Accra (Agencia Fides) – El presidente de la Corte Suprema, Paul Baffoe-Bonnie, debería actuar con mayor cautela al hacer declaraciones públicas, pero no hay motivos para pedir su dimisión. Esta es, en síntesis, la posición de la Conferencia Episcopal de Ghana ante la polémica suscitada por unas declaraciones realizadas por Baffoe-Bonnie el 2 de septiembre de 2026, durante unas visitas de trabajo al Social Security and National Insurance Trust (SSNIT) y al Minerals Income Investment Fund (MIIF).
El presidente de la Corte Suprema hizo una referencia crítica a «los últimos ocho años» que, en el contexto político de Ghana, podía interpretarse razonablemente como una comparación entre el actual Gobierno y el anterior. Lo que podía entenderse como una valoración del funcionamiento de las instituciones adquirió así, al menos aparentemente, el tono de una toma de posición política, provocando fuertes críticas por parte de la oposición.
En una declaración firmada el 6 de septiembre por su presidente, Matthew Kwasi Gyamfi, obispo de Sunyani, la Conferencia Episcopal de Ghana afirma que «la independencia de la judicatura no depende únicamente de su imparcialidad efectiva; también exige una apariencia visible e inequívoca de imparcialidad. Un juez, y sobre todo quien preside la judicatura, debe estar y debe parecer estar por encima de las disputas partidistas».
«El presidente de la Corte Suprema, como cualquier ciudadano, tiene derecho a sus propias convicciones», afirman los obispos. «La cuestión no es si puede tenerlas, sino si su conducta pública en el ejercicio de sus funciones puede dar lugar a dudas razonables sobre su posición por encima de las partes».
Los obispos consideran, sin embargo, que «las peticiones de dimisión basadas únicamente en este hecho nos parecen desproporcionadas respecto a la gravedad de la imprudencia», tanto más cuanto que «el mismo grado de moderación debe exigirse a todo funcionario público, con independencia de quién ocupe el cargo o de qué partido esté en el Gobierno».
«Seguimos incluyendo en nuestras oraciones a la judicatura y a todos aquellos que sirven a la nación desde cargos públicos, y pedimos a Dios que conceda a nuestros dirigentes la sabiduría necesaria para servir a la verdad, la justicia y la unidad de nuestra casa común», concluyen los obispos.
(L.M.) (Agencia Fides 8/9/2026)