Pekín (Agencia Fides) – No olvidar nunca la vocación recibida del Señor; custodiar en el corazón el anuncio del Evangelio; permanecer firmes en el amor a la patria y a la Iglesia, ofreciendo un auténtico testimonio de fe. Estas han sido las primeras recomendaciones que el obispo José Shen Bin ha dirigido a seminaristas, religiosas y laicos durante la clausura del año académico del Seminario de Sheshan, en la diócesis de Shanghái.
Durante la ceremonia, celebrada el viernes 26 de junio, también se han entregado los diplomas a los seminaristas de la promoción de 2020 y a las participantes del cuarto curso de formación para religiosas. El obispo de Shanghái asimismo ha exhortado a todos a profundizar en la cultura tradicional china promoviendo la sinización, a mantener la humildad y la autodisciplina viviendo con sencillez el espíritu de la pobreza evangélica, y a cultivar el espíritu de comunión y de servicio, contribuyendo a la edificación de una Iglesia armoniosa y fraterna. El acto ha contado con la participación de más de 120 personas, procedentes también de otras diócesis como Wenzhou y Ningbo.
Los graduados han ofrecido diversos obsequios al Seminario como muestra de gratitud. El obispo Shen Bin ha entregado los títulos de licenciatura en Teología a seis graduados; además, ha concedido los diplomas a numerosas religiosas y premiado a los ganadores de la beca instituida en memoria del obispo Aloysius Jin Luxian.
También un representante local de las autoridades civiles ha expresado su reconocimiento y aprecio por la contribución del Seminario de Sheshan a la formación de sacerdotes, religiosas y laicos chinos.
Asimismo, en el Seminario Nacional y en el Seminario Diocesano de Pekín, al igual que en muchos otros seminarios de distintas provincias chinas, en los últimos días se han celebrado las ceremonias de clausura del año académico. Doce seminaristas y veintitrés religiosas han concluido su ciclo de estudios en el Seminario de Pekín.
Con el fin de fortalecer la vocación de los futuros sacerdotes, el Seminario de Pekín ha promovido también una serie de actividades de fuerte impacto espiritual. El 24 de junio, festividad de san Juan Bautista, se ha reflexionado junto con los seminaristas sobre el camino vocacional que está lleno de desafíos de toda índole y que solo confiando en la gracia del Señor es posible responder a su llamada.Tras el retiro espiritual celebrado el sábado 27 de junio, el domingo 28 los seminaristas han acudido a la catedral de Beitang para vivir un tiempo de acción de gracias y de alegría junto con la comunidad parroquial.
El 29 de junio, solemnidad de los santos Pedro y Pablo, han participado en la celebración que ha marcado la conclusión de las obras de restauración de la iglesia de Nantang, dedicada a la Inmaculada Concepción, presidida por el obispo José Li Shan. El obispo ha bendecido la pila bautismal y ungido el altar de este templo fundado por el misionero jesuita Matteo Ricci, donde desde hace más de cuatrocientos años se alaba a Dios.
(NZ) (Agencia Fides 30/06/2026)