución de la Unión Misional a esta toma de conciencia. «No se trata de atribuir una nueva función a la PUM, sino de convertirla en un referente para la actividad misionera de toda la Iglesia y de las Iglesias particulares», ha afirmado.<br />La formación de los pastores y de las personas consagradas resulta fundamental para que la misión no quede reducida a iniciativas puntuales, sino que impregne toda la vida de las comunidades cristianas. «Si las Iglesias locales, el clero y los religiosos no asumen esta nueva visión de la misión, el anuncio del Evangelio difícilmente podrá avanzar. Tenemos que replantearnos qué significa ser misioneros ante los nuevos horizontes de la evangelización y los cambios en la manera de entender la Iglesia. En este contexto se sitúa también la misión de la Unión Misional: formar y animar a pastores y religiosos para que ejerzan un liderazgo verdaderamente misionero. Sin esta formación, tampoco los laicos podrán desarrollar plenamente su vocación misionera y la renovación de la Iglesia quedará incompleta. Porque la missio ad gentes es el modelo que debe inspirar toda la actividad de la Iglesia».<br />Para recuperar su identidad y su capacidad de animación, ha proseguido el padre Del Prete, la PUM debe reforzar su presencia sobre el terreno. Esto exige itinerarios de formación permanentes, instrumentos adecuados y una colaboración más estrecha con los demás organismos misioneros. «Hace falta paciencia, continuidad y un trabajo sistemático», ha señalado. Pero también se necesita «un nuevo impulso, casi como si hubiera que empezar de nuevo».<br />El objetivo es formar a sacerdotes, consagrados y seminaristas con una auténtica pasión misionera, «una pasión real, no meramente académica o libresca, por el Reino de Dios y por la humanidad». La PUM debe asumir esta tarea de renovación junto con las demás fuerzas de la Iglesia. Para ello, ha dicho para concluir, necesita «un grupo, un núcleo sólido que haga renacer el entusiasmo de las primeras comunidades cristianas».<br /> <br />Fri, 30 Oct 2026 13:06:24 +0100ASIA/INDIA - En el noreste de India, la misión pasa por la escuela: el compromiso de ofrecer un futuro a los jóveneshttps://www.fides.org/es/news/78361-ASIA_INDIA_En_el_noreste_de_India_la_mision_pasa_por_la_escuela_el_compromiso_de_ofrecer_un_futuro_a_los_joveneshttps://www.fides.org/es/news/78361-ASIA_INDIA_En_el_noreste_de_India_la_mision_pasa_por_la_escuela_el_compromiso_de_ofrecer_un_futuro_a_los_jovenesPor Paolo Affatato<br /><br />Miao – Ser misionero significa anunciar el Evangelio, salir al encuentro de quienes todavía no han conocido a Cristo y acompañar a las comunidades cristianas de zonas remotas en su camino de fe. Pero también significa estar al lado de los jóvenes mientras crecen, ofrecerles oportunidades educativas y promover el encuentro entre culturas diferentes, dando testimonio del amor de Dios. En el estado indio de Arunachal Pradesh, en el noreste de India, situado entre China y Myanmar, la diócesis de Miao ha vivido el Octubre Misionero combinando la animación pastoral, la oración en familia, las iniciativas solidarias y las actividades educativas dirigidas a las nuevas generaciones.<br />Con motivo del centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, las celebraciones han reunido a parroquias y centros misioneros en un itinerario que ha unido la dimensión local de la misión con la solidaridad hacia la Iglesia universal. «Como cristianos, somos discípulos misioneros que siguen a Jesús y ayudan a otros a convertirse en discípulos. Esta es la necesidad más urgente de la Iglesia en nuestro contexto», ha afirmado el obispo de Miao, el salesiano George Pallipparambil.<br />En la diócesis de Miao, donde viven unos 100.000 católicos en una población de 500.000 habitantes, la evangelización se desarrolla en un territorio caracterizado por la diversidad de comunidades indígenas, lenguas y tradiciones. A ello se suman las dificultades sociales y la necesidad de ofrecer a los jóvenes herramientas para construir su futuro. «Rezamos por quienes aún no han recibido el anuncio del Evangelio, por quienes no han recibido una catequesis suficiente, e intentamos llegar a quienes todavía no han oído hablar de Jesús», ha señalado el obispo.<br /><br />El Octubre Misionero<br /><br />Como explica a la Agencia Fides el padre Felix Anthony, secretario de la Oficina de Comunicación Social de la diócesis de Miao, el Octubre Misionero se ha convertido en una oportunidad para traducir estas palabras en gestos concretos. En la iglesia de María Auxiliadora de Borduria, los fieles se reunieron para contribuir al sostenimiento de las misiones y al Fondo Universal de Solidaridad de las Obras Misionales Pontificias. «Fue hermoso ver cómo nuestra comunidad eclesial se reunía y cómo cada uno aportaba su pequeño donativo. Toda contribución cuenta», señaló el párroco, el padre C. J. Mathew, destacando el valor de la participación de todos.<br />En la iglesia de Santa María de Loaksim, el programa de animación misionera se centró en profundizar en la responsabilidad de la comunidad en el anuncio del Evangelio. En Khonsa, en la parroquia de Cristo Rey, las familias se reunieron para rezar el Rosario y orar por los misioneros comprometidos con el servicio pastoral y la evangelización. La misión de Ozako vivió una jornada de oración y testimonio público, con una procesión por las calles antes de la celebración eucarística.<br />Por su parte, las distintas Comunidades Eclesiales de Base de varias zonas de la diócesis prepararon platos para compartir en una fiesta comunitaria, con el objetivo de recaudar fondos para las misiones en todo el mundo. «Es importante recordar que los misioneros no son solo los sacerdotes y las religiosas. Todo bautizado es misionero», subrayó Soplum Toh, catequista itinerante de la diócesis de Miao, recordando que este compromiso implica a toda la comunidad cristiana.<br /><br />La labor educativa<br /><br />Junto con la oración y la solidaridad, la educación es uno de los ámbitos fundamentales en los que se construye el futuro de las comunidades de Arunachal Pradesh. Se trata de una tarea crucial en un territorio montañoso, caracterizado por una gran diversidad étnica y cultural y por asentamientos rurales donde el acceso a los servicios y a las oportunidades educativas resulta difícil. Según los datos disponibles, en el distrito de Changlang, donde se encuentra Miao, la tasa de alfabetización ronda el 60 %. Las dificultades afectan tanto a la posibilidad de asistir a la escuela como a la adquisición de competencias básicas. Se estima que el 70 % de los niños y jóvenes del distrito se encuentra en situación de desventaja y presenta un nivel de competencias muy inferior al de sus coetáneos de otros estados de India.<br />A ello se suma la escasez de docentes y los obstáculos económicos que pueden impedir a los jóvenes continuar sus estudios. Las organizaciones de la sociedad civil señalan las dificultades de los estudiantes, que se ven obligados a desplazarse fuera del distrito para asistir a un centro de educación superior, con unos gastos que pueden resultar inasumibles para sus familias.<br />«En este contexto, garantizar una educación de calidad significa ofrecer a los jóvenes la posibilidad de ampliar sus horizontes, desarrollar sus capacidades, participar activamente en la vida social y construir su futuro», señala el padre Felix Anthony. «Es un desafío que implica tanto a las instituciones públicas como a las comunidades locales y al que la Iglesia también trata de contribuir mediante su labor educativa», explica.<br />Un ejemplo de este compromiso es «Radiance 2026», un encuentro cultural interescolar organizado recientemente en Namsai por la «Newman Educational Society», organismo educativo de la diócesis de Miao que lleva el nombre del cardenal John Henry Newman. La iniciativa reunió a 530 estudiantes y 70 acompañantes de 20 escuelas en torno al lema «Celebrar las raíces, abrazar nuevos horizontes». El programa incluyó talleres de canto, danzas tradicionales, pintura, teatro, oratoria y representaciones culturales, en los que los jóvenes pudieron mostrar sus talentos y conocer las tradiciones de comunidades de otros distritos. En una región caracterizada por la presencia de comunidades indígenas con lenguas y tradiciones propias, «el encuentro entre estudiantes se convierte también en una oportunidad para superar distancias, aprender a conocer al otro y desarrollar el respeto mutuo», señala el secretario.<br />En su intervención de clausura, monseñor Pallipparambil recordó que la educación «no se reduce a los resultados escolares y los exámenes, sino que fomenta la sensibilidad artística, el respeto a la diversidad, la libertad de expresión y la creatividad». «Que lo que habéis aprendido estos días os ayude a mirar más allá de las montañas y a apuntar hacia las estrellas», dijo a los jóvenes.<br />El mensaje del obispo resume uno de los principales desafíos de las nuevas generaciones: poder mirar más allá de los límites impuestos por el aislamiento geográfico del noreste de India y las dificultades económicas que afrontan, sin perder el vínculo con su historia y con la comunidad a la que pertenecen, y emprender un camino de crecimiento humano, cultural y espiritual.<br />«A través de la Newman Educational Society, la diócesis de Miao promueve una formación que va más allá del aprendizaje escolar y busca fomentar en los jóvenes la confianza en sí mismos, el sentido de la responsabilidad, la creatividad y la capacidad de colaborar con personas de distintos contextos. La educación es un espacio de promoción de la dignidad humana y de los valores del Evangelio, en el que se valoran las identidades culturales y se acompaña a los jóvenes en su apertura al prójimo y al mundo», afirma el padre Felix.<br />«Las iniciativas del Octubre Misionero y la experiencia de “Radiance 2026” –señala- muestran dos dimensiones complementarias de la presencia de la Iglesia en Miao: el anuncio del Evangelio y la formación integral de la persona».<br />«La escuela prepara a las nuevas generaciones para afrontar los desafíos de la sociedad, en un territorio donde las dificultades de aprendizaje, la disponibilidad de personal docente y el coste de los estudios pueden limitar las oportunidades de los jóvenes, y contribuye a crear mejores condiciones para su futuro. Desde esta perspectiva, la misión se concreta en la cercanía cotidiana a las personas, en el acompañamiento y la visita a las familias, en la formación cristiana y en la promoción de la dignidad de cada niño y joven de nuestro territorio», concluye el padre Anthony.<br />Con esta convicción y este espíritu, el obispo ha querido recordar, en el mes en que se ha celebrado el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, el mensaje fundamental para todo creyente: «La misión no es una tarea delegada a unos pocos, sino una responsabilidad compartida. Todo bautizado está llamado a contribuir al anuncio de Cristo mediante la oración, el testimonio y el servicio».<br /><br />Las semillas de la fe<br /><br />El noreste de India es una extensa región caracterizada por una compleja diversidad étnica, lingüística y cultural. Está habitada por más de 200 grupos tribales, cuyas tradiciones, costumbres y formas de organización social la distinguen claramente del resto del país.<br />La región arrastra un retraso crónico en el desarrollo de sus infraestructuras y mantiene una economía estrechamente vinculada a la agricultura de subsistencia. Su aislamiento geográfico -está conectada con el resto del territorio indio únicamente a través del estrecho «corredor de Siliguri» y limita con China, Myanmar, Bután y Bangladesh- ha alimentado históricamente sentimientos de marginación política y tensiones sociales. Estas circunstancias han contribuido a prolongados conflictos interétnicos y movimientos insurgentes que han frenado su plena integración en la nación india. El conflicto étnico que continúa en el estado de Manipur constituye un ejemplo actual de esta situación. La región del noreste de India comprende los estados de Arunachal Pradesh, Assam, Manipur, Meghalaya, Mizoram, Nagaland, Tripura y Sikkim, incorporado oficialmente a esta región en 2002.<br />El primer contacto con el cristianismo en Arunachal Pradesh, donde se encuentra la diócesis de Miao, tuvo lugar en 1854, con la presencia de algunos misioneros franceses que se dirigían al Tíbet. Un hito fundamental se produjo en 1922, con la llegada de los salesianos al vecino estado de Assam, en el noreste de India. Sus instituciones religiosas y educativas fueron abriendo gradualmente la región a la fe católica. Fue especialmente importante la labor del arzobispo salesiano Thomas Menamparampil, quien, durante su etapa como rector del Don Bosco de Shillong, estableció contacto con numerosos ancianos de las tribus locales. En el último siglo, muchas de estas comunidades han abrazado el cristianismo.<br />Con la fundación de la primera misión católica en Borduria, en junio de 1992, se estableció también la primera presencia sacerdotal permanente en Arunachal Pradesh. La misión contaba con una escuela, una residencia para estudiantes y una iglesia.<br />Los salesianos han continuado su labor en Arunachal Pradesh con la colaboración de diversas congregaciones religiosas, entre ellas las Misioneras de la Caridad, presentes desde 1993. Las estaciones misioneras situadas en zonas remotas, habitadas por comunidades indígenas aún no evangelizadas, siguieron multiplicándose después de que el papa Benedicto XVI erigiera la diócesis de Miao, en 2005, y confiara su gobierno pastoral, en 2006, al obispo George Pallipparambil, SDB, quien también preside la Comisión Regional para la Evangelización del noreste de India.<br /><br />Fri, 30 Oct 2026 12:19:29 +0100ÁFRICA/ARGELIA - Argelia pone bajo protección sus inversiones en Nígerhttps://www.fides.org/es/news/78358-AFRICA_ARGELIA_Argelia_pone_bajo_proteccion_sus_inversiones_en_Nigerhttps://www.fides.org/es/news/78358-AFRICA_ARGELIA_Argelia_pone_bajo_proteccion_sus_inversiones_en_NigerArgel – Proteger sus fronteras meridionales, defender las inversiones petroleras argelinas en el país y, sobre todo, garantizar la seguridad del futuro gasoducto destinado a transportar hasta Argelia el gas extraído en Nigeria a través de Níger. Estos son los objetivos de la misión militar argelina en Níger. El envío de unidades del Ejército Nacional Popular a territorio nigerino fue aprobado por ambas cámaras del Parlamento argelino el pasado 25 de octubre.<br /><br />La aprobación parlamentaria había estado precedida, el 21 de octubre, por la firma de un protocolo de cooperación militar entre ambos países, cuyos detalles no se han hecho públicos.<br /><br />El nuevo contingente militar, cuyo número de efectivos no se ha dado a conocer, se suma al pequeño grupo de aviones de combate desplegados por la fuerza aérea argelina en Niamey a finales de agosto, inmediatamente después del fallido intento de insurrección militar del 29 de agosto .<br /><br />El proyecto del gasoducto transahariano, valorado en 13.000 millones de dólares y destinado a conectar Nigeria, Níger y Argelia, sigue en fase de ejecución. Ya se han completado más de 2.400 kilómetros de tuberías entre Nigeria y Argelia, mientras que el tramo restante, de 1.600 kilómetros, deberá atravesar Níger. La inestabilidad del país pone en peligro todo el proyecto. La implicación militar argelina representa, por tanto, una decisión estratégica y pragmática.<br /><br />Argelia, que ya exporta su propio gas a Europa a través de dos gasoductos, uno de los cuales llega a Italia y el otro a España, aspira a convertirse en un centro neurálgico del suministro de gas a los países europeos. De ahí la decisión de modificar radicalmente su tradicional política de no intervención militar en el extranjero. La última excepción se remonta a la guerra árabe-israelí de 1973, cuando, a petición de Egipto, Argel envió una unidad acorazada y tres escuadrones aéreos para contribuir a la defensa de El Cairo. La actual decisión de implicarse militarmente en Níger responde, por tanto, también a la necesidad de garantizar la construcción del gasoducto.