ASIA/LÍBANO - Sacerdote maronita asesinado por armas israelíes en el sur del Líbano

lunes, 9 marzo 2026

Beirut (Agencia Fides) – Pocas horas antes de morir, había reiterado con firmeza su decisión - y la de su comunidad- de no abandonar su pueblo, arrasado por el torbellino de la guerra que vuelve a sacudir Oriente Medio. El padre Pierre al-Raï, sacerdote maronita, ha fallecido hoy tras resultar herido por la artillería del ejército israelí, que ha vuelto a entrar en el sur del Líbano con el declarado objetivo de atacar cualquier presencia residual de milicias y estructuras vinculadas al partido chií Hezbolá.
Según varios testimonios coincidentes, alrededor de las 14:00 hora local un carro de combate israelí modelo Merkava disparó contra una vivienda situada a las afueras del pueblo de Qlayaa, ante la sospecha de que en su interior se hubieran infiltrado militantes de Hezbolá. El propietario de la casa, Clovis Boutros, y su esposa resultaron heridos.
Cuando el padre Pierre llegó a la casa con otros cinco hombres para comprobar los efectos del primer ataque sobre personas y bienes, un nuevo proyectil alcanzó la vivienda, hiriendo al sacerdote y a sus acompañantes. Los heridos fueron trasladados al hospital gubernamental de Marjayoun por equipos de la Cruz Roja libanesa. Pero el párroco Pierre, gravemente herido en una pierna, no resistió las lesiones y murió en el hospital.
El padre Pierre al-Raï era conocido por la tenacidad con la que defendía la decisión de los cristianos locales de no abandonar sus pueblos, arrasados de nuevo por el torbellino de la guerra. Él mismo se ocupaba de la distribución racionada de bienes de primera necesidad entre las familias. El pasado viernes había participado en una manifestación organizada por los habitantes de Marjayoun, durante la cual todos reiteraron su intención de permanecer en sus pueblos, pese a las invitaciones a evacuar dirigidas por el ejército israelí a los habitantes de la zona al sur del río Litani.
Menos de dos horas antes de morir, el padre Pierre había mantenido una conversación telefónica con el padre carmelita Michel Abboud durante un programa emitido por TeleLumiere.
“Para nosotros -explicaba el padre Pierre- esta tierra tiene un significado enorme. Nuestros antepasados pagaron con sangre para preservarla. Los hijos de esta tierra han afrontado muchos desafíos durante décadas y los han superado”. Respondiendo a las preguntas del padre Abboud, el sacerdote asesinado añadía con modestia: “Dices que yo he animado a los demás con mi presencia, pero son ellos quienes me han animado a mí. La decisión de no abandonar Qlayaa ha sido acertada: salvamos nuestras tierras y nuestras casas de la destrucción. El mensaje no es solo nuestro, sino para toda la región… de lo contrario se perdería la esperanza de volver… Nosotros nos quedamos… y las garantías y seguridades vienen solo del Señor… y nuestro patrono es San Jorge, caballero y héroe… que nos ayude a fortalecer nuestra fe y nos proteja”.
Ahora la guerra vuelve a sembrar muerte y dolor en tierra libanesa, alimentando miedos, sospechas y desconfianza. En las zonas habitadas por cristianos se han organizado controles para impedir que personas o grupos desconocidos puedan “infiltrarse” en esas áreas y convertirse en posibles objetivos de los ataques del ejército israelí.
(PR) (Agencia Fides 9/3/2026)


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