Archdiocese of Bangkok
Bangkok (Agencia Fides) – «Nuestra misión hoy es desarmar los corazones. Escuchando al Papa y a nuestros obispos, rezamos para sembrar semillas de paz y reconciliación, y para erradicar de la sociedad tailandesa toda hostilidad hacia nuestros vecinos camboyanos. Durante las misas dominicales en Bangkok y en el resto del país se leen intenciones especiales de oración para “desarmar los corazones”. No queremos ceder al odio, sino construir puentes de reconciliación entre Tailandia y Camboya». Así lo afirma a la Agencia Fides el padre Peter Piyachart Makornkhanp, director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en Tailandia y párroco de la iglesia del Santo Rosario de Bangkok.
El director nacional de las OMP subraya: «Ahora, en el conflicto fronterizo con Camboya, está en vigor un alto el fuego que puede ser un primer paso hacia una paz duradera y definitiva. Como católicos tailandeses, estamos llamados a ser apóstoles de la paz, y los fieles se están comprometiendo a todos los niveles y en todas las comunidades para promover la reconciliación. Junto con nuestros obispos, en las numerosas comunidades católicas repartidas por el país, rezamos por la paz».
El padre Peter Piyachart explica: «En nuestras homilías recordamos las palabras del papa León XIV: deseamos una paz desarmada y desarmante. En nuestras iglesias resuenan sus palabras y sus constantes llamamientos a la paz. Invitamos a los fieles a seguir a nuestro Pastor, el Santo Padre, que nos señala el camino siguiendo las huellas de Cristo, quien dice: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”».
Este anhelo, observa el director nacional de las OMP, es compartido por las comunidades católicas, que durante 2026 viven pastoralmente un especial «Año de la sinodalidad». La Iglesia local -prosigue- está desarrollando a lo largo del año una serie de encuentros caracterizados por el método de las «conversaciones en el Espíritu». Este itinerario constituye la preparación para la Asamblea Plenaria de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC), que se celebrará en Indonesia. El proceso parte del «Documento de Bangkok», publicado con motivo del 50º aniversario de la FABC en 2023, y está estrechamente vinculado al proceso sinodal de la Iglesia universal.
El padre Piyachart explica cómo se articula este camino que recorre la comunidad católica tailandesa, una pequeña minoría en un país de mayoría budista: «El Año de la sinodalidad se basa en tres ejes fundamentales, todos ellos estrechamente vinculados a la fraternidad y la paz. El primero es “caminar juntos”, lo que significa superar el clericalismo para reconocer la igual dignidad y corresponsabilidad de los laicos, especialmente de las mujeres y los jóvenes». El segundo objetivo, añade, consiste en «vivir como cristianos siendo levadura en la nación, es decir, asumir nuestra condición de minoría numérica -el 0,46 % de la población tailandesa- y actuar en la sociedad difundiendo el Evangelio a través de las obras de caridad y de la educación». El tercer eje se refiere al ecumenismo y al diálogo interreligioso: «En Tailandia –concluye- los responsables de la Iglesia y todos los bautizados cooperan y construyen relaciones armoniosas con los monjes y fieles budistas, así como con los ciudadanos musulmanes, para promover la paz, la defensa de la dignidad humana, el desarrollo de los más pobres y el cuidado de la creación».
(PA) (Agencia Fides 4/7/2026)