<br /><br />Además, la compañía petrolera argelina Sonatrach participa en Níger en las actividades de desarrollo del yacimiento petrolífero de Kafra, situado en el norte del país, a unos 85 kilómetros de la frontera con Argelia.<br /><br />El Gobierno argelino también ha modificado su actitud hacia la junta militar nigerina, que llegó al poder tras el golpe de Estado del 26 de julio de 2023, que derrocó al presidente Mohamed Bazoum . En un primer momento, Argelia condenó el golpe, invocando la Carta de la Unión Africana y el principio de no reconocimiento de los gobiernos instaurados mediante golpes de Estado. Sin embargo, la necesidad de estabilizar sus fronteras meridionales y proteger sus importantes intereses económicos en el país ha llevado al Gobierno argelino a revisar su política.<br /> <br />Fri, 30 Oct 2026 11:48:49 +0100La memoria de los mártires de Thane: un congreso en Tolentinohttps://www.fides.org/es/news/78362-La_memoria_de_los_martires_de_Thane_un_congreso_en_Tolentinohttps://www.fides.org/es/news/78362-La_memoria_de_los_martires_de_Thane_un_congreso_en_TolentinoTolentino – La memoria de un sacrificio que sigue hablando al presente. El sábado 31 de octubre, la ciudad italiana de Tolentino, en la región de Le Marche, acogerá una jornada de reflexión espiritual e histórica con el congreso titulado «Los mártires de Thane: la actualidad de su testimonio». Promovido por el Comité para las celebraciones en memoria del beato Tomás de Tolentino, con el patrocinio del Ayuntamiento, el encuentro se celebrará durante la mañana en el Politeama «Franco Moschini» y pretende recuperar las raíces de un testimonio cristiano que se remonta al siglo XIV y conserva intacta su fuerza evangélica.<br /><br />El sacrificio de Thane y su repercusión en Occidente<br /><br />Los orígenes del encuentro se remontan al trágico y glorioso acontecimiento ocurrido en la India. Era el 9 de abril de 1321 cuando los franciscanos Tomás de Tolentino, Demetrio de Tiflis y Santiago de Padua fueron asesinados en la ciudad de Thane, un centro estratégico de la región de Mumbai conquistado por los musulmanes apenas tres años antes. Dos días después, el 11 de abril, corrió la misma suerte su compañero Pedro de Siena.<br />La noticia de su martirio se difundió rápidamente y suscitó una ola de conmoción y asombro, no solo entre los franciscanos y los dominicos de la región, sino también más allá de las fronteras de Oriente, hasta llegar a Occidente. El eco de la persecución alcanzó incluso Aviñón, entonces sede de la Curia pontificia. El dramático episodio fue presentado en consistorio ante el papa Juan XXII, quien, según relata el cronista franciscano Elemosina, escuchó la historia con «lágrimas de emoción».<br /><br />Misión y martirio de los primeros franciscanos en Asia<br /><br />El congreso de Tolentino pretende situar el martirio en el contexto más amplio de la presencia misionera franciscana en Asia. Ya en el siglo XIII, pocos años después de la muerte de san Francisco de Asís, los frailes menores habían emprendido audaces viajes hacia las tierras de Oriente.<br />Entre las figuras más destacadas de aquella epopeya misionera y diplomática sobresale Juan de Pian del Carpine, enviado en 1245 por el papa Inocencio IV como legado ante los mongoles. Su histórico viaje hasta la corte del Gran Kan, en Karakórum, dio lugar a una de las primeras descripciones más fiables del Imperio mongol y abrió un importante cauce de comunicación e intercambio diplomático entre Europa y Asia. En esta misma línea de audacia apostólica se inscribe la historia de Tomás de Tolentino y sus compañeros, cuyo sacrificio, lejos de representar un final, se convirtió en la «semilla» fecunda de una presencia franciscana duradera en India y en muchos otros países asiáticos.<br /><br />Un congreso de alto nivel y un mensaje desde Mumbai<br /><br />Para profundizar en la relación entre fe, historia y actualidad, el congreso de Tolentino contará con la participación de ponentes de reconocido prestigio académico y eclesial. Tras los saludos institucionales, intervendrá fray Alessio Mecella. A continuación, el doctor Paolo Aranha, asesor histórico y especialista en las misiones católicas en Asia durante la primera Edad Moderna, ofrecerá una contextualización geopolítica y religiosa de la época.<br />También destaca la intervención de la doctora Valentin Vartui Karakhanian, postuladora de causas de beatificación y canonización e investigadora del Archivo Histórico de Propaganda Fide y del Archivo Histórico de la Secretaría de Estado del Vaticano. Los expertos guiarán a los asistentes en una reflexión centrada en el testimonio de fe de los mártires, capaz de generar una memoria fecunda y viva para la Iglesia de hoy.<br />El Comité organizador ha recibido ya un cálido mensaje de agradecimiento y aliento del cardenal Oswald Gracias, arzobispo emérito de Bombay. «Gracias por enviarme información sobre el programa dedicado a honrar a los mártires de Thane», ha escrito el purpurado. «Valoro profundamente vuestro compromiso. Hablaré a la comunidad local de la gloriosa historia de quienes entregaron su vida por la difusión de la fe en Thane».<br />Un reconocimiento que sella el hermanamiento espiritual entre Le Marche y la India, en torno a una sangre derramada por amor al Evangelio que sigue uniendo a los creyentes más allá del tiempo y del espacio.<br /> Agencia Fides 30/10/2026)<br />Fri, 30 Oct 2026 11:06:51 +0100PAPA EN AMÉRICA LATINA/I - Cardenal Barreto: la continuidad entre el Papa Francisco y León XIV es “un regalo del Espíritu Santo”https://www.fides.org/es/news/78360-PAPA_EN_AMERICA_LATINA_I_Cardenal_Barreto_la_continuidad_entre_el_Papa_Francisco_y_Leon_XIV_es_un_regalo_del_Espiritu_Santohttps://www.fides.org/es/news/78360-PAPA_EN_AMERICA_LATINA_I_Cardenal_Barreto_la_continuidad_entre_el_Papa_Francisco_y_Leon_XIV_es_un_regalo_del_Espiritu_SantoPor Marie-Lucile Kubacki<br /><br />Huancayo – Arzobispo emérito de Huancayo y comprometido desde sus inicios con el camino sinodal amazónico, el cardenal jesuita Pedro Barreto Jimeno ha seguido de cerca, junto al papa Francisco, el nacimiento de la Red Eclesial Panamazónica y de la Conferencia Eclesial de la Amazonía .<br />A menos de dos semanas de la visita de León XIV a Perú, el cardenal peruano describe un país marcado por la violencia y la desconfianza hacia las instituciones políticas. También apunta qué pueden esperar la Iglesia y la sociedad peruanas de la visita del Obispo de Roma.<br /><br />- Se acerca la visita del Papa. ¿Qué esperanzas y expectativas nutre en su corazón especialmente para la Iglesia y para el país?<br /><br />- La visita apostólica de León XIV, ha despertado un enorme entusiasmo en la población peruana porque es una persona conocida y querida. Vivió en el norte del Perú sus primeros años como sacerdote agustino en la Diócesis de Chulucanas y en la Arquidiócesis de Trujillo. Después de doce años como Superior General de los Agustinos, el Papa Francisco lo nombró Obispo de Chiclayo, del 2015 al 2022 y luego Prefecto del Dicasterio para los Obispos, cargo que ha desenpeñado antes de ser elegido como sucesor del Apóstol Pedro.<br />El Perú, dentro de América Latina y de la Amazonía, sigue la huella del Concilio Vaticano II y nos reconocemos con León XIV, en el camino de una Iglesia sinodal que escucha, discierne y anuncia hoy el Evangelio de Jesucristo. Por ello, su presencia en el Perú, como Pastor de la Iglesia Católica, tiene un significado muy especial porque regresa a su propia casa. Vuelve al País que lo acogió y se hizo uno con él. Conmovió cuando en el día de su elección, en el balcón de la Basílica de San Pedro, se dirigió en castellano a su “querida Diócesis de Chiclayo en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su Obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto, para seguir siendo Iglesia fiel a Jesucristo” Por estos motivos, reitero que su visita al Perú, será «una avalancha de amor, de esperanza y de renovación».<br /><br />- En su opinión ¿Cómo cree que su pasada experiencia pastoral puede influir en su manera de encontrarse con el pueblo peruano durante este viaje?<br /><br />- El Papa León tiene un profundo vínculo que lo une al Perú, a sus pueblos y comunidades. Conoce la costa, sierra y la Amazonía. Sin embargo, encontrará un país cada vez más “golpeado y abatido”, donde las personas caminan “como ovejas que no tienen pastor” como esta escrito en el Evangelio de Mateo.<br /><br />- ¿De donde viene tanto cansancio?<br /><br />- Muchos peruanos y peruanas experimentan la inseguridad, desprotección y abandono ante instituciones que no consiguen responder, con eficacia, a la violencia, la inseguridad, el avance del crimen organizado y a la impunidad. El número de casos de extorsión en el Perú pasó de 1,640 en 2021 a 14,206 en 2025. Y solamente entre enero y julio de 2026, el Ministerio Público registró 13,892 denuncias. Esta agudización de los conflictos, la polarización social, política, religiosa; el crecimiento de la violencia, el crimen organizado, la corrupción, las desigualdades, la situación de la juventud y los desafíos que vivimos al interior de nuestra propia Iglesia, debilitan nuestra convivencia democrática y la confianza en las instituciones. Somos un país sin esperanza, sin horizontes que nos movilicen.<br /><br />- ¿Qué puede decir el Papa ante un panorama tan sombrío?<br /><br />- La presencia y el mensaje de León XIV alentará al pueblo peruano y a las Instituciones, a crear un espacio de diálogo “desarmado y desarmante” que respete la dignidad de toda persona humana y busque el bien común. En este sentido, tendremos un mensaje exigente que posibilite la comunión, la participación y la acción en favor de la justicia y de la paz, poniendo, en primer lugar, a los más pobres y excluidos de la sociedad.<br /><br />- Usted colaboró estrechamente con el papa Francisco en el camino sinodal amazónico. ¿Qué legado de Francisco considera esencial preservar y desarrollar hoy para la Iglesia en la Amazonía?<br /><br />- Las dos instancias eclesiales, la REPAM y CEAMA son expresión genuina de la opción por los pobres que la Iglesia asume en fidelidad al Evangelio. Así, Jesús indica como una señal de la presencia de Reino de Dios entre nosotros: “los pobres son evangelizados”. La presencia de misioneros de la Iglesia Católica en la Amazonía se remonta al siglo XVI, entorno al 1540 y continua hasta nuestros días. La Iglesia se asume la responsabilidad de acompañar a los pueblos indígenas en el anuncio del Evangelio y promover su desarrollo humano integral.<br />Para una mayor eficacia apostólica, Francisco crea la REPAM el 13 de septiembre del 2014, que tiene como misión: acompañar a los pueblos amazónicos desde sus culturas y territorios, mediante una red que articule las acciones pastorales en la región. La CEAMA, instituida el 29 de junio de 2020, como organismo eclesial, busca priorizar los objetivos y estrategias pastorales de los nuevos caminos de evangelización de la Iglesia en la Amazonía. <br /><br />- ¿De dónde nació la preocupación del papa Francisco por la Amazonía?<br /><br />- Primero Francisco escoge un lugar: la Amazonía, donde viven pueblos indígenas con diversidad de culturas y lenguas, que históricamente han sufrido persecución y muerte. Además, la cuenca del río Amazonas , como ecosistema vivo, es “uno de los pulmones del mundo que debemos cuidar” como está escrito en la Encíclica “Laudato Si’”. En segundo lugar, Francisco inicia un proceso de escucha, discernimiento y de acción pastoral coordinada, fruto de la espiritualidad sinodal. Se asume así, el camino de la renovación de la Iglesia. Para ello convocó un Sínodo especial para la Amazonía que culminó con el Documento Final. Francisco nos ofreció, además, la Exhortación Apostólica “Querida Amazonía” el 12 de octubre del 2020. Con esta experiencia sinodal, la Iglesia en la Amazonía, hace su aporte al proceso sinodal de la Iglesia universal. Éste es el principal legado de Francisco y que León XIV continúa y profundiza.<br /><br />- ¿Qué impresión le ha causado la manera en que León XIV acoge el proceso de renovación de la Iglesia en la Amazonía?<br /><br />- Esta pregunta me hace resaltar un regalo del Espíritu Santo a la Iglesia: la novedad y la continuidad en la sucesión de dos Obispos de Roma. He podido conocer personalmente a ambos. Son dos Papas diferentes en su personalidad y carácter. Pero firmes y decididos en lo esencial: el seguimiento de Cristo, la renovación de la vida y misión de la Iglesia. Los dos se conocían y trabajaron muy estrechamente durante los dos últimos años previos al fallecimiento del papa Francisco y a la elección del papa León XIV.<br />Francisco nació en Argentina y León XIV nacido en los Estados Unidos de Norteamérica y nacionalizado peruano. Uno latinoamericano y el otro panamericano. Los dos con la decisión de anunciar la buena noticia de Jesús Crucificado y Resucitado a la humanidad. No compiten. Se complementan. Uno siembra la Palabra de Dios, el otro continúa sembrando y Dios la hace fructificar en la Iglesia. ¡Esa es la expresión más genuina de la unidad en la diversidad!<br />Recordemos que la Constitución dogmática del Concilio Vaticano II Lumen Gentium sobre la Iglesia, indica que ella es carisma e institución a la vez, como “Cristo es verdadero Dios y verdadero Hombre”. No son dos Iglesias. Es una sola, espiritual, vivificada por el Espíritu Santo y al mismo tiempo visible, institucional, con el Papa, Obispos, Sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos que, por el Bautismo, conforman el Pueblo de Dios.<br /><br />- El programa del viaje prevé un encuentro del Papa con misioneros y representantes de los pueblos amazónicos en Pucallpa. ¿Qué espera que ese encuentro exprese sobre el lugar de los pueblos originarios y la protección de la Amazonía en la misión de la Iglesia?<br /><br />- El Papa León ha querido volver a pisar la tierra amazónica. Esta vez en la ciudad de Pucallpa el sábado 15 de noviembre próximo. Es un gesto elocuente de continuar lo que iniciara el Papa Francisco. La Iglesia en la Amazonía percibe la continuidad del compromiso de acompañar a los pueblos indígenas en la defensa de la vida y del cuidado del territorio, amenazado por la deforestación y la minería ilegal, cada vez en aumento. <br />Escuchará las angustias y esperanzas de los pueblos indígenas, especialmente el dolor por la violencia que afecta a niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Lo sucedido en Condorcanqui, en el nor oriente peruano, donde niñas indígenas Awajún y Wampis han sufrido violencia sexual por parte de sus maestros, quienes tenían precisamente la responsabilidad de educarlas y protegerlas.<br /><br />- ¿Qué recuerda de la visita del papa Francisco a la Amazonía peruana?<br /><br />- Papa Francisco cuando visitó Puerto Maldonado en enero del 2018, afirmó que la Amazonía es una tierra sagrada ante ella debíamos descalzarnos como Moisés. Allí también el papa Francisco llamó a los indígenas heroicos guardianes del bioma amazónico. <br />El papa León XIV reafirmará el compromiso de la Iglesia de seguir acompañando a los Pueblos Indígenas en la defensa de la vida, de su dignidad como personas y en el cuidado de la Amazonía. <br /><br />- El papa León XIV desarrolló una parte importante de su misión en el Perú como religioso agustino. En su opinión, ¿qué huella ha dejado esta experiencia, combinada con sus orígenes en Illinois, en su visión y en el ejercicio de su ministerio petrino?