ASIA/CAMBOYA - Tregua en el conflicto con Tailandia, el Vicario Apostólico Schmitthaeusler: “Queremos la paz”

sábado, 27 diciembre 2025 guerras  

Vicariato Apostolico Phnom Penh

Phnom Penh (Agencia Fides) – Tailandia y Camboya han acordado un alto el fuego de 72 horas. El acuerdo, firmado por los ministros de Defensa de ambos países, ha entrado en vigor hoy, 27 de diciembre, a las 12:00. De este modo se detiene un conflicto que, en el transcurso de tres semanas, habría provocado en conjunto alrededor de un millón de desplazados en ambos lados de la frontera.

«Damos gracias a Dios y seguimos rezando para que estas 72 horas se conviertan en un alto el fuego permanente», ha declarado a la Agencia Fides el Vicario Apostólico de Phnom Penh, monseñor Olivier Schmitthaeusler, en una primera reacción tras el anuncio.

El prelado ha informado de haber enviado una carta a siete líderes mundiales «siguiendo el consejo de nuestro obispo Chhmar Salas, quien el 18 de abril de 1975 escribió: “¡No olviden hablar de nosotros al mundo!”». Los destinatarios de la misiva son: el Papa León XIV; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el presidente francés, Emmanuel Macron; el director general de la Unesco, Khaled El-Enany; el coordinador de las Naciones Unidas en Camboya, Jo Scheuer; el embajador de la Unión Europea en Camboya, Igor Driesmans; y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk. «Seguimos esperando y rezando, porque queremos la paz», ha subrayado el Vicario Apostólico.

«Desde el 7 de diciembre –recuerda en su conversación con Fides–, el número de misiles y bombas que han destruido templos jemeres, patrimonio mundial de la Unesco, escuelas y viviendas civiles en el interior del país ha sido incalculable, violando la integridad territorial del pequeño Reino de Camboya y transformando este conflicto fronterizo en una auténtica guerra».

Solo en Camboya, ha señalado, «más de 500.000 personas desplazadas se han visto obligadas a buscar refugio cada vez más lejos de la frontera, y 200.000 niños han sido privados de la escuela al inicio del año académico, forzados a huir con sus padres y a instalarse en precarios campos de refugiados».

En los últimos días, con motivo de la Navidad, el Vicario Apostólico había lanzado un llamamiento al alto el fuego y a la paz. Durante la vigilia navideña, había dicho a los fieles: «Tan poderoso como el canto de los ángeles en esta noche de Navidad, tan poderoso era, a 300 kilómetros de Phnom Penh y a 15 kilómetros de Battambang -la segunda ciudad más grande de Camboya-, el estruendo de los misiles que resonaban cerca de una escuela donde los niños estudiaban pacíficamente».

En su llamamiento, monseñor Olivier Schmitthaeusler añadía: «¿Los organismos internacionales de mantenimiento de la paz no pueden o no quieren hacer nada? Hemos visto Gaza, vemos Ucrania y Birmania. Y aquí estamos nosotros, testigos impotentes en nuestro país de un desastre humanitario. Nuestras voces parecen no ser escuchadas, pero nos atrevemos a decir alto y claro al mundo, a las instituciones internacionales, a los gobiernos y a las Iglesias de Asia y de todo el mundo: ¡queremos la paz!».

«Ante el Dios hecho hombre –imploraba–, adoramos y rezamos por la paz; rezamos por los soldados y por los refugiados. Rezamos y suplicamos: Señor, Príncipe de la Paz, sálvanos».

El obispo también ha pedido la intercesión de los mártires camboyanos, «que soportaron el éxodo y encontraron la muerte hace cincuenta años». «Esta cruz que llevo -recibida del obispo Émile Destombes hace 16 años, quien a su vez la había recibido de la madre del obispo Salas (el primer obispo jemer, ordenado tres días antes del régimen de Pol Pot y fallecido en 1977) - es un símbolo de vida».

Esa cruz, ha recordado, «es testigo de 130 años de historia camboyana y también un signo de la victoria de la vida sobre la muerte. Del pesebre a la cruz, Jesús nos guía por el camino de la Resurrección». «El nacimiento de Jesús es una esperanza que nace en nuestros corazones, una esperanza que nadie puede arrebatarnos», ha concluido, implorando el don de la paz «del Dios-con-nosotros, el Emmanuel, Príncipe de la Paz, para nuestra tierra de Camboya y para el mundo».
(PA) (Agencia Fides 27/12/2025)


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