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Roma (Agencia Fides) – «El Evangelio llega a Roma para que desde aquí pueda seguir extendiéndose». Con estas palabras, el cardenal Baldassare Reina, vicario general del Papa para la diócesis de Roma, ha resumido la vocación misionera de la Iglesia de Roma durante la lección inaugural del curso académico 2026-2027 de la Pontificia Universidad Urbaniana, celebrada el jueves 29 de octubre en el Aula Magna.
En su intervención, titulada «Iglesia de Roma, Iglesia misionera», el cardenal ha trazado un recorrido desde el Nuevo Testamento hasta el magisterio del Papa León XIV. Ya en los Hechos de los Apóstoles, ha explicado, Roma aparece como el destino al que llega la Palabra y desde el que vuelve a partir. El libro concluye con Pablo anunciando el Reino en la capital del Imperio «con toda libertad y sin estorbos». La vocación misionera de Roma se remonta a los orígenes del cristianismo. Como recordaba Benedicto XVI en la audiencia general del 4 de febrero de 2009, hacia el año 200 un presbítero romano llamado Gayo invitaba a visitar «los trofeos de quienes fundaron esta Iglesia»: las tumbas de Pedro, en el Vaticano, y de Pablo, en la vía Ostiense, donde hoy se alzan las dos basílicas. Al recordar el decreto conciliar Ad gentes, el vicario ha subrayado que cada Iglesia particular está llamada a anunciar el Evangelio también a los no creyentes que viven en su territorio. Aplicado a Roma, este principio impide reducir la misión a multiplicar las presencias religiosas: el Evangelio debe llegar a la vida concreta de la ciudad y encontrarse con sus habitantes.
Al repasar las enseñanzas de los distintos pontífices sobre la misión de la diócesis de Roma, el cardenal ha señalado varios hitos. Juan Pablo II convocó el Sínodo pastoral diocesano, celebrado entre 1986 y 1993, y en 1992 describió Roma como «hogar de irradiación misionera». En 2005, Benedicto XVI quiso dar continuidad a la misión ciudadana, orientando hacia ella las parroquias y las demás realidades eclesiales. En 2009 pidió, además, reconocer a los laicos como «verdaderamente corresponsables del ser y del actuar de la Iglesia». En 2019, el Papa Francisco invitó a la diócesis a prestar atención a los desequilibrios sociales de la ciudad, a los pobres y a las personas en situación de vulnerabilidad, advirtiendo del peligro de una Iglesia que no escucha el clamor de sus habitantes.
El cardenal ha dedicado especial atención a la Constitución apostólica ‘In Ecclesiarum communione’, con la que Francisco reorganizó el Vicariato de Roma en 2023. En junio de 2026, León XIV modificó sus disposiciones mediante el motu proprio ‘Confirma fratres tuos’, manteniendo el preámbulo, que encomienda a la Iglesia de Roma una «misión de ejemplaridad».
El cardenal Reina ha precisado que esta responsabilidad no debe confundirse con una actitud triunfalista: consiste, más bien, en el deber de dar testimonio. El documento recuerda a los misioneros que, a lo largo de los siglos, partieron de la Iglesia de Pedro y Pablo; pide a toda la diócesis que se abra a la missio ad gentes y señala como tarea urgente anunciar el Evangelio y dar testimonio de la caridad entre todos los habitantes y en todos los ámbitos de la vida. En la Asamblea diocesana de septiembre de 2025, el Papa León pidió a Roma que se convirtiera en un laboratorio de sinodalidad.
Al concluir su intervención, el cardenal ha destacado siete rasgos de la vocación misionera de Roma. Entre ellos figuran el arraigo en la realidad de la ciudad, con sus personas, familias, culturas y situaciones de pobreza, y su dimensión universal. «La misión en la ciudad no sustituye a la missio ad gentes», ha subrayado. También ha expresado su deseo de que la Urbaniana contribuya, mediante el estudio y la investigación, a impulsar el compromiso misionero de la Iglesia de Roma, llamada a llevar el Evangelio «hasta los confines del mundo», con el mismo ardor del Apóstol: «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!».
Retomando la palabra, el arzobispo Sangalli ha invitado a la Universidad a desarrollar las perspectivas propuestas por el cardenal, desde la comunión promovida por Pablo VI hasta la sinodalidad impulsada por Francisco y León XIV.
Arzobispo Sangalli: en la Urbaniana, la catolicidad de la Iglesia se vive cada día
La jornada se ha abierto con la intervención del arzobispo Samuele Sangalli, secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización, quien ha tomado la palabra en nombre del cardenal Luis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio, gran canciller de la Universidad y, desde hace pocas semanas, decano del Colegio Cardenalicio.
Sangalli ha recordado que, desde hace casi cuatro siglos, la Pontificia Universidad Urbaniana prepara a hombres y mujeres para llevar el Evangelio a culturas diversas y servir a las Iglesias de todo el mundo.
En la Urbaniana, ha observado, la catolicidad de la Iglesia se experimenta cotidianamente: en una misma aula pueden coincidir un sacerdote europeo, una religiosa asiática, un estudiante latinoamericano, un profesor africano, un seminarista de Oceanía y un investigador de Oriente Medio. Esta riqueza, ha señalado, es motivo de alegría, pero también conlleva una gran responsabilidad, porque ninguna persona ni comunidad puede abarcar por sí sola toda la riqueza de la Iglesia.
El arzobispo ha propuesto como guía para el nuevo curso a san John Henry Newman, antiguo alumno del Colegio, a quien el Papa León XIV proclamó doctor de la Iglesia y patrono de la Urbaniana el 1 de noviembre de 2025. Citando las palabras dirigidas por el Pontífice a los estudiantes de la Universidad La Sapienza -«Quien investiga, quien estudia, quien busca la verdad, al final busca a Dios»-, ha afirmado: «Una verdadera universidad no apaga las preguntas, sino que enseña a afrontarlas con inteligencia, rigor y libertad. No ofrece solo respuestas, quizá prefabricadas; más bien, forma personas capaces de seguir buscando».
Dirigiéndose a los estudiantes, ha añadido: «Un día regresaréis a vuestras congregaciones, diócesis y países: lo que habéis recibido aquí deberá traducirse en responsabilidad, verdadero servicio y auténtico testimonio».
La asociación de estudiantes ofrece su colaboración a las parroquias
En nombre de los estudiantes, Abrahan Moreno Murillo, presidente de la Asociación Omnes Gentes, ha confirmado al cardenal vicario la disponibilidad de los alumnos para colaborar en las actividades pastorales de las parroquias de Roma, como expresión de la comunión entre las Iglesias.
El rector Buonomo: aumentan las matriculaciones
En la clausura del acto, el delegado pontificio y rector magnífico, el profesor Vincenzo Buonomo, ha recordado que el curso pasado terminó con 1.136 estudiantes y 42 profesores estables. Este año, algunas facultades han registrado un aumento de las matriculaciones, especialmente en el primer curso.
Buonomo ha anunciado que los nuevos estatutos se presentarán ante la asamblea plenaria del Dicasterio. Tras recordar las palabras pronunciadas por León XIV ante la UNESCO el 25 de septiembre, ha asegurado que la Universidad, como parte de la diócesis del Papa, está dispuesta a contribuir a la pastoral diocesana.
Por último, ha declarado oficialmente abierto el nuevo curso académico.
(MLK) (Agencia Fides 29/10/2026)