<br /><br />- La visita apostólica al Perú del Papa León, reafirmará su propia experiencia misionera que, durante veinte años vivió en el Perú. Dejó la huella imborrable por su cercanía, fortaleza de espíritu para construir una Iglesia que escucha, discierne y actúa. Esperamos que su presencia entre nosotros sea un renovado impulso para la evangelización de nuestros pueblos que incluye una pastoral social que acompaña a quienes sufren; que escuche las voces de los pueblos costeños, andinos y amazónicos; que promueva la solidaridad y la organización comunitaria para el bien común. <br />Su visita nos ayudará a romper silencios, vencer indiferencias y volver a lo esencial porque: “en el encuentro con Jesucristo nace y renace la alegría” como afirma el primer paragrafo de la Evangelii Gaudium. Esa es nuestra fe que fortalece la esperanza y nos impulsa a la práctica de la caridad entre hermanos y hermanas. Recordará a quienes tienen responsabilidades políticas, económicas y sociales que toda autoridad encuentra su sentido en el servicio al bien común. Nos animará a no resignarnos ante la pobreza, la desigualdad, la corrupción, la violencia y la exclusión. Así construiremos juntos una paz “desarmada y desarmante”.<br /><br />Fri, 30 Oct 2026 10:41:29 +0100VATICANO - “Iglesia de Roma, Iglesia misionera”: el cardenal Reina inaugura el curso académico de la Urbanianahttps://www.fides.org/es/news/78359-VATICANO_Iglesia_de_Roma_Iglesia_misionera_el_cardenal_Reina_inaugura_el_curso_academico_de_la_Urbanianahttps://www.fides.org/es/news/78359-VATICANO_Iglesia_de_Roma_Iglesia_misionera_el_cardenal_Reina_inaugura_el_curso_academico_de_la_UrbanianaRoma – «El Evangelio llega a Roma para que desde aquí pueda seguir extendiéndose». Con estas palabras, el cardenal Baldassare Reina, vicario general del Papa para la diócesis de Roma, ha resumido la vocación misionera de la Iglesia de Roma durante la lección inaugural del curso académico 2026-2027 de la Pontificia Universidad Urbaniana, celebrada el jueves 29 de octubre en el Aula Magna.<br />En su intervención, titulada «Iglesia de Roma, Iglesia misionera», el cardenal ha trazado un recorrido desde el Nuevo Testamento hasta el magisterio del Papa León XIV. Ya en los Hechos de los Apóstoles, ha explicado, Roma aparece como el destino al que llega la Palabra y desde el que vuelve a partir. El libro concluye con Pablo anunciando el Reino en la capital del Imperio «con toda libertad y sin estorbos». La vocación misionera de Roma se remonta a los orígenes del cristianismo. Como recordaba Benedicto XVI en la audiencia general del 4 de febrero de 2009, hacia el año 200 un presbítero romano llamado Gayo invitaba a visitar «los trofeos de quienes fundaron esta Iglesia»: las tumbas de Pedro, en el Vaticano, y de Pablo, en la vía Ostiense, donde hoy se alzan las dos basílicas. Al recordar el decreto conciliar Ad gentes, el vicario ha subrayado que cada Iglesia particular está llamada a anunciar el Evangelio también a los no creyentes que viven en su territorio. Aplicado a Roma, este principio impide reducir la misión a multiplicar las presencias religiosas: el Evangelio debe llegar a la vida concreta de la ciudad y encontrarse con sus habitantes.<br />Al repasar las enseñanzas de los distintos pontífices sobre la misión de la diócesis de Roma, el cardenal ha señalado varios hitos. Juan Pablo II convocó el Sínodo pastoral diocesano, celebrado entre 1986 y 1993, y en 1992 describió Roma como «hogar de irradiación misionera». En 2005, Benedicto XVI quiso dar continuidad a la misión ciudadana, orientando hacia ella las parroquias y las demás realidades eclesiales. En 2009 pidió, además, reconocer a los laicos como «verdaderamente corresponsables del ser y del actuar de la Iglesia». En 2019, el Papa Francisco invitó a la diócesis a prestar atención a los desequilibrios sociales de la ciudad, a los pobres y a las personas en situación de vulnerabilidad, advirtiendo del peligro de una Iglesia que no escucha el clamor de sus habitantes.<br />El cardenal ha dedicado especial atención a la Constitución apostólica ‘In Ecclesiarum communione’, con la que Francisco reorganizó el Vicariato de Roma en 2023. En junio de 2026, León XIV modificó sus disposiciones mediante el motu proprio ‘Confirma fratres tuos’, manteniendo el preámbulo, que encomienda a la Iglesia de Roma una «misión de ejemplaridad».<br />El cardenal Reina ha precisado que esta responsabilidad no debe confundirse con una actitud triunfalista: consiste, más bien, en el deber de dar testimonio. El documento recuerda a los misioneros que, a lo largo de los siglos, partieron de la Iglesia de Pedro y Pablo; pide a toda la diócesis que se abra a la missio ad gentes y señala como tarea urgente anunciar el Evangelio y dar testimonio de la caridad entre todos los habitantes y en todos los ámbitos de la vida. En la Asamblea diocesana de septiembre de 2025, el Papa León pidió a Roma que se convirtiera en un laboratorio de sinodalidad.<br />Al concluir su intervención, el cardenal ha destacado siete rasgos de la vocación misionera de Roma. Entre ellos figuran el arraigo en la realidad de la ciudad, con sus personas, familias, culturas y situaciones de pobreza, y su dimensión universal. «La misión en la ciudad no sustituye a la missio ad gentes», ha subrayado. También ha expresado su deseo de que la Urbaniana contribuya, mediante el estudio y la investigación, a impulsar el compromiso misionero de la Iglesia de Roma, llamada a llevar el Evangelio «hasta los confines del mundo», con el mismo ardor del Apóstol: «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!». <br />Retomando la palabra, el arzobispo Sangalli ha invitado a la Universidad a desarrollar las perspectivas propuestas por el cardenal, desde la comunión promovida por Pablo VI hasta la sinodalidad impulsada por Francisco y León XIV.<br /><br />Arzobispo Sangalli: en la Urbaniana, la catolicidad de la Iglesia se vive cada día<br /><br />La jornada se ha abierto con la intervención del arzobispo Samuele Sangalli, secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización, quien ha tomado la palabra en nombre del cardenal Luis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio, gran canciller de la Universidad y, desde hace pocas semanas, decano del Colegio Cardenalicio.<br />Sangalli ha recordado que, desde hace casi cuatro siglos, la Pontificia Universidad Urbaniana prepara a hombres y mujeres para llevar el Evangelio a culturas diversas y servir a las Iglesias de todo el mundo.<br />En la Urbaniana, ha observado, la catolicidad de la Iglesia se experimenta cotidianamente: en una misma aula pueden coincidir un sacerdote europeo, una religiosa asiática, un estudiante latinoamericano, un profesor africano, un seminarista de Oceanía y un investigador de Oriente Medio. Esta riqueza, ha señalado, es motivo de alegría, pero también conlleva una gran responsabilidad, porque ninguna persona ni comunidad puede abarcar por sí sola toda la riqueza de la Iglesia.<br />El arzobispo ha propuesto como guía para el nuevo curso a san John Henry Newman, antiguo alumno del Colegio, a quien el Papa León XIV proclamó doctor de la Iglesia y patrono de la Urbaniana el 1 de noviembre de 2025. Citando las palabras dirigidas por el Pontífice a los estudiantes de la Universidad La Sapienza -«Quien investiga, quien estudia, quien busca la verdad, al final busca a Dios»-, ha afirmado: «Una verdadera universidad no apaga las preguntas, sino que enseña a afrontarlas con inteligencia, rigor y libertad. No ofrece solo respuestas, quizá prefabricadas; más bien, forma personas capaces de seguir buscando».<br />Dirigiéndose a los estudiantes, ha añadido: «Un día regresaréis a vuestras congregaciones, diócesis y países: lo que habéis recibido aquí deberá traducirse en responsabilidad, verdadero servicio y auténtico testimonio».<br /><br />La asociación de estudiantes ofrece su colaboración a las parroquias<br /><br />En nombre de los estudiantes, Abrahan Moreno Murillo, presidente de la Asociación Omnes Gentes, ha confirmado al cardenal vicario la disponibilidad de los alumnos para colaborar en las actividades pastorales de las parroquias de Roma, como expresión de la comunión entre las Iglesias.<br /> <br />El rector Buonomo: aumentan las matriculaciones<br /><br />En la clausura del acto, el delegado pontificio y rector magnífico, el profesor Vincenzo Buonomo, ha recordado que el curso pasado terminó con 1.136 estudiantes y 42 profesores estables. Este año, algunas facultades han registrado un aumento de las matriculaciones, especialmente en el primer curso.<br />Buonomo ha anunciado que los nuevos estatutos se presentarán ante la asamblea plenaria del Dicasterio. Tras recordar las palabras pronunciadas por León XIV ante la UNESCO el 25 de septiembre, ha asegurado que la Universidad, como parte de la diócesis del Papa, está dispuesta a contribuir a la pastoral diocesana.<br />Por último, ha declarado oficialmente abierto el nuevo curso académico.<br /> Thu, 29 Oct 2026 16:26:45 +0100ASIA/FILIPINAS - El sonido de los gongs de la paz: la misión de la Iglesia entre los pueblos indígenas de Kalinga y Apayaohttps://www.fides.org/es/news/78357-ASIA_FILIPINAS_El_sonido_de_los_gongs_de_la_paz_la_mision_de_la_Iglesia_entre_los_pueblos_indigenas_de_Kalinga_y_Apayaohttps://www.fides.org/es/news/78357-ASIA_FILIPINAS_El_sonido_de_los_gongs_de_la_paz_la_mision_de_la_Iglesia_entre_los_pueblos_indigenas_de_Kalinga_y_ApayaoPor Paolo Affatato<br /><br />Tabuk – Los gongs enmudecen cuando estalla un conflicto entre dos comunidades. Y vuelven a sonar cuando se restablece la paz. En las montañas del norte de Filipinas, en la región de la Cordillera, en la isla de Luzón, el sonido de estos instrumentos tradicionales cuenta, entre las provincias de Kalinga y Apayao, una historia de divisiones y reconciliación, y expresa el deseo de encuentro, diálogo y defensa de la vida. «Cuando tu tribu y la mía están enfrentadas, no tocamos el gong. Solo lo hacemos sonar cuando hay paz en la comunidad», explica a la Agencia Fides el obispo Sean Buslig Mejia, vicario apostólico de Tabuk, al describir el núcleo de la misión de la Iglesia en esta región, donde el anuncio del Evangelio pasa por el cuidado de las relaciones, la mediación en los conflictos y la defensa de los pueblos indígenas y de sus tierras.<br /><br />El Vicariato Apostólico de Tabuk comprende dos provincias, Kalinga y Apayao, habitadas por distintos grupos indígenas, cada uno con su propia lengua, sus tradiciones y su identidad. En la provincia de Kalinga se habla kalinga, mientras que en Apayao está extendida la lengua isnag. La Iglesia, explica el obispo a Fides, procura preservar este patrimonio cultural en su camino de evangelización: los cantos tradicionales se incorporan a la liturgia, los tejidos locales adornan las celebraciones y se utilizan incluso para confeccionar ornamentos sagrados. La inculturación «no es solo una manera de hacer familiar el lenguaje de la fe, sino también un reconocimiento de la dignidad de los pueblos y de sus tradiciones».<br /><br />La paz, fruto de la fe<br /><br />En la zona de Kalinga -cuenta el prelado-, cada subgrupo tribal tiene su propio dialecto y su consejo de ancianos. Las relaciones entre comunidades pueden verse marcadas por disputas sobre los límites territoriales y la propiedad de la tierra, o por episodios de violencia que, especialmente cuando se derrama sangre, pueden desencadenar conflictos de mayor alcance.<br /><br />«Para prevenir las tensiones o recomponer las fracturas existe el ‘bodong’, el tradicional pacto de paz mediante el cual las comunidades llegan a un acuerdo. En este proceso, los ancianos desempeñan un papel fundamental, acompañados también por representantes de la Iglesia», señala. «Uno de nuestros sacerdotes forma parte del equipo negociador de paz. Se trata de llevar la paz de Cristo a las tribus», afirma monseñor Mejia.<br /><br />La presencia de la Iglesia no se limita a la oración o a la asistencia pastoral, sino que llega a los lugares concretos donde las relaciones corren el riesgo de romperse. También la celebración eucarística se convierte en «un espacio de reconciliación, donde personas pertenecientes a comunidades enfrentadas vuelven a encontrarse y a reconocerse como hermanos y hermanas», recuerda. Es una tarea que también afecta a la organización de la vida eclesial. «La asignación de sacerdotes a las distintas zonas requiere atención, porque las tensiones entre las tribus pueden poner en peligro incluso la seguridad de un presbítero procedente de una comunidad enfrentada a aquella a la que debe servir», prosigue el vicario apostólico.<br /><br />El desafío no termina con la mediación en las disputas. El obispo observa que muchos fieles, aunque estén bautizados y se hayan formado en escuelas católicas, «todavía necesitan profundizar en su fe y comprender sus consecuencias en la vida cotidiana. Cuando resurgen las rivalidades tribales, existe el riesgo de olvidar precisamente aquellos valores evangélicos que deberían orientar las relaciones con los demás».<br /><br />La esperanza llega de las nuevas generaciones. «Muchos de nuestros jóvenes dicen: “Hemos acabado con las luchas tribales; no queremos saber nada más de ellas”», cuenta monseñor Mejia. «Los jóvenes participan en los encuentros eclesiales, colaboran como voluntarios y se convierten en catequistas, contribuyendo a la formación de los niños. En las comunidades cristianas encuentran un sentido de pertenencia y una identidad capaz de unir las diferencias sin borrarlas», explica.<br /><br />Las amenazas a la «casa común»<br /><br />Pero la paz no afecta únicamente a las relaciones entre las comunidades. En las provincias de Kalinga y Apayao está estrechamente vinculada a la defensa de la tierra, del medio ambiente y de las condiciones que permiten a los pueblos indígenas seguir viviendo en los territorios de sus antepasados.<br /><br />En Apayao, el proyecto de una gran presa hidroeléctrica en Kabugao amenaza con inundar 11 de los 21 ‘barangays’, las unidades administrativas locales equivalentes a pueblos o aldeas. El cambio, advierte el obispo, no supondría únicamente la pérdida de viviendas: «Las comunidades corren el riesgo de ver desaparecer sus medios de subsistencia y los lugares donde están enterrados sus muertos, que forman parte esencial de la memoria y de la identidad colectiva».<br /><br />«La Iglesia y el Vicariato Apostólico de Tabuk no apoyan el proyecto de la presa», afirma monseñor Mejia, quien explica que la posición eclesial responde a la voluntad de respetar la decisión de las poblaciones indígenas afectadas, mientras la cuestión se dirime en los tribunales.<br /><br />También en la provincia de Kalinga, las actividades mineras a cielo abierto a gran escala son motivo de preocupación. El obispo denuncia el riesgo de que «los intereses económicos alimenten divisiones dentro de las propias comunidades», siguiendo una estrategia de «divide y vencerás»: crear facciones enfrentadas y separar a personas que comparten la misma identidad cultural y territorial. «Es solo una cuestión de dinero, de beneficios. Es muy triste», observa.<br /><br />Ante estos proyectos, la Iglesia acompaña a los pueblos indígenas en la defensa de sus derechos y respalda el recurso a las vías legales. Pero su compromiso también se manifiesta mediante la sensibilización y las iniciativas concretas de cuidado del medio ambiente, en sintonía con la encíclica ‘Laudato si’. Plantar árboles, educar en el respeto a la creación y promover la responsabilidad hacia el territorio forman parte de una misma misión.<br /><br />«La defensa de la “casa común” en esta región de Filipinas no es una cuestión abstracta –señala-. Significa proteger aldeas, medios de subsistencia, lugares de memoria y vínculos comunitarios. Significa reconocer a los pueblos indígenas el derecho a participar en las decisiones que afectan a su futuro».<br /><br />Una Iglesia joven<br /><br />En un territorio montañoso y de difícil acceso, donde el trayecto en coche desde la catedral de Tabuk hasta la comunidad misionera más alejada puede durar hasta siete horas, la presencia eclesial se construye mediante una red de relaciones y el compromiso cotidiano de sacerdotes, religiosos y laicos. «El Vicariato de Tabuk cuenta con unos 260.000 católicos, 22 parroquias y estaciones misioneras y 36 sacerdotes, tanto diocesanos como religiosos», explica el obispo. La Iglesia sigue creciendo, aunque debe afrontar las dificultades derivadas de las distancias, la formación de los catequistas y el apoyo económico a los jóvenes que desean emprender el camino hacia el sacerdocio. En este sentido, monseñor Mejia agradece las ayudas que la Iglesia local recibe del Dicasterio para la Evangelización y de las Obras Misionales Pontificias para sostener la formación y los estudios de los jóvenes seminaristas.