Kokossa (Agencia Fides) – El domingo 7 de junio, con motivo de la solemnidad de la Santísima Trinidad, en Kokossa, en la Prefectura Apostólica de Robe dirigida por el P. Angelo Antolini, Ofm cap., se han celebrado los sacramentos de la iniciación cristiana para niños y adultos.
“Dios está eligiendo a los últimos, últimos en todos los sentidos, importantes solo ante Dios y la Iglesia”, ha comentado el P. Angelo al término de las celebraciones.
El P. Nicola, misionero fidei donum de Padua, presente desde hace más de siete años nos relata la jornada: “Hemos celebrado nueve bautismos, cinco de adultos y cuatro de jóvenes. Además, diecinueve jóvenes y adultos han recibido la Confirmación y la Eucaristía. En total, veintiocho personas han entrado en la comunidad católica”.
Se trata de personas ya integradas desde hace tiempo en el camino comunitario, precisa el misionero: “La mayoría participa desde hace años. Hemos acompañado un proceso formativo abierto a toda la comunidad, sin prisa, para preparar este momento”.
La comunidad de Kokossa nació hace unos diez años (véase Agencia Fides 24/6/2016) gracias a la presencia de las Hermanas Misioneras de la Caridad y a un servicio misionero itinerante, continuado después por sacerdotes y catequistas. “Con el tiempo ha crecido hasta convertirse en una realidad estable, acompañada también por el obispo emérito de Padua, Antonio Mattiazzo, quien administró los sacramentos a decenas de fieles”.
Hoy la misión continúa con una atención conjunta a la fe y a la caridad: celebraciones, formación, visitas a las familias y apoyo a las necesidades esenciales. “Tratamos de unir evangelización y promoción humana, en un trabajo discreto pero valioso”, explica el P. Nicola.
Entre los proyectos más significativos está la escuela infantil, activa desde 2021 y con unos 150 niños, así como iniciativas de apoyo a las familias más pobres. También destaca el proyecto de promoción de la mujer, que ofrece herramientas para la autonomía económica mediante pequeñas actividades o la cría de animales.
“No se trata solo de ayuda material -concluye el misionero- sino de reconocer la dignidad de las personas, especialmente de las mujeres, que son el corazón de la familia y de la comunidad”.
(AP) (Agencia Fides 11/6/2026)