ASIA/CAMBOYA - El Prefecto Apostólico Figaredo: “Para superar el estancamiento en el conflicto entre Camboya y Tailandia, cada uno debe hacer su parte”

miércoles, 13 mayo 2026

Caritas Cambodia

Battambang (Agencia Fides) - “No debemos rendirnos ante la indiferencia o el odio. Es necesario explorar soluciones pacíficas para resolver el conflicto en la frontera con Tailandia y tratar de restablecer plena armonía y estabilidad”, dice a la Agencia Fides el obispo Enrique Figaredo, prefecto apostólico de Battambang, región afectada por la presencia de refugiados tras el enfrentamiento bélico en la frontera entre Tailandia y Camboya registrado en 2025.

Los dos Estados firmaron una tregua armada en diciembre de 2025 y hoy se encuentran en una situación de estancamiento diplomático, regulada por un alto el fuego. Los combates a gran escala se han detenido, pero las fronteras siguen cerradas y las tensiones políticas continúan siendo muy altas.

El obispo Figaredo, que también es presidente de Cáritas Camboya, se esfuerza constantemente en visitar y animar a miles de personas desplazadas a causa del conflicto. Su presencia en lugares y situaciones marcadas por la precariedad busca dar testimonio de cercanía y solidaridad, con ayuda material, pero también expresar el amor de Dios hacia los más vulnerables.

El prefecto apostólico de Battambang ha visitado en los últimos días a familias desplazadas, llevando solidaridad y consuelo. Entre ellas había una familia cristiana de Battambang recientemente trasladada a una vivienda temporal proporcionada por el gobierno en el distrito de Svay Chek, en la provincia de Banteay Meanchey, después de que su casa fuera alcanzada y luego ocupada por soldados tailandeses.

El obispo relata al respecto: “He rezado con ellos, hemos leído la Palabra de Dios y he bendecido su nueva casa. Esta bendición no era solo un deseo de paz y bienestar, sino también un recordatorio de que permanecen bajo la constante y amorosa protección del Señor”.

Por otra parte, monseñor Figaredo desea la reapertura de todos los pasos fronterizos, que antes eran atravesados por miles de camboyanos y tailandeses por motivos laborales. “Pero para ello es necesario restablecer la confianza y la comprensión basadas en el respeto mutuo. Pedimos a los políticos que abandonen los discursos de odio y se concentren en las vías para resolver la controversia”, afirma.

“Ambas partes hoy podrían evitar centrarse en detalles o divergencias menores y elevar la mirada hacia el bien mayor de sus pueblos: el fin de la guerra y una paz duradera”, añade. “El creciente nacionalismo en ambos países ha agravado la situación, utilizando reivindicaciones históricas para obtener apoyo a nivel nacional”, explica.

La cuestión no es solo territorial. En 1962, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) se pronunció a favor de la soberanía de Camboya sobre el templo de Preah Vihear, pero el área circundante, de unos 4,6 kilómetros cuadrados, quedó en disputa. “Además de cuestiones territoriales, la situación implica también política y emociones”, comenta.

Entran en juego factores como “la soberanía nacional, la gobernanza y las herencias históricas, así como aspectos emocionales como el nacionalismo, el orgullo y la delicada historia entre los dos países”. “En esta situación -observa el prefecto- el papel de la sociedad civil y de los medios de comunicación es importante, ya que pueden ayudar a reducir, o lamentablemente aumentar, las tensiones entre los dos países”.

Por ello, “deseamos un esfuerzo colectivo para minimizar la retórica incendiaria y centrarse en la desescalada de la situación”. “La negatividad en el conflicto -señala- ha sido alimentada por la desinformación y por narrativas exageradas en los medios. Es urgente romper el ciclo de provocaciones mutuas y promover un nuevo enfoque basado en el respeto, la reconciliación y la paz. Cada uno debe y puede hacer su parte, a ambos lados de la frontera”.
(PA) (Agencia Fides 13/5/2026)


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