<br /><br />Entre las prioridades señaladas por el obispo figuran precisamente la formación en la fe, el acompañamiento de las nuevas generaciones y la promoción de la paz. «Si no hay paz entre las tribus, resulta muy difícil abrir escuelas. El primer fruto de la fe es la paz», insiste.<br /><br />Con este propósito, en 2023 el Vicariato promovió la iniciativa «La llamada de los mil gongs», en la que participaron más de mil intérpretes de distintas tribus y tres mil bailarines. El acontecimiento dio visibilidad a la riqueza cultural de la región, pero, para el obispo, tiene sobre todo un significado espiritual: «Expresa el deseo de que ninguna comunidad vuelva a quedar dividida por la violencia».<br /><br />La oración que monseñor Mejia dirigió entonces a quienes participaron en la iniciativa era sencilla, pero exigente: «Hemos rezado y seguimos rezando cada día para que no haya conflictos entre las tribus. Porque, cuando desaparece la paz, todo corre el riesgo de derrumbarse».<br /><br />Al término del Octubre Misionero, el testimonio de la Iglesia de Tabuk recuerda que la misión se vive haciendo reconocible el Evangelio a través de gestos concretos: «recomponer las divisiones, educar a los jóvenes en la fraternidad, custodiar las culturas y estar al lado de quienes defienden sus tierras frente a los intereses de la explotación», señala el obispo.<br /><br />En las montañas del norte de Filipinas, los gongs siguen custodiando la memoria de la paz. El obispo espera que «puedan sonar siempre, anunciando comunidades reconciliadas y pueblos capaces de convivir fraternalmente, sin renunciar a su propia identidad». Monseñor Mejia concluye: «Cristo es el Príncipe de la paz. Vivamos, recemos y trabajemos para que la paz de Cristo no sea solo una palabra pronunciada durante la liturgia, sino una realidad vivida en las relaciones entre las personas y en el cuidado de la casa común».<br />Thu, 29 Oct 2026 13:37:18 +0100ÁFRICA/CAMERÚN - “Formar a los jóvenes en la fe y en su integración en la vida social”https://www.fides.org/es/news/78356-AFRICA_CAMERUN_Formar_a_los_jovenes_en_la_fe_y_en_su_integracion_en_la_vida_socialhttps://www.fides.org/es/news/78356-AFRICA_CAMERUN_Formar_a_los_jovenes_en_la_fe_y_en_su_integracion_en_la_vida_socialRoma – En Camerún, donde el desempleo y las dificultades para integrarse en la sociedad representan algunos de los principales desafíos para las nuevas generaciones, la Iglesia está llamada a desempeñar un papel fundamental en el acompañamiento y la formación de los jóvenes. En este compromiso se inscribe el Rajec , la red de antiguos miembros de la Juventud Estudiantil Cristiana , que reúne a más de 500 personas en 18 diócesis del país. Reconocido por la Conferencia Episcopal de Camerún en 2022, el movimiento combina formación profesional, promoción del emprendimiento y testimonio cristiano, con el objetivo de responder a los nuevos desafíos que plantean la transformación de la sociedad y la difusión de las redes sociales y la inteligencia artificial. Hablamos de ello con Jean Claude Fort-Lamy, responsable nacional del Rajec, que se encontraba en Roma con motivo de la Asamblea del Foro Internacional de Acción Católica .<br /><br />P. ¿Qué es el Rajec y cuáles son sus principales objetivos?<br />R. El Rajec es un movimiento de Acción Católica que reúne a quienes han formado parte de la Juventud Estudiantil Cristiana de Camerún. Nuestra red cuenta con más de treinta años de historia y está reconocida por la Conferencia Episcopal de Camerún desde 2022. Nuestro objetivo es fortalecer la fe de sus miembros y seguir contribuyendo a la vida y a la misión de la Iglesia. Formamos parte de una red que no está presente únicamente en Camerún, sino también en otros países africanos y en el resto del mundo.<br /><br />P. ¿Qué alcance tiene vuestra red en el territorio camerunés?<br />R. Actualmente contamos con más de 500 miembros, distribuidos en 18 diócesis. Esta presencia extendida nos permite estar cerca de las comunidades locales y afrontar los desafíos que los jóvenes encuentran a diario, tratando de ofrecer respuestas concretas a sus necesidades.<br /><br />P. ¿Cuáles son hoy las principales dificultades a las que se enfrentan los jóvenes de Camerún?<br />R. Uno de los problemas más graves es, sin duda, el desempleo, que también genera importantes dificultades para integrarse en la vida social y económica. Por eso, a través de nuestra red de círculos sociales, tratamos de responder a las necesidades de los jóvenes, especialmente de los estudiantes, ayudándolos a desarrollar competencias que puedan favorecer su futuro.<br /><br />P. ¿Cómo intentáis apoyar concretamente a los jóvenes en la búsqueda de empleo y en la construcción de su futuro?<br />R. En colaboración con la Conferencia Episcopal, organizamos cursos de formación profesional dirigidos a los jóvenes. Un ejemplo es el taller que promovimos al margen de nuestra Asamblea General, dedicado a lo que en francés llamamos activités génératrices de revenus, es decir, actividades generadoras de ingresos.<br />El objetivo es proporcionar herramientas básicas a los participantes para iniciarse en el emprendimiento, aprender a desarrollar iniciativas económicas y adquirir una mayor autonomía. Queremos ayudarlos a convertirse en protagonistas de su propio futuro, favoreciendo su integración en la vida económica y social.<br /><br />P. Vuestra misión no se limita a la formación profesional. ¿Qué papel atribuís a la formación cristiana?<br />R. La dimensión espiritual es fundamental. Junto con la formación profesional, procuramos educar a los jóvenes para que sean «la sal de la tierra y la luz del mundo» para sus coetáneos. Queremos que sean capaces de dar testimonio del Evangelio y anunciarlo en todos los ámbitos de su vida: en la familia, en la escuela, en el trabajo y en las relaciones sociales.<br />Creemos que la fe no debe quedar confinada a la esfera privada, sino traducirse en comportamientos concretos, en solidaridad, responsabilidad y compromiso con el bien común.<br /><br />P. ¿Qué nuevos desafíos plantea la difusión de las redes sociales y la inteligencia artificial a los jóvenes?<br />R. El uso cada vez más extendido de las redes sociales y, hoy, de la inteligencia artificial representa un desafío importante. Estas herramientas pueden ofrecer oportunidades, pero también pueden desorientar a muchos jóvenes e influir en su manera de pensar, relacionarse e interpretar la realidad.<br />Por eso es necesario adaptar nuestros modelos formativos a las nuevas circunstancias. No podemos seguir formando a los jóvenes como si el mundo digital no existiera: debemos ayudarlos a desarrollar el sentido crítico y la responsabilidad, para que sepan utilizar estas tecnologías de manera consciente y coherente con los valores cristianos.<br /><br />P. ¿Las instituciones públicas están tomando conciencia de estos problemas?<br />R. Sí, el Estado ha empezado a reconocer la magnitud de estos desafíos y la necesidad de intervenir. Un ejemplo es la normativa que sanciona la difusión de discursos de odio en las redes sociales. Es una señal importante, porque muestra que la protección de las personas y la responsabilidad en el uso de las herramientas digitales se han convertido en cuestiones centrales.<br />También nosotros, como red de Acción Católica, sentimos la responsabilidad de acompañar a los jóvenes en este camino, ayudándolos a vivir su fe y a ejercer su ciudadanía de manera consciente, también en el mundo digital.<br /> Thu, 29 Oct 2026 13:25:31 +0100100 AÑOS DE LAS ORDENACIONES DE LOS PRIMEROS OBISPOS CHINOS - El papel y la importancia de las seis primeras diócesis confiadas a obispos chinoshttps://www.fides.org/es/news/78355-100_ANOS_DE_LAS_ORDENACIONES_DE_LOS_PRIMEROS_OBISPOS_CHINOS_El_papel_y_la_importancia_de_las_seis_primeras_diocesis_confiadas_a_obispos_chinoshttps://www.fides.org/es/news/78355-100_ANOS_DE_LAS_ORDENACIONES_DE_LOS_PRIMEROS_OBISPOS_CHINOS_El_papel_y_la_importancia_de_las_seis_primeras_diocesis_confiadas_a_obispos_chinosdel Prof. Liu Zhiqing*<br /><br />Roma - El 28 de octubre de 1926, hace exactamente cien años, el papa Pío XI consagró en Roma a seis obispos chinos: Filippo Zhao Huaiyi, Odorico Cheng Hede, Melchor Sun Dezheng, Louis Chen Guodi, Giuseppe Hu Ruoshan y Simone Zhu Kaimin. Estaban destinados a ponerse al frente, respectivamente, del Vicariato Apostólico de Xuanhua, la Prefectura Apostólica de Puchi, la Prefectura Apostólica de Lixian, el Vicariato Apostólico de Fenyang, el Vicariato Apostólico de Taichow y el Vicariato Apostólico de Haimen.<br />La creación de las seis circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino y la consagración de los seis obispos dieron un fuerte impulso al arraigo local de la Iglesia católica en China y marcaron un hito histórico en la trayectoria de la Iglesia china.<br /><br />1. Los seis obispos chinos, destacados representantes del clero nacional<br /><br />Los seis obispos contaban con una larga trayectoria sacerdotal y una amplia experiencia pastoral. Todos tenían un carácter equilibrado y reflexivo. En el momento de su nombramiento episcopal, Filippo Zhao Huaiyi tenía 46 años y llevaba 22 como sacerdote; Odorico Cheng Hede tenía 53 años y 26 de sacerdocio; Melchor Sun Dezheng tenía 57 años y 29 de ministerio sacerdotal; Louis Chen Guodi tenía 51 años y 23 de sacerdocio; Giuseppe Hu Ruoshan tenía 45 años y 17 de ministerio sacerdotal; y Simone Zhu Kaimin tenía 58 años y 28 de sacerdocio.<br />La trayectoria sacerdotal más larga era la de Melchor Sun, con 29 años. La más breve era la de Giuseppe Hu, que, aun así, contaba con 17 años de ministerio. Simone Zhu era el mayor, con 58 años, mientras que Hu era el más joven, con 45.<br />Durante sus estudios en el seminario, así como antes y después de la ordenación sacerdotal, los seis recibieron una sólida formación en instituciones religiosas extranjeras. Cinco pertenecían a congregaciones u órdenes religiosas: Cheng Hede y Chen Guodi eran franciscanos de la Orden de los Frailes Menores ; Sun Dezheng y Hu Ruoshan pertenecían a la Congregación de la Misión ; y Zhu Kaimin era jesuita, miembro de la Compañía de Jesús . El arzobispo Celso Costantini, delegado apostólico en China, comentó: «Con el nombramiento y la consagración de los seis obispos chinos en 1926 concluyó finalmente un largo periodo de transición y comenzó una época completamente distinta. El arduo trabajo realizado durante muchos años por los misioneros extranjeros y los miembros de los distintos institutos religiosos había dado por fin sus frutos. Esperamos que esta vez pueda abrirse un camino prometedor».<br /><br />2. Características del desarrollo de las seis diócesis<br /><br />Según las estadísticas pastorales de 1949, las seis diócesis presentaban situaciones muy diferentes:<br /><br />Diócesis - Población - Católicos - Porcentaje<br />Puchi 700.000 5.125 0,73 %<br />Anguo 1.200.000 33.200 2,77 %<br />Fenyang 2.100.000 15.600 0,74 %<br />Xuanhua 1.700.000 36.900 2,17 %<br />Taichow 2.000.000 7.813 0,39 %<br />Haimen 5.200.000 39.496 0,76 %<br /><br />En función de su dimensión, las seis circunscripciones pueden dividirse en tres grupos.<br />Primer grupo: Haimen, Xuanhua y Anguo. Cada una contaba con más de 30.000 fieles y disponía de un número relativamente elevado de sacerdotes y religiosas.<br />Segundo grupo: Fenyang. Contaba con más de 15.000 fieles y disponía de un número relativamente elevado de sacerdotes, pero no tenía religiosas.<br />Tercer grupo: Taichow y Puchi. Eran las circunscripciones más pequeñas: ambas contaban con menos de 10.000 fieles y disponían únicamente de algunas decenas de sacerdotes y religiosas.<br />Desde el punto de vista de su estructura eclesiástica, las seis circunscripciones se dividían en dos categorías.<br />Las cinco circunscripciones de Anguo, Fenyang, Xuanhua, Taichow y Haimen conservaron la condición de vicariatos apostólicos desde su creación, en 1926, hasta 1946, cuando todas fueron elevadas al rango de diócesis.<br />Puchi, en cambio, mantuvo la condición de prefectura apostólica desde su creación. En 1926, su prefecto apostólico, Cheng Hede, había sido consagrado obispo titular de Catenna y había recibido, por tanto, la dignidad episcopal. Sin embargo, tras su muerte, el 14 de noviembre de 1928, sus sucesores, monseñor Giuseppe Zhang Jingxiu y monseñor Giuseppe Li Daonan, fueron prefectos apostólicos, no vicarios apostólicos. Por ello, continuaron al frente de la circunscripción como sacerdotes con el título de prefecto apostólico. Solo el 10 de mayo de 1951 la Prefectura Apostólica de Puchi fue elevada a diócesis y su prefecto apostólico, monseñor Giuseppe Li Daonan, pasó a ser obispo diocesano.<br /><br />3. Las seis circunscripciones eclesiásticas chinas contribuyeron a promover la inculturación de la Iglesia en China<br /><br />Tras más de veinte años de desarrollo, en 1949 el número de diócesis confiadas al clero chino había aumentado a 24, distribuidas en 12 provincias:<br />• Hebei: 5<br />• Sichuan: 3<br />• Hubei: 3<br />• Shandong: 2<br />• Shanxi: 2<br />• Shaanxi: 2<br />• Jiangsu: 2<br />• Mongolia: 1<br />• Nordeste de China: 1<br />• Henan: 1<br />• Zhejiang: 1<br />• Yunnan: 1<br />Otras ocho provincias, en cambio, no contaban con ninguna diócesis confiada al clero chino: Gansu, Anhui, Hunan, Jiangxi, Fujian, Guangdong, Guangxi y Guizhou.<br />Además, había otros tres vicariatos apostólicos dirigidos por obispos chinos que algunos autores consideran también circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero autóctono. En 1937, Zhao Zhensheng pasó a ser obispo del Vicariato Apostólico de Xianxian; en 1939, Chen Qiming asumió la dirección del Vicariato Apostólico de Zhengding; y, en 1941, Zhang Weidu fue nombrado obispo del Vicariato Apostólico de Xinyang.<br />En síntesis, la creación de las seis circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino y la posterior fundación de otras del mismo tipo dieron un fuerte impulso a la inculturación de la Iglesia católica en China.<br />Según las estadísticas, en los 24 años transcurridos entre 1926 y 1949, el número de católicos en China pasó de 2.434.517 a 3.304.071. El número de sacerdotes chinos aumentó de 1.272 a 2.785, y su proporción respecto al conjunto del clero, chino y extranjero, pasó del 41,99 % al 51,11 %.<br /><br />4. El papel fundamental de monseñor Celso Costantini en la creación de circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino<br /><br />En agosto de 1922, el papa Pío XI nombró a Celso Costantini primer delegado apostólico en China. Costantini llegó al país en noviembre de ese mismo año y asumió inmediatamente el cargo, que dejó en 1933 por motivos de salud. Durante los once años de su mandato, puso en práctica con determinación las orientaciones de las tres grandes encíclicas de ambos pontífices. Impulsó con gran energía la inculturación de la Iglesia católica en China y obtuvo resultados significativos.<br />Costantini sostenía que «el verdadero propietario de una misión no es el misionero, sino el clero autóctono y los fieles, del mismo modo que los bienes de un menor no pertenecen a su tutor, sino al propio menor. Cuando alcanza la mayoría de edad, puede llegar a ser autónomo. Lamentablemente, la Iglesia en China tiene ya trescientos años y todavía se la considera menor de edad».