Tegucigalpa (Agencia Fides) –«“El Señor nunca se cansa de salir a los caminos para buscar a otros discípulos misioneros, dispuestos a anunciar la fe con valentía”, nos dicen los obispos de nuestro país en el Mensaje de la Conferencia Episcopal de Honduras, publicado el 4 de febrero de 2026». Así lo subraya el padre Bernardino Lazo Cárdenas, director de las Obras Misionales Pontificias en Honduras, quien, pocos días después de la publicación del mensaje “Somos Misión” por parte del episcopado hondureño, comenta algunos de sus pasajes en conversación con la Agencia Fides.
«Los obispos -explica el padre Cárdenas- expresan su “gran esperanza en este nuevo impulso del Espíritu Santo, que nos anima a unir nuestros mejores esfuerzos para el anuncio del Evangelio en Honduras… porque, en la construcción del Reino de Dios, la participación y el compromiso de todos son esenciales (cf. Mateo 20,1-16)”. De esta parábola proviene la frase tan repetida en nuestros ambientes: “Los últimos serán los primeros”. Esto subraya que, en esta Iglesia en salida a la que pertenecemos, todos estamos implicados y somos importantes en la tarea de llegar a quienes están alejados y de hacer que “cada bautizado, cada comunidad y cada parroquia sean más misioneros”».
Todo el mensaje del episcopado hondureño se inscribe en el contexto del Envío Nacional a la Santa Misión, celebrado el martes 3 de febrero de 2026 en la Basílica Menor Nuestra Señora de Suyapa, con el lema “Por una Iglesia sinodal y misionera en Honduras”. Este primer envío ha marcado el inicio de una serie de celebraciones a nivel diocesano y parroquial que darán paso a un camino misionero centrado en el anuncio del Evangelio, la oración y las experiencias de encuentro con Dios y con los hermanos. Este recorrido culminará, en cada diócesis, en la solemnidad de Cristo Rey del Universo, el domingo 22 de noviembre de 2026.
«La Iglesia católica siempre ha sido misionera. En nuestra tierra siempre ha habido misioneros y misiones. Por eso, el objetivo último y más grande de esta Misión Nacional es que la obra misionera se convierta en la actividad permanente de cada parroquia, grupo pastoral y movimiento», comenta el padre Cárdenas.
«Si bien el avance de la tecnología y las revoluciones científicas han traído muchas mejoras en distintos aspectos de la vida humana -precisa el sacerdote-, no han logrado llenar el vacío de sentido que cada persona experimenta y busca cada día. Por esta razón, la obra misionera sigue siendo relevante y es urgentemente necesaria para hacer presente a Jesús y su Buena Nueva en cada rincón de nuestro mundo».
(EG) (Agencia Fides 15/02/2026)