AMÉRICA/ARGENTINA - “Caminar juntos con espíritu misionero significa mejorar el mundo”: el obispo Dante Braida relanza la figura de los cuatro mártires riojanos

martes, 7 julio 2026

Diocesis de La Rioja

La Rioja (Agencia Fides) – “En este año recordamos el asesinato del obispo Enrique Angelelli, de los sacerdotes Murias y Longueville y del esposo y padre de familia Wenceslao Pedernera. Memoria que nos lleva a un reconocimiento de la generosa entrega de sus vidas. Hoy nos toca beber de esa fuente de vida y enseñanzas que nos han dejado, fueron testigos de misericordia siendo especialmente cercanos y sensibles a quienes estaban más necesitados de ella”. En una nota enviada a la Agencia Fides, el obispo de La Rioja, Dante Braida, ha compartido una reflexión sobre el significado de la conmemoración de los mártires de la diócesis argentina, a 50 años de su asesinato (véase Agencia Fides 19/6/2026).

“Como aquel tiempo necesitó de los mártires, este que vivimos necesita de nuestra generosa entrega -remarca el obispo Braida que también es Presidente de la Pastoral Social de Argentina-, para que podamos vencer la tentación del individualismo y animarnos a sueños comunitarios; para promover comunidades más abiertas e inclusivas de todos aquellos que están desahuciados de la vida y necesitan hacer experiencia de la misericordia de Dios a través de vínculos sencillos y empáticos con los demás; para alentar el caminar juntos con un espíritu de mayor comprensión y paciencia para aceptarnos unos a otros en nuestras diferencias y valorarnos en nuestras propias capacidades; para fomentar una vida orante en todas la edades y situaciones de vida y encontrar el verdadero sentido de nuestras vidas en el encuentro con el Señor”.

Pasando revista a un breve perfil de los cuatro mártires riojanos, Braida destaca sus principales características. “El obispo Enrique Angelelli nos invita a vivir la fe en la historia que hoy nos toca y sigue iluminando el compromiso cristiano actual. El legado de los mártires invita a ‘cultivar la dimensión social de la fe’ y a asumir con responsabilidad los desafíos contemporáneos. Los padres Carlos y Gabriel vivieron en lo cotidiano, en lo simple y sencillo de cada día, en el servicio a los demás. Pero también lo hicieron con voz profética cuando había que denunciar atropellos y amenazas que no respetaban la dignidad de las personas”.
“Finalmente – añade el obispo Braida - quiero resaltar el elocuente mensaje de la vida del beato mártir Wenceslao Pedernera. Él trabajó incasablemente por un mundo más justo, en la formación de un matrimonio y una familia cristiana; en la responsabilidad en sus compromisos sociales y, de modo particular, buscando la justicia en emprendimientos productivos que valorizaran el trabajo realizado por los obreros. Al final de su vida, su búsqueda de justicia se transformó en un derrame generoso de misericordia con los que no lo comprendieron y lo mataron. ‘Perdonen, perdonen y no odien’, fue su mensaje final cargado de pura misericordia, misericordia que es expresión de esa fe que fue madurando durante su vida. Los cuatro mártires son distintas vocaciones, y cada uno desde su camino nos enseñan a entregarnos totalmente a los demás, de ese modo será sincera la memoria que hoy celebramos”.

“Dieron la vida no solo el día que los mataron sino en su testimonio cotidiano del Evangelio asumiendo las diferentes situaciones de la vida con su luz y buscando desde allí su transformación con una acción concreta en el mundo. Sus vidas fueron un testimonio de cómo vivir el Evangelio en medio de las dificultades y de cómo amar a Dios y al prójimo con todas las fuerzas buscando su liberación de toda esclavitud y guiándolo a una Vida plena como miembros de una comunidad y en comunidad. En esta tierra riojana, los mártires trabajaron por la paz como fruto de la justicia. Aquí fueron perseguidos por vivir la misión propia de cada uno. Por practicar la justicia. Por eso, el caminar juntos con espíritu misionero es para mejorar el mundo, para llevar una buena noticia a todas las personas y familias, a todos los ámbitos sociales. Implica ser canales de liberación de todo lo que nos ata y limita el crecimiento”.

“¿Cuáles son los desafíos que más nos interpelan en este tiempo?¿Cuáles las realidades humanas y sociales que más requieren un proceso de liberación?¿Cómo crecemos como comunidad orante y cómo vivimos el ser comunidad?” Son algunas preguntas que el obispo de La Rioja dirige en su conclusión a la comunidad de su diócesis invitándola a buscar las respuestas “juntos, escuchándonos, dialogando, discerniendo en comunidad y caminando juntos con espíritu misionero. Siempre”.
(AP) (Agencia Fides 7/7/2026)


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