AMÉRICA/VENEZUELA/COLOMBIA - Cuando pasa el terremoto, los hermanos y hermanas permanecen junto a quienes siguen sufriendo

martes, 8 septiembre 2026 iglesias locales   fraternidad   cáritas   eucaristía  

Caracas (Agencia Fides) – Cuando las primeras imágenes de destrucción desaparecen de los titulares, para las comunidades afectadas por un terremoto comienza una etapa larga y silenciosa: vivir en refugios, afrontar la pérdida de familiares, atender a los heridos y tratar de recuperar la esperanza. Mientras en Colombia la red de la fraternidad eclesial continúa acompañando a las comunidades afectadas por el terremoto que sacudió el departamento del Chocó el 10 de agosto, en Venezuela, más de dos meses después de los seísmos del 24 de junio, la presencia de la Iglesia sigue junto a quienes todavía sufren sus consecuencias.

A esta labor se han sumado las Siervas del Hogar de la Madre, cuatro religiosas españolas que, tras ponerse en contacto con el Nuncio Apostólico, Alberto Ortega Martín, y con el arzobispo de Caracas, Raúl Biord Castillo, han viajado este verano a Venezuela para ofrecer acompañamiento espiritual a las personas afectadas.

La misión, encabezada por la Hna. Paqui Morales, las ha llevado a hospitales, refugios y comunidades de La Guaira. “Hay una gran necesidad de Dios”, ha constatado la religiosa al encontrarse con las personas afectadas por la tragedia.

En los hospitales han podido “ayudar a llevar la Comunión a los enfermos, rezar con ellos y consolarles transmitiéndoles paz y esperanza”, explica la Hna. Paqui.

En La Guaira, una de las zonas más afectadas por el terremoto, las religiosas han organizado una misión eucarística, visitando los refugios e invitando a las personas a participar en la celebración de la Santa Misa y en una Hora Santa. Una de estas celebraciones tuvo lugar entre los escombros de la ciudad, ofreciendo a quienes han perdido sus hogares y a quienes continúan viviendo en refugios la posibilidad de estar ante Jesús Sacramentado.

Con la emergencia todavía en curso, las necesidades siguen siendo numerosas. Pero las religiosas ponen de relieve la respuesta de la Iglesia local. “Estamos orgullosas del clero y de los religiosos venezolanos, que se están volcando con estas personas”, afirma la Hna. Paqui.

Desde las parroquias se han recogido y distribuido alimentos, ropa, productos de higiene y medicamentos, al tiempo que sacerdotes y religiosos llevan los sacramentos a los enfermos, escuchan y consuelan a quienes sufren. La ayuda material es entregada a las autoridades civiles, encargadas de su distribución en los refugios.

En Colombia, la ayuda continúa coordinándose a través de Cáritas, las diócesis y las parroquias, con especial atención a las zonas rurales y de difícil acceso. A finales de agosto, la Conferencia Episcopal anunció que la colecta nacional “Dona Nobis 2026” destinará también recursos a las diócesis afectadas por el terremoto, como parte de la iniciativa “Con Colombia, hasta el último rincón”.
(LGR) (Agencia Fides 08/09/2026)


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