ÁFRICA/ETIOPÍA - Vuelve la tensión en Tigray: temor a una nueva guerra civil

miércoles, 30 septiembre 2026

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Mekelle (Agencia Fides) – Crece el temor a una nueva escalada de violencia en Etiopía tras la reanudación de los combates en el norte del país y la ofensiva de los combatientes de Tigray en las vecinas regiones de Afar y Amhara. A ello se suma la preocupación por la formación de una nueva alianza de grupos armados que ha anunciado su intención de derrocar al Gobierno del primer ministro Abiy Ahmed.

El 23 de septiembre, los combatientes de Tigray tomaron el control del principal aeropuerto de Mekelle y se enfrentaron a las fuerzas federales en las regiones de Afar y Amhara. En los días anteriores, el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), partido político y organización paramilitar que ha gobernado la región, se había incorporado a una nueva coalición integrada por siete grupos rebeldes y creada con el objetivo declarado de derrocar al Gobierno de Adís Abeba.

Las fuerzas federales respondieron con ataques con drones y operaciones terrestres. Entre los incidentes registrados figura también un ataque contra un convoy de Catholic Relief Services que transportaba ayuda alimentaria.

La situación humanitaria en Tigray sigue siendo especialmente grave. Desde hace meses, la región permanece prácticamente aislada, mientras el Gobierno federal limita la entrada de combustible y suministros médicos y ha suspendido el pago de los salarios de los empleados públicos. También se teme que vuelvan a interrumpirse el suministro eléctrico y las comunicaciones.

Fuentes locales informan además de graves daños en las infraestructuras públicas provocados por los combates, con consecuencias para hospitales, escuelas e instituciones religiosas.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha informado de que ha conseguido evacuar de Tigray a unas 160 personas, entre ellas agentes de la Policía Federal etíope, empleados de Ethiopian Airlines y observadores de la Unión Africana. La preocupación de los observadores no se limita a la población de Tigray, sino que afecta también, de manera más amplia, a la seguridad de los civiles en todo el norte de Etiopía.

El 25 de septiembre, siete grupos armados procedentes de distintas zonas del país, entre ellos el TPLF, anunciaron la creación de la Alianza de las Fuerzas Populares Etíopes para la Supervivencia, cuyo objetivo declarado es la destitución del Gobierno de Adís Abeba.

En esas mismas fechas, el TPLF había arrebatado a la Policía Federal el control de tres aeropuertos. Ethiopian Airlines anunció entonces la suspensión de sus vuelos a Tigray «debido a la situación actual». Al día siguiente también se suspendieron las conexiones con la histórica ciudad de Lalibela a causa de los combates registrados en las zonas circundantes. Mientras tanto, en Tigray la población ha comenzado a hacer acopio de alimentos y dinero en efectivo ante el temor de un nuevo deterioro de la situación.

El TPLF gobernó Etiopía entre 1991 y 2018, cuando fue desplazado del poder tras la llegada de Abiy Ahmed. La posterior ruptura entre el Gobierno federal y las autoridades de Tigray desembocó en la guerra civil que se libró entre 2020 y 2022.

La reanudación de los enfrentamientos vuelve a poner bajo presión el acuerdo de Pretoria, o 'Cessation of Hostilities Agreement' (CoHA), firmado el 2 de noviembre de 2022 bajo la mediación de la Unión Africana. El acuerdo estableció el cese de las hostilidades entre el Gobierno federal etíope y el TPLF y puso fin a dos años de guerra.

Ante la nueva escalada, el 22 de septiembre el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf, ha pedido a todas las partes que ejercieran la «máxima moderación» y retomaran las conversaciones directas.

Durante el conflicto de 2020-2022, Tigray permaneció en gran medida aislado del resto del mundo. Las comunicaciones quedaron interrumpidas y el acceso a alimentos, dinero en efectivo y medicamentos se vio fuertemente restringido, empujando a cientos de miles de personas a una situación cercana a la hambruna. La nueva escalada vuelve a alimentar así el temor a una crisis humanitaria y a una extensión del conflicto a mayor escala en el norte de Etiopía.
(AP) (Agencia Fides 30/9/2026)


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