Lagos (Agencia Fides) – La Infancia Misionera celebra 25 años de presencia en Nigeria con un Congreso Nacional que tiene el “sabor” de la gratitud por el camino recorrido hasta ahora. «Todo Jubileo es un tiempo de memoria, de gratitud y de renovación», ha escrito la hermana Inês Paulo Albino, secretaria general de la Pontificia Obra de la Infancia Misionera (POSI), en su mensaje dirigido a los niños y adolescentes con motivo de este importante aniversario.
La secretaria general de la POIM llegó al país el viernes 1 de agosto y está realizando diversas visitas a distintas diócesis, también con el objetivo de conocer personalmente los proyectos apoyados por la Obra. La hermana Albino será invitada de honor del Congreso e intervendrá el jueves 6 de agosto en dos encuentros formativos, respectivamente con los niños y con los directores y coordinadores.
«En una nación rica en pueblos, culturas y tradiciones como Nigeria, pero también marcada por desafíos que ponen a prueba la convivencia fraterna, el Evangelio sigue anunciando una verdad siempre nueva: Cristo es nuestra paz», ha destacado la hermana Albino en su mensaje. «Él derriba los muros del odio, cura las heridas de la división y llama a todos a vivir como hermanos y hermanas. Por este motivo, la misión de la Santa Infancia adquiere una importancia particular: educar a los niños en la fraternidad universal significa sembrar semillas de paz que darán abundantes frutos en las generaciones futuras», ha añadido, en un contexto histórico marcado por violencias y fracturas que también hacen sufrir a las comunidades cristianas.
La historia de la POSI en Nigeria
En Nigeria se comienza a hablar de Infancia Misionera por primera vez en 1993. Ese año se celebraban los 150 años de la fundación de la Infancia Misionera por parte de monseñor Charles de Forbin-Janson, en 1843, en París. El eco de este importante aniversario llegó también a Nigeria. A narrar esta apasionante historia dentro de la historia es la hermana Mary Bennet Ezeokoli, IHM, quien, en un relato a medio camino entre el diario personal y un texto divulgativo, transmite tanto las dificultades como la belleza de los primeros pasos de la POSI nigeriana.
Resulta significativo que, desde 1993, las Obras Misionales Pontificias crecieran hasta tal punto que monseñor Hypolite, nombrado director nacional de las OMP, pidió inmediatamente elaborar un proyecto para integrar de la mejor manera la POSI en el contexto nigeriano. Su convicción se basaba en que el modo más eficaz de hacer funcionar plenamente las OMP en Nigeria era comenzar precisamente por la Infancia Misionera.
«Después de la guerra de Biafra (1967-1970), el Gobierno asumió el control de todas las escuelas eclesiales en la región de Biafra y, posteriormente, en todo el país. Por tanto, el cuidado directo de la educación de los niños había sido sustraído a la Iglesia o, al menos, reducido drásticamente», se lee en el texto.
Desde ese momento, la hermana Mary Bennet Ezeokoli colaboró cada vez más estrechamente con el director nacional de las OMP, hasta la creación de líneas guía, materiales formativos, juegos y todo lo necesario para favorecer el arraigo de la POSI en el territorio.
El primer encuentro-seminario de coordinadores, tras las primeras ediciones del SOMA (Escuela de Animadores Misioneros) de 2000 y 2001, celebradas en Onitsha, Ibadan y Abuja, tuvo lugar en la Regina Pacis Girls Secondary School de Abuja, del 1 al 3 de agosto de 2001. En esa ocasión, la POSI fue inaugurada oficialmente el 3 de agosto de 2001 durante la misa de clausura. Entre los participantes se encontraban 27 coordinadores procedentes de 17 diócesis que habían participado en el seminario.
«No contamos con una organización equivalente para nuestros niños más pequeños, tanto dentro como fuera de la escuela. Sin embargo, sabemos que estos niños, de entre 3 y 14 años, se encuentran en la etapa más importante de su desarrollo. Debemos hacer algo más por nuestros niños ahora», se lee en el escrito de la hermana Mary Bennet Ezeokoli.
«Parece que la respuesta debe buscarse en la Obra de la Santa Infancia. En la práctica, esto significa que tendremos una POSI tanto a nivel escolar como parroquial. Con el tiempo, la paciencia y el trabajo constante, la POSI a nivel escolar alcanzará en todas las escuelas primarias un reconocimiento igual o similar al que tiene la Juventud Católica Estudiantil en las escuelas secundarias. En cualquier caso, puede asumir inmediatamente ese papel en nuestras escuelas y buscar progresivamente obtenerlo también en las escuelas públicas. La clase de educación religiosa nos ofrece una gran oportunidad para movilizar a nuestros niños hacia la POSI sin contravenir de ningún modo las normativas gubernamentales».
El Congreso Nacional y la visita de la Hermana Albino
Desde ayer hasta el 7 de agosto, el San Gregory College de Lagos acoge el Congreso Nacional de la POSI, organizado por las Obras Misionales Pontificias de Nigeria. Al frente de la organización se encuentran el padre Solomon Zaku, director nacional de las OMP, y la hermana Sylvaline Obiezughara OP, responsable de la POSI en Nigeria.
Oración y formación son el binomio que marca estas jornadas, cuyo lema es: «Somos uno en Cristo».
«“Somos uno en Cristo” nos conduce al corazón del misterio cristiano. San Pablo nos recuerda que “todos somos uno en Cristo Jesús” (Ga 3,28). Nuestra unidad no es fruto de un simple acuerdo humano, sino un don del Espíritu Santo, que nos convierte en miembros del único Cuerpo de Cristo. De esta comunión nace la misión: una Iglesia unida es una Iglesia misionera; una comunidad reconciliada se convierte en signo creíble del amor de Dios por el mundo», ha recordado la hermana Albino en su mensaje.
El pasado domingo, la secretaria general de la POSI visitó la diócesis de Abuja, donde se encontró con numerosos niños y adolescentes a quienes dirigió estas palabras: «Jesús os llama a ser sus amigos. Cultivad cada día esta relación a través de la oración, el don de vosotros mismos, la caridad, la escucha de la Palabra de Dios y la participación en los sacramentos. No tengáis miedo de dar testimonio de vuestra fe con sencillez y alegría. Incluso los gestos más pequeños de bondad, sinceridad, perdón y servicio pueden transformar la vida de las personas y hacer el mundo más humano».
La visita de la hermana Albino continuó en la Nunciatura Apostólica. El lunes visitó la Conferencia Episcopal, la diócesis de Minna y tuvo la oportunidad de conocer algunos de los proyectos apoyados por la POSI en Abuja.
(EG) (Agencia Fides 5/8/2026)