ASIA/PAKISTÁN - El caso de María y los matrimonios forzados: la comunidad cristiana pide el respeto de las leyes de protección de menores

martes, 21 abril 2026

Justice and Peace Commission OFM Cap

Lahore (Agencia Fides) – “Es urgente aplicar las leyes de protección de menores y revisar de forma inmediata las lagunas legislativas evidenciadas por el reciente caso de la joven cristiana María Shahbaz. Existen ambigüedades en la normativa vigente sobre matrimonios precoces que están siendo aprovechadas, permitiendo que algunos hombres obtengan la custodia de niñas menores de edad bajo el pretexto de supuestos derechos matrimoniales”, afirma a la Agencia Fides Anthony Naveed, político paquistaní católico y vicepresidente del parlamento de la provincia de Sindh.
En abril de 2026, el Tribunal Constitucional Federal emitió una controvertida sentencia en el caso de la menor cristiana María Shahbaz, secuestrada en Lahore en 2025. A pesar de las pruebas aportadas por su familia sobre su edad y la ausencia de consentimiento -así como la denuncia por secuestro y matrimonio forzado-, el tribunal permitió que la menor permaneciera con su captor, argumentando su “llegada a la pubertad”.
En Pakistán, país de mayoría musulmana, con frecuencia se producen interpretaciones divergentes entre la legislación civil y la normativa religiosa islámica, que no establece una edad mínima fija para el matrimonio y lo permite cuando las partes alcanzan la pubertad física. Sin embargo, Naveed subraya que “las leyes que prohíben los matrimonios precoces en todo el país fueron aprobadas para proteger a los menores y garantizar los derechos fundamentales consagrados en la Constitución”. Añade además que dichas normas “ya han sido declaradas compatibles con los preceptos islámicos por el Tribunal Federal de la Sharía, lo que refuerza la necesidad de su estricta aplicación”.
Según el político, la sentencia del caso María “ha puesto de manifiesto graves deficiencias en la aplicación de las leyes de protección de menores”. En este sentido, explica que aunque la legislación penaliza los matrimonios con menores, incluyendo sanciones para quienes los contraen, los celebran o actúan como testigos, “no afecta a la validez legal del matrimonio cuando involucra a un menor, por lo que dichos enlaces no son anulados en la práctica”.
Naveed informa de que la familia, junto con su equipo legal, “ha recurrido ahora al Tribunal Supremo en busca de la revisión de la decisión”.
En este contexto, el padre Lazar Aslam, OFM Cap, director de la Comisión “Justicia, Paz y Ecología” de los capuchinos, denuncia “una alarmante escalada de secuestros, conversiones forzadas y matrimonios forzados de niñas cristianas menores en Pakistán”, advirtiendo que la reciente sentencia podría “reforzar e incentivar aún más este fenómeno”. “Rechazamos categóricamente los precedentes judiciales que instrumentalizan el derecho religioso para legitimar el secuestro de menores. Estos desarrollos constituyen una injusticia sistemática que mantiene a las comunidades minoritarias en un estado constante y generalizado de temor”, afirma.
El religioso señala además a la Agencia Fides un reciente caso trágico: dos hermanas cristianas, Zarish, de ocho años, y Muqaddas, de catorce, fueron secuestradas y privadas de su inocencia, en Sadiqabad y trasladadas a Karachi. Las menores fueron posteriormente localizadas por la policía, confirmando la violencia sufrida por las niñas, en el barrio de Shirin Jinnah Colony.
“Muqaddas, la hermana mayor, ingresada en cuidados intensivos tras sufrir horrores que ningún ser humano debería conocer, ha fallecido. Una niña de catorce años, una vida truncada. Que el Señor la acoja en sus brazos, en un lugar donde nadie pueda hacerle daño, donde toda lágrima sea secada y toda herida sanada”, expresa el padre Aslam.
La Comisión “Justicia, Paz y Ecología” también ha documentado otros casos recientes que afectan a la comunidad cristiana. El 24 de marzo, la joven Niya, de 17 años, desapareció de su casa en Kot Radha Kishan; su familia confirmó posteriormente que fue secuestrada y sometida a una conversión forzada. A pesar de la denuncia formal, no se han registrado avances en la investigación, mientras que los responsables continúan amenazando a la familia.
El 6 de abril, Laiba Javaid, una joven cristiana de 20 años, recibió una amenaza de muerte escrita en la que se le exigía renunciar a su fe y casarse con un hombre musulmán, bajo la advertencia de ser ejecutada si no accedía.
El 8 de abril, Waziya Zahid, una menor cristiana de 14 años, fue secuestrada en Toba Tek Singh, en un caso que, según su familia, tenía como objetivo su conversión forzada y un matrimonio obligado con un hombre musulman.
El padre Aslam añade que, “aunque en algunos casos existe apoyo privado por parte de ciertos líderes musulmanes, hay una reticencia a intervenir públicamente. Por ello, son las instituciones cristianas, como el nuevo arzobispo de Lahore, monseñor Khalid Rehmat, las que están denunciando estos hechos y defendiendo a las familias afectadas”.
En solidaridad con las víctimas, la Comisión pide al gobierno de Pakistán garantizar el “retorno inmediato y seguro de las menores secuestradas a sus familias” y el “enjuiciamiento riguroso de quienes utilizan la conversión forzada como cobertura para delitos de secuestro”.
(PA) (Agencia Fides 21/4/2026)


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