ÁFRICA/NIGERIA - Detenido un sexto hombre sospechoso de participar en la masacre de Pentecostés

miércoles, 25 febrero 2026

Abuya (Agencia Fides) – Ha sido detenido un sexto hombre sospechoso de haber participado en el asalto a la iglesia de San Francisco Javier de Owo (estado de Ondo, en el suroeste de Nigeria), ocurrido el domingo 5 de junio de 2022, día de Pentecostés (véase Fides 6/6/2022).
Se trata de Sani Yusuf, arrestado en el estado de Edo (en el sur de Nigeria, limítrofe, entre otros, con el estado de Ondo), tras casi cuatro años prófugo después de que se emitiera una orden de captura en relación con la masacre.
La detención de Yusuf ha sido llevada a cabo por el Department of State Services (DSS), la agencia de inteligencia y seguridad interna de Nigeria, encargada de capturar a los responsables del ataque perpetrado en la iglesia de San Francisco Javier, que dejó 40 muertos, incluidos varios niños, y más de 160 heridos.
Las investigaciones del DSS ya han permitido llevar ante la justicia a cinco personas. El juicio, iniciado en agosto de 2025, ha contado con la presentación de 11 testigos por parte del DSS contra Idris Abdulmalik Omeiza (25 años), Al Qasim Idris (20 años), Jamiu Abdulmalik (26 años), Abdulhaleem Idris (25 años) y Momoh Otuho Abubakar (47 años). Los acusados se han declarado no culpables.
Según las autoridades nigerianas, Yusuf sería un comandante de alto rango de la Islamic State West Africa Province, grupo nacido de una escisión dentro de Boko Haram y responsable de numerosos ataques en el noreste de Nigeria y en algunas zonas de la región conocida como Middle Belt. El ISWAP ha operado principalmente en torno a la cuenca del lago Chad, pero desde hace tiempo ha demostrado con cierta frecuencia la capacidad de golpear también fuera de sus bastiones tradicionales.
Durante el proceso judicial ha salido a la luz que el 4 de junio de 2022 uno de los acusados habría viajado a Adavi para alquilar un vehículo y posteriormente habría recibido armas, entre ellas cinco fusiles AK-47, cargadores, municiones y artefactos explosivos improvisados (IED). El grupo habría realizado un ensayo general antes de pasar juntos la noche previa a la masacre.
En la mañana del 5 de junio, los acusados se dirigieron hacia la iglesia a bordo de un Volkswagen Golf alquilado, con las armas ocultas en bolsas. Una vez frente al templo, abrieron fuego y detonaron explosivos contra los fieles que participaban en la misa de Pentecostés.
El ataque de Owo fue considerado un punto de inflexión en la percepción pública de la seguridad en el sur de Nigeria. Mientras que la violencia extremista se había concentrado durante más de una década principalmente en el noreste del país, el asalto a una iglesia en el estado de Ondo despertó preocupaciones sobre la expansión de las actividades de los grupos yihadistas hacia otras zonas que hasta entonces habían quedado al margen de sus ataques.
(L.M.) (Agencia Fides 25/2/2026)


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