ÁFRICA/SUDÁN - Darfur: la guerra agrava la crisis humanitaria y sanitaria

lunes, 12 octubre 2026

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El Fasher (Agencia Fides) – Darfur sigue siendo uno de los principales epicentros de la guerra que sacude Sudán desde 2023, enfrentando a las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) con las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Más de tres años después del inicio de las hostilidades, la situación humanitaria y sanitaria continúa deteriorándose. La población civil está expuesta a la violencia, los desplazamientos masivos, el hambre y las enfermedades.

Las RSF controlan gran parte de Darfur. La conquista de El Fasher, capital de Darfur del Norte, estuvo acompañada de graves actos de violencia contra la población civil (véase Agencia Fides, 27/10/2025). Las Naciones Unidas han denunciado matanzas y violencia sexual, especialmente contra algunas comunidades no árabes.

La guerra ha causado decenas de miles de muertos y ha obligado a más de 13 millones de personas a abandonar sus hogares en todo Sudán. En varias zonas de Darfur y Kordofán persiste, además, el riesgo de hambruna. A agravar la situación contribuyen las redes de apoyo externo a las dos facciones, que siguen alimentando las operaciones militares.

Ante el agravamiento de la emergencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido un aumento urgente de los recursos destinados a la asistencia sanitaria y humanitaria. La organización también insiste en la necesidad de garantizar un acceso humanitario seguro, continuo y sin obstáculos, indispensable para que los equipos de ayuda puedan llegar a las comunidades más vulnerables y ampliar sus intervenciones. Las necesidades de Darfur superan ya ampliamente los recursos disponibles. La situación es especialmente grave en Tawila, donde más de 700.000 desplazados afrontan graves carencias en los servicios sanitarios y nutricionales, así como en el acceso a alimentos, agua, saneamiento y protección. Tawila es una de las expresiones más dramáticas de una emergencia que afecta a todo Darfur. La persistencia de la inseguridad, los nuevos desplazamientos forzosos, la insuficiencia de las infraestructuras esenciales y los recurrentes brotes de enfermedades ponen en peligro a millones de personas.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Darfur concentra aproximadamente el 65 % de los 8,6 millones de desplazados internos que hay en Sudán.

A la guerra se suman los efectos de las difíciles condiciones climáticas. La escasez de lluvias registrada en 2026 ha dañado gravemente las cosechas, sobre todo en Darfur del Norte y Darfur Occidental. La consiguiente reducción de los recursos hídricos ha encarecido el agua y obligado a muchas comunidades a recorrer distancias cada vez mayores para conseguirla. Esta situación amenaza con agravar aún más la inseguridad alimentaria e hídrica y podría prolongarse hasta 2027.

En los campos de desplazados de Darfur del Sur, donde la ayuda es especialmente limitada, también se han registrado brotes de enfermedades, entre ellas diarrea y malaria. El acceso insuficiente al agua potable, a los servicios de saneamiento y a la atención médica aumenta el riesgo de una nueva emergencia sanitaria.

Darfur se extiende a lo largo de gran parte de la frontera occidental de Sudán y se ha convertido en el principal escenario de la guerra entre las SAF y las RSF. Para millones de civiles, el conflicto ya no representa únicamente una amenaza inmediata para su seguridad, sino una prueba prolongada para su propia supervivencia.
(AP) (Agencia Fides 12/10/2026)


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