<br />También subrayaba: «La actividad misionera es una obra puramente sobrenatural. Jesús fundó una Iglesia católica, es decir, universal. En Francia es de los franceses; en Estados Unidos, de los estadounidenses; en China, de los chinos. Para resolver el problema de las misiones hay que hacer todo lo humanamente posible y después confiar en la Providencia. Un día será la Iglesia china; mientras tanto, quizá sean necesarias pruebas y sacrificios». Costantini recordaba asimismo: «Cuando llegué a China, solo había 57 diócesis, todas confiadas a extranjeros. Cuando dejé el país, poco más de diez años después, ya había 121 circunscripciones misioneras, 23 de ellas confiadas a obispos chinos».<br />Según las estadísticas, durante los once años que Costantini permaneció en China se crearon 64 nuevas circunscripciones eclesiásticas: 43 fueron confiadas a institutos religiosos extranjeros y 21 al clero chino. Estas últimas representaban, por tanto, el 32,8 % del total de las nuevas circunscripciones creadas durante ese periodo.<br /><br />Las 24 circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino se crearon principalmente entre 1923 y 1938:<br /><br />Año - Número -Diocesis<br />19231-Puchi<br />19241-Lixian <br />19264-Fenyang, Xuanhuafu, Taichow, Haimen<br />19271-Linqing<br />19296-Jining, Zhaoxian, Yongnian, Jiading, Wanxian, Shunqing<br />19301 -Baoding<br />19324-Zhouzhi, Hongdong, Fengxiang, Chifeng<br />19333-Zhumadian, Yanggu, Nankín<br />19351-Zhaotong<br />19361-Xiangyang<br />19381-Shinan<br /><br />Las fechas de creación ponen especialmente de relieve el papel desempeñado por Costantini.<br />Según las estadísticas, desde 1923, año en que se creó la primera circunscripción confiada al clero chino, hasta 1949 solo se establecieron en China 24 circunscripciones de este tipo. Representaban apenas el 17,27 % de las 139 existentes entonces en el país. En esos 26 años se habían creado 81 nuevas circunscripciones, pero solo 24 fueron confiadas al clero chino: más del 70 % permaneció en manos de institutos religiosos extranjeros. Desde la perspectiva de la Iglesia china, esta situación no puede sino suscitar cierta amargura.<br />Al mismo tiempo, estas cifras ponen aún más de relieve la contribución de Costantini. Durante su mandato se crearon 21 circunscripciones confiadas al clero chino, equivalentes al 87,5 % de las 24 existentes en 1949.<br />Costantini expresó una crítica muy contundente mediante esta comparación: «Una misión puede compararse con una flor cultivada en un invernadero. Para crecer vigorosa, debe trasplantarse a tierra abierta y echar raíces profundas. Las flores de invernadero, en efecto, no resisten las inclemencias del tiempo. Así ocurrió con la Iglesia china del pasado: cuando estallaba una persecución a escala nacional, los misioneros eran expulsados y todo desaparecía». Todavía hoy, estas palabras suscitan una profunda emoción y un sentimiento de amargura.<br /><br />5. Experiencias y enseñanzas derivadas de la creación de las seis circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino<br /><br /> Aunque la experiencia de Puchi también estuvo marcada por aspectos negativos, su importancia histórica sigue siendo considerable<br /><br />En 1923, cuando Celso Costantini promovió la creación de la Prefectura Apostólica de Puchi, se encontró con enormes dificultades. Faltaba experiencia y los misioneros extranjeros no veían con buenos ojos la creación de circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino. Los sacerdotes extranjeros manifestaron fuertes reservas, mientras que los sacerdotes chinos también se quejaban de las condiciones extremadamente difíciles de Puchi.<br />En aquella ocasión, algunos franciscanos estadounidenses recurrieron incluso a un ardid para causar una buena impresión a Costantini. Cuando este visitó Puchi, le dispensaron una recepción espectacular: «Desde la estación hasta la iglesia, la calle estaba abarrotada de gente; por todas partes estallaban petardos y resonaban gongs y tambores». El ambiente era extraordinariamente festivo. Los propios misioneros presentaron Puchi como un lugar «situado en un importante punto de paso entre el norte y el sur, al que se podía llegar directamente en tren desde Hankou, con barcos diarios a Jiayu y conexiones terrestres y fluviales sumamente cómodas». Sin embargo, la realidad era muy distinta.<br />Antes de la erección de la Prefectura Apostólica de Puchi, en los cuatro distritos afectados solo había una parroquia con un sacerdote chino residente, en Chongyang, y el número total de fieles era de apenas 729. El territorio, por tanto, no reunía los requisitos esenciales para constituir una diócesis. Por este motivo, aunque el Vicariato Apostólico de Hankou contaba entonces con 23 sacerdotes chinos, solo ocho se ofrecieron voluntarios para prestar servicio en Puchi. Entre ellos se encontraba el futuro obispo Cheng Hede.<br />En el mismo periodo, los seis distritos relativamente más prósperos de Wuchang y sus alrededores fueron confiados a los franciscanos estadounidenses y pasaron a constituir la Prefectura Apostólica de Wuchang. Sin embargo, esta circunscripción contaba también con poco más de 2.000 fieles y tampoco reunía los requisitos esenciales para convertirse en diócesis. Posteriormente, ni Puchi ni Wuchang experimentaron un desarrollo especialmente satisfactorio.<br />A ello se sumó un episodio aún más grave. Algunos sacerdotes chinos enviaron a la Santa Sede una denuncia colectiva contra la situación que se había creado, lo que perjudicó también la reputación de Costantini. La Sagrada Congregación de Propaganda Fide tuvo que emplearse a fondo durante varios años para resolver la controversia.<br />Sin embargo, hubo una persona que merece un reconocimiento especial: Graziano Gennaro, O.F.M. , entonces vicario apostólico de Hankou. Ha pasado a la historia de la Iglesia en China por su obediencia. La Prefectura Apostólica de Puchi fue erigida el 12 de diciembre de 1923. Apenas una semana después, el 19 de diciembre, monseñor Gennaro murió repentinamente a causa de una enfermedad, a los 60 años.<br />Pese a sus imperfecciones, la creación de la Prefectura Apostólica de Puchi fue un acontecimiento simbólico de gran importancia. A partir de entonces, los misioneros chinos dispusieron de una circunscripción eclesiástica administrada por ellos mismos, y la Iglesia en China dio un paso decisivo hacia la inculturación. El valor simbólico de la creación de la Prefectura Apostólica de Puchi superó con creces su importancia práctica. Costantini resumió así la evolución de la situación: «Al principio, los sacerdotes chinos estaban muy descontentos: veían que había pocos fieles y que las obras estaban poco desarrolladas, y algunos misioneros extranjeros ejercían sobre ellos una influencia negativa. Poco después, sin embargo, abandonaron espontáneamente el Vicariato de Hankou y se incorporaron de buen grado a la nueva diócesis. Más adelante, bajo la guía del obispo Cheng Hede, la diócesis realizó notables progresos».<br /><br /> La diócesis de Anguo, un modelo para la creación de las siguientes diócesis chinas<br /><br />La creación de la segunda circunscripción eclesiástica china también estuvo plagada de dificultades. Celso Costantini recuerda en sus memorias: «Intenté crear una segunda diócesis confiada al clero autóctono. Me dijeron que el vicario apostólico de Yanzhou, monseñor Han, y el de Xianxian, monseñor Liu, tenían una mentalidad abierta. Sin embargo, ambos consideraban que todavía no había llegado el momento oportuno. En cambio, el obispo de Baoding, monseñor François Foucquet, me prestó una gran ayuda».<br />El 15 de abril de 1924 se erigió oficialmente la Prefectura Apostólica de Lixian , en la provincia de Hebei. Su creación ilustra bien el método de trabajo y las habilidades diplomáticas de Costantini.<br />El obispo de Baoding, monseñor Joseph Fabrègues , había sido consagrado en mayo de 1910 y contaba, por tanto, con una larga experiencia episcopal. Costantini se reunió primero con él para obtener su apoyo. Tras recibir una respuesta favorable, el 12 de junio de 1923 trasladó a Fabrègues al Vicariato Apostólico de Pekín como obispo coadjutor. En apariencia, aquello podía parecer una degradación, pero el Vicariato Apostólico de Pekín tenía, en realidad, mayor importancia. En septiembre de 1923, monseñor Paul-Léon-Cornil Montaigne fue nombrado administrador apostólico del Vicariato Apostólico de Baoding.<br />Cuando se creó la Prefectura Apostólica de Lixian, el 15 de abril de 1924, Baoding no tenía, por tanto, un obispo propio, sino únicamente un administrador apostólico. El 18 de diciembre de 1924, la Santa Sede aprobó el nombramiento de Montaigne como vicario apostólico de Baoding, y el 19 de abril de 1925 Costantini acudió personalmente a Baoding para presidir la ceremonia de consagración episcopal.<br />En enero de 1930, Montaigne fue trasladado al Vicariato Apostólico de Pekín como obispo coadjutor. El vicario apostólico de Pekín, monseñor Stanislas-François Jarlin , murió en enero de 1933, y Montaigne le sucedió al frente del Vicariato.<br />Esta sucesión de traslados, nombramientos y relevos muestra con qué meticulosidad Costantini había evaluado los distintos factores que intervenían en la creación de la circunscripción de Anguo. Su enfoque contribuyó a garantizar el establecimiento ordenado y el desarrollo estable de la segunda circunscripción eclesiástica confiada al clero chino.<br /> <br /> Explorar activamente nuevas vías de inculturación, confiando al clero chino circunscripciones ya existentes<br /><br />Los seis vicariatos apostólicos confiados al clero chino surgieron todos de la división de circunscripciones más extensas, administradas hasta entonces por institutos religiosos extranjeros. Con la excepción de Puchi, las otras cinco reunían, en términos generales, los requisitos necesarios para constituir circunscripciones eclesiásticas, aunque seguían siendo relativamente débiles en cuanto a dimensiones, recursos e influencia.<br />Se planteaba, por tanto, una nueva cuestión: ¿era posible convencer a algunos obispos pertenecientes a institutos religiosos extranjeros para que cedieran determinadas circunscripciones al clero chino y las confiaran así a obispos chinos?<br />Se abría de este modo una nueva vía para promover la inculturación de la Iglesia, sugerida precisamente por la experiencia de los primeros seis vicariatos apostólicos chinos.<br />En 1928, durante su peregrinación a Donglü, en Hebei, Costantini realizó un intento en esta dirección. Según recuerda: «Decidí confiar el Vicariato Apostólico de Baoding al clero chino. Esto provocó descontento en Pekín, especialmente en la embajada francesa. Los misioneros franceses de Baoding, aunque interiormente apenados, mostraron en público una gran cordialidad y dignidad». Tras dos años de esfuerzos, el proyecto finalmente salió adelante.<br />El 25 de enero de 1930, la Sagrada Congregación de Propaganda Fide aprobó la retirada de la Congregación de la Misión del Vicariato Apostólico de Baoding y el traspaso de su administración al clero chino. Monseñor Paul-Léon-Cornil Montaigne, C.M., fue trasladado como coadjutor al Vicariato Apostólico de Pekín. El 26 de marzo de 1931, el sacerdote chino Zhou Jishi fue nombrado primer vicario apostólico chino de Baoding y recibió la consagración episcopal el 2 de agosto de ese mismo año.<br />El traspaso del Vicariato Apostólico de Baoding al clero chino tuvo una enorme trascendencia. Si este modelo se hubiera aplicado de manera más amplia, la inculturación de la Iglesia católica en China podría haber adquirido un rostro y una dimensión nuevos.<br />Posteriormente, Costantini dirigió su atención a una circunscripción de valor simbólico aún mayor: el Vicariato Apostólico de Nankín. Nankín era entonces la capital de la República de China y el principal centro político y cultural del país. El Vicariato, una de las principales bases de la Compañía de Jesús en China, contaba con numerosos fieles, instituciones bien desarrolladas y una intensa actividad pastoral. Además, ejercía una influencia considerable tanto en China como en el extranjero.<br />La Compañía de Jesús había ejercido una enorme influencia en el desarrollo del catolicismo chino, pero no se mostró especialmente favorable ni activa en la creación de circunscripciones eclesiásticas confiadas al clero chino. Por ello, al principio los jesuitas no respondieron positivamente a los esfuerzos de Costantini.<br />El 12 de mayo de 1931 murió el obispo de Nankín, monseñor Prosper Paris, y su coadjutor, monseñor Auguste Haouisée , le sucedió al frente del Vicariato. Costantini mantuvo conversaciones largas y detalladas primero con uno y después con el otro de estos obispos jesuitas, y los animó a crear una circunscripción eclesiástica confiada al clero chino. Pese a las fuertes resistencias, sus esfuerzos comenzaron gradualmente a dar fruto.<br />El 13 de diciembre de 1933, el papa Pío XI promulgó el decreto de división del Vicariato Apostólico de Nankín. El decreto confiaba el Vicariato de Nankín al clero chino, mientras que la Compañía de Jesús recibía el nuevo Vicariato Apostólico de Shanghái.<br />La medida se adoptó formalmente 40 días después de que Costantini dejara su cargo de delegado apostólico en China, pero a él le corresponde el mérito de haber sentado sus bases y llevado adelante el proyecto. Lamentablemente, después de Baoding y Nankín, este proceso no registró nuevos avances significativos.<br /><br />Conclusión<br /><br />A la luz de lo expuesto, para edificar una Iglesia en China verdaderamente arraigada en la realidad local es necesario, ante todo, permitir y favorecer que la Iglesia en China sea auténticamente china. Confiar a los obispos chinos la dirección y la administración de la Iglesia en el país constituye, a su vez, un requisito fundamental para la llamada «sinicización» del catolicismo.<br />La historia de la creación y el desarrollo de las seis circunscripciones eclesiásticas chinas ofrece a la Iglesia en China numerosas experiencias valiosas y enseñanzas importantes. Ya hace un siglo, el arzobispo Celso Costantini afirmaba: «El Pontífice sentía una profunda preocupación por China, deseaba ardientemente que se convirtiera en una nación fuerte y sostenía que China debía ser gobernada por los chinos». Deseo sinceramente que la Iglesia en China siga creciendo de manera sana y sostenible y que su futuro sea cada vez más prometedor. <br /><br />*Universidad Normal de AnyangWed, 28 Oct 2026 14:11:04 +0100AMÉRICA/MÉXICO - Hallan sano y salvo al padre Clemente Morales Topetehttps://www.fides.org/es/news/78354-AMERICA_MEXICO_Hallan_sano_y_salvo_al_padre_Clemente_Morales_Topetehttps://www.fides.org/es/news/78354-AMERICA_MEXICO_Hallan_sano_y_salvo_al_padre_Clemente_Morales_TopeteCuliacán – El padre Clemente Morales Topete, párroco de la iglesia de Cristo Resucitado, en La Campiña, ha regresado sano y salvo tras permanecer tres días desaparecido .<br />La diócesis de Culiacán anunció ayer, 27 de octubre, su regreso mediante un comunicado de prensa. «Con profunda alegría y gratitud al Señor, agradecemos a los fieles y a las personas de buena voluntad su apoyo, solidaridad y oraciones durante estas horas de angustia y esperanza», se lee en la nota.<br /><br />También la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su satisfacción por el hallazgo del sacerdote y se unió «con alegría y gratitud a la diócesis de Culiacán por el feliz regreso del presbítero Clemente Morales». La CEM agradeció asimismo «a las autoridades estatales y federales su apoyo y colaboración, así como las oraciones y la solidaridad de tantas personas que han acompañado esta búsqueda».<br /><br />«Que esta esperanza llegue a todas las familias que viven la angustia de la desaparición de un ser querido y que pronto puedan encontrarlo sano y salvo. Que Santa María de Guadalupe y san José nos acompañen», concluye el comunicado.<br />Según la información difundida por la diócesis de Culiacán y la Comisión Estatal de Búsqueda de Sinaloa, el sacerdote llegó en su propio vehículo a la parroquia de Cristo Resucitado, situada en el barrio de La Campiña. Según los primeros datos, su estado general es bueno y ha quedado bajo observación médica.