ÁFRICA/MOZAMBIQUE - El pueblo exige respuestas, verdad, seguridad y justicia por el asesinato del obispo Osório Citóra Afonso

martes, 9 junio 2026

IMC

Quelimane (Agencia Fides) – “¡Es un pecado mortal y una complicidad criminal saber quién cometió este bárbaro crimen y no denunciarlo!”, se lee en numerosas páginas en redes sociales dedicadas al brutal asesinato del obispo de Quelimane, Osório Citóra Afonso, perpetrado el sábado 6 de junio. En el mismo mensaje se expresa plena comunión con la Iglesia y sus pastores, en particular con la Iglesia católica, con la familia de don Osório y con el pueblo mártir de Zambézia. “La persecución de las iglesias y de sus pastores no es una novedad, y quien piense que puede silenciarla se equivoca. Este debe ser un momento de unidad para todos los fieles, las iglesias y las personas de buena voluntad, que no deben dudar en alzar la voz para pedir justicia y un castigo ejemplar para estos asesinos”.

“Osório era uno de nosotros. Un hermano sencillo, sonriente, capaz de caminar entre la gente sin defensas, con la única fuerza de la Palabra de Dios. Un misionero que nunca dejó de creer en la bondad de las personas, en la paz, en la reconciliación. Un pastor que se dejó consumir por el servicio hasta el último día”, afirma el Superior General, padre James Bhola Lengarin, IMC, en su mensaje dirigido a los misioneros de la Consolata el domingo 7 de junio, y añade: “Su muerte violenta nos interpela, nos hiere, nos pone de rodillas. Pero precisamente desde este lugar de fragilidad nace también nuestra fuerza: la comunión. Somos una familia, y cuando uno de nosotros sufre, todos sufrimos. Cuando uno de nosotros cae, todos nos inclinamos para levantarlo. Cuando uno de nosotros entrega la vida, todos estamos llamados a renovarla”. “Tenemos el deber moral y espiritual de desear que la verdad sobre lo ocurrido salga plenamente a la luz. La muerte de un pastor no puede quedar envuelta en el silencio o la incertidumbre. La verdad es un acto de justicia hacia Osório, hacia su pueblo y hacia nuestra propia misión”, declara el padre general.

“Lo ocurrido nos ha sumido en un estado de profundo dolor, desconcierto y desconsuelo… no hay palabras”, ha dicho a la Agencia Fides el superior de la comunidad de la Casa Generalicia de los Misioneros de la Consolata en Roma, padre Osvaldo Coppola. “Encomendamos a nuestro querido hermano Osório en las manos de Dios Padre misericordioso. Desde el cielo, que continúe intercediendo por su amado pueblo”.

En todos los mensajes de condolencia emergen el carácter amable, generoso y valiente de don Osório, y al mismo tiempo todos piden que salga a la luz la verdad y que los autores de este crimen injustificable sean llevados ante la justicia. “El pueblo quiere respuestas. Quiere la verdad. Quiere seguridad. Quiere justicia”, se lee entre otros mensajes. “¿Para quién representa una amenaza un obispo? ¿A quién incomodaba su voz? ¿Qué predicaba? ¿Qué denunciaba? ¿Por qué hoy en Mozambique incluso la fe parece caminar escoltada por el miedo? ¿Cuántas muertes deben aparecer en los periódicos para que haya respuestas concretas y no solo declaraciones frías? La gente ya no vive. Hay terrorismo en Cabo Delgado. Hay secuestros en las ciudades. Hay asesinatos inexplicables. Hay desapariciones. Hay miedo a hablar. Hay miedo a denunciar. Hay incluso miedo a preguntar. Y ahora también hay miedo a rezar. ¿Qué futuro tendrá un país en el que hombres de paz mueren a causa de la violencia? ¿Qué futuro tendrá una nación en la que incluso los líderes religiosos son asesinados en sus propias casas? ¿Qué futuro tendrá un pueblo que despierta cada día en el duelo, en la inseguridad y en el silencio?”

En una nota difundida por el presidente del Colegio de Abogados de Mozambique, este acto criminal ha sido calificado como “un día particularmente oscuro para la Iglesia católica, para los fieles de todas las confesiones religiosas y para todos aquellos que creen en la dignidad de la vida humana, en el diálogo y en la convivencia pacífica. Cuando una voz de fe, esperanza y compromiso con los más vulnerables es silenciada por la violencia, no solo se golpea a una institución religiosa, sino que sufre un duro golpe la propia conciencia moral de la sociedad”. En su mensaje expresan profundo estupor e indignación por el asesinato del obispo Osório. “Este crimen nos recuerda que nadie es inmune. Las recurrentes noticias de violencia e intolerancia que han sacudido a Mozambique constituyen señales profundamente preocupantes de un deterioro de la seguridad pública y del tejido moral de la sociedad”.
En la nota, expresan también su solidaridad con la Iglesia católica, con la diócesis de Quelimane, con la familia del obispo Osório y con todos los fieles que hoy lloran esta pérdida irreparable. “Instamos a las autoridades competentes a llevar a cabo una investigación rápida, rigurosa y transparente, capaz de identificar a los autores materiales e intelectuales de este crimen y de llevarlos ante la justicia”.

La Conferencia Episcopal de Mozambique (CEM) ha hecho público el calendario oficial de las exequias solemnes, que se celebrarán el viernes 12 de junio en la catedral de Quelimane, presididas por el nuncio apostólico en Mozambique, el arzobispo Luis Miguel Muñoz Cárdaba. Posteriormente, el cuerpo será trasladado a Nampula, donde se realizarán la vigilia fúnebre y las ceremonias familiares. El sábado 13 de junio se celebrará la misa funeral en la catedral de Nuestra Señora de Fátima, presidida por el arzobispo Inácio Saure de Nampula, seguida del entierro en el cementerio del clero de la arquidiócesis de Nampula, en el barrio de Nampaco.

La comunidad del Dicasterio para la Evangelización, Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares, celebrará una misa de sufragio el jueves 11 de junio en la Capilla de los Reyes Magos, en el Palacio de Propaganda Fide, en Roma. “Encomendando su alma al abrazo misericordioso del Padre celestial, recordaremos en la oración a este pastor celante que, durante los años de su servicio en nuestro Dicasterio, ofreció un valioso testimonio de fe, dedicación y comunión eclesial”.
(AP) (Agencia Fides 9/6/2026)


Compartir: