Lilongüe (Agencia Fides) – Más de 600 sacerdotes diocesanos y religiosos, cerca de 1.500 religiosas y más de 200 hermanos que prestan servicio en distintas zonas de Malawi han participado en las celebraciones realizadas el 7 de febrero en las diócesis del país bajo el lema: «Sacerdotes y religiosos, sean uno en Cristo, unidos en la misión».
Cada año la Iglesia católica en Malawi conmemora de manera especial la Jornada de la Vida Consagrada y la Pontificia Unión Misional. Este año las actividades comenzaron en la diócesis de Karonga el 2 de febrero, mientras que en las demás diócesis las celebraciones se llevaron a cabo el sábado 7 de febrero. El acto nacional tuvo lugar en la diócesis de Dedza, en la parroquia de San Martín de Porres, donde el obispo Peter Adrian Chifukwa invitó a las personas consagradas a convertirse en un signo visible de Cristo, especialmente entre los más vulnerables.
El obispo las exhortó a caminar estrechamente junto a los pobres, los ancianos y los abandonados, para que la cercanía de Dios a su pueblo pueda experimentarse de forma concreta. Asimismo, las animó a no centrarse únicamente en los desafíos del ministerio, sino a reconocer las bendiciones que Dios les concede en su servicio a la Iglesia.
En la diócesis de Mangochi, en la parroquia de San Luis María de Montfort, en Balaka, el obispo Montfort Stima afirmó que sacerdotes, religiosas y hermanos pueden vivir la unidad en Cristo revelando el rostro de Jesús en su ministerio cotidiano, ya que la labor que realizan constituye, en última instancia, la misma misión de Cristo.
En la diócesis de Mzuzu, en la parroquia de San Agustín, el obispo Yohane Suzgo Nyirenda subrayó que la unidad entre sacerdotes y religiosos es indispensable para una evangelización eficaz.
En la catedral de Zomba, el obispo Alfred Mateyu Chaima exhortó a los servidores de Dios a fundamentar su misión en una profunda unión con Cristo. Mientras tanto, en la arquidiócesis de Lilongüe, en la parroquia de San Francisco, el arzobispo George Desmond Tambala invitó a sacerdotes y religiosos a vivir su vocación con autenticidad. Además, les agradeció su generoso servicio, describiéndolos como un tesoro valioso para la Iglesia, y los animó a permanecer firmes y confiados en su misión.
Las celebraciones también se desarrollaron en la diócesis de Chikwawa, donde el obispo Peter Musikuwa se unió en oración con hombres y mujeres consagrados, agradeciéndoles su dedicación e instándolos a perseverar en el testimonio de Cristo
(EG) (Agencia Fides 9/2/2026)