<br /><br />Por el momento, no hay comunicaciones oficiales que confirmen que el sacerdote haya sido secuestrado ni que grupos criminales estén implicados en su desaparición. Por tanto, tampoco existe confirmación oficial de que haya sido liberado por miembros de una organización criminal.<br /><br />Según el Centro Católico Multimedial , en México continúan desaparecidos otros tres sacerdotes: el padre Santiago Álvarez Figueroa, de la diócesis de Zamora, desaparecido el 29 de diciembre de 2012; el padre Carlos Ornelas Puga, cuyo paradero se desconoce desde el 3 de noviembre de 2013; y el padre Francisco Núñez Martínez, misionero de la Santísima Trinidad, desaparecido el 7 de febrero de 2025 en Temascalapa, en el Estado de México.<br /> Wed, 28 Oct 2026 13:07:08 +0100VATICANO/CHINA - “El rostro de la Iglesia universal en China”: la Urbaniana acoge un congreso por el centenario de la ordenación de los seis primeros obispos chinos, con los obispos de Pekín y Haimenhttps://www.fides.org/es/news/78353-VATICANO_CHINA_El_rostro_de_la_Iglesia_universal_en_China_la_Urbaniana_acoge_un_congreso_por_el_centenario_de_la_ordenacion_de_los_seis_primeros_obispos_chinos_con_los_obispos_de_Pekin_y_Haimenhttps://www.fides.org/es/news/78353-VATICANO_CHINA_El_rostro_de_la_Iglesia_universal_en_China_la_Urbaniana_acoge_un_congreso_por_el_centenario_de_la_ordenacion_de_los_seis_primeros_obispos_chinos_con_los_obispos_de_Pekin_y_HaimenRoma – Hace cien años, seis sacerdotes chinos partieron de Shanghái para recibir la consagración episcopal de manos del sucesor de Pedro, el papa Pío XI, en la basílica vaticana. En los próximos días, dos obispos llegarán también desde China a Roma para conmemorar aquel acontecimiento. <br /><br />El jueves 5 de noviembre, la Pontificia Universidad Urbaniana acogerá el congreso internacional «El rostro de la Iglesia universal en China. Cien años de la consagración de los seis primeros obispos chinos», en el que participarán Giuseppe Li Shan, obispo de Pekín, e Ignacio Ding Zuyao, obispo de Haimen. <br /><br />El 28 de octubre de 1926, en la basílica de San Pedro, Pío XI consagró a Odorico Cheng Hede, Melchor Sun Dezhen, Giuseppe Hu Ruoshan, Filippo Zhao Huaiyi, Simón Zhu Kaimin y Aloysius Chen Guodi: los primeros chinos que se convirtieron en sucesores de los Apóstoles en la época contemporánea. Hasta entonces, con la excepción de Gregorio Luo Wenzao, ordenado obispo en 1685, todos los obispos de la Iglesia de Roma destinados a China habían sido misioneros extranjeros. En la homilía de la Misa de consagración, el Papa Ratti confesó que no podía contener su alegría ante aquellas «primicias y nuevos brotes del episcopado chino». <br /><br />La ordenación de los seis obispos chinos celebrada en Roma en 1926 constituyó un paso decisivo en el giro misionero promovido por la Santa Sede durante las primeras décadas del siglo XX, orientado también a liberar la actividad apostólica de la mentalidad colonial. Este cambio estuvo inspirado por la carta apostólica ‘Maximum illud’ , en la que el Papa Benedicto XV había reiterado que la fe católica «no es extranjera a ninguna nación». También impulsó el Concilio de Shanghái de 1924, la primera gran asamblea sinodal de la Iglesia en China, cuyos padres pidieron asimismo que se favorecieran el crecimiento y la formación del clero autóctono. <br /><br />Uno de los protagonistas de este proceso fue el arzobispo Celso Costantini, primer delegado apostólico en China, que acompañó a los seis vicarios apostólicos en el viaje iniciado en Shanghái el 10 de septiembre de 1926. <br /><br />Dos obispos de la República Popular China y tres cardenales entre los ponentes <br /><br />Los trabajos comenzarán a las 10.30 con el saludo del profesor Andrea D'Auria, decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Urbaniana. La sesión de la mañana, coordinada por el jesuita Luciano Morra, S.J., director de la Comisión Pastoral para China, incluirá una intervención del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de Su Santidad, y la proyección del documental ‘Un largo viaje. La aventura de los seis obispos chinos consagrados en Roma por Pío XI en 1926’, de Teresa Tseng Kuang Yi. <br /><br />A continuación, intervendrá el obispo Li Shan. También participará el cardenal jesuita Stephen Chow Sau Yan, obispo de Hong Kong, con una ponencia sobre «Inculturación, sinización e interculturalidad en la formación». El profesor Mario Luigi Grignani, decano de la Facultad de Misionología y docente de Historia de la Iglesia misionera, abordará el giro misionero entre Benedicto XV y Pío XI. <br /><br />La sesión de la tarde estará coordinada por la doctora Marta Zhao Nan, responsable de la edición china de la Agencia Fides. Tras la intervención del obispo Ding Zuyao, tomarán la palabra la profesora Elisa Giunipero, docente de Historia de China en la Universidad Católica del Sagrado Corazón, que dedicará su ponencia a «Los seis obispos y la construcción de la Iglesia local»; el profesor Liu Guopeng, de la Academia China de Ciencias Sociales, que analizará la evolución del sistema de consagración de obispos en China; el obispo Juan Ignacio Arrieta, secretario emérito del Dicasterio para los Textos Legislativos, que tratará los aspectos jurídicos de aquellas ordenaciones; y monseñor Flavio Belluomini, archivero del Dicasterio para la Evangelización, que se referirá a los documentos del Archivo Histórico de Propaganda Fide. <br /><br />Las conclusiones correrán a cargo del cardenal Luis Antonio G. Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización. A lo largo de la jornada se interpretarán cantos chinos. La presencia de los dos obispos de la República Popular China reviste especial importancia. En 1998, las sillas de los dos obispos invitados por Juan Pablo II al Sínodo para Asia quedaron vacías; en 2005, ninguno de los cuatro obispos chinos invitados por Benedicto XVI pudo viajar a Roma. Como ha documentado Fides, acontecimientos que antes se consideraban excepcionales comienzan a convertirse en habituales. En mayo de 2024, el obispo de Shanghái, Giuseppe Shen Bin, intervino precisamente en la Urbaniana en el congreso dedicado al centenario del Concilio de Shanghái. <br /><br />El obispo Ding Zuyao, de 40 años, fue consagrado el 15 de octubre en Nantong. Es el decimonoveno obispo ordenado en el marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China. Está al frente de una diócesis vacante desde 2023 y de gran valor simbólico: el primer obispo de Haimen fue el jesuita Simón Zhu Kaimin , uno de los seis consagrados por Pío XI. El Vicariato Apostólico de Haimen, erigido el 11 de agosto de 1926, se creó precisamente a propuesta de Costantini, con la intención de confiar una nueva circunscripción eclesiástica a un representante del clero chino. En Lisieux, durante el viaje por Europa que realizaron los obispos chinos ordenados en Roma tras su consagración, la hermana mayor de santa Teresa del Niño Jesús regaló a Zhu Kaimin una reliquia que hoy se venera en la catedral. El nuevo obispo fue párroco en Caojiazhen, conocida como «la Lisieux china»: un sucesor directo, un siglo después, del primer pastor chino de su Iglesia Pekín también está estrechamente vinculada a las consagraciones episcopales de 1926. Dos de los seis obispos consagrados, Filippo Zhao Huaiyi y Melchor Sun Dezhen, habían nacido y se habían formado en la capital. Zhao ingresó en 1893 en el seminario menor junto a la iglesia de Beitang, actual catedral de la diócesis, y fue secretario de Costantini. Sun enseñó durante doce años en el seminario menor de Pekín. El Vicariato de Xuanhua, confiado a Zhao, se había separado del de Pekín. <br /><br />El obispo Giuseppe Li Shan fue ordenado en 2007 con mandato apostólico de Benedicto XVI y con el reconocimiento de las autoridades civiles. Su presencia en Roma, donde en 1926 seis obispos chinos recibieron la sucesión apostólica de manos de Pío XI, hace visible aquella comunión con el obispo de Roma que sigue siendo un «signo irrenunciable» de la pertenencia a la Iglesia católica. <br /><br />Para participar es necesario inscribirse mediante el código QR que figura en el programa adjunto o escribir al correo electrónico episcopisinenses@propagandafide.va <br />Para más información, teléfono +39 0669895844.
<br /> <br /><br/><strong>Link correlati</strong> :<a href="http://www.fides.org/it/attachments/view/file/Programma_Convegno.pdf">PROGRAMA CONGRESO</a>Wed, 28 Oct 2026 16:12:18 +0100ÁFRICA/RD CONGO - Se reanuda la guerra en Kivu del Sur: un general congoleño se une a los rebeldeshttps://www.fides.org/es/news/78352-AFRICA_RD_CONGO_Se_reanuda_la_guerra_en_Kivu_del_Sur_un_general_congoleno_se_une_a_los_rebeldeshttps://www.fides.org/es/news/78352-AFRICA_RD_CONGO_Se_reanuda_la_guerra_en_Kivu_del_Sur_un_general_congoleno_se_une_a_los_rebeldesKinshasa – El 26 de octubre se reanudaron los combates en Kivu del Sur, en el este de la República Democrática del Congo , en las tierras altas de Fizi.<br /><br />El objetivo sigue siendo la ciudad de Uvira, bastión de las fuerzas gubernamentales, apoyadas por efectivos del ejército burundés y por las milicias progubernamentales Wazalendo, que combaten contra las fuerzas rebeldes encabezadas por el expresidente congoleño Joseph Kabila.<br /><br />La novedad en el plano político es la reciente creación del Frente para la Refundación de la Nación , presidido por Kabila. El nuevo movimiento se presenta como sucesor del M23, grupo armado prorrwandés, y de su brazo político, la Alianza del Río Congo .<br /><br />Al FRN se están incorporando también algunos altos mandos de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo . Entre ellos figura el general de brigada François Kamanzi, hasta ahora comandante de las operaciones de la 12.ª Región Militar en la provincia de Kongo Central, que ha desertado de las FARDC para unirse al nuevo movimiento.<br /><br />Originario del este de la RDC, Kamanzi ya había servido en movimientos rebeldes apoyados por Ruanda, entre ellos el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo y el M23, antes de incorporarse a las FARDC en el marco del proceso de integración de antiguos combatientes. Según fuentes periodísticas congoleñas, en las próximas semanas podrían sumarse al FRN otros generales y altos mandos de las FARDC.<br /><br />La reanudación de los combates en las proximidades de Uvira había sido anunciada en una nota enviada el 23 de octubre a la Agencia Fides por la ACMEJ , organización dedicada a la defensa de los derechos humanos con sede en la llanura de Ruzizi.<br /><br />«En Kivu del Sur, pese al alto el fuego, se producen regularmente enfrentamientos sobre el terreno entre soldados de las FARDC y combatientes del M23/AFC, ahora FRN, respaldados por las fuerzas ruandesas. También llegan regularmente refuerzos militares procedentes de Ruanda», señala la nota.<br /><br />La ACMEJ informa asimismo de que, durante un discurso pronunciado en Kamanyola el 17 de octubre, una delegación del FRN y de Ruanda habría comunicado a la población civil su intención de lanzar una nueva ofensiva contra las aldeas de la llanura de Ruzizi, las zonas de las tierras altas y parte del territorio de Mwenga. Según la organización, el objetivo sería recuperar Uvira y avanzar hacia Fizi para extender después el control hasta Katanga.<br /><br />«Fuentes concordantes, fiables y verificadas han informado de que, a partir del 20 de octubre de 2026, los militares del FRN y sus aliados ruandeses, desplegados en Kamanyola y Katogota junto con otros contingentes llegados de Ruanda, comenzaron a atacar las aldeas de Katogota y Lubarika, situadas en las tierras altas medias. El plan prevé llegar a Lubarika, descender hacia Luvungi y avanzar para conquistar la ciudad de Uvira», prosigue la nota.<br /><br />Como vienen señalando desde hace tiempo fuentes misioneras a la Agencia Fides, el objetivo estratégico atribuido al M23, ahora integrado en el FRN según la reconstrucción expuesta, sería avanzar desde la llanura de Ruzizi hacia Katanga para hacerse con el control de las principales zonas mineras de la RDC .<br /> Wed, 28 Oct 2026 12:15:49 +0100ASIA/MYANMAR - La Acción Católica en el estado Shan, golpeado por la guerra: una presencia que da esperanza en tiempos de crisishttps://www.fides.org/es/news/78351-ASIA_MYANMAR_La_Accion_Catolica_en_el_estado_Shan_golpeado_por_la_guerra_una_presencia_que_da_esperanza_en_tiempos_de_crisishttps://www.fides.org/es/news/78351-ASIA_MYANMAR_La_Accion_Catolica_en_el_estado_Shan_golpeado_por_la_guerra_una_presencia_que_da_esperanza_en_tiempos_de_crisisPor Paolo Affatato<br /><br />Taunggyi – «Recemos, recemos, recemos». Philip Aung Moe, responsable de la Acción Católica en la archidiócesis de Taunggyi, en el estado Shan, en Myanmar, repite varias veces estas palabras al hablar de la situación en la región y de la esperanza de la población ante el prolongado conflicto civil que vive el país. El laico, con quien la Agencia Fides se reunió en Roma durante la reciente asamblea del Foro Internacional de Acción Católica , habla de una comunidad que sigue reuniéndose, celebrando la Eucaristía, apoyando a las familias y buscando en la fe la fuerza para seguir adelante: «La fe en Taunggyi es fuerte. Es una fuerza cotidiana que no elimina el miedo, pero ayuda a atravesarlo. Y, junto a la oración -subraya-, está la acción, el compromiso de tantos cristianos que se entregan sin reservas al prójimo, se ponen al servicio de los más pobres, de los desplazados y de las personas vulnerables».<br />En la ciudad de Taunggyi, capital del estado Shan y sede de la archidiócesis católica, la situación es relativamente menos violenta que en otras localidades: «No se oyen bombardeos ni disparos porque el ejército birmano mantiene el control militar del territorio», cuenta a Fides. «Pero la guerra no está lejos: entra en la vida de las familias a través del miedo al reclutamiento obligatorio, la incertidumbre sobre el futuro y la marcha de muchos jóvenes que intentan evitar la posibilidad de ser alistados», observa. «Los jóvenes tienen miedo de quedarse. Por eso huyen, se marchan, incluso a países vecinos. Y así hemos perdido a muchos jóvenes», explica Philip. El reclutamiento en las filas del ejército birmano, que afecta tanto a hombres como a mujeres, es una fuente de angustia para la población.<br />En su testimonio, Philip Aung Moe explica que la violencia no se manifiesta únicamente a través de los enfrentamientos armados, «sino también en la dificultad de proyectar la propia vida». «Para los jóvenes, quedarse significa convivir con el temor a verse obligados a combatir; marcharse significa dejar atrás a la familia, el trabajo, los estudios y la propia comunidad. Así, la guerra niega el futuro a nuestros jóvenes», afirma.<br />La situación del estado Shan, en el este del país, se enmarca en la crisis más amplia de Myanmar, sumido en una guerra civil desde el golpe de Estado militar de febrero de 2021. El territorio del estado Shan está dividido entre la influencia del ejército, el control de las milicias étnicas y la enorme presión económica de China, que comparte frontera con la región birmana.<br />La situación se ve complicada por la presencia de numerosas organizaciones armadas étnicas, cuyas alianzas y rivalidades cambian según el territorio. No existe una división sencilla entre «el ejército» y «los grupos de resistencia»: la población civil se encuentra a menudo atrapada en un escenario fragmentado, en el que puede haber relativa ausencia de combates en un distrito o una ciudad, mientras que en otras zonas se registran enfrentamientos y emboscadas que provocan desplazamientos masivos. En todo Myanmar, según las Naciones Unidas, más de cuatro millones de personas se encuentran desplazadas a causa del conflicto y alrededor de 16,2 millones necesitan asistencia humanitaria.<br /><br />Una Iglesia que se hace cercana<br /><br />En este contexto, Philip Aung Moe describe el compromiso de la Acción Católica en Taunggyi: «Estamos presentes y nos reunimos en el complejo de la catedral de San José, donde ejerce su ministerio el arzobispo Basilio Athai, que desea que esta realidad laical se convierta cada vez más en un punto de referencia para la comunidad. Los miembros de la asociación no se limitan a organizar las actividades parroquiales: mantenemos viva la vida pastoral, intentamos apoyar a quienes sufren y hacemos sentir a las personas que no están solas».