Beirut (Agencia Fides) – A seis años de la explosión del puerto de Beirut, ocurrida el 4 de agosto de 2020, la petición de justicia sigue elevándose desde el dolor de los familiares de las más de 220 víctimas.
Cada 4 de agosto, el país guarda luto y hace memoria de las víctimas. Con sus familiares se encontró el Papa León XIV durante su viaje apostólico al Líbano, cuando acudió al puerto para una oración silenciosa. En el quinto aniversario de la tragedia, el Papa Prevost envió un mensaje en el que reafirmaba que «la muerte no tiene ni tendrá nunca la última palabra».
Barrios enteros de Beirut quedaron dañados por la onda expansiva aquella noche oscura. Cientos de miles de personas se vieron obligadas a desplazarse, con viviendas y edificios devastados, mientras las estimaciones más conocidas situaban los daños económicos entre 10.000 y 15.000 millones de dólares.
El Líbano continúa afrontando nuevas crisis y desplazamientos de población procedentes del sur del país a causa de las ofensivas militares israelíes en territorio libanés. Aunque muchas familias han regresado a sus pueblos tras el alto el fuego, muchas otras permanecen en el norte debido a la destrucción de sus viviendas, los daños sufridos por las infraestructuras y el persistente clima de inseguridad. Se calcula que alrededor de un millón de libaneses del sur han tenido que abandonar sus hogares durante el último año.
Acogidas por familiares, escuelas y otras estructuras, estas familias necesitan una importante ayuda humanitaria para poder sobrevivir.
En este contexto, las Obras Misionales Pontificias (OMP), a través de su director nacional en Líbano, el padre Georges El Ters, junto con un grupo de voluntarios, han preparado y distribuido 100 paquetes de alimentos para apoyar a las familias desplazadas de Aïn Ebel.
En el pueblo cristiano de Aïn Ebel, situado cerca de la frontera con Israel, gran parte de la población ha decidido permanecer en su tierra a pesar del aislamiento, la escasez de bienes de primera necesidad y la tensión militar.
En colaboración con el vicepresidente del municipio de Aïn Ebel, el señor Ayman Barakat, el sábado 1 de agosto las OMP libanesas prepararon y distribuyeron en el centro de ayuda de Raouda productos alimentarios destinados a las familias beneficiarias, según las listas elaboradas previamente, explica a la Agencia Fides el padre Georges.
Una iniciativa destinada a «testimoniar la cercanía de la Iglesia a las personas más vulnerables y a sostener a las comunidades afectadas por los conflictos», añade el padre El Ters. «Estamos muy agradecidos a las Obras Misionales Pontificias de Gran Bretaña, cuyo generoso apoyo ha hecho posible la realización de esta iniciativa», concluye el director nacional de las OMP libanesas.
(PR) (Agencia Fides 05/08/2026)
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