ÁFRICA/NIGERIA - “Basta de masacres y secuestros masivos”, piden los obispos, que expresan sus condolencias a todas las víctimas

viernes, 28 agosto 2026

Abuya (Agencia Fides) – “El último y bárbaro secuestro de más de 60 fieles de una mezquita en Borgu, en el estado de Níger, y la horrible masacre de 47 ciudadanos inocentes, con otros 17 gravemente heridos, en Ukum, en el estado de Benue, representan un nuevo empeoramiento de la situación de seguridad”. Así lo afirman los obispos de Nigeria en una declaración del 26 de agosto, firmada por monseñor Matthew Man-Oso Ndagoso, arzobispo de Kaduna y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Nigeria (CBCN). “Ya sea que se encuentren en una mezquita, en una iglesia, en un mercado o en la tranquilidad de sus propias casas, los nigerianos continúan siendo masacrados, traumatizados y desplazados impunemente”, afirma el presidente de la CBCN.

Los obispos nigerianos expresan sus condolencias a todas las personas afectadas por la violencia cometida por diferentes grupos armados. “Expresamos nuestras más sinceras condolencias a las familias en duelo en el estado de Benue y rezamos por la pronta recuperación de los heridos”, afirman, dirigiendo un pensamiento particular a la comunidad musulmana de Borgu. “Estamos firmemente solidarizados con nuestros hermanos y hermanas musulmanes en el estado de Níger y en toda Nigeria, rezando para que los 60 fieles secuestrados sean liberados pronto sanos y salvos. Un ataque contra cualquier lugar de culto es un ataque contra nuestra colectividad”.

Los episodios a los que se refieren los obispos se relacionan con una serie de ataques ocurridos en el Área de Gobierno Local (LGA) de Borgu, en el estado de Níger, en el centro-norte de Nigeria, el 21 de agosto, durante la oración del viernes, y en la LGA de Ukum, en el estado de Benue, también en el centro-norte del país.

En el caso de Borgu, bandas armadas, posiblemente vinculadas a grupos como Lakurawa o a una facción rival como Mahmuda/Mamuda, llevaron a cabo ataques coordinados contra comunidades y mezquitas en el distrito de Dekara. Entre los objetivos se encontraban algunas mezquitas de Dekara, incluida la Mezquita Central, además de las de Kpenya y Sabon-Gida/Gidan-Zana y de algunos pueblos cercanos, como Masaka.

Los atacantes irrumpieron durante la oración del viernes y secuestraron a los fieles, llevando a muchos de ellos a los bosques cercanos, en las proximidades del lago Kainji. Las estimaciones sobre el número de secuestrados varían: algunas fuentes hablan de más de 60 personas y otras de más de 100. Según algunos testimonios, los bandidos habrían secuestrado también a mujeres y niños, yendo a buscarlos casa por casa.

En Ukum, entre el 16 y el 17 de agosto, durante las primeras horas de la mañana, bandas armadas a bordo de motocicletas asaltaron varias comunidades del distrito de Mbazun/Mbaterem, llevando a cabo ataques simultáneos. El balance fue de 47 víctimas mortales, mientras que otras 17 personas resultaron gravemente heridas.

Ante estos y otros episodios de violencia contra las comunidades nigerianas, los obispos piden a las autoridades gubernamentales y a los responsables de los organismos encargados de la seguridad “que hagan todo lo posible para detener esta carnicería en nuestra tierra”. Los miembros de la CBCN dirigen finalmente un apremiante llamamiento “a los bandidos, los terroristas, los secuestradores y sus instigadores” para que detengan el derramamiento de sangre: “La vida humana pertenece solo a Dios y ninguna causa justifica esta crueldad. No se puede construir un futuro sobre las lágrimas de personas inocentes”.
(L.M.) (Agencia Fides 28/8/2026)


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