<br />Los grupos de Acción Católica animan la liturgia, colaboran con los sacerdotes y acompañan a las comunidades en sus necesidades. Junto con los miembros de otros grupos eclesiales, como la Legión de María, «visitan a los enfermos en los hospitales, llevan la oración a los hogares de las familias pobres y cuidan de quienes atraviesan momentos difíciles». Por su parte, la asociación de madres dedicada a santa Ana «ofrece a nuestras mujeres otro espacio de oración, formación y apoyo». Hay, además, un servicio especialmente sentido: «La ayuda a las familias durante el duelo, que en estos años de guerra se ha vuelto mucho más frecuente. Lo hacemos mediante el acompañamiento espiritual, las visitas de consuelo y la solidaridad, pero también con apoyo concreto para los funerales y los entierros».<br />Son gestos que, en tiempos ordinarios, podrían parecer actividades habituales de la vida eclesial, pero que en un país marcado por la guerra adquieren un significado más profundo: visitar a un enfermo, rezar con una familia o acompañar a quien ha perdido a un ser querido significa «reconstruir los vínculos en una sociedad sometida a la presión de la violencia y la incertidumbre». La Acción Católica se convierte así en «una red de cercanía, capaz de llegar a las personas allí donde viven y sufren, sin esperar a que cambien las grandes circunstancias políticas», señala.<br />En este sentido, Philip subraya: «Cuando se habla de paz y diálogo, muchos fieles sienten que, sobre todo, pueden hacer una cosa: rezar. Creemos en la fuerza de la oración. Todos los días rezamos juntos con el párroco durante la Misa y en los encuentros de oración, invocando a Dios para que conceda la paz. En cuanto a una solución política –añade-, solo podemos esperar que los líderes tomen decisiones y escuchen el clamor de un pueblo cansado de la guerra».<br />Esta conciencia no equivale a resignarse, sino que significa «no permitir que la guerra destruya también la vida comunitaria». Así, «la oración compartida es un espacio en el que podemos confiar nuestros miedos al Señor y mantener viva la esperanza, impidiendo que el conflicto se convierta en el único horizonte posible».<br /><br />La misión de los laicos<br /><br />Como recuerda Philip Aung Moe, la Acción Católica en Myanmar hunde sus raíces en la labor de los misioneros del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras , que contribuyeron a promover una Iglesia capaz de confiar responsabilidades crecientes a los laicos locales. Philip recuerda con gratitud aquellos orígenes: «Nuestros misioneros de Italia, los sacerdotes del PIME, trajeron toda esta idea a nuestra diócesis. Quisieron fomentar la conciencia y la espiritualidad de los laicos y fueron los fundadores de esta experiencia eclesial». Entre las figuras vinculadas a la historia de la misión en Myanmar, Philip recuerda al hermano Felice Tantardini, misionero del PIME, por quien la comunidad de Taunggyi siente una especial devoción.<br />La intuición que impulsó el desarrollo de la Acción Católica –prosigue- «era ayudar a los cristianos locales a reconocer su propia responsabilidad en la vida de la Iglesia y en la misión. Como nos enseñaron los misioneros, los laicos no son simples “destinatarios” o “colaboradores”, sino protagonistas del anuncio, de la formación, de la solidaridad y de la presencia cristiana en la sociedad».<br />Esta opción resulta especialmente importante en el Myanmar actual, donde las comunidades están dispersas por territorios de difícil acceso, atravesados por divisiones étnicas y lingüísticas, mientras que la guerra hace peligrosos los desplazamientos. La experiencia de la Acción Católica de Taunggyi, integrada en una historia de amplia participación de los laicos en la misión, «contribuye a que la Iglesia local pueda sostenerse y seguir actuando en las situaciones más difíciles». Además de la vida parroquial, la asociación desarrolla iniciativas de servicio y formación, especialmente a través de los jóvenes, llamados a llegar también a las comunidades más aisladas. «Aunque somos muy pocos católicos -reconoce Philip-, el servicio y la presencia de los laicos pueden contribuir a dar a conocer la fe y hacerla visible a través de las obras».<br /><br />Más allá de las fronteras de la comunidad<br /><br />En el estado Shan, donde, como en el resto de Myanmar, el budismo es la religión predominante y conviven diversas identidades étnicas y confesionales, los católicos son una minoría. En la archidiócesis de Taunggyi hay unos 8.000 fieles sobre una población de 1,9 millones de habitantes, en su gran mayoría budistas. Por ello, Philip destaca la importancia del diálogo interreligioso y de la colaboración con otras confesiones cristianas y comunidades religiosas: «La fraternidad también se construye fuera de los espacios eclesiales, mediante relaciones de confianza e iniciativas solidarias», señala.<br />En una región donde los grupos armados pueden encontrarse en bandos enfrentados y las pertenencias étnicas se convierten a veces en motivo de división, el diálogo adquiere un valor aún mayor. «Significa reconocer que el sufrimiento no distingue entre creyentes y no creyentes, entre católicos y budistas, entre una comunidad étnica y otra. Las familias que temen el reclutamiento, los jóvenes obligados a marcharse, los enfermos y las personas empobrecidas por la crisis comparten necesidades que ninguna pertenencia puede borrar». La Acción Católica, afirma, contribuye a mantener abiertos estos espacios de encuentro «mediante la disposición a servir y la colaboración con cualquiera que esté dispuesto a trabajar por el bien común». No se trata de una misión que busque visibilidad, sino, como señala el responsable de la AC, de «una presencia reconocible por su cercanía, a través de la cual nuestra comunidad da testimonio de su fe respetando la libertad y la dignidad de los demás».<br /><br />La esperanza en el futuro<br /><br />Cuando se le pregunta qué espera del futuro, Philip no oculta los límites de la situación: «La población puede rezar y mantener viva la solidaridad, pero la paz sigue dependiendo de la responsabilidad de los líderes políticos».<br />En un contexto de guerra, «no tenemos soluciones inmediatas ni poder para influir en quienes combaten o en los grupos armados, pero podemos tender la mano a quienes sufren y padecen las consecuencias de la violencia. Podemos custodiar la fe y la esperanza y mantener abierta la posibilidad de convivir, siendo fieles a lo que podemos hacer hoy, gracias a la Providencia y a la ayuda de Dios, que no nos abandona».<br />Wed, 28 Oct 2026 11:59:50 +0100El cardenal Tagle vinculará la herencia misionera de Macao, con 450 años de historia, a la misión en Asia en la era de la inteligencia artificialhttps://www.fides.org/es/news/78350-El_cardenal_Tagle_vinculara_la_herencia_misionera_de_Macao_con_450_anos_de_historia_a_la_mision_en_Asia_en_la_era_de_la_inteligencia_artificialhttps://www.fides.org/es/news/78350-El_cardenal_Tagle_vinculara_la_herencia_misionera_de_Macao_con_450_anos_de_historia_a_la_mision_en_Asia_en_la_era_de_la_inteligencia_artificialPor el padre John Mi Shen* <br /><br />Macao – El cardenal Luis Antonio Tagle, Pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y decano del Colegio Cardenalicio, invitará a la Iglesia católica en Asia a vincular su rica herencia misionera con nuevas vías para anunciar el Evangelio. Así lo hará ante los obispos asiáticos y la Iglesia de Macao el próximo 31 de octubre.<br />Su intervención, titulada «Magnifica Humanitas: caminos sinodales para la evangelización en Asia», será el momento culminante de un encuentro de cuatro días organizado por la Oficina de Comunicación Social de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia , del 27 al 31 de octubre.<br />Bajo el lema «Magnifica Humanitas y los caminos sinodales de evangelización en Asia: comunicar a Cristo en la era de la inteligencia artificial», el encuentro reúne a obispos asiáticos y responsables de la comunicación eclesial para discernir cómo puede la Iglesia anunciar a Cristo en un panorama comunicativo en rápida evolución.<br />En la intervención del cardenal Tagle, prevista en el Palacio Episcopal, participarán el clero y los fieles de la diócesis de Macao, junto con los obispos y delegados que asisten al encuentro continental.<br />El discurso del cardenal Tagle, enmarcado en las celebraciones del 450º aniversario de la diócesis de Macao, ofrecerá una oportunidad para reflexionar sobre cómo el papel histórico de la región en la evangelización de Asia puede inspirar la misión de la Iglesia en la actualidad.<br /><br />Macao, «puerta» de la misión<br /><br />Instituida por el Papa Gregorio XIII el 23 de enero de 1576, la diócesis se convirtió en un importante centro de la actividad misionera católica en Asia oriental. Durante siglos, Macao fue la puerta de entrada para los misioneros que se dirigían a China, Japón, Corea y otras regiones de Asia.<br />Cuatro siglos y medio después, la historia de Macao plantea una pregunta sugerente: ¿puede la ciudad volver a ser un puente para la evangelización y ayudar a la Iglesia a afrontar los desafíos y las oportunidades de la era digital?<br />El aniversario vincula el valor misionero del pasado con la responsabilidad actual de la Iglesia de anunciar a Cristo en medio de realidades culturales, tecnológicas y sociales en constante evolución. Si los primeros misioneros superaron las fronteras geográficas y lingüísticas, los evangelizadores de hoy también deben recurrir a las plataformas digitales y a la inteligencia artificial, salvaguardando al mismo tiempo la dignidad humana y las relaciones auténticas.<br /><br />De la comunicación pastoral a la presencia evangelizadora<br /><br />El encuentro promovido por la FABC-OSC sitúa la comunicación contemporánea en el contexto más amplio de la historia de la misión de la Iglesia en Asia.<br />El señor Vitor Lam pronunciará una intervención de enlace titulada «De la pastoral a la evangelización, de Hong Kong a Macao», que relacionará el anterior encuentro de la FABC-OSC en Hong Kong con la reunión actual en Macao y explorará el paso de la comunicación pastoral a <br />El doctor Levi Mathonri Checketts pronunciará una conferencia magistral sobre ‘Magnifica Humanitas’, mientras que el señor Keith Benedict Ip intervendrá sobre el tema «450 años de evangelización y comunicación en Asia», examinando la relación histórica entre la actividad misionera y la comunicación en la región.<br />En conjunto, las ponencias vincularán la herencia misionera de Macao con los desafíos que afrontan hoy las Iglesias asiáticas, especialmente el de cómo anunciar el Evangelio más allá de las fronteras culturales, sociales y digitales.<br /><br />Promover una misión digital sinodal<br /><br />El encuentro promueve asimismo los objetivos de la FABC-OSC de reforzar la colaboración entre los comunicadores católicos y los misioneros digitales de toda Asia.<br />Los debates abordarán cuestiones como la inteligencia artificial y la evangelización, el uso responsable de las tecnologías emergentes, las relaciones nacionales y las nuevas formas de cooperación entre las oficinas de comunicación de la Iglesia.<br />El obispo filipino Marcelino Antonio «Junie» Maralit Jr., presidente de la FABC-OSC, abordará el tema de la inteligencia artificial y la evangelización en Asia. El profesor Leo R. Ocampo hablará sobre el discernimiento en el uso de la IA, mientras que Cindy Gorospe-Añonuevo presentará los próximos pasos tras la primera Asamblea de Misioneros Digitales Católicos de Asia, celebrada en septiembre de 2026 en la sede de Radio Veritas Asia, en Quezon City, en el área metropolitana de Manila.<br />La asamblea ha reunido a más de 100 comunicadores digitales católicos, creadores de contenidos e influencers religiosos en torno al lema «De influencers a testigos: un camino sinodal para la misión digital en Asia». El encuentro de Macao pretende dar continuidad a esta iniciativa, impulsando una colaboración duradera que trascienda las fronteras nacionales y lingüísticas y creando una red continental en la que los comunicadores católicos puedan compartir experiencias, discernir sobre el uso responsable de la tecnología y fortalecer su misión evangelizadora.<br />El encuentro concluirá el 31 de octubre. Ese día, el cardenal Tagle presidirá también la Misa con motivo del 450º aniversario de la diócesis de Macao, en el Forum de Macao.<br />El aniversario y el encuentro continental sobre comunicación invitan conjuntamente a la Iglesia en Asia a considerar su historia misionera no solo como una crónica de los éxitos del pasado, sino también como un recurso para discernir el futuro.<br />El papel histórico de Macao como puerta de entrada para los misioneros puede inspirar una nueva era de evangelización en la que la Iglesia supere tanto las fronteras digitales como las geográficas, acoja con discernimiento las tecnologías emergentes y mantenga la dignidad de toda persona humana en el centro de su misión.<br /><br /><br />• Oficina de Comunicación Social de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia .Tue, 27 Oct 2026 17:54:51 +0100La misión universal, en el centro: del 29 al 31 de octubre, Congreso Internacional de la Pontificia Unión Misional por su 110º aniversariohttps://www.fides.org/es/news/78349-La_mision_universal_en_el_centro_del_29_al_31_de_octubre_Congreso_Internacional_de_la_Pontificia_Union_Misional_por_su_110o_aniversariohttps://www.fides.org/es/news/78349-La_mision_universal_en_el_centro_del_29_al_31_de_octubre_Congreso_Internacional_de_la_Pontificia_Union_Misional_por_su_110o_aniversarioRoma – Con motivo del 110.º aniversario de su fundación , y alentada por la bendición especial del Papa León XIV, la Pontificia Unión Misional , una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, se prepara para vivir un momento de profunda reflexión eclesial.<br /><br />Del 29 al 31 de octubre de 2026, la Pontificia Universidad Urbaniana y el Pontificio Colegio Urbano, en Roma , acogerán el Congreso Internacional de la PUM, titulado «La misión universal de la Iglesia y el servicio de la Unión Misional desde su fundación hasta el pontificado de León XIV».<br /><br />El encuentro se celebrará en modalidad híbrida, presencial y en línea, para facilitar la participación desde todo el mundo. Las sesiones de trabajo tendrán lugar en el Auditorio «San Juan Pablo II» de la Pontificia Universidad Urbaniana, mientras que los momentos litúrgicos, de oración y de adoración eucarística se desarrollarán en la capilla del Pontificio Colegio Urbano. Las lenguas oficiales serán el italiano y el inglés, con interpretación simultánea al italiano, inglés, francés y español.<br /><br />Los organizadores presentan el Congreso Internacional como un auténtico «triduo misionero».<br /> <br />Como brújula conceptual y programática, el Congreso toma como referencia dos textos pontificios fundamentales. Por una parte, el pasaje de la encíclica Redemptoris missio , de san Juan Pablo II, que define la PUM como el «alma» de las Obras Misionales, una definición propuesta anteriormente por san Pablo VI. El texto recuerda también la célebre exhortación del beato misionero Paolo Manna: «La consigna debe ser esta: todas las Iglesias para la conversión de todo el mundo».<br /><br />Por otra parte, se tendrá presente el reciente mensaje del Papa León XIV para la 100.ª Jornada Mundial de las Misiones, titulado «Uno en Cristo, unidos en la misión». En él, el Pontífice reafirma la actualidad del lema del beato Paolo Manna y subraya que ningún bautizado es ajeno a la gran obra que Cristo ha confiado a su Iglesia. También recuerda, en sintonía con el Papa Francisco, que el anuncio del Evangelio es siempre una acción coral, comunitaria y sinodal.