ASIA/FILIPINAS - Irradiar la espiritualidad paulina en Filipinas: es el deseo de la Iglesia local con ocasión del Año Paulino

viernes, 27 junio 2008

Manila (Agencia Fides) – “Participemos y reunámonos con alegría para rezar y dar la bienvenida al Año Paulino: abramos nuestros corazones y nuestras mentes a la luz de la gracia que nos conducirá a través de una mayor comprensión de sus textos y al conocimiento de las obras y escritos que el amado Apóstol nos ha dejado”: es la exhortación dirigida a los fieles por el p. Genaro Diwa, responsable de la Oficina de Liturgia de la Arquidiócesis de Manila, en la que con una Santa Misa celebrada en la Catedral el 30 de junio a las 9am por el Card. Guadencio Rosales, Arzobispo de la ciudad, la Iglesia filipina abrirá oficialmente el Año Paulino. Se prevé la participación de sacerdotes, religiosos y fieles de toda la Arquidiócesis, además de representantes de las otras diócesis filipinas.
Con ocasión del Año Paulino la Conferencia Episcopal ha difundido en todas las diócesis, parroquias, escuelas y asociaciones un pequeño libro titulado “Un Apóstol para todas las gentes”, confiado al p. Gil Alinsangan, biblista, quien delinea una panorámica sobre la vida y la misión de San Pablo, destacando “su herencia viva para nuestros tiempos”.
“Uno de los objetivos del Año Paulino, para todos los fieles y para la Iglesia toda de Filipinas, debe ser el conocerlo mejor”, afirma el p. Frank Vargas, sacerdote vicentino, Rector del Colegio de San Vicente de Paúl en Jaro, en una reflexión enviada a la redacción de la Agencia Fides.
El p. Frank festejó hace poco sus 40 años de sacerdocio, vividos en la “misión popular”, yendo de poblado en poblado catequizando y administrando los sacramentos, en el trabajo pastoral, en la formación del los seminaristas, en la dirección de retiros espirituales para laicos, sacerdotes y religiosos.
“Puedo decir que en 40 años de sacerdocio, San Pablo ha tenido un rol importante en mi vida”, afirma. “Siempre he encontrado en la historia de la conversión de San Pablo todos los elementos necesarios para ser un buen misionero y un buen sacerdote vicentino: se necesita estar siempre en camino de conversión, todos los días, recordando que soy un sacerdote enviado a cumplir el Plan del Padre”, recuerda el p. Frank.
La experiencia de San Pablo, continúa, “inspira a ser hombres de perdón y de reconciliación”: todos los aspectos de la espiritualidad paulina son dignos de profundización a nivel personal y comunitario en la Iglesia filipina, en el Año Paulino. “Deseo vivamente que todos los fieles, sacerdotes, religiosos o laicos, puedan tener a San Pablo como modelo de vida” y que el estudio y la profundización en la figura del Apóstol pueda traer beneficios a la Iglesia y a la sociedad en Filipinas”.
Con ocasión del Año Paulino en las diversas diócesis de Filipinas se organizarán peregrinajes a Turquía, Grecia y Egipto, para recorrer las huellas del Apóstol de gentes, con la participación de Obispos, sacerdotes, religiosos y laicos. (PA) (Agencia Fides 27/6/2008; líneas 34, palabras 475)


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