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Manila (Agencia Fides) – Proteger la dignidad y los derechos de los trabajadores, así como resguardarlos frente a las crisis económicas y al avance de tecnologías como la inteligencia artificial, que podrían llegar a sustituir al ser humano: este ha sido el llamado lanzado por un foro de organizaciones filipinas, entre ellas la “Church People-Workers Solidarity” (CWS), de inspiración católica, junto a sindicatos como Kilusang Mayo Uno (KMU) y la National Federation of Labor Unions.
Dada la grave situación del mercado laboral en el país, los sindicatos han anunciado que han planteado la posibilidad de convocar huelgas y movilizaciones en función de la evolución de los precios del combustible y de las decisiones del Gobierno, incluyendo bloqueos, protestas, marchas y paros a nivel nacional.
Las organizaciones han señalado la fuerte subida de la inflación y el incremento del coste de vida, y han solicitado al Congreso un aumento salarial sustancial a escala nacional. Según han denunciado, muchos trabajadores se han visto obligados a jornadas extenuantes, con frecuencia superiores a las 12 horas diarias, para poder sostener a sus familias. El salario mínimo vigente no sería suficiente para una vida digna, por lo que han reclamado su transformación legal en un verdadero “salario de subsistencia” (living wage).
Asimismo, han reiterado la necesidad de poner fin a los contratos de corta duración, un sistema ampliamente extendido de precarización laboral que impide la estabilidad en el empleo y limita las prestaciones sociales. También han condenado la práctica del “red-tagging”, consistente en etiquetar a líderes sindicales y defensores de derechos humanos como “rebeldes comunistas” o “terroristas”, con el objetivo de desacreditar sus reivindicaciones y debilitar la acción sindical.
Uno de los temas que ha generado mayor preocupación es la protección frente a la automatización y a la aplicación desregulada de la inteligencia artificial. En un comunicado publicado tras la difusión de la encíclica del papa León XIV, “Magnifica Humanitas”, la CWS y otros grupos sindicales -que han expresado su pleno respaldo al documento pontificio- han reclamado garantías firmes frente al denominado “paradigma tecnocrático”. El obispo Gerardo Alminaza, presidente de la CWS, ha subrayado que «la economía debe servir al trabajador y no al contrario». Las organizaciones han advertido del riesgo de que las empresas utilicen la inteligencia artificial como pretexto para despidos masivos, vigilancia intrusiva, mayor precarización del empleo, restricción del derecho de asociación sindical y erosión de los derechos laborales.
«El trabajo no es simplemente una actividad económica; es participación en la acción creadora de Dios», ha recordado el prelado. Y ha advertido que, si la tecnología se utiliza para sustituir a los trabajadores en nombre del beneficio, «se estaría generando una nueva calamidad social que priva a las personas no solo de su sustento, sino también de su dignidad, de su sentido de vida y de su participación en la sociedad».
El mercado laboral filipino se encuentra actualmente en una fase de transición compleja. Según datos oficiales, existen alrededor de 51,65 millones de trabajadores activos. La tasa de desempleo se sitúa en torno al 5%, equivalente a unos 2,58 millones de personas, mientras que el subempleo alcanza el 12,3%. Esto significa que más de seis millones de filipinos, aun teniendo empleo, han tenido que buscar un segundo trabajo o realizar horas adicionales para garantizar el sustento diario de sus familias.
En este contexto de tensión social, la Church People-Workers Solidarity (CWS), organismo ecuménico integrado por obispos, clérigos, religiosos y trabajadores, ha continuado su labor de promoción de la dignidad del trabajo, defensa del derecho a un salario justo y apoyo a los trabajadores frente a la precarización y las desigualdades económicas, desde una perspectiva de justicia social.
Asimismo, no falta el compromiso cívico y educativo, desarrollado a través de programas destinados a sensibilizar a las comunidades parroquiales y al ámbito escolar mediante campañas informativas, actividades de investigación, seminarios e iniciativas dirigidas al alumnado.
(PA) (Agencia Fides 2/6/2026)