Nairobi (Agencia Fides) – De cara a las elecciones generales de 2027, los principales líderes políticos kenianos han intensificado su presencia en iglesias de distintas confesiones cristianas. A pesar de las prohibiciones impuestas por las autoridades de las principales denominaciones religiosas contra la realización de mítines y actividades de propaganda política en los lugares de culto, esta semana se han registrado al menos dos episodios de este tipo.
El domingo 14 de junio, líderes de la oposición, entre ellos Rigathi Gachagua y Kalonzo Musyoka de la coalición United Opposition, participaron en la misa en la iglesia católica de Santa María en Kibabii, en el condado de Bungoma, en el oeste de Kenia. Al término de la celebración realizaron una donación destinada a apoyar el servicio de comedor de los estudiantes de la escuela vinculada a la parroquia.
Ese mismo día, el presidente William Ruto asistió a una celebración religiosa en la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Kiserian, en el condado de Kajiado, uniéndose a los fieles durante el culto.
También el 14 de junio, los dirigentes del movimiento Linda Mwananchi se presentaron en la AIPCA Thika Cathedral, en el condado de Kiambu, en el centro de Kenia. La African Independent Pentecostal Church of Africa (AIPCA) es una de las principales Iglesias Independientes Africanas (AIC) del país y representa la mayor iglesia autóctona de Kenia. Fundada en los años veinte del siglo XX entre el pueblo kikuyu del centro del país, su historia está estrechamente ligada a los movimientos nacionalistas que se opusieron a las políticas coloniales británicas, incluidas las relativas al trabajo forzoso.
Linda Mwananchi -expresión en suajili que significa “Proteger al ciudadano” o “Defender al ciudadano”- es un movimiento cívico y político que promueve el empoderamiento ciudadano, la responsabilidad pública y el buen gobierno. Entre sus objetivos figura el superamiento de las divisiones étnicas y regionales, dando mayor atención a los asuntos sociales y económicos que afectan a toda la población keniana.
La llegada de la delegación del movimiento durante la función religiosa, sin embargo, provocó protestas entre los fieles, hasta el punto de que el celebrante dirigió un severo llamado a los políticos presentes.
Tanto la Kenya Conference of Catholic Bishops (KCCB) como los líderes de otras confesiones cristianas han reiterado en varias ocasiones la prohibición de utilizar los lugares de culto para actividades de propaganda política. En 2020, los obispos católicos kenianos afirmaron que las iglesias “no son arenas políticas” y prohibieron a los políticos dirigirse a las asambleas litúrgicas, denunciando la creciente transformación de las celebraciones religiosas en ocasiones de campaña electoral.
En julio de 2024, la KCCB expresó nuevamente su oposición al uso de las iglesias como plataformas de consenso político, criticando en particular la práctica de exhibir públicamente donaciones o contribuciones económicas durante las celebraciones religiosas con el fin de aumentar la popularidad o lograr apoyo electoral. En marzo de 2025, el obispo de Nakuru, Cleophas Oseso, criticó las donaciones de los políticos a la Iglesia porque “no sabemos de dónde provienen esas enormes sumas de dinero” (véase Fides 7/3/2025).
(L.M.) (Agencia Fides 19/6/2026)