ASIA/TIERRA SANTA - El Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén denuncia la confiscación de una propiedad eclesiástica en Silwan

jueves, 18 junio 2026

Jerusalén (Agencia Fides) – Un «secuestro ilegal e ilegítimo» que crea «un peligroso precedente». Así ha calificado el Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén la confiscación, ocurrida el 15 de junio, de una propiedad adyacente al Monasterio de San Onofre, en Silwan, en la Jerusalén Este ocupada, por parte de las autoridades israelíes.

En una declaración publicada el 17 de junio, el Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén ha expresado su «profunda preocupación por la incursión y la apropiación indebida de tierras por parte de las autoridades israelíes, ocurridas el 15 de junio de 2026, a expensas de una propiedad de la Iglesia en Silwan».

«Durante la operación - afirma el comunicado - el representante del Patriarcado en la zona fue expulsado por la fuerza. Sus equipos fueron confiscados, los árboles fueron arrancados y la propiedad fue vallada y cerrada con puertas». Según el Patriarcado, «este incidente constituye una apropiación ilegítima de una propiedad eclesiástica en el corazón de Jerusalén».

«El Patriarcado afirma que el terreno, parcela nº 6 del bloque 29985, registrado a su nombre en los registros oficiales, se encuentra junto al antiguo Monasterio de San Onofre y tiene un gran valor histórico, arqueológico y religioso. Rechaza además la declaración, emitida el mismo día de la operación, que describe la intervención como la “recuperación de un terreno estatal” de importancia arqueológica», continúa el comunicado.

El texto añade: «El Patriarcado subraya que la confiscación de esta propiedad privada de la Iglesia, con su patrimonio cristiano y su significado religioso, crea un peligroso precedente para los derechos de la Iglesia en Jerusalén. Además, señala que el recurso a una orden municipal de mantenimiento de zonas verdes, emitida el 18 de abril de 2019 y caducada en abril de 2024, no proporciona ninguna base legal para arrancar árboles, expulsar al legítimo custodio, aislar terrenos eclesiásticos o negar al Patriarcado el acceso a su propiedad».

La declaración concluye expresando su «creciente preocupación» por el hecho de que los acontecimientos de Silwan se inscriban «en un marco más amplio de ataques destinados a debilitar la presencia cristiana autóctona en Tierra Santa». El Patriarcado llama además la atención sobre el aumento de los ataques contra cristianos y lugares de culto, denunciando un contexto de «inaceptable tolerancia internacional». Según el comunicado, en 2024 se registraron 111 ataques o actos de violencia contra miembros del clero, religiosas, fieles y comunidades cristianas, de los cuales 35 estuvieron dirigidos contra iglesias, monasterios y símbolos religiosos.
(L.M.) (Agencia Fides 18/6/2026)


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