VATICANO - Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2026: el Papa León XIV invita a todos a colaborar con las Obras Misionales Pontificias con gratitud

viernes, 30 enero 2026 evangelización   obras misionales pontificias  

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) –“Agradecemos al Papa la invitación explícita, dirigida a todos, a colaborar con las Obras Misionales Pontificias con espíritu de gratitud”. Así lo ha señalado el padre Dinh Anh Nhue Nguyen, secretario general de la Pontificia Unión Misional (PUM), al comentar el amplio pasaje dedicado a las Obras Misionales Pontificias (OMP) en el mensaje de León XIV para la 100ª Jornada Mundial de las Misiones 2026. El mensaje ha sido publicado el domingo 25 de enero, fiesta de la Conversión de san Pablo.
En el texto, el Papa León XIV -como ya hiciera en su discurso a los directores nacionales de las OMP (véase Agencia Fides, 22/05/2025)- vuelve a evocar los años vividos en Perú, primero como misionero y después como obispo, una etapa en la que pudo experimentar de primera mano la labor de las OMP al servicio de la cooperación misionera. “Propagación de la Fe, Infancia Misionera, San Pedro Apóstol y la Unión Misional continúan alimentando y formando la conciencia misionera de los fieles, desde los más pequeños hasta los adultos, y promoviendo una red de oración y caridad que une a la comunidad del mundo entero”, escribe el Papa, citando una a una las cuatro Obras Misionales Pontificias.
El Pontífice recuerda también la institución de la Jornada Mundial de las Misiones, establecida en 1926 a propuesta de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, cuya fundadora, la beata Pauline Jaricot, ideó hace dos siglos el llamado “Rosario Viviente”.
“Es el primer mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones de un Papa misionero convertido en Papa», subraya el padre Anh Nhue. “Tiene una gran profundidad espiritual que interpela a toda la Iglesia. No es un mensaje dirigido solo a los ‘especialistas’ o a quienes están en primera línea en la misión o en la animación misionera, sino que está destinado a todos los católicos del mundo: obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas”. El secretario general de la PUM -la Obra Pontificia que este año celebra 110 años desde su fundación y a la que el Papa dedica un extenso pasaje- destaca que, en el mensaje, el Obispo de Roma subraya la contribución de la Pontificia Unión Misional a la tarea de “animar y formar el espíritu misionero de sacerdotes, personas consagradas y fieles, promoviendo la unión de todas las fuerzas evangelizadoras”. Asimismo, recuerda la figura de su fundador, el beato Paolo Manna, y su conocido lema: “Toda la Iglesia para la conversión de todo el mundo”».
Cada año, la PUM sitúa en el centro de su programa el Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Misiones, con el objetivo de ofrecer a todos -comenzando por las Direcciones nacionales de las OMP- la posibilidad de profundizar en el texto a través de diversas iniciativas.
“Ante todo -explica el padre Anh Nhue- doy gracias a Dios, fuente de toda inspiración, y agradezco una vez más al Papa el don de este mensaje. Renuevo la invitación a leerlo íntegramente, sin limitarse a artículos o comentarios, porque el mensaje anual del Papa es siempre muy rico”. Con la colaboración de las Direcciones nacionales de las OMP, que como es habitual se encargan de las traducciones a las lenguas locales, la secretaría internacional de la PUM pondrá en marcha un recorrido formativo ya consolidado, basado precisamente en el texto del Pontífice, mediante seminarios web y encuentros presenciales en diversas lenguas, entre ellas inglés, francés, ruso, árabe y chino.
Fue el cardenal Luis Antonio Tagle, recuerda el padre Anh Nhue, quien durante una Asamblea General de las OMP propuso a las direcciones nacionales un itinerario de formación en espiritualidad misionera, y no solo de animación, que a menudo se limita al tema o a algunas frases del texto, partiendo en cambio de la riqueza integral del mensaje anual del Papa.
Compartir las propias impresiones y reflexionar juntos sobre el mensaje del Santo Padre -afirma el secretario general de la PUM- no solo favorece la formación, sino que también edifica espiritualmente a quienes participan. En este sentido, adelanta a la Agencia Fides algunos de los ejes de su introducción a la lectura y comentario del mensaje, en la que ya está trabajando de cara a los próximos encuentros.
“Desde el punto de vista bíblico y espiritual -explica el padre Anh Nhue, fraile menor conventual- el mensaje parece brotar de una profunda meditación sobre la oración de Jesús en la Última Cena, antes de su Pasión”. Se trata de la oración contenida en el capítulo 17 del Evangelio de san Juan, citada a lo largo del texto como punto de partida para cada reflexión y exhortación. De esa oración nacen, en efecto, los tres ejes que el Papa desarrolla en su mensaje. “No se trata simplemente de una lista de indicaciones o sugerencias –precisa-, sino de una auténtica meditación espiritual que el Papa ofrece para exhortar a todos, como se afirma al inicio del mensaje, a dejarnos una vez más ‘guiar e inspirar por la gracia divina, para renovar en nosotros el fuego de la vocación misionera y avanzar juntos en el compromiso de la evangelización, en una nueva etapa misionera de la historia de la Iglesia’”. Por ello, el secretario general de la PUM invita a releer el texto de Juan 17 para comprender y acoger mejor el contenido del mensaje.
“En el primer punto, ‘Uno en Cristo’ -concluye el franciscano vietnamita-, el Papa León XIV llama a todos a renovar la vida en unión con Cristo, para vivir la unidad entre nosotros como sus discípulos y reconocer que Cristo está en el centro: en el centro de nuestra vida, de nuestras actividades y, con mayor razón, de nuestras obras misioneras. En el segundo, ‘Unidos en la misión’, subraya que la unidad en Cristo dentro de la Iglesia no es un fin en sí misma, sino que está ordenada a la misión. Y en el tercero, ‘Misión del amor’, reafirma que el amor es la esencia y la fuente inagotable de la misión evangelizadora, que consiste en anunciar, vivir y compartir el amor fiel de Dios”.
(EG) (Agencia Fides 30/1/2026)


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