ASIA/INDIA - El jesuita Prakash: “Los jóvenes están despertando la conciencia democrática del país”

sábado, 1 agosto 2026

Ahmedabad (Agencia Fides) – Las multitudinarias movilizaciones estudiantiles que en las últimas semanas han recorrido la India, promovidas por el nuevo movimiento Cockroach Janta Party (CJP), el «Partido Popular de las Cucarachas», no representan únicamente una protesta contra la gestión del sistema educativo, sino que «expresan el deseo de las nuevas generaciones de hacer oír su voz, de defender la democracia, la Constitución y el pluralismo», afirma el jesuita indio padre Cedric Prakash, director del Centro de Derechos Humanos «Prashant» de Ahmedabad, en un análisis enviado a la Agencia Fides.

Para el jesuita, la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, reclamada por los movimientos estudiantiles y producida tras semanas de manifestaciones, representa un primer signo de responsabilidad política. Según el padre Prakash, el aspecto más significativo de las protestas es el rostro que ha asumido la movilización: «Los jóvenes han dicho que no permitirán que la xenofobia, el sectarismo o cualquier forma de fanatismo moldeen sus ideales y apaguen sus esperanzas», afirma. En las manifestaciones, observa, estudiantes pertenecientes a distintas religiones, comunidades y grupos sociales han optado por presentarse, ante todo, como «ciudadanos indios», unidos por su pertenencia común a la Constitución. «Nadie ha conseguido dividirlos ni enfrentarlos entre sí», subraya el jesuita.

Las protestas surgieron de manera espontánea y se extendieron por grandes ciudades, pequeñas localidades y pueblos. «No ha sido una movilización organizada ni financiada», destaca el padre Prakash. «Ha sido la respuesta de una generación indignada por el deterioro del sistema educativo, por la corrupción y por la tragedia de los veintiún estudiantes que se quitaron la vida tras el escándalo de la filtración del examen nacional NEET».

En torno a los estudiantes también se ha congregado el apoyo de numerosas organizaciones de la sociedad civil y de organizaciones cristianas. Recordando a los miles de jóvenes que recorrieron las calles cantando y manifestándose pacíficamente, el padre Prakash señala que «caminaban juntos por el cambio». Como ha afirmado el académico Pratap Bhanu Mehta, las nuevas generaciones han demostrado que el poder político puede ser llamado a rendir cuentas de sus decisiones. «Por primera vez en años, el Gobierno ha tenido que asumir una responsabilidad política», observa el jesuita, destacando que la participación ciudadana sigue siendo capaz de influir en la vida democrática del país.

Entre los episodios más simbólicos de las manifestaciones, el jesuita recuerda la imagen de Rhiya Ahir, una joven que, en Mumbai, se situó frente a un furgón policial para exigir la liberación de varios estudiantes detenidos durante una protesta. Tras dialogar con los agentes, los jóvenes fueron puestos en libertad y las imágenes del episodio se difundieron rápidamente en las redes sociales. Precisamente las plataformas digitales fueron utilizadas por los estudiantes para documentar lo que estaba ocurriendo y cuestionar narrativas que consideraban distorsionadas, mientras que los medios de comunicación tradicionales -especialmente en la fase inicial- ignoraron el fenómeno. Según el jesuita, también este hecho constituye una señal del cambio que se está produciendo en la relación entre los ciudadanos y la información.

Otro resultado importante de las movilizaciones, prosigue el religioso, ha sido la recuperación del espacio democrático para la disidencia. Las manifestaciones, que culminaron en una marcha hacia el Parlamento y que en varios casos fueron reprimidas por las fuerzas del orden, han reabierto el debate sobre el derecho constitucional a la protesta pacífica y al disenso, «que constituyen la esencia de la democracia».

El movimiento estudiantil expresa una creciente demanda de honestidad y responsabilidad en la vida pública. «Los jóvenes no están dispuestos a aceptar pasivamente la corrupción», afirma el padre Prakash. «Exigen transparencia, responsabilidad e instituciones creíbles». Esa es, concluye el jesuita, la novedad más significativa surgida de las protestas: «Ha despertado en el país una generación decidida a participar en la vida pública, reivindicando sus derechos, la justicia y el respeto de los principios democráticos consagrados en la Constitución de la India».
(PA) (Agencia Fides 1/8/2026)


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