EUROPA/ITALIA - “Para los peregrinos no hay peligros, animo a todos a planificar un viaje a Tierra Santa”: un sacerdote de la Sociedad de las Misiones Africanas

miércoles, 31 diciembre 2025

AP

Loppiano (Agencia Fides) – “El pasado 7 de diciembre regresé de Jerusalén a Roma, concluyendo tres meses intensos y significativos de estancia en Tierra Santa. El programa de tres meses en Jerusalén, organizado por los Misioneros de África, constituye la primera parte de mi año sabático, tras doce años en Roma en el Consejo General”, relata el padre Antonio Porcellato, de la Sociedad de las Misiones Africanas (SMA) y ex Superior General de la Congregación.
“La segunda parte de este año sabático –continúa– se desarrolla en el centro de espiritualidad ‘Claritas’, dentro de la ciudadela del Movimiento de los Focolares en Loppiano, a unos treinta kilómetros de Florencia, y se concluirá en junio de 2026.”

“La estancia en Jerusalén me ha tocado profundamente –subraya el padre Antonio. Permanecer allí durante tres meses, visitando gran parte de los lugares bíblicos y evangélicos con un guía muy cualificado, es un privilegio difícil de repetir. Ver con los propios ojos los lugares, tocar las piedras que atestiguan los acontecimientos, relacionar los episodios bíblicos con su contexto geográfico y social permite leer y meditar la Sagrada Escritura con mayor profundidad y atención a los detalles. Esto ha generado un conocimiento más íntimo del Señor Jesús, especialmente al visitar las localidades de Galilea alrededor del lago y al frecuentar lugares de Jerusalén como Getsemaní, a pocos pasos de la casa en la que vivía, o el Santo Sepulcro, fácilmente accesible a cualquier hora.”

“De hecho, la guerra de Gaza había reducido casi a cero el número de peregrinos, una tragedia dentro de la tragedia que priva de recursos económicos sobre todo a los palestinos. Para los peregrinos, sin embargo, no hay peligros: animo a todos a planificar un viaje a Tierra Santa. Jerusalén me atrae también porque es un crisol donde se encuentran, se confrontan y se entrelazan las contradicciones y las cuestiones fundamentales de la humanidad y de las religiones. Me gustaba ir a la Explanada del Templo, donde hoy se encuentran la Mezquita de Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca. Es un espacio amplio, luminoso, cargado de historia y de conflictos pasados y presentes. Allí me era fácil volver a mí mismo, dar espacio al silencio, dejar aflorar mis preguntas y las del mundo… y abrirme a la escucha y al encuentro con Dios”, concluye el misionero.
(AP) (Agencia Fides 31/12/2025)


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