Yakarta (Agencia Fides) – La Federación de Conferencias Episcopales Asiáticas (FABC) inició hoy en Yakarta su XII Asamblea Plenaria, presentada por sus dirigentes como un paso importante en la renovación sinodal y misionera de la Iglesia.
En la primera rueda de prensa del evento eclesial, el obispo Marcelino Antonio Maralit Jr. (presidente de la Oficina de Comunicación Social de la FABC) recordó los orígenes y la misión de la FABC. La Federación “es una asociación voluntaria de las Conferencias Episcopales Católicas y las jurisdicciones eclesiásticas del sur, sureste, este y centro de Asia”, explicó, recordando que se estableció “tras el histórico encuentro de obispos asiáticos durante la visita del Papa San Pablo VI a Manila en 1970” y que “los estatutos de la FABC fueron aprobados por la Santa Sede en 1972”.
Desde hace más de cinco décadas, afirmó, la FABC ha ofrecido a los obispos una plataforma “para reflexionar juntos sobre la misión de la Iglesia en uno de los continentes más diversos del mundo. Promueve la solidaridad y la colaboración entre las Iglesias locales, al tiempo que fomenta la evangelización, el diálogo con otras religiones, la reflexión teológica, el compromiso social, el desarrollo humano y la comunicación social”, y “proporciona un foro para abordar los desafíos pastorales comunes a la región”.
La Asamblea Plenaria, principal órgano decisorio de la FABC, se convoca normalmente cada cuatro años. Desde su primera reunión en Taipéi en 1974, las asambleas han abordado temas como la evangelización, la oración, la misión de los laicos, el discipulado cristiano, la familia asiática, la Eucaristía y la familia como iglesia doméstica. La última Asamblea Plenaria se celebró en Colombo, Sri Lanka, en 2016, bajo el lema “La familia católica en Asia, iglesia doméstica de los pobres, en una misión de misericordia”.
Esta XII Asamblea Plenaria se celebra en el nuevo contexto eclesial delineado por la Conferencia General del 50.º Aniversario de la FABC en Bangkok (que dio lugar al Documento de Bangkok en 2023), el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad en 2024, el Año Jubilar de la Esperanza y el inicio del pontificado del Papa León XIV. Todos estos pasos “han renovado el compromiso de la Iglesia con la sinodalidad y la renovación misionera”, declaró el obispo Maralit.
Conversión sinodal y misión
El tema de la Asamblea, “La llamada a la conversión sinodal y la misión de ser puentes y constructores de puentes en Asia”, aboga por “una conversión personal y comunitaria que permita a la Iglesia ser más participativa, misionera, transparente y dócil a la guía del Espíritu Santo”, así como por la misión de las comunidades eclesiales de “convertirse en puentes y constructores de puentes en Asia, un continente marcado por una extraordinaria diversidad cultural, religiosa, lingüística y étnica, pero también por la pobreza, los conflictos, la migración, los desafíos ambientales y los rápidos cambios sociales”.
Esperado videomensaje de León XIV
Más que una simple conferencia, el encuentro “pretende ser una verdadera experiencia sinodal”. A lo largo de la semana, los asistentes participaran “en la oración, celebraciones eucarísticas, reflexiones espirituales, discernimiento, conversaciones en el Espíritu, sesiones plenarias, sesiones regionales y mesas redondas”, con énfasis en “la escucha mutua y el discernimiento común de lo que el Espíritu Santo llama a la Iglesia en Asia a ser”. Se espera que la Asamblea elabore dos documentos principales: “un documento final concebido como una hoja de ruta práctica hacia la sinodalidad en Asia”, que ofrece orientación pastoral a las Iglesias locales; y “un mensaje a la Iglesia en Asia, que resume las reflexiones de la Asamblea y anima a los católicos de toda la región a continuar el camino de la renovación sinodal”.
Más de 120 cardenales y obispos de 22 conferencias y jurisdicciones participan en la Asamblea, representando a comunidades eclesiales de Bangladesh, India, Pakistán, Sri Lanka, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Myanmar, Malasia, Singapur, Brunéi, Filipinas, Hong Kong, Tailandia, Vietnam, Timor Oriental, Indonesia, Laos, Camboya, Macao, Nepal, Asia Central y las Iglesias Siro-Malabar y Siro-Malankara. Además de los obispos, la Asamblea incluye representantes de la Santa Sede, teólogos, expertos, facilitadores, moderadores, observadores y miembros de la Secretaría de la FABC, quienes colaboran en el proceso de discernimiento.
