Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – La misión nace del encuentro con Cristo. Y los encuentros de Jesús con sus primeros discípulos muestran para siempre el camino, sencillo y al mismo tiempo misterioso, por el que la salvación de Cristo se comunica de persona a persona, de generación en generación. Así lo ha recordado hoy el papa León XIV en el video-mensaje enviado a los jóvenes universitarios que en Estados Unidos están participando en la SEEK 2026, las conferencias anuales organizadas por la Fellowship of Catholic University Students (FOCUS), que se celebran estos días en Columbus, Denver y Fort Worth.
En su video-mensaje, el Papa Prevost ha partido de los encuentros de Jesús con sus primeros discípulos, narrados de forma sobria y esencial en el Evangelio según san Juan.
«¿Qué buscáis?», es la pregunta que Jesús dirige al apóstol Andrés en su primer encuentro. Es la misma pregunta -ha dicho el Pontífice a los destinatarios de su mensaje- que Jesús dirige «a cada uno de vosotros. Queridos jóvenes, ¿qué buscáis? ¿Por qué estáis aquí, en esta conferencia? Tal vez también vuestros corazones estén inquietos, en busca de sentido y de realización, de una orientación para la vida». Y la posible respuesta -ha añadido- «se encuentra en una persona. Solo el Señor Jesús nos da la verdadera paz y la verdadera alegría, y colma nuestros deseos más profundos. Los discípulos responden preguntándole dónde vive. No les bastaba con que otros les dijeran que Jesús era el Cordero de Dios; querían conocerlo personalmente, pasando tiempo con Él».
Solo el encuentro con Jesús -ha subrayado el Obispo de Roma- puede cambiar la vida para siempre, como les ocurrió a los primeros discípulos. Y solo de ese encuentro puede brotar también el deseo de anunciar el Evangelio de la salvación a quienes están cerca y a quienes están lejos.
«Lo primero que hizo Andrés», ha recordado el papa León, «fue ir a decirle a su hermano Simón: “Hemos encontrado al Mesías”, es decir: “Hemos encontrado a Aquel que estábamos buscando”». Por eso, los relatos evangélicos de los primeros encuentros de Jesús con los discípulos explican también «qué significa ser misioneros. Después de encontrarse con Jesús, Andrés no pudo dejar de compartir con su hermano lo que había encontrado. De hecho, el celo misionero nace de un encuentro con Cristo. Deseamos compartir con los demás lo que hemos recibido, para que también ellos puedan conocer la plenitud de amor y de verdad que se encuentra solo en Él».
«Rezo -ha añadido el Sucesor de Pedro- para que, cuando dejéis esta conferencia, todos vosotros estéis impulsados por este mismo celo misionero a compartir con las personas que os rodean la alegría que habéis recibido de un encuentro auténtico con el Señor».
(GV) (Agencia Fides 2/1/2026).