AMÉRICA/CUBA - Cáritas continúa la distribución de ayuda humanitaria: “No podemos llegar a todos, pero queremos acompañar a quienes más lo necesitan”

viernes, 7 agosto 2026 cáritas   Áreas de crisis   derechos humanos   ayuda humanitaria   iglesias locales  

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La Habana (Agencia Fides) – En medio de la prolongada crisis económica que ha agravado las dificultades de muchas familias cubanas para acceder a alimentos y recursos básicos, Cáritas Cuba continúa la distribución de la ayuda humanitaria procedente de Estados Unidos, destinada a quienes atraviesan las situaciones más difíciles (véase Fides 15/07/2026).

El obispo de Pinar del Río, monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, S.J., ha ofrecido en un comunicado difundido por la diócesis detalles sobre el destino de estos recursos y los criterios establecidos para su entrega. “La ayuda humanitaria es la asistencia que se entrega a personas en situación de crisis extrema con el único objetivo de salvar vidas, aminorar el sufrimiento y proteger la dignidad humana”, afirma el obispo, recordando que se trata de una respuesta de emergencia basada en los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia.

La ayuda destinada a Cuba contempla un fondo humanitario de 100 millones de dólares, de los cuales 60 millones serán canalizados a través de Cáritas Cuba, con el apoyo logístico de Catholic Relief Service (CRS). Según explica monseñor Hernández Ruiz, estos recursos responden a las principales necesidades identificadas: “la inseguridad alimentaria y las dificultades para el acceso al agua”.

Los beneficiarios prioritarios son personas y familias en condiciones de especial necesidad: ancianos que viven solos, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia con riesgos identificados, niños menores de cinco años en situación de riesgo y personas con discapacidad o dependientes que no pueden valerse por sí mismas. El obispo explica que estos criterios responden al objetivo de concentrar la ayuda en quienes se encuentran en mayor vulnerabilidad: “No es un programa de asistencia social permanente ni un derecho universal. Se enfoca en quienes están en vulnerabilidad extrema”, recuerda.

Cada módulo de asistencia incluye productos alimenticios, artículos esenciales de higiene y elementos destinados a afrontar las dificultades relacionadas con el acceso y almacenamiento de agua. La ayuda, precisa el obispo, no busca únicamente responder a carencias materiales, sino manifestar también la cercanía de la comunidad eclesial con quienes atraviesan momentos de mayor dificultad.

Ante las preguntas de algunas personas que no han recibido esta ayuda, el obispo reconoce la complejidad de la situación: “Como Iglesia, somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos, y esa es una realidad que nos duele”. Al mismo tiempo, invita a comprender que la prioridad responde al grado de necesidad: “Si usted no recibe la ayuda, no significa que no la necesite, sino que hay personas en una condición aún más crítica”.

Cáritas Cuba y las diócesis implicadas buscan responder a esta emergencia con una ayuda que, como recuerda monseñor Hernández Ruiz, quiere “llegar no solo material sino también afectivamente a nuestros hermanos más necesitados”.
(LGR) (Agenzia Fides 07/08/2026)


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