Se han anunciado varios aspectos destacados. El Papa León XIV nombró al cardenal Oswald Gracias, arzobispo Emérito de Bombay, como su enviado especial a la Asamblea. El cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, dirigirá a los participantes en una jornada de retiro al inicio de la Asamblea; y el cardenal Mario Grech, secretario general de la Secretaría General del Sínodo, presentará las líneas de acción para la implementación del Sínodo. Los participantes también recibirán un mensaje en video del Papa León XIV. La celebración eucarística de clausura tendrá lugar en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Yakarta, seguida de una visita a la Mezquita Istiqlal, la más grande del sudeste asiático. Los obispos recorrerán el “Terowongan Silaturahmi”, el Túnel de la Amistad, que conecta físicamente la mezquita y la catedral, símbolo del compromiso de Indonesia con la armonía interreligiosa.
El cardenal Filipe Neri Ferrão, arzobispo de Goa y Daman y presidente de la FABC, destacó que la reflexión sinodal se fundamenta en los problemas reales y urgentes que enfrenta la Iglesia en Asia. Reconociendo que en muchos países asiáticos la Iglesia se encuentra en un entorno complejo, señaló: “Por ello, creo que la Iglesia tiene la responsabilidad de establecer relaciones de diálogo para fomentar un espíritu de reconciliación. La Iglesia sinodal es precisamente una Iglesia relacional, una Iglesia dispuesta a escuchar y a dialogar”.
Recordando la Conferencia General de la FABC de 2022, mencionó que el documento final, “Caminando juntos como pueblos de Asia”, afirmaba que “la Iglesia en Asia cree en el diálogo, la colaboración y el establecimiento de relaciones de armonía y paz que trasciendan las religiones, las culturas y los pueblos de Asia”, y que el tema actual llama a la Iglesia a “ser puentes y constructores de puentes en Asia”.
Una comisión para impulsar la sinodalidad “asiática”
Para apoyar este proceso, la FABC ha establecido una Comisión para la Sinodalidad. “Como fruto de nuestro camino sinodal, en la FABC hemos tomado la iniciativa de establecer esta Comisión para ayudar a las Iglesias locales en Asia, a las Conferencias episcopales, a avanzar en el camino de la conversión sinodal y la espiritualidad sinodal para promover una Iglesia que escucha, discierne y está orientada hacia la misión de evangelización”, explicó el cardenal Ferrão. La Comisión está presidida por el cardenal Pablo Virgilio David, vicepresidente de la FABC, con el padre Clarence Devadass de Malasia como secretario. “Toda esta asamblea plenaria fue planificada por nuestra Comisión para la Sinodalidad”.
La fuente de la sinodalidad es el Bautismo
Reflexionando sobre el versículo del Evangelio de Juan que sirve de lema a la Asamblea (“Verás cosas mayores”), el cardenal David vinculó estas “cosas mayores” con la conversión sinodal y la construcción de puentes, en lo que pareció hacerse eco del aliento del Papa León XIV antes de la Asamblea.
En su carta de nombramiento al cardenal Gracias, el Papa pedía a Dios esta bendición “para que seamos constructores de comunión y no arquitectos de la Babel de este mundo, servidores del Reino venidero y no constructores de torres destinadas a derrumbarse”. “Nuestro enfoque está realmente en la conversión fundamental”, indicó el cardenal David. “Y el tipo de cosas mayores con las que soñamos a través de la conversión sinodal es, ya saben, la llamada a ser puentes y constructores de puentes”. Evocó el tradicional “diálogo triple” de la FABC, que ahora se ha ampliado a cuatro dimensiones: diálogo entre religiones, diálogo entre culturas, diálogo con los pobres y diálogo con la creación. “En estas cuatro áreas, soñamos con ver cosas mayores”, afirmó. La esperanza, añadió, es que “las iglesias locales en Asia sean instrumentos de comunión, esperanza y servicio para los pueblos de Asia junto con nuestras comunidades de fe hermanas”.
Clericalismo e Igualdad en el Bautismo
Al preguntársele cómo la Iglesia pretende combatir el clericalismo, el cardenal David subrayó el fundamento bautismal de la sinodalidad, en consonancia con las enseñanzas del Concilio Vaticano II. “¿Cómo respondemos a la llamada a terminar con el clericalismo en la Iglesia? Primero, debemos reconocerlo como un problema”, afirmó. “La sinodalidad insiste en la corresponsabilidad en la misión… No somos cristianos superiores solo por estar ordenados. Existe una igualdad de dignidad a través del bautismo”. El cardenal Ferrão concluyó recordando que “somos ante todo el Pueblo de Dios y, por lo tanto, nuestra dignidad y nuestra igualdad fundamental, deriva del bautismo”. La sinodalidad, en este sentido, “no es tanto una estrategia o una metodología. Es una espiritualidad fundada en el bautismo, en la que todos somos iguales”.
(MLK) (Agencia Fides 20/7/2026)