EUROPA/ESLOVAQUIA - La misión al centro del Año jubilar dedicado al jesuita Javorka, primer rector del “Russicum”

jueves, 30 abril 2026 jesuitas   iglesias locales   ecumenismo   persecuciones   misión  

por Bohumil Petrík

Žilina (Agencia Fides) – La diócesis de Žilina, en Eslovaquia, ha proclamado el Año del jesuita Vendelín Javorka, con motivo del 60º aniversario de su muerte, bajo el lema: “Sé misionero dondequiera que estés”.

«No era un héroe según los criterios de este mundo, pero lo fue por su amor a Cristo y por el anuncio misionero», escribe el obispo de Žilina, Tomáš Galis, en la carta pastoral que proclama el año jubilar.

El obispo Galis recuerda que Javorka vivió en una época marcada por ideologías que buscaban “una Europa sin Dios”. Hoy, añade, la tentación es diferente: «olvidar las raíces cristianas, conformarse con el vacío espiritual y relegar la fe al ámbito privado».

Durante la ceremonia de proclamación del jubileo, el provincial de la Compañía de Jesús en Eslovaquia, el P. Jozef Šofranko, ha subrayado que Javorka era «profundamente jesuita» y, al mismo tiempo, una figura abierta a la universalidad de la Iglesia: «Su camino lo llevó mucho más allá de las fronteras de su país: a Roma, China y Ucrania. Sirvió a la Iglesia en su universalidad, se sumergió en otras culturas y dio testimonio del Evangelio en contextos inesperados».

Misionero en China, Ucrania y Rector Roma

Vendelín Javorka (1882–1966) nació en el pequeño municipio de Černová, de donde también procedía otro sacerdote y pariente suyo, Andrej Hlinka, conocido por muchos como el “Padre de la nación”, activo en la vida pública y política antes de la Segunda Guerra Mundial.

Javorka ingresó en la Compañía de Jesús, sirvió como capellán en el ejército austrohúngaro y posteriormente se convirtió en rector del colegio jesuita de Trnava, en la actual Eslovaquia. En 1929 fue llamado a Roma para ser el primer rector del Colegio “Russicum”, fundado durante el pontificado de Pío XI para la atención pastoral de los rusos de la diáspora y de los ruso-hablantes en la Unión Soviética.

«El Papa y los capitalistas internacionales planean infiltrarse en el territorio soviético y preparar una contrarrevolución», escribía la propaganda soviética de la época sobre el Colegio.

En aquel tiempo, un pequeño grupo de jesuitas publicaba artículos en diversas lenguas con un tono polémico, con títulos como “Australia bajo la amenaza roja”, “El camaleón comunista”, entre otros, según recoge el libro “Russicum: Pioneers and Witnesses of the Struggle for Christian Unity in Eastern Europe” de Constantin Simon.
Posteriormente, el Russicum acogió también a estudiantes ortodoxos junto con católicos, convirtiéndose en un lugar de encuentro fraterno entre ambas tradiciones.

El papa Pío XI deseaba una renovación espiritual de Rusia tras la llegada del ateísmo. Ya se había implicado en ayudar al país, contribuyendo a la creación de la Misión pontificia de socorro a los hambrientos y de la Comisión Pontificia para Rusia.

Javorka fue el primer sacerdote católico romano eslovaco de rito latino en dominar el rito bizantino eslavo. Más tarde fue misionero en Harbin y Shanghái. En 1945 fue arrestado en Ucrania, oficialmente como agente de una potencia extranjera por actividades de espionaje a favor del Vaticano. Fue condenado a 10 años de reclusión en un gulag. Tras su liberación regresó a Žilina, entonces en Checoslovaquia, donde falleció.

El Año jubilar proclamado también busca promover la recopilación de materiales y testimonios de cara a la apertura, a nivel diocesano, de su causa de canonización. Están previstos numerosos eventos espirituales y culturales, con catequesis dedicadas a su vida y a su legado misionero, una exposición fotográfica y la colocación de una placa conmemorativa en la pared de la catedral de Žilina.

Con motivo del 60º aniversario de su muerte, se ha publicado la segunda edición ampliada del libro “De Černová a Žilina, pasando por Roma, Shanghái y el Gulag”.

El 24 de marzo, día en que se conmemora su aniversario de fallecimiento, se celebró también una misa en la Capilla de los Santos Patronos de Europa bajo la basílica de San Pedro, liturgia a la que asistieron unos veinte eslovacos junto con el embajador de la República Eslovaca ante la Santa Sede, Juraj Priputen.
(Agencia Fides 30/4/2026)


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