ASIA/MYANMAR - Abre una nueva iglesia en medio del conflicto: un signo de fe y de esperanza

viernes, 23 enero 2026

Diocese of Myitkyina

Myitkyina (Agencia Fides) – La bendición de una nueva iglesia católica y de una gruta con la estatua de la Virgen de Lourdes, la «Regina pacis», constituye un acontecimiento especial para la diócesis de Myitkyina, capital del estado Kachin, en el norte de Myanmar. En el marco de la guerra civil en curso, el territorio circundante es escenario de violentos enfrentamientos entre el ejército regular y las formaciones de las milicias étnicas kachin, con un gran sufrimiento para la población civil y un número creciente de desplazados.
En este contexto, la construcción y la apertura de un edificio de culto para los fieles católicos, que ha tenido lugar el pasado 13 de enero, adquiere un valor particular: subraya que «los fieles están llamados, en tiempos de crisis y tribulación, a ser comunidad de piedras vivas, como dice el apóstol Pedro en su primera carta», ha afirmado el obispo de Myitkyina, John Mung Ngawn La Sam, al bendecir la nueva iglesia de San Juan, en el barrio de Takkone Htoi San, en la ciudad de Myitkyina.
La nueva iglesia se había hecho necesaria debido a la significativa expansión de la comunidad católica local en la diócesis, que cuenta en su conjunto con más de 95.000 fieles.
En el acto han participado el cardenal Charles Bo, el obispo Noel Saw Naw Aye, el obispo Francis Than Htun y el obispo Raymond Wai Lin Htun, los tres obispos auxiliares de la arquidiócesis de Yangon, junto con numerosos fieles de la zona.
Al dirigirse a los fieles, el cardenal Bo ha reflexionado sobre el significado espiritual de la nueva iglesia, dedicada a San Juan Evangelista, recordando que «la verdadera Iglesia está formada por el Pueblo de Dios que camina en la luz del Señor». Ha descrito la nueva iglesia como «una futura casa de oración, de consuelo y de perdón, y un lugar desde el cual la comunidad es enviada a donar el Evangelio». «Los muros de la iglesia -ha recordado el cardenal- no tienen como finalidad encerrar a la comunidad, sino custodiarla y nutrirla para que pueda ser testigo de amor, paz y justicia en el mundo».
La comunidad de Htoi San está compuesta por 154 familias católicas, con un total de 902 fieles, atendidos por dos catequistas. La iglesia de San Juan y la Gruta de la Reina de la Paz, donde los bautizados acuden a rezar el Rosario e invocar la protección de la Virgen, «son símbolos concretos de una fe que permanece viva en medio del conflicto, mientras el pueblo kachin lucha por la justicia y la paz», ha concluido el obispo La Sam.
Según fuentes de Fides en la zona, las familias kachin, en una fase de aguda crisis social, organizan de manera constante encuentros de oración en los hogares, para sostenerse mutuamente y mantener viva la fe en la vida cotidiana. «Hay oraciones de acción de gracias, súplicas por la prosperidad, por la buena salud y por la paz. Luego hay oraciones, cantos de adoración, la lectura del Evangelio y el intercambio de reflexiones sobre el texto leído. A veces se reza el Rosario. Son momentos espiritualmente muy intensos y fecundos para mantener viva la esperanza», testimonia Michael Javier, misionero laico de san Columbano en Myanmar.
(PA) (Agencia Fides 23/1/2026)


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