ASIA/JAPÓN - Las escuelas católicas: instrumento de evangelización en la sociedad japonesa

miércoles, 13 julio 2005

Tokio (Agencia Fides) - Las escuelas católicas son un precioso instrumento de evangelización en la sociedad japonesa, según se ha reafirmado en un reciente congreso tenido en Tokio, que ha reunido a todos los responsables de la pastoral de la educación católica. Por ello, los laicos son llamados a intervenir cada vez más en el sector de la pastoral escolar, para ayudar en el papel de la enseñanza, al personal religioso.
Aunque se registra una ligera disminución en las nuevas inscripciones - según los analistas debidos a la disminución de los nacimientos en Japón - este fenómeno se ha transformado en un bien, en cuánto que ha permitido crear clases más pequeñas y por lo tanto, mejorar así la calidad de la educación y la atención a cada estudiante de forma personal por los profesores.
La Iglesia japonesa está pensando en una renovación global del sistema escolar para hacer a las escuelas cada vez más atractivas, caracterizando cada vez más la propuesta educativa en el ámbito de la sociedad nipona. Mucho se centra hoy en la elección del currículum de estudios: este debe abrirse a todas las ramas del saber, garantizando actualización y calidad, permaneciendo fiel a los valores cristianos.
Según el Arzobispo de Osaka, Mons. Ikenaga Jun, presidente de la Comisión episcopal para la educación católica, esto continúa siendo un punto fundamental: todo el personal que trabaja en las escuelas católicas debe estar motivados en el desenvolvimiento de un servicio al crecimiento humano, cultural y profesional de los jóvenes, y debe empeñarse para realizar las potencialidades de los estudiantes, facilitando los procesos de aprendizaje, saliendo al encuentro de sus exigencias como jóvenes que viven en el tercer milenio, en la era de la globalización cultural y tecnológica. La enseñanza de las escuelas católicas - ha dicho el Obispo - tiene la función de proveer ese "suplemento de alma" en las relaciones entre docentes y alumnos, en las relaciones humanas, en suscitar un auténtico interés hacia el saber.
Los estudiantes que frecuentan escuelas o universidades católicas en todo el país son cerca de 230.000, y muchos no son católicos. Esto hace de las escuelas importantes centros de evangelización, no tanto por una abierta predicación del Evangelio, sino porque son lugares en los que cada uno está llamado a testimoniar con su vida la fe en Cristo y el amor de Dios hacia el prójimo.
Es de destacar que las escuelas católicas también tienen una óptima reputación entre las familias de los estudiantes, que son implicadas activamente en el proceso de crecimiento de los hijos. "El entorno de la escuela se convierte como en una gran familia: este clima sereno ayuda mucho los jóvenes en su aprendizaje", han subrayado algunos padres presentes en el simposio de Tokio.
Según el anuario Estadístico de la Iglesia Católica 2003, en Japón hay 555 escuelas maternas, con más de 77.000 inscritos; 56 escuelas elementales, que acogen 23.000 niños; 171 escuelas medias con 72.000 miembros; y son mas de 20.000 los estudiantes que frecuentan institutos superiores de instrucción y 40.000 los estudiantes universitarios.
Según los últimos datos difundidos por la Iglesia japonesa, el número de fieles japoneses ha superado un millón de unidades. De estos, cerca de 450.000 son católicos locales, mientras que más de 565.000 son extranjeros inmigrados. (PA) (Agencia Fides 13/7/2005 Líneas: 42 Palabras. 554)


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