Yaundé (Agencia Fides) – La política debe estar al servicio del bien común, evitando la corrupción que “desfigura la autoridad, vaciándola de credibilidad”. Las palabras del Papa León XIV, pronunciadas ayer 15 de abril en el Palacio Presidencial de Yaundé durante el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, constituyen un claro llamamiento a las autoridades de Camerún, país que ocupa el puesto 142 de 182 en el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) 2025 de Transparency International.
El país ha obtenido una puntuación de 26 sobre 100 (donde 0 indica un nivel muy alto de corrupción y 100 uno muy bajo). Este dato se ha mantenido prácticamente sin cambios durante años, sin mostrar mejoras significativas y situando a Camerún muy por debajo de la media global (42) y de la media del África subsahariana (32).
En su primer discurso durante la visita al país, el Santo Padre se ha dirigido a los cameruneses, especialmente a los jóvenes y a las mujeres, animándolos a no perder la esperanza, sino a “seguir adelante, con entusiasmo y perseverancia, en la construcción del bien común”.
Recordando la enseñanza de san Agustín, el Papa León XIV ha subrayado que “servir al propio país significa dedicarse, con mente lúcida y conciencia íntegra, al bien común de todo el pueblo: de la mayoría, de las minorías y de su armonía recíproca”.
Se trata de un llamamiento a la responsabilidad tanto de la clase dirigente como de la población para trabajar por la paz, la reconciliación y la unidad, en un país marcado por “las tensiones y las violencias que han afectado a algunas regiones del Noroeste, Suroeste y Extremo Norte”.
El Pontífice también ha pedido que se abran espacios a los jóvenes, a las mujeres y a las diversas organizaciones civiles, subrayando que “la sociedad civil debe considerarse una fuerza vital para la cohesión nacional”. “Es un paso para el que también Camerún está preparado. Asociaciones, organizaciones de mujeres y de jóvenes, sindicatos, ONG humanitarias, líderes tradicionales y religiosos: todos desempeñan un papel insustituible en el tejido de la paz social”, ha afirmado el Santo Padre.
El Papa ha añadido además la necesidad de responder a las exigencias de “transparencia en la gestión de los recursos públicos y respeto del Estado de derecho”, condiciones que ha definido como “esenciales para restablecer la confianza”. Camerún presenta, además, un fuerte contraste: cuenta con uno de los jefes de Estado más longevos del mundo (92 años, en el poder desde 1982) y, al mismo tiempo, una de las poblaciones más jóvenes, con una edad media de 18-19 años y alrededor del 41% de la población menor de 15 años.
A ellos ha dedicado palabras significativas: “Los jóvenes representan la esperanza del país y de la Iglesia. Su energía y su creatividad son riquezas inestimables. Naturalmente, cuando el desempleo y la exclusión persisten, la frustración puede generar violencia. Invertir en educación, formación y emprendimiento juvenil es, por tanto, una opción estratégica para la paz”.
“Gracias a Dios, a los jóvenes cameruneses no les falta una profunda espiritualidad, que aún resiste a la homologación del mercado. Es una energía que hace valiosos sus sueños, arraigados en las profecías que alimentan su oración y sus corazones”, ha añadido el Papa León XIV, concluyendo con la reiteración del compromiso de la Iglesia en Camerún de “colaborar lealmente con las autoridades civiles y con todas las fuerzas vivas de la nación para promover la dignidad humana y la reconciliación”.
(L.M.) (Agencia Fides 16/4/2026)