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Yambio (Agencia Fides) – «Durante más de cinco años han vivido bajo la pesada carga de la violencia, el desplazamiento, las instituciones destruidas y un trauma profundo. Y, sin embargo, no han perdido su humanidad. Me han conmovido profundamente con su amor, su generosidad y su alegría incluso en medio del dolor. Su resiliencia me ha dejado sin palabras. Hay una fuerza espiritual interior en ustedes, silenciosa, profunda y dada por Dios, que los ha mantenido en pie. Protéjanla. Aliméntenla. Dejen que ahora se convierta en el fundamento de la paz. No la desperdicien. La paz no crecerá a través de la culpa o la venganza. Crecerá a través de un nuevo lenguaje: el perdón, la paciencia, el amor, la unidad, la reconciliación y la sanación».
Este es el mensaje que el obispo de Tombura-Yambio, Eduardo Hiiboro Kussala, ha dirigido a los fieles y a las autoridades con motivo de la reciente inauguración de un nuevo Centro Pastoral para el Decanato Occidental de la diócesis. «Representa un hito significativo en el fortalecimiento de los servicios pastorales dentro del decanato», ha subrayado el prelado, quien además ha invitado a los responsables de la Iglesia y a los fieles a trabajar juntos por el crecimiento continuo y la misión de la Iglesia.
«Partimos de Yambio, donde se encuentra la administración central de la diócesis católica de Tombura-Yambio, y nos dirigimos hacia el oeste hasta el Decanato Occidental de Nuestra Señora Reina de Sudán del Sur, en Tombura, pasando por el Vicariato de Ezo. Tras casi diez días de intenso compromiso pastoral, oración, encuentros, sacrificio y gracia, regresamos a Yambio siguiendo el mismo itinerario», ha relatado el obispo Hiiboro. «No se trató simplemente de un largo viaje, sino de una peregrinación del corazón, a través de las heridas, la fe, la perseverancia y la esperanza del pueblo de Dios. A lo largo de cada camino, en cada parroquia y en cada comunidad, el Señor se ha manifestado mediante una fe resiliente y un silencioso clamor de paz. Fueron momentos que han reafirmado la misión de la Iglesia: estar presentes, sobre todo donde el sufrimiento es mayor. Los caminos contaban su dolorosa historia. Hemos afrontado grandes dificultades y, sin embargo, nada de ello nos ha desalentado; por el contrario, ha fortalecido nuestra convicción de que el amor pastoral debe perseverar más allá de los obstáculos y las penurias».
Entre los participantes en la inauguración se encontraban sacerdotes, religiosos y religiosas, catequistas y miembros de la comunidad cristiana, quienes han expresado alegría y gratitud por la creación del Centro, describiéndolo como una bendición para el Decanato Occidental.
El objetivo del Centro es mejorar la administración pastoral, reforzar el compromiso con la evangelización y apoyar la prestación de servicios a los fieles de Tombura y de las parroquias circundantes. El obispo Hiiboro ha alentado a sacerdotes, catequistas y responsables laicos a utilizar eficazmente el Centro Pastoral al servicio del pueblo de Dios, subrayando el papel clave que desempeñará en la mejora de la coordinación de las actividades eclesiales, de la planificación pastoral y de los programas de formación en todo el decanato.
(AP) (Agencia Fides 16/1/2026)