ASIA/NEPAL - Inundaciones devastadoras, padre Bogati: “El peor desastre de la historia del país”

jueves, 27 agosto 2026

Katmandú (Agencia Fides) - “Es el peor desastre de la historia del país. Ha sido terrible. Una inundación procedente de la montaña y dirigida violentamente hacia el valle lo ha arrasado todo: personas, casas, puentes, estructuras. Pueblos, mercados y carreteras han sido barridos. Es una grave herida para la nación”. Así lo explica a la Agencia Fides el padre Silas Bogati, administrador apostólico del Vicariato de Nepal, al día siguiente de las inundaciones que afectaron ayer, 26 de agosto, a la frontera entre Nepal y el Tíbet (China).

Las devastadoras masas de agua fueron provocadas por un “colapso glaciar”, con el desprendimiento de hielo y rocas en el Himalaya. El material bloqueó temporalmente el río Bhote Koshi, formando una presa natural que posteriormente cedió, provocando una violenta oleada de barro, agua y escombros hacia el valle, que atravesó los distritos nepaleses de Rasuwa y Nuwakot y alcanzó también zonas situadas más abajo, como Chitwan. En el lado chino, la oleada afectó al condado de Gyirong, en el Tíbet, incluida la zona fronteriza de Gyirong Port. Como aclararon los expertos, la señal sísmica percibida inicialmente no se debía a un terremoto, sino que había sido generada por el colapso glaciar y la consiguiente avalancha de escombros.

“Estamos consternados. Rezamos por todos los desaparecidos y los fallecidos. Mi corazón está cerca de quienes sufren a causa de esta catástrofe. Tenemos unas 25 familias católicas en la zona del desastre; parece que están a salvo, pero estamos muy preocupados por ellas. Las encomendamos a Dios, rezamos por su seguridad y haremos todo lo posible para ayudarlas”, añade el responsable de la pequeña comunidad católica local. Además, cuenta, “un sacerdote del Vicariato, el padre James Britto, había ido a celebrar la Misa al otro lado del río y quedó atrapado: el puente fue arrasado”.

Según los datos oficiales, el primer balance es de 165 muertos confirmados en Nepal y 3 en el Tíbet, pero las autoridades nepalesas esperan un nuevo aumento a medida que continúen las labores de búsqueda. Los desaparecidos son casi 1.500 entre Nepal y el Tíbet, de los cuales casi 800 son extranjeros. El administrador apostólico señala: “Hay nepaleses, pero también extranjeros y turistas que se encontraban en estos lugares para realizar una excursión: se trata de una ruta de peregrinación hacia el Mansarovar, un lugar sagrado hindú que también es un sendero para excursionistas y senderistas”.

“El Gobierno —informa el sacerdote— ha puesto en marcha la maquinaria de socorro, ha declarado la emergencia, ofrece atención gratuita y ha comenzado a trasladar a las personas que habían quedado atrapadas hacia lugares seguros. Es la segunda vez que se produce un desastre de este tipo en esa zona, pero esta vez tiene proporciones enormes”, observa.

El padre Bogati informa además de que “también Cáritas, nuestra pequeña organización, se implicará y lanzará un llamamiento a los socios de todo el mundo; haremos nuestra parte”, asegura. Catholic Relief Services (CRS), organización católica estadounidense, ya se ha movilizado para proporcionar ayuda, entre ella bienes de primera necesidad y servicios de saneamiento. Otras organizaciones de ayuda vinculadas a Iglesias protestantes han iniciado una primera intervención de asistencia humanitaria, con la distribución de paquetes de alimentos, kits de primeros auxilios y tiendas de campaña en las zonas afectadas.

La comunidad católica de Nepal cuenta con casi 9.400 fieles y, con 13 parroquias, cuatro de ellas en la capital, Katmandú, y nueve en el resto de Nepal, está comprometida con la misión educativa, social y pastoral en todo el país.
(PA) (Agencia Fides 27/8/2026)


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