por Andrew Doan Thanh Phong
Ho Chi Minh (Agencia Fides) – Ho Chi Minh, la ciudad más grande y poblada del sur de Vietnam, aspira a ofrecer controles médicos gratuitos anuales a 15 millones de personas entre 2026 y 2030. Este objetivo va de la mano del desarrollo de un sistema de cribado sanitario de la población y de la aplicación de la digitalización en la sanidad pública.
En línea con este proyecto, el pasado 17 de abril el departamento de sanidad de Ciudad Ho Chi Minh lanzó simultáneamente un programa de revisiones médicas gratuitas a gran escala en 168 centros sanitarios de toda la ciudad. El personal médico de más de 100 hospitales ha sido movilizado para realizar los cribados gratuitos y crear historiales clínicos electrónicos para los 15 millones de habitantes de la ciudad.
Todos los resultados de las pruebas y los factores de riesgo detectados durante las revisiones gratuitas serán incorporados a las historias clínicas electrónicas, lo que permitirá un seguimiento completo y continuo de la salud de cada persona. Los médicos consideran que, si este modelo se mantiene a largo plazo, podría aumentar significativamente la detección temprana de enfermedades, mejorar la eficacia de los tratamientos, reducir la mortalidad y aliviar la carga económica de las familias y de la sociedad.
El señor Nguyen Manh Cuong, vicepresidente del Comité Popular de Ciudad Ho Chi Minh, ha declarado: “La salud no es solo el bien más preciado de cada individuo, sino también la base de la calidad de vida y del desarrollo sostenible. Ho Chi Minh, una ciudad civilizada, moderna y solidaria, no se mide solo por su crecimiento económico, sino también por el acceso de la población a servicios sanitarios de calidad”. El objetivo es garantizar que cada ciudadano reciba al menos una revisión médica gratuita al año.
El programa ha sido recibido con gran entusiasmo por muchas personas, especialmente trabajadores pobres y de bajos ingresos. En Vietnam, muchas personas evitan acudir al médico no solo por los costes, sino también por el temor a que, si se les diagnostica una enfermedad, no puedan costear el tratamiento y pierdan la capacidad de seguir trabajando.
Por ello, tras conocer la iniciativa, muchas personas han acudido desde temprano a los centros sanitarios, haciendo fila para someterse a los controles.
La señora Nguyen Thi Duyen (67 años), que se gana la vida vendiendo billetes de lotería en la calle, ha aprovechado la oportunidad para hacerse un chequeo tras muchos años. “Me hice el examen para saber si tenía alguna enfermedad y poder ajustar mi dieta y estilo de vida. Después del chequeo me siento mucho más tranquila”, explica.
El señor Giang Kim Quy (70 años) sonrie con alegría, sosteniendo un saco de arroz, don de la ciudad, recibido tras la consulta. “Hoy el médico me ha revisado de nuevo, me ha dado indicaciones más detalladas, me ha recetado medicamentos y me ha explicado cómo controlar mi estado de salud. Las personas en situación difícil como yo estamos muy felices y agradecidas por este trabajo tan humano de la ciudad y del sector sanitario. Además, gracias a este programa los mayores no tenemos que desplazarnos lejos y ahorramos costes”, afirma.
Anteriormente, el 29 de marzo de 2026, la oficina de Cáritas de la archidiócesis de Saigón, dirigida por la hermana Nguyen Phuong Dung junto a médicos, farmacéuticos, dentistas y voluntarios, visitó la parroquia de An Binh en la diócesis de Buon Me Thuot, en el sur de Vietnam. La pequeña parroquia se encuentra en la comuna de Da Kia, una zona pobre rodeada de montañas escarpadas y caminos sinuosos, habitada por una numerosa población de la etnia S’tieng. De los 2.500 habitantes, solo alrededor del 20% son católicos; el resto son S’tieng que aún no han oído hablar de Dios y otros migrantes procedentes de la frontera camboyana. El equipo médico examinó a los habitantes para detectar enfermedades comunes como patologías internas, trastornos musculoesqueléticos e hipertensión.
En los últimos tiempos, la sanidad pública está recibiendo mayor atención por parte del gobierno y de organizaciones vinculadas a comunidades de fe en Vietnam, incluida la Iglesia católica. El lema “todos tienen derecho a acceder a una atención sanitaria de calidad para una vida larga y saludable” se está haciendo cada vez más presente en la sociedad vietnamita.
(Agencia Fides 27/4/2026)