Beirut (Agencia Fides) – Ante el “peligroso incremento de los conflictos armados en el Líbano y en Oriente Medio”, marcado por la muerte de numerosas “víctimas inocentes, el desplazamiento de muchas familias y el agravarse del sufrimiento humanitario”, los Patriarcas y Obispos católicos del Líbano han invocado “el cese inmediato de la espiral de violencia y el retorno a un diálogo constructivo y a una acción diplomática responsable, basados en la búsqueda del bien de los pueblos, que aspiran a una vida pacífica fundada en la justicia y la dignidad”.
En un mensaje difundido por la Asamblea de Patriarcas y Obispos católicos del Líbano, los jefes de las Iglesias católicas del País de los Cedros han unido su voz a la del Papa León XIV (quien visitó el Líbano después de Turquía en su primera visita apostólica), retomando sus palabras: «La violencia nunca es la elección correcta y debemos elegir siempre el bien».
Respecto a la situación libanesa, los Patriarcas y Obispos católicos invitan “a los responsables a asumir plenamente sus responsabilidades nacionales, a trabajar para preservar a nuestro país de los conflictos regionales, salvaguardar su unidad interna y fortalecer la paz civil”. También piden “a las diferentes familias espirituales, a los individuos y a los partidos que se unan en torno al gobierno libanés y a sus decisiones, en particular la de reservar el uso de las armas a la autoridad del Estado, con el fin de preservar su soberanía, reforzar la estabilidad nacional y evitar comprometer el destino de la nación”. Se trata de referencias claras a los problemas y tensiones relacionados con las operaciones llevadas a cabo por las milicias vinculadas al partido chií Hezbollah.
Los Patriarcas y Obispos del Líbano también piden “a la comunidad internacional y a las instituciones competentes que hagan todo lo posible para evitar nuevas escaladas y encontrar soluciones justas que garanticen los derechos de los pueblos y protejan la dignidad humana”. Asimismo, invitan a los católicos libaneses y a “todas las personas de buena voluntad a ayudar a sus hermanos y hermanas que viven en sus aldeas” y a perseverar “en la oración ferviente por la paz en el Líbano y en Oriente Medio”. Renuevan además el llamamiento “a acoger a los hermanos y hermanas civiles desplazados y a asistirlos en espíritu evangélico”.
La declaración lleva la firma de los cuatro Patriarcas católicos con sede en el Líbano: el armenio católico Raphaël Bedros XXI Minassian, el melquita Youssef Absi, el siro-católico Ignace Youssef III Younan y el cardenal maronita Bechara Boutros Raï.
(PR) (Agencia Fides 5/3/2026).