Varsovia (Agencia Fides) – La misión no puede quedar anclada únicamente en formas vinculadas a una época ya superada. Necesita nuevas energías para implicar a toda la comunidad eclesial. Este es uno de los mensajes surgidos del encuentro de otoño de las Obras Misionales Pontificias (OMP) y de las comunidades misioneras, celebrado la semana pasada en Varsovia.
Más de 80 participantes se han reunido para reflexionar sobre el futuro de la animación misionera en Polonia y preparar el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, que se celebrará el 18 de octubre de 2026. El encuentro se ha abierto con la intervención del obispo Jan Piotrowski, presidente de la Comisión para las Misiones de la Conferencia Episcopal Polaca. «La misión no es un añadido a la vida de la Iglesia, sino que pertenece a su propia esencia», ha recordado Piotrowski, invitando a renovar la conciencia misionera y a buscar nuevas formas de anunciar el Evangelio. «No podemos limitarnos a permanecer vinculados a las formas del pasado», ha subrayado, señalando que la capacidad de dar un paso más constituye uno de los desafíos para la Iglesia de hoy.
No destinatarias, sino colaboradoras
Uno de los aspectos destacados durante el encuentro ha sido la manera de mirar a las Iglesias de los territorios de misión. No como simples destinatarias de ayuda, sino como colaboradoras en el anuncio del Evangelio. Se ha recordado que la responsabilidad misionera no se limita al apoyo material, sino que comprende también la oración, la formación, la animación y la colaboración. Por ello, resulta decisiva la cooperación entre diócesis, congregaciones religiosas, Obras Misionales Pontificias (OMP), organizaciones misioneras y laicos. Una red de relaciones que, en palabras del obispo Piotrowski, debería hacer de las misiones no una carga para la Iglesia, sino una «estrella» capaz de señalar el camino de la fe, la evangelización, la solidaridad y la apertura a los demás.
La importancia del encuentro
En una época dominada por las comunicaciones a distancia, el encuentro de Varsovia ha vuelto a poner en el centro una palabra sencilla: encuentro.
El padre Maciej Będziński, director nacional de las OMP polacas, ha señalado que los correos electrónicos, las videoconferencias y la inteligencia artificial permiten hoy desarrollar muchas actividades sin necesidad de encontrarse físicamente. Pero la verdadera cooperación, ha subrayado, requiere relación y presencia.
Helena Kmieć, una santidad vivida en lo cotidiano
Uno de los momentos más significativos del encuentro ha sido la reflexión sobre el testimonio de Helena Kmieć, una joven laica polaca cuya causa de beatificación está en curso. Nacida en 1991 en Libiąż, en el sur de Polonia, Helena fue asesinada en 2017 en Cochabamba, Bolivia, mientras prestaba servicio en una casa para niños. Su experiencia misionera la había llevado ya a Hungría, Rumanía y Zambia, además de Bolivia. Su trayectoria ha sido presentada como un testimonio especialmente significativo para los jóvenes. Estudiante, trabajadora, voluntaria y laica comprometida con la vida de la Iglesia, Helena vivió su experiencia de fe en el corazón de la vida cotidiana.
Formar para la misión, desde los seminarios hasta los niños
El encuentro ha servido también para presentar las actividades de las OMP para el próximo año. La Pontificia Obra de San Pedro Apóstol (POSPA) continuará por decimocuarto año consecutivo con la iniciativa «Adopt a Missionary Seminarian», destinada a apoyar espiritual y materialmente las vocaciones en los territorios de misión. En el nuevo año participarán el Seminario Mayor de la archidiócesis de Bamenda, en Camerún, y los seminarios de Moramanga, en Madagascar, y Chabua, en India. La Pontificia Unión Misional (PUM) ha presentado, por su parte, la «Missionary Academy», un itinerario de tres semestres dedicado a la espiritualidad misionera.
En el ámbito de la formación, la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe (POPF) ha puesto el acento en la animación misionera y en las iniciativas vinculadas al centenario de la Jornada Mundial de las Misiones. Para los más pequeños, la Pontificia Obra de la Infancia Misionera (POSI) ha preparado el itinerario «Universe of Holiness», dedicado a conocer a santos y beatos y a crecer en la fe. Continuará asimismo la iniciativa «Missionary Carol Singers 2026/2027», que este año estará dedicada al apoyo a los niños de Tierra Santa.
De cara al centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, el encuentro celebrado en Varsovia deja a la Iglesia polaca una perspectiva clara: renovar el espíritu misionero y fortalecer la colaboración con las Iglesias locales, buscando nuevas formas de participación y de anuncio. Una misión que, para ser verdaderamente tal, está llamada a implicar a toda la comunidad eclesial.
(EG/MK) (Agencia Fides 22/9/2026)