Puerto Príncipe (Agencia Fides) – Un joven que había iniciado el camino para convertirse en sacerdote fue asesinado por un dron kamikaze utilizado por la policía.
Según informa el diario haitiano PouSiOupaTKonnen, Jamesly Jean-Louis fue alcanzado por un dron el 7 de marzo en el centro de Puerto Príncipe, cerca del cementerio principal. De acuerdo con el periódico, el joven, mientras conducía una motocicleta, se cruzó con una operación policial cercana. Tal vez para no perder tiempo regresando a casa, realizó maniobras que despertaron la sospecha de los agentes, y un dron kamikaze lo alcanzó. Las imágenes muestran un cuerpo humano aplastado por la explosión, sin extremidades inferiores y con una mochila sobre el pecho.
Desde 2017, Jamesly era miembro de la Sagrada Familia de Santa Bernardita en Martissant. Profundamente devoto y deseoso de servir a Cristo, había participado en otros grupos, incluyendo el Comité Litúrgico y el grupo Kiro de la parroquia de Notre-Dame de la Caridad. Aspirante a sacerdote, ya había comenzado el proceso para ingresar a las órdenes religiosas, pero al no superar los exámenes finales oficiales de estudios clásicos (NSIV) en julio de 2025 su camino hacia el sacerdocio se vio ralentizado.
Desde 2025, una fuerza especial de policía en Haití, apoyada por contratistas militares privados, utiliza pequeños drones comerciales armados con explosivos en decenas de ataques contra las bandas que operan en el país. Cientos de personas han muerto en los ataques con drones, que también son usados por las mismas bandas criminales tanto contra la policía como en sus enfrentamientos internos. Sin embargo, a veces resultan afectados ciudadanos comunes.
A pesar de las acciones policiales, las bandas criminales continúan activas en el secuestro de personas. Entre los secuestrados se encuentra el padre Jean Robert Louis, retenido desde el 5 de febrero. En un comunicado publicado el 5 de marzo, la Arquidiócesis de Puerto Príncipe expresó profunda preocupación por la salud del padre Jean Robert, quien padece diabetes grave.
“Desde hace un mes, el reverendo padre Jean Robert Louis, sacerdote católico dedicado a la pastoral con presos y detenidos, ha sido secuestrado y alejado de su misión”, afirma el comunicado, que lanza “un llamado urgente a quienes lo tienen en cautiverio, esperando sinceramente que este llamado capte su atención y que nuestro hermano sea liberado lo antes posible para que pueda retomar su misión pastoral”.
“La labor del padre Jean Robert Louis ha estado marcada por la dedicación al acompañamiento de los prisioneros, a quienes da testimonio de la misericordia de Dios”, subraya la Arquidiócesis. El comunicado recuerda que “todo ser humano posee una dignidad inviolable que no puede ser vendida ni explotada. Privar a alguien de su libertad y usarlo como objeto de presión o lucro es una ofensa directa a su dignidad fundamental y un grave pecado contra la fraternidad humana”. “Debemos redoblar nuestros esfuerzos para sanar y alimentar nuestra sociedad, herida por estos actos”, concluye.
(L.M.) (Agencia Fides 9/3/2026)