Por Cosimo Graziani
Brasilia (Agencia Fides) – Contra todo pronóstico, el presidente brasileño saliente, Luiz Inácio Lula da Silva, ha ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. El resultado ha sido inesperado por dos motivos: en la primera vuelta, Lula había quedado en segundo lugar, por detrás de su rival Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que ahora está en prisión tras haber sido declarado culpable de urdir un intento de golpe de Estado para mantenerse en el poder después de su derrota electoral de 2022. El segundo motivo es que nunca antes, en la historia democrática de Brasil, un candidato que había quedado en segundo lugar en la primera vuelta había conseguido revertir el resultado en la siguiente votación.
Al final, Lula ha obtenido el 51,8 % de los votos, casi cuatro millones y medio más que Bolsonaro.
Las primeras declaraciones de Lula tras su reelección han sido de agradecimiento al pueblo brasileño. Se trata, en efecto, de su cuarto mandato no consecutivo. «Esta es una victoria contra las mentiras», ha declarado. Después, al referirse a los debates televisivos que mantuvo con su rival político, ha precisado: «Debo confesaros que cada vez que participaba en un debate me sentía incómodo».
La jornada electoral estuvo marcada por la decisión del Tribunal Supremo Federal de ampliar en dos horas el horario de votación, en respuesta a una petición de ambos candidatos. Sin embargo, esta decisión se convirtió después en el motivo de las protestas de Flávio Bolsonaro, que no ha reconocido la victoria de Lula y ha pedido la anulación de las elecciones. «Es imposible reconocer los resultados electorales en las circunstancias en las que se desarrollaron», declaró el dirigente del Partido Liberal.
Según informa Associated Press, el presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, nombrado por Jair Bolsonaro, ha afirmado que la ampliación del horario de apertura de los colegios electorales no habría tenido repercusión en el resultado de las elecciones. En la misma línea se ha pronunciado, en declaraciones a la misma agencia de noticias, el profesor João Pedro Pádua, de la Universidad Federal Fluminense, quien ha señalado que Bolsonaro puede presentar un recurso contra el resultado, pero que, por el momento, no existen fundamentos jurídicos para anular las elecciones.
Brasil abre ahora una nueva etapa política marcada por numerosas incógnitas. En la primera vuelta, el Partido Liberal fue la formación más votada tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, mientras que el Partido de los Trabajadores de Lula sufrió una dura derrota.
Además, en las elecciones estatales celebradas ese mismo día, la derecha obtuvo la mayoría de las gobernaciones, incluso en estados clave. Habrá que ver cómo consigue Lula gobernar con un Parlamento contrario a sus políticas, especialmente las sociales, en un momento en que el país no puede permitirse medidas expansivas debido a una deuda pública que alcanza el 82 % y sigue creciendo.
La pregunta es qué efectos tendrá la victoria de Lula en América Latina. Por el momento, Lula es el único presidente de izquierdas en una región que ha girado con fuerza hacia la derecha y en la que han surgido varios nuevos líderes alineados con las posiciones políticas del presidente estadounidense Donald Trump.
Sin duda, que el país más poblado y con la mayor economía de la región esté gobernado por un dirigente de izquierdas supone un freno al proceso de expansión progresiva de liderazgos alineados con la Administración estadounidense que parecía haberse puesto en marcha en América Latina.
Más claras son las consecuencias geopolíticas. Con Lula en la presidencia, foros como el de los BRICS seguirán teniendo relevancia internacional durante los próximos años. La política exterior de Lula se ha centrado siempre en el multilateralismo y en el reconocimiento de un mundo multipolar, una visión en la que los BRICS encajan plenamente. Si Bolsonaro hubiera ganado las elecciones, probablemente se habría producido un debilitamiento político del foro, aunque no su abandono total, dado que China es el principal socio comercial de Brasilia.
En vísperas de la segunda vuelta, la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil había hecho un llamamiento en defensa de la Constitución y del Estado democrático de derecho.
(Agencia Fides 26/10/2026)