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Por Marta Zhao
Hong Kong (Agencia Fides) – En diciembre de 1948, la asociación católica Legio Mariae, fundada el 7 de septiembre de 1921, en vísperas de la fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, quedó oficialmente establecida en Hong Kong. Hoy, con motivo del 105º aniversario de su fundación, la Legión de María de Hong Kong cuenta con unos 6.000 miembros, divididos en dos categorías: miembros activos y miembros auxiliares. A todos les une la devoción mariana, que viven a través de la oración, la formación y el servicio apostólico.
Para conmemorar el 105º aniversario de su fundación, el 'Comitium' de Hong Kong de la Legión de María celebró una solemne Eucaristía de acción de gracias en la Catedral de la Inmaculada Concepción. La celebración estuvo presidida por el cardenal Stephen Chow Sau-yan, obispo de la diócesis de Hong Kong, con la concelebración de 24 sacerdotes y la participación litúrgica de cinco diáconos. Según informa 'Kung Kao Po', el semanario de la diócesis de Hong Kong, los miembros de la Legión de María se reunieron para dar gracias al Señor y celebrar juntos las gracias recibidas.
En una sociedad cada vez más secularizada, la estructura exigente de la Legión de María puede ayudar a los jóvenes a orientarse en el camino de la fe mediante el cumplimiento de sus deberes. De este modo, pueden avanzar hacia la santidad mientras acompañan a otros en su búsqueda de Dios. En Hong Kong, sus miembros visitan a ancianos y personas que viven solas, realizan apostolado en las comunidades locales, trabajan con niños y jóvenes, acompañan a las personas en su camino de fe y rezan por ellas.
La Legio Mariae es una asociación de laicos católicos y una escuela de apostolado católico que vive y difunde la fe bajo la guía y siguiendo el ejemplo de la Virgen María. El «fiat» de María, su obediencia y su humildad son, en efecto, rasgos característicos de la espiritualidad legionaria. La asociación fue fundada en Dublín el 7 de septiembre de 1921, en vísperas de la fiesta de la Natividad de María, por Frank Duff junto con un pequeño grupo de laicos. El nombre «Legión» hace referencia al antiguo ejército romano y expresa disciplina, fraternidad, compromiso y disponibilidad para el servicio.
La Legio Mariae distingue principalmente entre miembros activos y miembros auxiliares. Sus miembros se reúnen periódicamente para la oración, la formación espiritual y otras actividades. Entre sus actividades caritativas figuran las visitas a ancianos, enfermos y personas solas; el acompañamiento de quienes desean acercarse a la Iglesia; la ayuda en la preparación para el Bautismo o en el camino hacia la fe católica; la colaboración en las actividades parroquiales; el apostolado entre las personas alejadas de la Iglesia; y la oración por las personas y por las situaciones difíciles. No se trata, por tanto, simplemente de un grupo que reza el Rosario: la oración va unida a un apostolado concreto.
La Legio Mariae en China
La relación de la Legio Mariae con China está estrechamente vinculada a los cambios del contexto geopolítico nacional e internacional y a las vicisitudes políticas y religiosas vividas por la Iglesia católica china. La asociación llegó a China hacia los años treinta del siglo pasado gracias a una figura de relieve: el padre Aedan McGrath, sacerdote irlandés de la Sociedad de Misiones Extranjeras de San Columbano. Con el apoyo del arzobispo Antonio Riberi, entonces delegado apostólico de la Santa Sede en China, el padre McGrath se comprometió activamente en la fundación de grupos de la Legión de María en distintas partes del país.
Hacia 1948, Shanghái se había convertido en uno de los principales centros de la Legión, que se extendió rápidamente a ciudades como Tianjin, Guangzhou, Guilin y Chongqing. Entre 1948 y 1951, el padre McGrath contribuyó a la fundación de unos 2.000 'praesidia' -grupos locales de la Legión- en China continental, muchos de ellos presentes en las escuelas.
La Legión de María había experimentado en China un crecimiento muy significativo. Después de 1949, sin embargo, la presencia de una organización que utilizaba el término «Legión», literalmente un ejército, se convirtió en una cuestión especialmente delicada en el nuevo contexto político. La Legión hacía hincapié en la fidelidad a la Iglesia y al Papa, en la evangelización, en la formación y en la unidad de los laicos católicos, así como en el testimonio de la fe en la sociedad. En 1951, las autoridades de Shanghái prohibieron oficialmente la Legión de María. Posteriormente, también en otras partes de China continental, sus organizaciones fueron disueltas. Numerosos miembros sufrieron arrestos, interrogatorios, detenciones y, en algunos casos, largos periodos de trabajos forzados. También el padre McGrath fue detenido: permaneció encarcelado en Shanghái durante más de dos años y fue puesto en libertad en 1954.
La historia de la Legión de María en China, por tanto, no es solo la de una asociación católica devota de la Virgen. En los años cincuenta, pasó a formar parte también de la historia de los católicos chinos que buscaban mantener su identidad eclesial y su fe. La prohibición de la Legión en los años cincuenta no significa, sin embargo, que actualmente no existan en China personas o comunidades que hayan mantenido algún vínculo con la tradición y la espiritualidad legionarias.
Distinta es la situación en Hong Kong y en Taiwán, donde la Legión ha continuado desarrollándose públicamente y cuenta hoy con una estructura estable, organizada y activa. Estas realidades representan una continuidad en la historia de la Legión en el mundo chino.
(NZ) (Agencia Fides 15/09/2026)