ASIA/INDONESIA - La vocación misionera no conoce fronteras: 27 nuevos sacerdotes en la diócesis de Maumere

lunes, 26 octubre 2026

LG

Maumere (Agencia Fides) – Un auténtico mes de gracia para la Iglesia católica de la isla de Flores, en Indonesia. Así puede definirse octubre de 2026 para la diócesis de Maumere, donde una serie de celebraciones religiosas ha culminado con numerosas ordenaciones sacerdotales de jóvenes pertenecientes a distintos institutos religiosos.

«Las fechas se han sucedido como una espléndida corona de dones para la Iglesia», cuenta a la Agencia Fides el padre Luigi Galvani, misionero camiliano, actualmente en Kupang, en el Timor indonesio, después de varios años de servicio en la isla de Flores.

El calendario de las ordenaciones es especialmente significativo: el 10 de octubre fueron ordenados doce nuevos sacerdotes de la Sociedad del Verbo Divino; el 15 de octubre, siete carmelitas; el 18 de octubre, dos agustinos; y, finalmente, el 25 de octubre, cinco camilianos y un sacerdote diocesano. En total, 27 nuevos sacerdotes llamados a poner su vida al servicio de Dios y de sus hermanos mediante distintos carismas y espiritualidades.

«Estas ordenaciones -subraya el padre Galvani- nos recuerdan que la vocación misionera no conoce fronteras. Muchos jóvenes que hoy se preparan para el sacerdocio y la vida consagrada podrán ser enviados mañana a tierras lejanas, al servicio de comunidades que esperan una presencia fraterna, una palabra de consuelo y un testimonio concreto del amor de Cristo».

La diócesis de Maumere se confirma así como una auténtica «mina de vocaciones y de gracias». En su territorio están presentes unos 60 institutos religiosos, masculinos y femeninos, expresión de una realidad eclesial y vocacional muy dinámica. También reviste especial importancia el Seminario Filosófico y Teológico de Ledalero, dirigido por los misioneros del Verbo Divino. La institución acoge a unos 1.500 jóvenes seminaristas y constituye uno de los principales centros de formación sacerdotal y misionera de la Iglesia católica. Al finalizar su formación, muchos de estos jóvenes serán llamados a ejercer su ministerio no solo en Indonesia, sino también en otros países, llevando el Evangelio y los distintos carismas misioneros a numerosas partes del mundo.

Para el padre Galvani, las ordenaciones celebradas durante el mes de octubre, dedicado especialmente a la misión, tienen un significado que va más allá del ámbito local. «Son -afirma- una invitación a dar gracias al Señor, a sostener con la oración a los nuevos sacerdotes y a seguir promoviendo una cultura vocacional en las familias, las parroquias y los seminarios».
(AP) (Agencia Fides 26/10/2026)


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