ASIA/FILIPINAS - Solidaridad y una colecta especial en las iglesias para apoyar a las comunidades afectadas por el seísmo en Mindanao

martes, 9 junio 2026

GenSanDev

General Santos (Agencia Fides) – Profunda solidaridad, ayuda humanitaria inmediata y oración incesante: así las comunidades católicas filipinas se hacen “próximas” a las poblaciones devastadas por el potente terremoto de magnitud 7,8 que ha golpeado el sur del archipiélago. El sismo del 8 de junio ha afectado a varias provincias de la gran isla de Mindanao, causando la muerte de al menos 37 personas y dejando unos 500 heridos, mientras el balance sigue aumentando. El terremoto ha provocado cortes de energía en muchas zonas, destruyendo viviendas, infraestructuras, carreteras y algunas iglesias, sobre todo en el área de la ciudad de General Santos. Las operaciones de rescate continúan mientras las autoridades evalúan la magnitud de los daños y las necesidades inmediatas de las comunidades afectadas.

En una declaración del 9 de junio, el presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas (CBCP), mons. Gilbert Garcera, arzobispo de Lipa, ha exhortado a diócesis, parroquias, comunidades religiosas e instituciones católicas a incluir intenciones especiales por las víctimas del terremoto durante las misas del próximo domingo. Asimismo, ha lanzado un llamamiento a los obispos de todo el país para autorizar una colecta especial el 14 de junio, cuyos fondos serán destinados a los centros de acción social diocesanos y a Cáritas Filipinas para apoyar las intervenciones de socorro y rehabilitación en las zonas afectadas por la emergencia.

“En momentos como estos, recordamos que la Iglesia está llamada a ser signo de esperanza y testigo de caridad”, ha afirmado Garcera. “Como una sola familia en Cristo, no podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas. Su dolor es nuestro dolor; su pérdida es nuestra pérdida”, ha añadido.

Cáritas Filipinas ha comenzado mientras tanto a coordinar la asistencia a las comunidades afectadas. Mons. Gerardo Alminaza, obispo de San Carlos y presidente de Cáritas Filipinas, ha asegurado a los supervivientes que la red de acción social de la Iglesia católica está a su lado en el camino de recuperación tras el desastre.

“En medio del miedo, la ansiedad y la incertidumbre, queremos asegurarles que no están solos”, ha declarado el obispo Alminaza, haciendo un llamamiento a las diócesis, organizaciones religiosas y personas de buena voluntad para apoyar los esfuerzos de socorro y rehabilitación. Algunas zonas de la diócesis de Marbel, sin embargo, siguen siendo de difícil acceso, en particular las habitadas por comunidades indígenas de la zona del lago Sebu.

El cardenal José Advincula, arzobispo de Manila, ha asegurado la oración y el apoyo continuo de la Iglesia mientras las comunidades inician los esfuerzos de reconstrucción. En un mensaje transmitido por “Radio Veritas”, el cardenal ha subrayado la responsabilidad compartida en tiempos de crisis: “En los momentos difíciles, podemos encontrar fuerza en nuestra fe y en la solidaridad mutua”.

También mons. Alberto Uy, arzobispo de Cebú, en el centro del archipiélago, ha invitado a los fieles a unirse en oración por las personas afectadas por el terremoto, pidiendo un apoyo espiritual que acompañe la intervención humanitaria. En las distintas diócesis, los obispos están organizando la colecta especial que se realizará durante las misas del domingo 14 de junio; lo recaudado será destinado, a través de Cáritas Filipinas, a la ayuda humanitaria para las poblaciones afectadas.
(PA) (Agencia Fides 9/6/2026)


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