<br /><br />El programa y los ponentes<br /><br />El programa se desarrollará a lo largo de tres jornadas. La primera jornada, el jueves 29 de octubre, estará moderada por el padre Paolo Tovo, SX. Comenzará por la tarde con el discurso inaugural del secretario general de la PUM, el padre Dinh Anh Nhue Nguyen, franciscano conventual. A continuación, tendrá lugar la sesión histórica «1916-1926: el nacimiento de una idea y el comienzo de un camino», dirigida por la hermana Monika Juszka, y la conferencia del padre Vito Del Prete, del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras , sobre el camino de las Iglesias locales. La jornada concluirá con una mesa redonda sobre aspectos de la espiritualidad del beato Paolo Manna, del obispo Guido Maria Conforti y de otros santos y beatos vinculados a la PUM, a cargo del padre Dinh Anh Nhue Nguyen. Después tendrá lugar la adoración Eucarística.<br /><br />El segundo día, el viernes 30 de octubre, estará dedicado a profundizar en la espiritualidad y el carisma al servicio de la misión. La sesión de la mañana incluirá la intervención del arzobispo Samuele Sangalli, secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización, sobre la espiritualidad del obispo. Le seguirán las ponencias del padre Paolo Tovo, sobre el sacerdocio misionero, y de la hermana Maria Rosa Venturelli, misionera comboniana, sobre la animación misionera en la vida consagrada. El programa se completará con intervenciones dedicadas al beato Fulton Sheen y a los mensajes de los Papas para la Jornada Mundial de las Misiones. Por la tarde, la sesión, moderada por la hermana Maria Rosa Venturelli, comenzará con la conferencia del arzobispo Fortunatus Nwachukwu, secretario del Dicasterio para la Evangelización, titulada «La Iglesia de las gavillas» y dedicada a la renovación de la formación misionera. A continuación, el padre Armando Nugnes, rector del Pontificio Colegio Urbano, abordará la conversión misionera en los seminarios. Seguirá una mesa redonda sobre la formación para la ‘missio ad gentes’, moderada por el misionero comboniano padre Giulio Albanese y la hermana Maria Rosa Venturelli. La jornada concluirá con el Rosario Misionero Internacional.<br /><br />La sesión de clausura, el sábado 31 de octubre, estará centrada en el tema «Caritas Christi urget nos: hacia una nueva era misionera de la Iglesia». El padre Dinh Anh Nhue Nguyen pronunciará la conferencia final, titulada «El futuro en las raíces», en la que expondrá el compromiso renovado de la PUM a la luz de las orientaciones de los papas Francisco y León XIV. El Congreso concluirá con la solemne Misa de envío, presidida por el arzobispo Fortunatus Nwachukwu.<br /><br />El Congreso está abierto a obispos, sacerdotes, personas consagradas, seminaristas y laicos. Se invita especialmente a los directores nacionales y diocesanos de las Obras Misionales Pontificias, a los miembros de los institutos misioneros y a quienes trabajan en la formación pastoral. <br /><br />Para participar, tanto presencialmente en Roma como en línea, es necesario cumplimentar el formulario de inscripción disponible en el siguiente enlace oficial:<br />https://forms.gle/ArHQCv7XGGc2oRXX6. <br /><br />La Secretaría General invita a acompañar el encuentro con la oración y a difundir la convocatoria entre los agentes pastorales y los amigos de la misión.<br /> Tue, 27 Oct 2026 12:39:05 +0100AMÉRICA/MÉXICO - Preocupación en Culiacán por la desaparición del padre Clemente Morales Topetehttps://www.fides.org/es/news/78348-AMERICA_MEXICO_Preocupacion_en_Culiacan_por_la_desaparicion_del_padre_Clemente_Morales_Topetehttps://www.fides.org/es/news/78348-AMERICA_MEXICO_Preocupacion_en_Culiacan_por_la_desaparicion_del_padre_Clemente_Morales_TopeteCiudad de México – Todavía no hay noticias del padre Clemente Morales Topete, de 67 años, párroco de la iglesia de Cristo Resucitado, en la diócesis de Culiacán, desaparecido el pasado 24 de octubre.<br /><br />El sacerdote fue visto por última vez esa misma tarde, hacia las 16.00, después de acudir a una consulta médica en el barrio de Montebello, en Culiacán, capital del estado de Sinaloa, en el noroeste de México.<br /><br />Su desaparición ha suscitado una profunda preocupación entre los fieles. En un comunicado difundido el 25 de octubre, la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó « su cercanía fraterna y solidaridad con Mons. Jesús José Herrera Quiñonez, obispo de Culiacán; con sus hermanos sacerdotes, los familiares del Pbro. Clemente Morales Topete y la comunidad parroquial de Cristo Resucitado», compartiendo la preocupación de la Iglesia diocesana por la desaparición del sacerdote.<br />«Pedimos a las autoridades correspondientes cumplan con su deber y colaboren en la pronta localización del Padre Clemente», prosigue el comunicado.<br /><br />Para contribuir a las labores de búsqueda, la CEM también ha invitado «a los medios de comunicación, a las comunidades parroquiales y a la ciudadanía a compartir la ficha oficial de búsqueda y a permanecer atentos a cualquier información que pueda ayudar a encontrarlo».<br /><br />Mientras tanto, en algunas cuentas de redes sociales mexicanas han circulado informaciones atribuidas a supuestas «fuentes cercanas a la investigación» o a la Unidad Especializada Antisecuestros de la Fiscalía General, según las cuales el sacerdote habría sido secuestrado por miembros de La Mayiza, una facción del Cártel de Sinaloa vinculada a la familia Zambada. Las mismas informaciones apuntan a una zona cercana a la presa de Sanalona, al este de Culiacán, como último lugar donde habría sido localizado el sacerdote.<br /><br />Por el momento, sin embargo, no hay confirmación oficial de estas versiones. Ni la supuesta implicación de La Mayiza ni la localización en Sanalona encuentran respaldo en los comunicados oficiales de la Iglesia ni en las informaciones difundidas por los principales medios de comunicación, que sitúan la desaparición en el barrio de Montebello y señalan que las labores de búsqueda continúan.<br /><br />El caso se produce en un contexto de violencia intensa en Culiacán, escenario de enfrentamientos entre La Mayiza y Los Chapitos, las dos facciones en las que se ha dividido el Cártel de Sinaloa.<br /><br />El conflicto estalló en 2024, después de que Ismael «El Mayo» Zambada García, fundador y antiguo líder de la facción vinculada a su familia, fuera trasladado a Estados Unidos y entregado a las autoridades estadounidenses. Según la reconstrucción de los hechos difundida entonces, Zambada habría sido atraído a una trampa por uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, fundador del cártel, encarcelado en Estados Unidos desde 2017.<br /><br />Al frente de La Mayiza se encuentra Ismael Zambada Sicairos, hijo de «El Mayo», conocido por el apodo de «Mayito Flaco». Esta facción se enfrenta a Los Chapitos, el grupo liderado por los hijos de «El Chapo».<br /> Tue, 27 Oct 2026 11:57:56 +0100ASIA/INDONESIA - Misión y caridad: la comunidad camiliana de Maumere mira al futuro entre nuevas vocaciones y el servicio a los más vulnerableshttps://www.fides.org/es/news/78346-ASIA_INDONESIA_Mision_y_caridad_la_comunidad_camiliana_de_Maumere_mira_al_futuro_entre_nuevas_vocaciones_y_el_servicio_a_los_mas_vulnerableshttps://www.fides.org/es/news/78346-ASIA_INDONESIA_Mision_y_caridad_la_comunidad_camiliana_de_Maumere_mira_al_futuro_entre_nuevas_vocaciones_y_el_servicio_a_los_mas_vulnerablesMaumere – El domingo 25 de octubre se celebraron en Maumere dos acontecimientos especialmente significativos para la misión de la Orden de los Camilos: la ordenación sacerdotal de cinco nuevos religiosos y la bendición del ‘St. Camillus Home of Charity’, impartida por monseñor Ewaldus Sedu, obispo de la diócesis de Maumere.<br /><br />Se trata de dos acontecimientos distintos, pero unidos por una misma vocación: dar testimonio concreto de la misericordia de Cristo mediante el servicio a los enfermos, los pobres y las personas más vulnerables.<br />«Los cinco nuevos sacerdotes representan un nuevo recurso para la misión camiliana en Asia y en la región del Pacífico», explica a la Agencia Fides el misionero camiliano padre Luigi Galvani. «Tres ejercerán su ministerio sacerdotal en Indonesia, mientras que otros dos serán enviados como misioneros a Australia. Su ordenación supone un nuevo paso en el crecimiento de la presencia camiliana y en la difusión del carisma de san Camilo de Lelis».<br /><br />«Ese mismo día -prosigue el padre Galvani- se bendijo el ‘St. Camillus Home of Charity’, una nueva obra destinada a acoger y atender gratuitamente a diez de las personas más pobres, solas y necesitadas de Maumere. El centro nace con el objetivo de ofrecer no solo un lugar seguro donde vivir, sino, sobre todo, cercanía, cuidados y dignidad a las personas más vulnerables».<br /><br />La nueva estructura tendrá también una función específicamente formativa. «Ha sido concebida como un verdadero campo de pastoral y una escuela del carisma camiliano para los seminaristas. La cercanía cotidiana a las personas enfermas y necesitadas permitirá a los jóvenes en formación confrontarse directamente con el sufrimiento y profundizar, a través de la experiencia, en la espiritualidad de san Camilo».<br /><br />El objetivo es que el cuidado de los enfermos y el servicio a los pobres no sean una actividad marginal, sino un componente esencial de la formación sacerdotal y religiosa de los futuros camilianos.<br /><br />La ordenación de los cinco nuevos sacerdotes y la apertura del nuevo centro de caridad se presentan así como dos signos complementarios de una misión que mira al futuro: por un lado, nuevas vocaciones llamadas a servir a la Iglesia y a los enfermos; por otro, una nueva obra concreta en favor de las personas más necesitadas.<br /><br />Para la familia camiliana de Indonesia, la jornada del 25 de octubre representa un momento de especial significado y, al mismo tiempo, un nuevo punto de partida: «Un impulso para continuar la misión con renovada dedicación, entusiasmo y alegría, manteniendo en el centro el carisma de san Camilo: servir a Cristo en los enfermos y en los pobres».<br /> Tue, 27 Oct 2026 11:38:40 +0100ASIA/MYANMAR - Mensajeros de paz en medio de la tragedia de la guerra: la misión de los catequistas en Myanmarhttps://www.fides.org/es/news/78344-ASIA_MYANMAR_Mensajeros_de_paz_en_medio_de_la_tragedia_de_la_guerra_la_mision_de_los_catequistas_en_Myanmarhttps://www.fides.org/es/news/78344-ASIA_MYANMAR_Mensajeros_de_paz_en_medio_de_la_tragedia_de_la_guerra_la_mision_de_los_catequistas_en_MyanmarPor Paolo Affatato<br /><br />Llevar la luz del Evangelio allí donde reinan las tinieblas del conflicto y sembrar brotes de esperanza entre una población agotada por la violencia y los desplazamientos: esta es la misión de los catequistas en Myanmar. En un país desgarrado por una devastadora guerra civil, donde pueblos enteros son destruidos y las comunidades cristianas, como el resto de la población, viven en condiciones de precariedad e inestabilidad, los catequistas son hoy auténticos «faros de esperanza» y pilares del acompañamiento psicológico y espiritual de las personas más vulnerables.<br /><br />Un reciente retiro de formación para los catequistas de la archidiócesis de Yangon, concluido el 20 de octubre de 2026 en la iglesia de San Pedro y San Pablo, ha vuelto a poner el foco en este servicio de anuncio y catequesis, tan extraordinario como a menudo oculto. El encuentro reunió a unos ochenta agentes pastorales que, bajo la guía del cardenal Charles Bo, renovaron su compromiso: regresar a las parroquias, las capillas más remotas y los campos de desplazados para «curar los corazones destrozados, llevar consuelo a los marginados, sostener a los necesitados y aliviar el sufrimiento de quienes padecen».<br /><br />Los catequistas contaron que a menudo tienen que viajar por territorios inseguros, afrontando graves dificultades económicas y la escasez de recursos básicos. Además, recorren vías de comunicación cortadas o sometidas al control constante de milicias armadas, con el consiguiente peligro para su integridad. «A menudo -explicaron los participantes- visitamos comunidades aterrorizadas por los bombardeos aéreos y obligadas a desplazarse continuamente, familias que no encuentran paz y que van de un lugar a otro en busca de seguridad».<br /><br />Como se recordó durante el encuentro, en esta trágica situación «los catequistas están llamados a enseñar a niños, jóvenes y adultos a rechazar el odio, la discriminación y la violencia, educándolos, en cambio, en el perdón, la compasión y la reconciliación mutua».<br />La resiliencia de la Iglesia birmana se manifiesta hoy en una entrega que atraviesa generaciones. En la archidiócesis de Yangon hay unos cien catequistas que «desempeñan su servicio de anuncio con una fidelidad inquebrantable», recordó el cardenal Bo, citando el ejemplo de David U Htun Nho, catequista que lleva más de 66 años ejerciendo su ministerio de manera ininterrumpida.<br /><br />«Muchos de ellos proceden del Centro de Formación para Catequistas “San Pedro y San Pablo” de la archidiócesis de Yangon, una de las principales instituciones dedicadas a su preparación», cuenta a Fides Jerome Win Shwe Kyi, rector de la escuela de formación bíblica de Insein, en Yangon. El Centro, que también recibe apoyo de las Obras Misionales Pontificias, ofrece programas bienales de formación bíblica y pastoral, centrados en cuatro ámbitos fundamentales: humano, intelectual, espiritual y pastoral. «Al terminar los dos años de formación, los catequistas regresan a sus respectivas parroquias para comenzar su servicio pastoral. En la difícil situación actual, promueven la paz y la justicia, anuncian el amor y el perdón y llevan consuelo y ayuda a quienes lo necesitan», explica el padre Jerome.<br /><br />La presencia de los catequistas es significativa en todas las diócesis birmanas. En la diócesis de Kalay, en la región de Sagaing -una de las zonas más afectadas por los violentos enfrentamientos entre el ejército regular y los grupos rebeldes-, más de cincuenta catequistas se reunieron en las últimas semanas para participar en una iniciativa similar de fraternidad y formación permanente, celebrada en la iglesia del Sagrado Corazón. También en este contexto, los pastores locales agradecieron su labor y los definieron como «una luz para una comunidad atemorizada, herida, desorientada y, a veces, desesperada».<br /><br />Mientras las escuelas públicas cierran y el sistema educativo nacional se derrumba a causa de la guerra, los catequistas, junto con las congregaciones religiosas, asumen en muchas regiones la acogida y la educación básica de los niños, alejándolos de la calle y de los traumas de la guerra. Su labor «es silenciosa y valiosa, y se realiza con la certeza evangélica de que, incluso en plena noche birmana, veréis cosas más grandes que estas», ha dicho a Fides el padre Stephen Sut Awng, párroco de la zona de Sagaing.<br /><br />La entrega de los catequistas birmanos de hoy encuentra su raíz espiritual e ideal más profunda en la figura del beato Isidoro Ngei Ko Lat , el primer catequista laico de Myanmar elevado a los altares. Martirizado en 1950 junto con el misionero del PIME, el padre Mario Vergara, Isidoro encarna de manera ejemplar un servicio que se entrega sin reservas hasta el final. En una época desgarrada por las tensiones políticas y los odios internos, eligió permanecer junto a sus comunidades, dispersas por los pueblos más remotos, y dar testimonio de su fe con la palabra y el cuidado de los enfermos, hasta derramar su sangre. Hoy, la inspiración y el valor de Isidoro siguen vivos en los pasos de los catequistas que recorren los bosques y los campos de desplazados de Myanmar. Su ejemplo, señala el padre Stephen Sut Awng, «nos dice que la misión de la catequesis no es una profesión, sino una llamada, un acto de amor total y gratuito para llevar el Evangelio a toda criatura, capaz de vencer el terror y abrir de par en par las puertas de la esperanza».<br />Mon, 26 Oct 2026 14:43:30 +0100