Abuja (Agencia Fides) – Entre el 28 de diciembre de 2025 y el 3 de enero de 2026, unos sesenta bandoleros han actuado con total impunidad, matando al menos a 49 personas mientras se desplazaban libremente entre el área de gobierno local de Borgu, en el estado de Níger, y la parte meridional del área de gobierno local de Shanga, en el estado de Kebbi. Así lo denuncia a la Agencia Fides mons. Bulus Dauwa Yohanna, obispo de Kontagora, diócesis ya gravemente afectada el pasado 21 de noviembre por el secuestro de 265 alumnos de la escuela católica primaria y secundaria St. Mary, en la comunidad de Papiri (véase Fides 24/11/2025).
Son precisamente los niños y adolescentes liberados en varias fases (véanse Fides 9 y 22/12/2025) quienes han quedado aún más traumatizados por esta nueva incursión de los bandoleros, que -subraya monseñor Yohanna- han actuado «sin ser frenados por las fuerzas de seguridad». «Los niños de la escuela de Papiri que fueron liberados recientemente del cautiverio están ahora aún más traumatizados -afirma el obispo de Kontagora- porque, a causa de estos nuevos ataques, se han visto obligados a esconderse en la selva con sus familias, de día y de noche».
Según la información facilitada a la Agencia Fides por monseñor Yohanna, el primer ataque tuvo lugar el 28 de diciembre, cuando «bandoleros fuertemente armados, montados en 30 motocicletas, cada una con dos personas, salieron de sus escondites en la reserva forestal de Borgu» para atacar el pueblo de Kaiwa, donde mataron a cinco personas y saquearon e incendiaron viviendas y graneros. El comando se dirigió después al pueblo de Gebe, donde fueron asesinadas otras dos personas.
La incursión continuó el 1 de enero en el pueblo de Shafaci, donde los asaltantes atacaron la comisaría local y destruyeron su documentación. Posteriormente se ocultaron en la selva cercana, donde pasaron la noche. El 2 de enero asaltaron la iglesia católica de Sokonbora, destruyendo el crucifijo, los cuadros del Vía Crucis y los instrumentos musicales. Además, sustrajeron dos motocicletas de la parroquia, varios teléfonos móviles y dinero en efectivo.
Los criminales ocuparon luego un complejo habitacional en el cercano pueblo de Kambari, donde pasaron el resto del día comiendo pollos y cabras pertenecientes a los habitantes. Desde allí se dirigieron, el 3 de enero, al pueblo de Kusuwan Daji, a ocho kilómetros de Sokonbora, donde atacaron el mercado. Los bandoleros incendiaron los comercios y ejecutaron a 42 hombres después de atarles las manos a la espalda. «Las víctimas eran tanto cristianas como musulmanas», informa monseñor Yohanna, quien añade que los asaltantes secuestraron a un número indeterminado de mujeres y niños. «El fuego de los incendios provocados por los bandoleros era tan intenso que podía verse desde Papiri, a 15 kilómetros de distancia», añade el obispo.
Al expresar sus condolencias por las víctimas del ataque al mercado de Kusuwan Daji, monseñor Yohanna invita a las poblaciones locales de diferentes grupos étnicos (Kambari, Bussawa, Fulani, Hausa) «a no ver en el otro a un enemigo, sino a permanecer unidos para rechazar la violencia en todas sus formas y afrontar juntos el bandolerismo». El obispo dirige finalmente un apremiante llamamiento a las autoridades nigerianas para que lleven ante la justicia a los responsables de «este crimen atroz» y garanticen la seguridad de todos.
(L.M.) (Agencia Fides 8/1/2025)