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La Rioja (Agencia Fides) – En continuidad con el Jubileo de la Esperanza recientemente concluido, el obispo de La Rioja, Dante Braida, ha anunciado la apertura de un Jubileo diocesano con motivo del 50º aniversario del martirio de los Beatos Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, a quienes ha definido como un don del Espíritu Santo para la Iglesia de La Rioja.
El prelado ha subrayado cómo el testimonio de los mártires sigue inspirando una escucha fiel del Evangelio, junto con un compromiso concreto con la justicia, la reconciliación y la cercanía a los pobres. Ha invitado a todos a vivir este Jubileo, que llevará por lema «Pascua riojana, alegría del pueblo», como un verdadero acontecimiento espiritual y pastoral, capaz de renovar la identidad bautismal, la caridad pastoral, la esperanza cristiana y el celo misionero de todo el Pueblo de Dios.
El anuncio se ha realizado durante la celebración presidida por Braida el 1 de enero de 2026, con ocasión de las fiestas de San Nicolás de Bari y del Divino Niño Jesús, en el atrio de la catedral de La Rioja, dedicada al santo patrono. En esa ocasión, el obispo ha compartido un mensaje pastoral centrado en la esperanza cristiana, el testimonio de los mártires locales y los desafíos sociales y eclesiales de nuestro tiempo.
Braida ha expresado la alegría del pueblo de La Rioja al reunirse en torno a su santo patrono y ha destacado el significado del reciente Jubileo, vivido como un tiempo de gracia que ha iluminado diversas realidades humanas y pastorales. Ha recordado los numerosos jubileos celebrados en la diócesis -dedicados a los trabajadores, educadores, familias, catequistas, comunicadores, la pastoral penitenciaria y el cuidado de la casa común, entre otros- como signos de una esperanza que inspira y transforma.
Al evocar también el reciente Tinkunaco, la principal ceremonia religiosa popular (véase Agencia Fides 13/2/2025), el obispo ha subrayado su valor como símbolo de paz, encuentro y fraternidad, e ha invitado a promover una cultura del diálogo que supere divisiones y conflictos, siguiendo el espíritu expresado por su predecesor, Enrique Angelelli, quien definió el Tinkunaco como un «grito de esperanza».
Al final de la celebración, Braida ha abordado diversos desafíos sociales, entre ellos la necesidad de fortalecer la democracia participativa, el cuidado del agua y de la casa común, la situación social de la provincia, el descenso de la natalidad y la defensa de la vida en todas sus etapas. Ha concluido encomendando el nuevo año a la intercesión de San Nicolás y de los mártires de La Rioja, pidiendo serenidad, alegría y una esperanza renovada para todo el pueblo.
Los lugares destinados a las peregrinaciones serán la Catedral de San Nicolás de Bari, la parroquia de El Salvador en El Chamical, la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Sañogasta, el ermitorio de El Pastor en Punta de los Llanos y la Gruta de los Mártires en Bajo de Lucas. La Cruz de los Mártires de El Chamical y las reliquias acompañarán las celebraciones patronales durante todo el año, con actividades especiales previstas para los meses de julio y agosto.
(AP) (Agencia Fides 8/1/2026)