Internet
Lokoja (Agencia Fides) – Aún no se ha producido ninguna reivindicación sobre la autoría del ataque a un orfanato nigeriano en el que un grupo de hombres armados secuestró a 23 niños. Los criminales irrumpieron en la instalación y se llevaron a los menores en la noche del domingo 26 de abril, en un centro no registrado llamado Dahallukitab Group of Schools, situado en una zona aislada de la capital del estado de Kogi, Lokoja. Así lo ha declarado el comisario de Información de Kogi, Kingsley Fanwo, el lunes en un comunicado difundido por las autoridades nigerianas.
El comisario ha señalado además que la “rápida y coordinada respuesta” de las fuerzas de seguridad permitió rescatar a 15 niños, mientras que ocho siguen desaparecidos. La esposa del propietario del orfanato también fue secuestrada, según el comunicado. “Se están llevando a cabo intensas operaciones para garantizar el regreso seguro de las ocho víctimas restantes y detener a los responsables”, ha afirmado el funcionario, añadiendo que el orfanato operaba presuntamente de forma ilegal en una zona remota, sin conocimiento de las autoridades ni de las fuerzas de seguridad competentes.
Nigeria está afectada por múltiples conflictos, desde la prolongada y violenta insurgencia del grupo armado Boko Haram hasta las bandas criminales, los enfrentamientos entre agricultores y pastores y los movimientos separatistas del sureste. También el grupo Lakurawa, vinculado al Estado Islámico, opera en comunidades del noroeste del país, en la frontera con Níger.
Los secuestros masivos se han convertido en un método habitual para que bandas criminales y grupos armados obtengan dinero rápidamente en el país más poblado de África, especialmente en zonas rurales con escasa presencia del Estado. La región centro-norte de Nigeria, donde se encuentra el estado de Kogi, ya ha sido escenario de ataques violentos en los últimos meses, incluidas incursiones en escuelas, algunos atribuidos a grupos armados.
Entre los precedentes se encuentran el secuestro de 24 chicas el 17 de noviembre de 2025 en el dormitorio de una escuela secundaria en el estado de Kebbi, en el noroeste del país, (véase Agencia Fides 17/11/2025) y el de cientos de estudiantes y profesores de la escuela primaria y secundaria católica St. Mary, en la comunidad de Papiri, en el estado del Níger, en el centro-norte de Nigeria (véase Agencia Fides 21/11/2025).
En enero de 2026, el fenómeno de los secuestros sigue siendo una de las principales amenazas para la seguridad en el norte y el centro del país, poniendo en riesgo el derecho a la educación de toda una generación. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el miedo a los secuestros ha llevado al cierre de numerosas escuelas, dejando a millones de niños sin acceso a la educación en una región ya de por sí vulnerable.
(AP) (Agencia Fides 28/4/2026)