Wenzhou (Agencia Fides) – Unidos al Sucesor de Pedro, los peregrinos católicos chinos ya han iniciado el camino de devoción mariana del mes de mayo, que la Iglesia universal dedica de manera especial a la veneración de la Madre de Dios.
Alimentadas por una fuerte devoción transmitida de generación en generación, peregrinaciones, rosarios, horas de adoración, procesiones y obras caritativas de inspiración mariana marcan el mes de mayo en las comunidades católicas chinas. Las puertas de santuarios, iglesias y capillas estarán abiertas y accesibles según programas de celebraciones bien organizados, en los que se indican los horarios de oración comunitaria diaria junto con disposiciones logísticas para garantizar el desarrollo ordenado de los eventos.
Entre los lugares de culto que serán muy frecuentados en las próximas semanas estan los santuarios marianos de Housangyu en Pekín y de Sheshan cerca de Shanghái, junto con el santuario de Nuestra Señora de los Dolores en Shanxi, el santuario de Lushan en Sichuan y la Aldea del Rosario en el santuario de María Rosa Mística en Fujian.
La devoción popular también podrá manifestarse en las grutas de Nuestra Señora de Lourdes presentes en las parroquias, así como en pequeños nichos con imágenes marianas distribuidos en capillas y salas de oración.
El pasado 27 de abril, el grupo de mujeres de la parroquia de Dupu, dedicada al Sagrado Corazón de Jesús en la diócesis de Wenzhou (provincia de Zhejiang), realizó una jornada de peregrinación en preparación al mes mariano. La comitiva recorrió varias iglesias de la zona, deteniéndose y rezando ante las grutas y montes dedicados a la Virgen. Todo el grupo se reunió para la solemne celebración eucarística, momento en el que se encomendaron a Dios todas las intenciones de la jornada. Posteriormente se dirigieron al Monte de la Virgen.
En la iglesia de Qianqi, además, todos renovaron su compromiso de servicio y de seguir la llamada del Señor, mientras dos religiosas de la parroquia explicaron la historia de la iglesia, subrayando que la devoción mariana manifiesta ante todo la íntima comunión espiritual de los creyentes con María, la Madre de Cristo.
(NZ) (Agencia Fides 1/5/2026)